sábado, 7 de enero de 2017

EL SIGNO LINGÜÍSTICO (POÉTICO), LÓGICO Y MATEMÁTICO

Prosiguiendo con la línea argumental de anteriores post de la sección, Poesía y Matemáticas , del blog Ancile, traemos la entrada que lleva por título, El signo Lingüístico (poético), Lógico y matemático.

El signo Lingüístico (poético), Lógico y matemático. Francisco Acuyo
De Flora Borsi



EL SIGNO LINGÜÍSTICO 
(POÉTICO), LÓGICO Y MATEMÁTICO



El signo Lingüístico (poético), Lógico y matemático. Francisco Acuyo
De Flora Borsi


SIGUIENDO el hilo de la anterior entrada hacemos en esta, no obstante, un inciso por llevar una breve  declaración de intenciones fundamental para entender estos trabajos (acaso tan peculiar y aparentemente inconexos para el lector no avisado, entre matemáticas y poesía), a saber: que la problemática que tratamos es tan vieja como descomunal, pues desde muy antiguo hasta nuestros días trae de cabeza no solo a los científicos –últimamente y en especial a los cognitivistas-, sino a cualquiera interesado por las relaciones en general entre la mente y materia y, particularmente, en aquello que se refiere al modo en el que asignamos nombres a las cosas, así también sobre cómo las distinguimos unas de otras y, desde luego, cómo interrelacionamos ideas abstractas con percepciones provenientes del mundo material, las cuales incluso -¡a priori de su percepción!- describen fascinantemente estructuras y dinámica de la misma materia; es evidente que, con toda humildad, lo que pretendemos no es resolver esta obsesiva cuestión para el saber no sólo científico, también filosófico de la humanidad (o de cualquier ser consciente) sobre estas relaciones y su fascinante naturaleza que, como decíamos, se mantienen hoy día sin una resolución definitiva.
                  ¿Dónde sucede el fenómeno de la designación, distinción, construcción… del mundo percibido o imaginado por nuestra conciencia?[1] Nuestro sistema neuronal, como soporte físico (orgánico) de aquella, poco parece decirnos al respecto, al margen de las descripciones topográfico neuronales de las nuevas tecnologías[2] que reproducen topográficamente el funcionamiento del cerebro, aunque, en cualquier caso, no es este el motivo de nuestro debate. A nosotros nos interesa el espacio y el tiempo en el que suceden estos modus operandi de la exégesis que hacemos del mismo, sobre todo ante aquellos objetos nunca antes sensiblemente reconocidos (así, los matemáticos puros y también los éticos, estéticos, trascendentales…) y su extensión supuestamente reconocible por nuestros sentidos.
El signo Lingüístico (poético), Lógico y matemático. Francisco Acuyo
                  Parece que en matemáticas esto es algo mucho más fácil de entender, sobre todo en el ámbito de la matemática pura, al fin y al cabo (para el no iniciado en esta ciencia) el número es algo inconsistente si no es aplicado al ordinario y pragmático transcurso de la vida, recordemos aquel 1 + 1 = 2, que no es nada sino lo relacionamos, por ejemplo, con la adición de una más una manzanas, cuyo resultado de dos manzanas es físicamente costatable. Me parece oportuno hacer una advertencia sobre un asunto capital en relación a esta temática, recordando que Platón y Aristóteles mantenían una concepción de la matemática bien diversa a la de Leibniz: no son parte de ningún objeto eterno particular –las Ideas o Formas platónicas, y tampoco de objeto idealizado como producto de la abstracción –Aristóteles-, para Leibniz su argumentación es puramente lógica, y radica en que la negación del objeto matemático es sencillamente ilógica y, por tanto, imposible. Este argumento nos parece muy oportuno, insistimos en ello,  porque nos sirve para elaborar una línea de razonamiento con la que establecer las diferentes analogías que nos proponemos establecer con la poesía y el modo en que se relaciona con el proceso poético de interpretación, descripción e interacción del mundo.
                  Más tarde sería Kant quien, disintiendo de la argumentación leibziana sobre la realización puramente lógica del signo matemático puro, establezca (a través de sus proposiciones sintéticas a priori)[3] que la percepción sensorial no es necesaria para el reconocimiento de una potencial realidad –abstracta-, no obstante de ser necesarias para describir el mundo físico (en las ciencias de la naturaleza y, sobre todo, en la física) pues de ellos depende (digo, de esos juicios puros a priori) posibilitar una experiencia objetiva. Hay que añadir que cualquier percepción objetiva obtenida se sitúa, como adelantábamos, en el ámbito espacio temporal y la materia en la que ambos se instalan y localizan y, donde se encuentra pues, la materia detectada por nuestra percepción. ¿Funciona la proposición o juicio poético de manera análoga al matemático? ¿Cómo construye el concepto poético su postulado en relación a sí mismo –como creación mental- y la realidad perceptual? Recordamos que en matemáticas se llega de tres formas diferentes a explicar esta relación entre el concepto puro abstracto y la realidad[4] que obtenemos a través de la percepción, a saber: la lógica, la propia de la ciencia de sistemas formales –formalismo- y la matemática como actividad de las construcciones intuitivas –intuicionismo-[5]. ¿Es posible una equiparación a la manera de construir el verso y el poema? El signo lingüístico y el matemático tienen mucho que decir al respecto. En posteriores post incidiremos sobre esto.



Francisco Acuyo




[1] Dejaremos al margen las cuestiones planteadas al respecto por la neurociencia (sobre todo por la más radical materialista, e invitamos a consultar otros post al respecto de si la conciencia es o no un epifenómeno del cerebro?. Véase por ejemplo: Naturaleza del pensamiento humano, en este mismo blog. http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2016/10/naturaleza-del-pensamiento-humano-la.html
[2] Por ejemplo la Tomografía por emisión de positrones entre otras técnicas.
[3] Véase: Del número, la realidad a la poesía: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2016/12/del-numero-y-la-realidad-la-poesia-muy.html o De las formas y objetos –matemáticos- a los signos y símbolos –poéticos-: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2016/12/del-numero-y-la-realidad-la-poesia-muy.html
[4] Es importante aclarar que es tan real lo percibido como aquello que tiene su –singular- sustancia en nuestra mente como idea matemático –y no matemática- abstracta.
[5] Fregel, Russel (con sus sustanciales diferencias) y sus sucesores son representantes del logicismo matemático según el cual rige en matemáticas las leyes generales de la lógica además de definiciones que finalmente se formulan con aquella. Hilbert será el representante más destacado del formalismo científico matemático que pretende una teoría congruente, al margen del logicismo, amén de ser capaza de formalizar todo lo que en matemáticas es susceptible de ser formalizado. El intuicionismo matemática, establece igualmente sus proposiciones al margen de la lógica, estableciendo que todas ellas nos siempre proposiciones a priori, por lo que, a diferencia del formalista que piensa que toda su formalización se realiza en el mundo físico, las del intuicionista se realizan en la mente.




El signo Lingüístico (poético), Lógico y matemático. Francisco Acuyo

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