lunes, 4 de noviembre de 2013

POESÍA, PENSAMIENTO SALVAJE

Ofrecemos la tercera entrega sobre la temática de Lo racional inconsciente,  centrada en reflexiones sobre la cuestión poética al tamiz del Pensamiento Salvaje de Claude Levi Strauss.


Poesía, pensamiento salvaje, Francisco Acuyo, Ancile


POESÍA, PENSAMIENTO SALVAJE


Poesía, pensamiento salvaje, Francisco Acuyo, Ancile


cabría estimar ahora la posibilidad de que tanto el pensamiento civilizado y el salvaje puedan coexistir, y aún seguir prosperando; de ser así sería porque el pensamiento denominado salvaje es simultáneamente analítico y sintético. Es punto es importante para lo que queremos señalar en nuestros intereses expositivos, pues creemos que esta es precisamente una de las características esenciales que puede alcanzar aquel pensamiento que ampara la función poética del lenguaje, es decir del arte poética particularmente (y del arte en general); desde donde  situarse de manera privilegiada entre en el ámbito de la magia y la religión, en tanto que se atreve a humanizar las leyes naturales unas veces (religión), y otras a naturalizar las leyes humanas, antropomorfismo de la naturaleza, o, fisiomorfismo del hombre (teniendo en cuenta que no hay religión sin magia ni magia sin religión), y que reviste tantas veces a la intencionalidad
Poesía, pensamiento salvaje, Francisco Acuyo, Ancile
poética de ese carácter apodíctico con el que se configuran no pocas manifestaciones de su arte.
      La poesía, además, se vierte como pensamiento salvaje en tanto que su expresión (lingüística, si poética) y su emisión sensible conlleva siempre su significación, de donde se infiere que no distingue el momento de la observación del de la interpretación misma, de aquí, vemos cristalinamente otra razón más que explica la enorme dificultad de exégesis conceptualizada de la poesía.
      Pero nos convendría matizar un aspecto por el que veremos más en relación aún el pensamiento salvaje con la  que denominamos lógica poética: si, observamos que su funcionamiento tiene que ver, más que con el mito (sistema concebido), o con el rito (sistema actuado) está más cerca del totemismo, en cuanto que se garantiza a sí misma como sistema vivido, así llega a adherirse a grupos o a individuos concretos y se sucede en una suerte de sistema hereditario de clasificación que se atiene a las diferentes peculiaridades lingüísticas de cada lengua.
      De todo lo expuesto podemos observar que, con el pensamiento salvaje, la poesía, ofrece una suerte de pensamiento totalizador que diríase ir mucho más lejos que la razón dialéctica, y es que el yo poético no se opone al otro potencial, pues las verdades captadas por el poeta (en cuanto que hombre participante de este conocimiento singular) son del mundo, y ahí precisamente radica su importancia: entendemos también en este punto una cierta paridad con el conocimiento de las verdades matemáticas, en tanto que reflejan el funcionamiento libre del espíritu que ofrece en su reflexión pura (y singular) una interiorización del universo.
      Es, al fin, la poesía para nosotros, una invitación a salir (u olvidar) el yo, que ofrece liberarnos tantas veces de aquello que estimamos como auténtica falacia (trampa) de la identidad personal e histórica, pues deduce que si la historia bien puede llevarnos a todo, será a condición de salir de ella, y es que se vierte también en una forma intemporal de conocimiento que consideramos emparentada de forma estrecha a la
Poesía, pensamiento salvaje, Francisco Acuyo, Ancile
manera de inquirir de la lógica del pensamiento salvaje y que, como éste, dilucida profundizando con el auxilio del imagines mundi, que como estructura mental, vienen a facilitar grandemente la inteligencia del mundo y a presentarse como una forma de aprehensión singular analógica.
                Es por esto que el poeta (una suerte de hombre primitivo en este punto), de manera totalmente coherente es capaz de ofrecer una imagen de una complejidad discontinua; así, también, observamos que la logicidad poética es tan legítima y verdadera como la logicidad científica; tan sólo tendremos que considerar que el conocimiento del universo que aporta la poesía es aquel que de manera simultánea reconoce del mundo propiedades físicas y propiedades semánticas, no siendo por tanto cierto que el mundo de lo poético se extienda y avance de forma casi unívoca y exclusiva por la vía de los afectos. Es así que nos parece necesario observar que la cohesión interna del fenómeno poético, con ser en nuestros días indiscutible, de su estructura será también preciso contemplar que nos da la posibilidad de decir, de significar que el hombre es hombre y que el significado de sí está en el espíritu que actúa con la aspiración a la total libertad, no tanto para enfrentarse a los procesos económicos o  estrictamente sociales, sexuales e incluso estéticos, como en realidad a sí mismo.


Francisco Acuyo




Poesía, pensamiento salvaje, Francisco Acuyo, Ancile

No hay comentarios:

Publicar un comentario