jueves, 3 de mayo de 2018

RETÓRICA DINÁMICA EN POESÍA


 Para la sección, Pensamiento, del blog Ancile, traemos la entrada que lleva por título: Retórica dinámica en poesía.





Retórica dinámica en poesía. Francisco Acuyo





RETÓRICA DINÁMICA EN POESÍA





Retórica dinámica en poesía. Francisco Acuyo







Si bien la neurociencia y la medicina tradicional (alopática) estudian y analizan el comportamiento condicionado de nuestro cuerpo con resultados positivos inexcusables, poco o nada parecen tener que decir de los fenómenos y aspectos dinámicos, plásticos, expresivos y creativos en los que interviene la conciencia y que también informan de manera capital al universo que habitan (y habitamos). No deja de resultar curioso que en el ámbito de la ciencias –duras- como la física, se admita sin problemas la incidencia de la conciencia en los comportamientos micromateriales (cuánticos) y, sin embargo, en el dominio de lo biológico (y médico) se siga contumazmente con el escepticismo en la admisión de aquellos aspectos dinámicos, plásticos y creativos que aducíamos unos párrafos atrás, y que parecen tener un papel muy especial en determinados comportamientos y perturbaciones fisiológicos (materiales o corporales), derivados de la angustia (la ansiedad, la depresión…).
Para el psicólogo Donald Campbell la causalidad descendente es la que posibilita que la mente se imponga a la materia, por lo que la conciencia puede ser considerada como causa agente (o primera)[1] en disfunciones no sólo psicológicas, también biológicas –angustia, ansiedad, depresión, decíamos…- que inciden en el organismo del que las sufre. Mas, ¿cómo afecta o interviene esta apreciación tan radical en el ámbito de la curación de las perturbaciones tan traídas y llevadas en las páginas que os ocupan? Según el determinismo –positivo- clásico, el origen de la conciencia (y por tanto de la mala percepción de esta en casos de angustia, ansiedad o depresión) es siempre predecible
Retórica dinámica en poesía. Francisco Acuyo
y material y, en consecuencia, ha de mantener un carácter material, local (ubicado siempre en el organismo neurocerebral). La experiencia y tratados en el ámbito de los estudios de las enfermedades (¿y dolencias?) mentales, nos muestran reiterada y empecinadamente en no pocos casos, el rechazo a cualquiera procedencia u origen de estas que no sea material. O lo que es igual, que no proceda  de un lugar concreto (localidad orgánica), ignorando otros factores como pueden ser sociales, culturales, psicológicos…, no obstante de constatar experimentalmente su incidencia manifiesta en cambios neuroquímicos que solo pueden llevarse a cabo en virtud de un estado reiterado (anómalo) de angustia, o ante  un cambio positivo de conciencia, como sucede en la meditación, todo lo cual demuestra que las fronteras entre la conciencia y la materia no son, ni con mucho, tan evidentes como se creía, por lo que no sería mal asunto poner en cuestión dichos y tan radicales límites establecidos por el materialismo (o idealismo) extremo(s), pues, cada vez que estudiamos e investigamos este asunto con más detenimiento, se constata  que resulta muy difícil  separar el mundo de nuestra conciencia.
En realidad, si mantenemos como origen principal de aquellas  perturbaciones únicamente el mal funcionamiento orgánico (químico, por ejemplo), obtendríamos un centro neurológico sistémico (el cerebro y sus redes neuronales) muy parecido al de una máquina capaz de procesar símbolos (semejante a un artefacto informático), donde todo el mal funcionamiento en ese proceso de datos ha de provenir de un sustrato orgánico o material. Pero si lo miramos con más atención y esmero, el proceso en el que se ve implicada la mente a través del pensamiento, no es un simple proceso de gestión y reconocimiento de datos simbólicos,[2] si no de significados.[3] Surgen nuevas interrogantes ante estas evidencias: ¿Qué es la conciencia -capaz de procesar significados-? ¿Proviene la mente de la conciencia, o son ambas la misma cosa? ¿Puede ser la materia modificada resultado de una o varias opciones tomadas por la conciencia?


Francisco Acuyo




[1]  Campbell, D. T. (1974) Downward Causation. En Ayala, F. J. & Dobzhansky, T. (eds.) Hierarchically Organised Biological Systems. Studies in the Philosophy of Biology, Berkeley, Los Angeles: University of California Press, 179-18.
[2]  Penrouse, R.: La nueva mente del emperador, Mondadori, 1991.
[3] Searle, J,:  El misterio de la conciencia. Ediciones Paidós Ibérica, 2000.



Retórica dinámica en poesía. Francisco Acuyo


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