jueves, 21 de septiembre de 2017

LA INTRIGA DE LA ANÉCDOTA O LA FALSA POESÍA

Proseguimos con la cuestión de las falsas apariencias en el mundo de la literatura que quiere ser poesía, para la sección De juicios, paradojas y apotegmas, del blog Ancile; esta vez bajo el título: La intriga de la anécdota o la falsa poesía.



La intriga de la anécdota o la falsa poesía.Francisco Acuyo




LA INTRIGA DE LA ANÉCDOTA

 O LA FALSA POESÍA




Siguiendo el hilo argumental de la anterior entrada, veremos que  la vuelta al dogmatismo de la anécdota - reflejo último del proceso: Plantea­miento, nudo y desenlace - surge como pretensión impuesta ante las nuevas necesida­des del lector que, nacen, curiosamente, manumitidas de forma subrepticia, no se sabe si por crear afinidades presupuestadas para encaramar nombres y corrientes ,o como encaramiento al negocio literario inmediato.

El otro rasgo pretendidamente distintivo - y no menos paradójico es que frente a aquellos que hacen cara al lupanal narcisista de la burguesía muy siglo XIX enarbolando esproncedas y esgrimiendo pretendidos argumentos y pretenciosas posi­ciones, plantean una política literaria insostenible que nada en la superficialidad, mi­rando hacia la alienación e infelicidad del individuo y sus asuntos cotidianos; confun­diendo el compromiso global con un mundo de ego y objetos  que acaban por adulterar el ser de la verdadera relación, de lo social auténtico ethos o como impulso solidario. Así se olvida que el verdadero compromiso del poeta radica en el acto creativo, sustancia y esencia de la poesía misma.

Si como seres sensiblemente conscientes llevamos lo que es éticamente natural –lejos del artificio fariseo de lo que es convenientemente (para el que lo instiga) y se quiere para los otros , relacio­namos la dimensión estética con la ética de aquello que cotidianamente utilizamos con las necesidades de esta conciencia sensible a los otros; quizá entonces podamos valorar cualidades que pueden ir desde la belleza a la valoración moral o social, y es que la poesía está llena de significados incomprendidos que exigen siempre evocación e interpreta­ción. Y es que el aporte solidario y de compromisos reales en la poesía, nace como impulso, crecimiento y expansión de la conciencia, la cual no puede estar sujeta a la tiranía de la anécdota interesadamente convenida.
Francisco Acuyo

La intriga de la anécdota o la falsa poesía.Francisco Acuyo





martes, 19 de septiembre de 2017

POESÍA: UN VASTO DOMINIO

Para la sección, De juicios paradojas y apotegmas, del blog Ancile, y siguiendo con la cuestión del ámbito singular en el que se mueve la poesía cuyo ejercicio  (casi extraliterario en muchas ocasiones) trae nuevas y cuando menos curiosas reflexiones. En este caso llega bajo el título: Poesía: un vasto dominio.


Poesía: un vasto dominio, Francisco Acuyo

POESÍA: UN VASTO DOMINIO



La sentida nostalgia -decíamos en anterior entrada- aristotélica de la fábula[1], y su exposición de lo poético literario bajo el desarrollo en la obra "del planteamiento, del nudo y del desenlace "como punto esencial en la com­prensión literaria - aquí preferentemente referida a la Poesía - y dándole basamento en valores de la tradición, muy siglo XIX, véase Espronceda (al que profeso una devoción siempre comedida), no aduce, sin embargo, a la impronta decisiva de pura renovación poética dentro del mismo siglo que supuso Bécquer. quien habría de mar­car influencia grave en otros muchos poetas; así como vías de entendimiento del fenómeno poético muy singulares en autores de tanta influencia Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez. Esta referencia recién remitida es constatable de ser trasladada a la excelsitud de nuestro Romancero y Cancionero Tradicional. Y es que la vivencia del sentimiento íntimo no necesita corresponderse necesariamente a conteni­do anecdótico de esta o aquella historia, y es que parece no haberse distinguido de la declamación periclitada, para satis­facción teatral y sensiblera de algunos círculos que se desamparan de las perdurables fuentes de la verdadera Poesía.
Miren no mis razones. Las del eminente Ramón Menéndez Pidal[2], serán sin duda menos discutibles que las mías.
Los romances españoles modernos, por lo común encierran, aunque con brevedad un asunto completo: El nudo del interés dramático va seguido de un desenlace. Pero al hojear el S.XVI nos sorprende la gran abundancia de asuntos inacabados.... olvido, descuido... Bien se entiende que el S.XVI las versiones truncas fuesen tenidas por defectuosas.... no hubieren hallado tan fácil y frecuente acogida en los " Romance­ros ", pues estos se publicaban para, recreo del público, no para estudio de los eruditos y arqueólogos, y esta observación se comprueba al comparar la belleza de esas versio­nes fragmentarias con otras que tienen un final completo, pues fácilmente se echa de ver que el fragmentario es más hermoso que el todo.
Cabe ahora preguntarse por qué esta vuelta al dogmatismo de la anécdota. Trataremos de contestar a esta interrogante en otro post de esta sección breve de nuestro (vuestro) blog Ancile.



Francisco Acuyo



[2] Menéndel Pidal, Ramón: Flor Nueva de romances viejos, Espasa Calpe, Madrid, 1978.


Poesía: un vasto dominio, Francisco Acuyo

domingo, 17 de septiembre de 2017

ÁMBITOS POÉTICOS

Para la sección, De juicios paradojas y apotegmas, del blog Ancile, traemos una nueva entrada que, tratansdo el siempre el controvertido tema de la significación y desarrollo de la poesía, lleva por título, Ámbitos poéticos.




Ámbitos poéticos. Francisco Acuyo




ÁMBITOS POÉTICOS


MUY bien puede suceder que, ante la lectura de unos versos en principio desconocidos, aquello que nos llame la atención –aparte de sus aciertos o limitaciones a considerar- sea los aspectos de cierta originalidad que, expresamente, los hacen descollar de la producción literaria y de los estereotipos dueños del mercado.
                Quiero entretenerme al menos un punto, sobre dos aspectos que, a mi juicio, creo fundamentales tanto para la consideración del poeta, como la valorar las reglas y los bagajes expresivo literarios de las corrientes poéticas que hoy empujan y desplazan muchas veces con gran desacierto e injusticia para quienes abren o quieren abrir caminos que, por originales muy bien cabe que acontezcan como propios y originales.
                Cabría centrarse en tres aspectos, a saber: la incidencia del concepto fabulístico aristotélico en el desarrollo del tiempo en la obra (en el poema, en nuestro caso), que no trataremos aquí por haberlo hecho ya con detenimiento en otra ocasión,[1] la necesidad de la anécdota en el poema que le trata de conferir un carácter narrativo, y por último la visión narcisista del contenido del poema supuestamente desleal con el entorno y que podría considerarse extrapoético. Incidiremos sobre estos aspectos en próximas entradas.


Francisco Acuyo

martes, 12 de septiembre de 2017

SENTIDO Y SIGNIFICADO EN LA BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO Y EL SENTIDO

Traemos para la sección, De juicios, paradojas y apotegmas, del blog Ancile, una nueva entrada, abundado sobre la la cuestión del significado y el sentido, esta vez bajo el título: Sentido y significado en la búsqueda del significado y el sentido.


 Sentido y significado en la búsqueda del significado y el sentido. Francisco Acuyo

SENTIDO Y SIGNIFICADO EN LA 

BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO Y EL SENTIDO

 Sentido y significado en la búsqueda del significado y el sentido. Francisco Acuyo


El significado (de signa, señal o marca, y facere, hacer, y el sufijo –ado, que será el que recibe la acción), nos habla del sentido de una palabra o una frase, o bien una cosa que se significa de algún modo[1], adjunto a la importante acepción lingüística que nos retrotrae al concepto que conlleva una representación mental que está asociado a un significante lingüístico. Nos parece oportuno hacer esta brevísima aserción etimológica sobre el concepto de significado antes de seguir adelante con otras aproximaciones a la cuestión del significado en determinados contenidos de la ciencia,[2] así como su explanación e influencia en otros ámbitos del conocimiento humano.
                Decíamos que una de las aproximaciones físicas sobre la cuestión del significado en ciencia bien podría aportarla la física de partículas, concretamente la física cuántica[3]. Los nexos incuestionables entre el significado y la conciencia ya quedaron explicados breve pero concisamente en anteriores ocasiones, y en las que ponía de manifiesto la importancia de la observación en la realidad cuántica, siendo esta parte de la naturaleza del proceso de cualquier medición en este ámbito[4]. Esta visión universal de lo que la conciencia sea puede ir abalada por el hecho de que la información contenida no se perderá nunca, incluso en el dominio monstruoso de los agujeros negros,[5] suponiendo que el mismo observador pudiese traspasar el horizonte cosmológico y pudiese ver lo externo y lo interno a la vez. Pero al margen de estas elucubraciones físicas considero que no son menos importantes algunas consideraciones que no sabría bien si situarlas en el campo de la psicología, la filosofía, o en el que compete, con mucha menos torpeza, a quien suscribe estas líneas, cual es de la poesía (entendida no sólo como disciplina creativo literaria), sino como una vía muy singular de conocimiento.
 Sentido y significado en la búsqueda del significado y el sentido. Francisco Acuyo
La cuestión es que en cualquier caso me parece que no andan muy lejos de ser muy parecidas estas necesidades de significación de la ciencia a la de la filosofía, la mística[6] o la misma poesía. Es por eso que el posible entendimiento metafísico y religioso que pudiera inferirse tiene mucho más
que ver con el impulso que nos lleva a hacernos las últimas preguntas, o lo que es lo mismo a la búsqueda del significado último. Por todo esto, no es baladí  la pregunta  ¿por qué buscamos significados en una visión netamente física –materialista- del mundo como es la de la mecánica cuántica? ¿Por qué no nos limitamos a calcular y medir según sus precisas matemáticas y componendas físicas, y aplicarlas en los ámbitos (tecnológicos) que ya se aplican, y se dejan de hacer conjeturas que acaso no puedan encontrar explicación en el mismo campo de la ciencia? Mucho tiene que ver el hecho de que ese enigmático impulso del ser humano se extiende no sólo en la búsqueda de respuestas empíricas y positivamente constatables, también porque necesitamos darle significación, sentido, no solo a una cuestión científico teórica o práctica, y no sólo desde una óptica filosófica, también, o sobre todo, porque interiormente estamos inclinados a saber qué sentido tienen nuestras vidas en virtud de lo que sabemos o apenas sospechamos y que puede estar representado en un momento dado por una aproximación paradójica y extraña (como pasa en la mecánica cuántica) de la realidad del mundo y de nuestra implicación consciente con ella.
Seguiremos abundando sobre esta cuestión harto interesante para los pocos pero seguramente fascinados por estas cuestiones que algunas veces tratamos en el blog Ancile.




Francisco Acuyo
               




[1] Diccionario de la RAE, vigésimo tercera edición, Espasa Calpe, Madrid, 2014.
[2] Acuyo, F.: Blog Ancile, El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/09/el-sentido-de-la-medida-o-la.html
[3] Acuyo, F.: Blog Ancile:La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/09/la-ciencia-del-siglo-xxi-entre-el.html ; Del multiverso y el fenómeno de la conciencia: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/09/del-multiverso-y-el-fenomeno-de-la.html ¸ El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/09/el-sentido-de-la-medida-o-la.html
[4] Barajaba también que si son posibles universos paralelos en virtud de esta superposición de estados que incluirían mundos completos, el fenómeno de la conciencia bien pudiere ser universal y compartir las cuestiones de significado y sentido último que contiene este que conocemos. El árbol probabilístico cuántico bien puede conllevar otros mundos pero con una conciencia común en todos ellos.
[5] Véase la emisión de la radiación de Hawking (  ), que viene a decirnos que aún siendo engullido por un agujero negro la información de lo que hubiese caído no se pierde, por lo que el observador bien pudiere reconstruir la información supuestamente perdida a través del examen de dicha radiación
[6] Quiero dar por sentado que el término místico (mystikós, misterios, derivado de mistes, iniciado, que tiene la misma raíz del verbo griego myein, cerrado), traspasa el ámbito religioso en tanto que aspira a un saber intuitivo que muy bien pueden compartir cualquier disciplina científica o artística, y que nos empuja de manera enigmática a intentar tomar conocimiento de las cosas.

 Sentido y significado en la búsqueda del significado y el sentido. Francisco Acuyo

domingo, 10 de septiembre de 2017

EL SENTIDO DE LA MEDIDA O LA SIGNIFICACIÓN DE LOS CONTENIDOS DE LA CIENCIA

Para la sección del blog Ancile, De juicios, paradojas y apotegmas, ofrecemos una nueva entrada que, siguiendo la anteriormente publicada, versara sobre la cuestión del significado y del sentido, y llevará por título: El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia.

El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia. Francisco Acuyo



EL SENTIDO DE LA MEDIDA O LA SIGNIFICACIÓN

DE LOS CONTENIDOS DE LA CIENCIA



El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia. Francisco Acuyo



En anteriores ocasiones hablábamos de los significados en las hipótesis, comprobaciones, resultados y mediciones en la ciencia.[1] También que en la búsqueda de los significados está implícita la curiosidad misma científica por conocer el funcionamiento y naturaleza  de las cosas. No obstante, la cuestión que plantea el significado (el sentido) de los resultados en determinadas mediciones científicas, por ejemplo, las que atañen a la física de partículas, conlleva una componenda bastante más compleja, en tanto que en el ámbito de la mecánica cuántica la relación de causa y efecto es bien distinta en tanto que viola sus principos. El determinismo de la física clásica no funciona en este dominio. La probabilidad es la que rige cualquier proceso cuántico. El resultado de un determinado experimento en este universo (ojo, que es el nuestro) no es verificable hasta que hacemos la observación del mismo.
El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia. Francisco Acuyo                Lo expuesto anteriormente nos lleva a interrogarnos ampliamente sobre el significado mismo del hecho de medir. No deja de resultar extraño que el estado –cuántico- bien definido tenga que depender del hecho mismo de la observación, y que pensemos, con razón, que el fenómeno de la conciencia tenga mucho que decir al respecto, y que la interrogante sobre si existe un significado físico (o fuera de este) sea una cuestión con la suficiente importancia para hacer una seria reflexión al
respecto.
                Defendía anteriormente que  el origen de la misma ciencia parte de esta necesidad de búsqueda de significado o sentido que manifiesta el ser humano a lo largo de su historia en pos de dar respuestas a las diferentes interrogantes que llegan a planteársele. En el caso de los significados que puedan inferirse de la paradójica y rara realidad cuántica pueden ser varios y todos ellos muy sugerentes. Una de las realidades que pueden colegirse sería la de los muchos mundos[2] de Hugh Everett[3], ya que responde a cuestiones de la medición de manera más que razonable, ofrece además una deducción no menos importante, a saber, la conciencia ha de ser un fenómeno universal, por lo que el sentido o los significados que quieran buscarse sobre las cuestiones últimas muy bien deben ser también universales.
                Si el observador humano es imprescindible y forma parte de la naturaleza de cualquier medición, ha de serlo también de la búsqueda de los diferentes significados, y en este proceso del que no puede escapar, trasladado a los múltiples mundos en los que pueda ir dividiéndose, se plantearán interrogantes y respuestas similares, siendo todas ellas igualmente reales. Esta aproximación física a la cuestión del significado y del sentido es primordial para examinar la naturaleza misma de la conciencia. Seguiremos reflexionado sobre este asunto en verdad muy sugestivo en próximas entradas del blog Ancile.


Francisco Acuyo



[1] Acuyo, F.: Blog Ancile, El multiverso y el fenómeno de la conciencia, http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/09/del-multiverso-y-el-fenomeno-de-la.html
[2] Decía Everett que el estado de un sistema cuántico refleja el de todo el universo de su alrededor, por lo que si queremos una completa descripción es imprescindible incluir al propio observador, por lo que el estado de superposición (claro y demostrado en el ámbito de lo infinitamente pequeño) es inevitable, y de esta superposición se deduce de que debe incluirse dos mundos completos.
[3] Hugh Everett III: Físico estadounidense, célebre por su teoría de los universos paralelos en el dominio de la mecánica cuántica.



El sentido de la medida o la significación de los contenidos de la ciencia. Francisco Acuyo

martes, 5 de septiembre de 2017

DEL MULTIVERSO Y EL FENÓMENO DE LA CONCIENCIA

Para la sección, De juicios, paradojas y apotegmas, traemos una nueva entrada que lleva por título: Del multiverso y el fenómeno de la conciencia.

Del multiverso y el fenómeno de la conciencia, Francisco Acuyo





DEL MULTIVERSO Y EL FENÓMENO DE LA CONCIENCIA




Del multiverso y el fenómeno de la conciencia, Francisco Acuyo


SE dice, según las últimas deducciones traídas al caso en la observación del comportamiento cuántico (en el mundo subatómico), que la totalidad del universo no es unívoca, ya  que podría colegirse la existencia del multiverso. Según esta visión o interpretación de la física cuántica, nuestro universo no es más que una parte residual o insignificante de una estructura conformada por muchos universos. Se infiere que cada uno de estos mundos tendrá sus propias leyes físicas fundamentales, así como diferentes propiedades las cuales pueden ser muy distintas en uno y otro de estos universos.
                Se me antoja una cuestión harto interesante, en el caso de que pueda ser cierta esta teoría, porque  de igual modo que las leyes y su propiedades son diversas, en el caso de que la conciencia y la vida fuese así mismo posible en algunos de ellos, con características muy distintas a las que conocemos,  si las preguntas fundamentales para aquellos serían las mismas o similares a las que nos planteamos en este nuestro mundo, y en el que se desenvuelve nuestro trajinar existencial. ¿Se evaluará de algún modo el sentido y significado de lo que acontece en estos mundos paralelos? ¿Preguntarse por el  dónde venimos y a dónde vamos, tendrá acaso algún sentido?
                Si las condiciones iniciales para la vida consciente son posibles en otros universos con
Del multiverso y el fenómeno de la conciencia, Francisco Acuyo
leyes físicas distintas no es ninguna tontería plantearse estas cuestiones, al margen del nivel científico y tecnológico que hayan sido capaces de desarrollar. Que la vida sea o no basada en el carbono, y si es capaz de generar una conciencia escrutadora del mundo y de sí misma, acaso pueden compartir una serie de patrones (¿no materiales?) que nos hablen de que esta, la conciencia, digo, sea un fenómeno universal que se realiza en cualquier tipo de manifestación material de vida compleja, y esto, a su vez, nos haga pensar que la conciencia pueda ser algo que trascienda la propia materia.
                Decía Alan Guth[1] que, en un universo eternamente sometido a la inflación, cualquier cosa que pueda ocurrir acabará ocurriendo; de hecho ocurrirá un número infinito de veces, de cuya afirmación no nos parece descabellado pensar que el fenómeno de la conciencia pueda ser posible en algún otro de estos infinitos universos. Dicho esto, tampoco parece un despropósito pensar que las preguntas y respuestas a cuestiones que atañen al fundamento de la conciencia, si derivada de la vida compleja sea cual sea su origen y naturaleza, acabe por plantearse interrogantes no muy diferentes de las nuestras, incluso puedan imaginar que la conciencia sea un fenómeno independiente de la materia. O, cuando menos, si todos estos mundos están sujetos a las leyes de la mecánica cuántica, necesariamente tendrá que interrogarse sobre el significado y el sentido de sus paradójicas mediciones. Haremos algunas otras reflexiones al respecto en esta sección del blog Ancile.



Francisco Acuyo





[1] Alan Harvey  Guth, físico y cosmólogo americano del MIT que formuló la primera teoría del universo inflaccionario.




Del multiverso y el fenómeno de la conciencia, Francisco Acuyo

viernes, 1 de septiembre de 2017

LA CIENCIA DEL SIGLO XXI: ENTRE EL SIGNIFICADO LÓGICO Y DISCURSIVO Y EL SENTIDO INTUITIVO Y MÍSTICO

Para la sección, Ciencia, del blog Ancile, traemos una nueva entrada que lleva por título: La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico.



La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico. Francisco Acuyo



LA CIENCIA DEL SIGLO XXI: 

ENTRE EL SIGNIFICADO LÓGICO Y DISCURSIVO


Y EL SENTIDO INTUITIVO Y MÍSTICO



La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico. Francisco Acuyo

Si en oriente las fuentes de la sabiduría apelan, sin contradicciones en la búsqueda de la verdad o de la realidad del mundo, a la existencia de este vinculada a la propia conciencia del individuo, no sucede lo mismo en occidente, donde la ciencia, como fuente de conocimiento preponderante advierte siempre de una realidad objetiva, independiente de aquél que vive en ella y ocasionalmente la examina. El impulso enigmático de la conciencia humana a buscar respuestas más allá de los presupuestos metodológicos de la ciencia diríase querer ser evaporado, o al menos, reprimirlo. Soy de los que piensan con toda modestia (también Jung advertía de este nocivo intento de inhibición) de que acaso sea un esfuerzo no sólo del todo baldío, también contraproducente a nivel personal y, a larga, social.
                En anteriores ocasiones, en este mismo lugar y formato,[1] decía que incluso en el dominio más certero e incuestionable, cual es el de una óptica de cálculo y reconocimiento donde el rigor matemático y físico impera el ámbito de una teoría científica, y donde la eficacia y utilidad práctica y tecnológica es incuestionable, me refiero, claro está, a la teoría cuántica, se hace un llamamiento a los significados que conllevan el extraño comportamiento de su objeto de estudio, como es las partículas subatómicas, y todo porque parece contradecir los principios deterministas del método científico clásico. Las mediciones y sus aplicaciones perfectamente claras en la vida práctica, no parecen
La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico. Francisco Acuyo
suficientes para exigir, debido a esta supuesta contradicción con el determinismo lógico, una reacción a su supuesto significado, más allá de aquella realidad práctica y tecnológica.
                En cualquier caso, sea cual sea la interpretación que se quiera hacer de esta realidad que impulsa al ser humano a la búsqueda del saber, es preciso decir que no sólo  la manera en que funcionan las cosas o por qué son como son satisfacen `plenamente, sino qué se apela al sentido que tienen, qué significado alcanzan, como si en ello les fuese algo en verdad muy profundo e importante.
                Creo que el problema no radica tanto en la base o el fundamento de la realidad que investiga el físico cuántico, en cuanto que tenga que restringirse a una cuestión de probabilidades[2] en sus principios físicos, cuando en la mecánica clásica todo resultaba cierto y perfectamente determinista en función a un determinado objeto o movimiento. La ecuación de Schrödinger, al fin a la postre es totalmente determinista,[3] no obstante, la decoherencia[4] nos dice que cualquier cantidad o medida que se quiera extraer  de una partícula subatómica estará sujeta a los influjos de un entorno macroscópico del todo impredecible que, al fin y al cabo, nos hará interrogarnos sobre el origen de dichas probabilidades, si es que en principio no debieran ser del todo predecibles.
                Al margen de los posicionamientos instrumentalistas[5] o realistas[6] sobre la teoría es claro que el problema no radica tanto en cómo utilizar la teoría, como en hacer posible una descripción de su significado.[7] Parece clara la necesidad de buscar respuestas al significado de su funcionamiento, pero, ¿son en verdad necesidades estrictamente científicas, incluso, filosóficas las que pueden arrastrar a esa búsqueda? ¿O acaso son otras necesidades -¿psicológicas?-  menos evidentes? En pos de intentar responder a estas y otras cuestiones se redactarán otras entradas al respecto en el blog Ancile.


Francisco Acuyo



[1] Acuyo, F.: El significado cuántico y el sentido de la vida, Ancile: https://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/08/el-significado-cuantico-o-el-sentido-de.html
[2] La probabilidad en física cuántica es de capital importancia, y viene dada por la denominada función de onda, mediante la cual se determina la posición probable de que una determinada partícula pueda encontrarse en un sitio.
[3] Dicha ecuación predice la función de onda con exactitud en cualquier momento del futuro.
[4] Decoherencia se entiende como la imposibilidad de vaticinio hacia un solo resultado ante la superposición de estados en la función de onda.
[5] La visión instrumentalista rechaza que la mecánica cuántica constituya una descripción de la realidad, así, en la función de onda, la partícula o campo ya no es real, solo es un instrumento de cálculo.
[6] La visión realista acepta la función de onda y su evolución determinista como propia de la realidad.
[7] Weinberg, S.: El problema de la mecánica cuántica, Investigación y ciencia, nº 491, agosto 2017, p. 72.


La ciencia del siglo XXI: entre el significado lógico y discursivo y el sentido intuitivo y místico. Francisco Acuyo