viernes, 3 de febrero de 2017

EL REFERENTE Y EL SIGNO POÉTICO (Y MATEMÁTICO)

En la sección, Poesía y matemáticas, del blog Ancile publicamos el post titulado, El referente y el signo poético (y matemático).




El referente y el signo poético (y matemático), Francisco Acuyo




EL REFERENTE Y EL SIGNO 

POÉTICO (Y MATEMÁTICO)




El referente y el signo poético (y matemático), Francisco Acuyo




El viejo debate (semiótico) sobre el estudio y definición estructural del signo (lógico- matemático y lingüístico-poético) en referencia, o mejor dicho, a la necesaria distinción -e independencia- con el mundo que trascribe o representa, no parece, aún en nuestros días, del todo bien especificado y de mantenerse lejos de continuas controversias; en el dominio de la poesía se ofrece, además,  un debate harto interesante[1], y es que las interacciones entre el significante y el significado (la expresión y lo comprendido de dicha expresión) son capitales para la compresión de lo que se ha denominado la función poética.[2]
                El problema  de la referencia (o del referente lógico matemático -y poético-) tiene un tratamiento bien distinto según quién se acerque a diferenciarlo: para el lógico bien puede ser un problema que nada tiene que ver con el manejo, uso y normativa de la lengua; para el lingüista, sin embargo, es fundamental atender a las interacciones lingüísticas, por resultar esencial desde la óptica práctica para la comprensión de los significados; no obstante, para el atento lector de poesía, el referente no tiene por qué resultar ineludible para la comprensión e intencionalidad del significado poético, de hecho, la referencia –objetiva- pude desaparecer totalmente del texto poético.
                La designación para un texto común e incluso literario, puede ser, o no, clara en tanto que dicho texto se refiera a algo o a alguien situado en el espacio tiempo; sin embargo, en el lenguaje poético esto puede no ser lo mismo en tanto que las referencias espacio temporales puede ser totalmente deformadas e incluso diluidas. El referente fuerte, aludido al principio del párrafo de esta reflexión, diríase estar ahí, independientemente de nuestra conciencia, dando por hecho que aquello a lo que nos hemos referido  existe en virtud de una voluntas ¿exterior? sobre la que no podemos incidir. El referente poético, de existir como tal, es muy distinto. La conciencia –subjetiva, consciente o inconsciente- es fundamental para su entendimiento, sin ella, nada tiene consistencia (referencial, valga la redundancia)  ni sentido. Incluso tampoco acaba de sujetarse su especial referente al intencional convencional trazado por la comunidad, en tanto que el uso común de la lengua,[3] como ya se ha advertido, es puesto en tela de juicio en el mismo ejercicio creativo poético.
El referente y el signo poético (y matemático), Francisco Acuyo                Esta situación nos lleva a la reflexión sobre la imagen representada en el supuesto objeto perceptual a describir, así como nos traslada in evitablemente a indagar sobre su naturaleza, y si esta tiene que ver con el concepto de icono que, por cierto, puede tener diferentes dictámenes y explicaciones, y ante todo porque debemos  tener en cuenta que no necesariamente aquél –el icono[4] cabe pensar que el proceso semiótico que incide en el proceso de representación de dicha imagen es tomada literalmente, cosa que en matemáticas mantiene lógicas reticencias, sobre todo en virtud de la propia naturaleza del signo lógico matemático, que se obtiene de procesos puros racionales que acabarán por servir a un propósito –científico- concreto.[5] También la imagen poética tiene unas muy singulares características por las que su signo nos parece portador siempre de un código (simbólico) de capital importancia. Tal es así que, los versos, aun siendo portadores de imágenes (véase, por ejemplo, la denominada imagen visionaria), no son siempre representativas de un referente perceptual, físico, real, objetivo; de hecho son susceptibles en su fundamento métrico, rítmico y gramatical de ser  traducidos en determinados algoritmos[6]. Además la imagen sólo será un icono cuando haya sido traducida o representada mediante la palabra (poética) o el número (matemático). Interesante será reflexionar hasta qué punto la palabra poética o el número matemático tienen una realidad en sí mismos o son meras prótesis[7] sustitutivas del órgano que pudiese ofrecer, in situ o en su real totalidad, el mundo.
- tiene porqué ser imagen visual (que, por cierto, tiene una especial y hermosa incidencia en las matemáticas y su traducción geométrica y –o- topográfica).  En cualquier caso, cuando se afirmó que el lenguaje visual es en realidad un lenguaje sin código,
                O, ¿es acaso la palabra o el número un enigmático espejo mediante el que podemos indagar sobre lo que el mundo sea, habida cuenta de las limitaciones que ofrecen nuestros sentidos en la interpretación del mismo? La inversión especular –las imágenes aparecen mostrando de forma invertida la parte izquierda y la derecha-  es sin duda una muestra de la evidente limitación de nuestros sentidos y que, a su vez,  manifiesta que no es tan fácil distinguir la ilusión sensorial de la realidad, digamos, física pues, pone, nuevamente, en evidencia la separación del juicio (concepto, proposición…matemática o poética)[8] de la percepción sensorial obtenida.
                A tenor de todo lo antecedido, aquella supuesta prótesis especular que pudiere ser la palabra o el signo (matemático o poético) no debe confundirse con el signo mismo. Para lo cual en próximas entradas, haremos las pertinentes consideraciones para su aclaración.




Francisco Acuyo





[1] Acuyo, F.: De lo puro (y su heterogeneidad) en el número y en el verso: Ancile: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/02/de-lo-puro-y-su-heterogenidad-en-el.html
[2] Jakobson, R.: Ensayos de lingüística y poética, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1977.
[3] De lo puro (y su heterogeneidad) en el número y en el verso: Ancile, nota 1.
[4] Barthes, R.: Elementos de semiología, Edt. Alberto  Corazón, Barcelona, 1971.
[5] Véase en Ancile, De la pura heterogeneidad del número (y del verso),
[6] Acuyo, F.: Fundamentos de la proporción en lo diverso, Universidad de Granada, Departamento de Lingüística y Teoría de la Literatura, Granada, 2007.  Fundamentos de la proporción en lo diverso, segunda edición corregida y aumentada, Jizo ediciones, Granada, 2009.
[7] Eco, U.: Kant y el ornitorrinco, Debolsillo, Barcelona, 2013, p. 473.
[8] Acuyo, F.: De lo puro (y su heterogeneidad) en el número y en el verso: Ancile: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/02/de-lo-puro-y-su-heterogenidad-en-el.html


El referente y el signo poético (y matemático), Francisco Acuyo

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