martes, 17 de abril de 2018

FERMIN LÓPEZ COSTERO, HOMENAJE


Para la sección, Amistad y poesía, del blog Ancile, traemos un nuevo post dedicado al escritor y poeta Fermín López Costero. También queremos que nos sirva de anuncio para la publicación de un libro homenaje que llevará por título; El fabulador, o palafitos de sueños, editado por Entorno Gráfico Ediciones para la nueva colección Fidelis Memoriae. Sirva esta publicación como un homenaje más al poeta y amigo desaparecido. Ofrecemos una selección de poemas y un microrelato suyo y la recomendación de haceros con la publicación anunciada, lo merece su autor y la preciosa edición que se ha hecho para la ocasión.


Fermín López Costero, Homenaje




FERMIN LÓPEZ COSTERO, HOMENAJE





Fermín López Costero, Homenaje








MEMORIAL DE LAS PIEDRAS  (2009)
(Premio Joaquín Benito de Lucas 2008)




Fermín López Costero, Homenaje


NO ESTÁN SOLAS




ESTAS piedras no están solas: tienen a los pájaros, que
            les susurran canciones tribales; a los insectos, que
            se posan sobre ellas para proponerles acertijos; al
            sol, que las viste de oro; y a las inclemencias, que
            las desvisten.

En ocasiones, estas piedras también disfrutan de la curio-
          sidad de los visitantes instruidos; y de la mirada
          oblicua de algunas mentes economicistas, que ate-
          soran monedas en el corazón.

Estas piedras nunca están solas. Por el día les acompaña
          la sonrisa ajada de los justicieros:

y por la noche, la mueca terrible de los que todavía repo-
          san en las cunetas.




DE NUEVO EL FANTASMA




¡OBSÉRVALO! Tras varios siglos de triste y solitario
         penar en aquella abadía remota  —en la que sus
         huesos se derrumbaron para siempre, por fin ha
         vuelto a su casa, a la cerda donde transcurrieron los
         años más felices de su anterior y efímera existencia.

Pregúntale si la sensación es agradable. ¡Volver a acari-
         ciar ahora con sus manos de niebla estos
         muros de piedra transparente, de piedra que duer-
         me el sueño justo y confiado de la arquitectura!

Que te diga qué siente al recorrer de nuevo los pasadizos
         en los que cruzó miradas. Qué percibe al revisitar
         estancias oscuras y prohibidas; al habitar rincones
         insólitos que nadie ha construido todavía.




ESPEJO DE PIEDRA



TODA piedra es un espejo. No hay más que saber mirar.

Yo me miro en este espejo de granito en el que un cante-
            ro medieval grabó la divisa que justificaba su salario.

Me miro una y otra vez,
                                                pero no me contemplo.


LA FATALIDAD (2014)


Fermín López Costero, Homenaje



EL JARDÍN





Jardines que eral el aire
de aquel tiempo

Rafael Alberti

Bordeamos la casa y nos adentramos
en el jardín. En él, los estragos del tiempo
aún eran más evidentes,
y el paisaje que descubrimos
resultaba desolador.

Yacían por tierra las estatuas y las fuentes.
Las feraces zarzas atosigaban las glicinias,
asfixiando su delicadeza,
y las arrobabas madreselvas
preservaban el eco de los viejos acordes
en la estructura dolorida del kiosco.

Los escombros habían obstruido el estanque
en el que ya no habitaban los peces
ni chapoteaban como ángeles heridos
las aves acuáticas.

Voces de dolor anidaban entre las ramas
fatigadas de los cerezos.
Y una melodía crepuscular
nos trajo entonces a la memoria
aquellos juegos malvados de la infancia.



EL POZO

A veces me pregunto
si no sería mejor callarse.

Si no sería mejor arrojar todo
el clavicémbalo, los rollos
de papel pautado, la tinta,
la estilográfica, el catalejo
y el sextante al fondo del pozo
de las desdichas.

Dejar intacto el falso paraíso
y salir huyendo en dirección al alba.




RESURRECCIÓN

I

Mal alimentado con las migajas de los recuerdos,
afronto esta época infame que nos ha tocado vivir.
Ni siquiera poseo la soledad de las estrellas
para consolarme.

II

Anoche creí que una carroza de oro y lapislázuli
venía en mi rescate;
pero no era más que una vieja cama de hospital,
blanca y con la pintura descascarillada.

III

Todavía hoy, la lluvia persiste en su gozo.
Por las calles del centro, los poetas, empapados,
portan sacos de palabras a sus espaldas.
En ellos recogen el vocabulario
que la muchedumbre desperdicia.

IV

Ojalá fuera cierto que a toda muerte
le corresponde una resurrección.




LA COSTUMBRE DE SER LLUVIA (2016)

Fermín López Costero, Homenaje



VIOLINES EN LLAMAS


Del otro lado de la colina
nos llega el sonido de los violines en llamas.
Abramos nuestros oídos a la lluvia
y rechacemos esa melodía triste, de ceniza,
que alfombra nuestros pasos
y evapora el licor de las palabras.




PLEGARIA





Entréganos, lluvia, los dones de tu líquida mano;
y permite, durante la noche,
que nos deslicemos sobre el pavimento humedecido,
al ritmo pausado de nuestra soledad.





LOS APARECIDOS


Con frecuencia, pero también cuando menos lo espero, se me aparecen mis padres. Tras el susto inicial, el miedo va dejando paso a un sentimiento de impotencia y de rabia, porque, por más empeño que pongo, nunca consigo comunicarme con ellos. Me gustaría decirles, sobre todo, que los echo mucho de menos, que me cuesta asumir que aquel desgraciado accidente me haya privado de su compañía.
Luego, cuando desaparecen, me quedo durante horas muy triste, abrazado a las flores que amorosamente han depositado sobre mi lápida.


Fermín López Costero



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