viernes, 7 de julio de 2017

DEL INFINITO MATEMÁTICO AL POÉTICO

Sobre la cuestión del infinito seguimos abundando con el título, Del infinito matemático al poético, para la sección, Pensamiento, del blog Ancile.

Del infinito matemático al poético, Francisco Acuyo




DEL INFINITO MATEMÁTICO AL POÉTICO




Del infinito matemático al poético, Francisco Acuyo




Si la secuencia de los números naturales (1, 2, 3, 4 ….) se dice que es infinita, lo será en virtud de que siempre será susceptible de añadirse un número más, y del que será, además,  deducible una idea de temporalidad que no está del todo clara, y es que ese siempre que puede llevarnos a la enumeración infinita de números naturales puede también evocarnos la idea de eternidad, cuyo concepto no es en modo alguno equiparable a la idea de un tiempo infinito, si es que lo que es eterno está en verdad fuera del tiempo.
                En cualquier caso la prolongación infinita de algo o el proceso infinito de división (si es  posible un proceso de división infinito (aporías –aporimas-, recordamos las muy célebres de Zenón de Elea (Aquiles y la tortuga), a otras muchas como las de Anaximandro, Demócrito, Sócrates…) todas las cuales deben tener una relación con lo indeterminado o, lo que es lo mismo,  con aquello que carece de límites. Cuestión contradictoria y muy debatida en el ámbito de la filosofía será la vinculación inquietante entre lo infinito y el vacío, lo ilimitado y la nada que, desde Parménides, será objeto de inevitable controversia, todo lo cual nos muestra que cuando hablamos del infinito, estamos ante mucho más que un mero objeto abstracto o imaginario, y es que esta idea de lo ilimitado acompaña al hombre desde siempre, como lo hace cualquier otro inseparable elemento vital a nuestra conciencia como es el tiempo o la misma concepción de la vida.
                Pero, volvamos a la cuestión del infinito como potencia y actualidad anteriormente enunciada[1]: que n+1, dará siempre un nuevo número (natural) es algo indiscutible, la cuestión es mucho más sutil, sobre todo si lo que tratamos es de saber la posibilidad de qu
Del infinito matemático al poético, Francisco Acuyo
e su infinito sea un hecho factual, no solo sujeto a especulación lógico abstracta. En realidad lo que sucede es que nos enfrentamos ante la posibilidad de un infinito teórico y un infinito real. La infinitud de los mundos de Giordano Bruno era una abstracción imaginable, no constatable factualmente, este ejemplo puede servirnos para adelantar que no tiene nada de particular que en matemáticas el infinito sea una cuestión puramente temporal o teórica (al menos así lo fue hasta el siglo XIX).
                Si el infinito, como ilimitado, es doble[2] (es forma y materia), cuya polaridad se ha asociado al bien (si limitado) o al mal (si es infinito), es interesante resaltar un parentesco con la poesía que no me atrevo a denominar como inaudito (poesía, ciencia de la paradoja),[3] si son las que engarzan con lo telúrico, primigenio, en el que una vez tuvo origen precisamente la lucha de similar dualidad y que también fue reconocida  en la aritmética, si es que esta igualmente hace posible la reunificación del límite y lo ilimitado,[4] y que, a la sazón, se hace extensiva a la misma geometría.
                Como se puede colegir fácilmente, de la cuestión del infinito se deduce también el viejo e irreductible problema de la unidad y la mutiplicidad que tanto juego dio al mismo Platón y a su sabrosa conclusión de que todas las cosas son producto de la heterogeneidad que se encuentra sumada y sintetizada en lo limitado y lo ilimitado, y que del equilibrio entre ambos es posible una estabilidad existencial.
                Volviendo a la cuestión puramente matemática, tenemos que añadir que el infinito actual se dice que solo es posible en el dominio de las matemáticas (y añadimos nosotros, que también en el ámbito de la poesía). Los conflictos y paradojas que acontecen en el territorio de las matemáticas suelen ser violentos y de consecuencias controvertidas y que llevan en muchos casos a la negación del infinito de manera actual[5]. No obstante, en la parte de las matemáticas dedicadas al cálculo (sobre todo al cálculo infinitesimal) lleva a generar confusiones notables que muy bien pueden ser comparables a las que acontecen en el ámbito de la física clásica en relación a la física de partículas (cuántica). Mantienen una exigencias de interpretación muy diversas, no sólo sobre la disciplina de la que tratan (sea física o sea matemáticas), sino sobre el corazón mismo de lo que el mundo y la realidad sean. Insistiremos en este asunto en próximas entradas de este blog.




Francisco Acuyo



[1] Acuyo, F.: Blog Ancile, El ser y la gracia indeterminada del infinito y de la poesía: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/07/el-ser-y-la-gracia-indeterminada-del.html
[2] Plotino: Enéadas, Gredos, Madrid, 1982.
[3] Acuyo,  F: Fisiología de un espejismo, Artecittá, Granada, 2010.
[4] Zellini, P.: Breve historia del infinito, Siruela, Madrid, 2004, p.23.
[5] Véase la sección del blog Ancile, Poesía y matemáticas: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/search/label/Poes%C3%ADa%20y%20matem%C3%A1ticas


Del infinito matemático al poético, Francisco Acuyo

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