martes, 8 de mayo de 2018

SUPERACIÓN DEL DUALISMO Y LA EXPERIENCIA DE LA ANGUSTIA VITAL


Para la sección, Pensamiento, y bajo el título, Superación del dualismo y la experiencia de la angustia vital, ofrecemos en el blog Ancile.







Superación del dualismo y la experiencia de la angustia vital, Francisco Acuyo









SUPERACIÓN DEL DUALISMO

 Y LA EXPERIENCIA DE LA ANGUSTIA VITAL











Leibniz proponía superar el dualismo mente-materia señalando que la mente y la materia no interactúan, sino que actúan en paralelo. En la observancia de los procesos perturbadores de la angustia, la ansiedad, la depresión… se puede colegir cosa bien distinta, ya que las interacciones entre materia (cuerpo) y mente y sus constatables influencias externas, se muestran evidentes y bien diferenciadas o distintas o independientes, pero no podría tener lugar esa interacción manifiesta que señalábamos, si no hubiera algo que mediara entre ellas, entonces ¿qué puede ser eso que media entre ambas, o, lo que es lo mismo, qué mantiene la interacción y funcionamiento entre los dos fenómenos que consideramos separados?

Es precisamente en aquellos procesos tan particulares como la angustia de donde se puede constatar un hecho fundamental, a saber: el fuerte condicionamiento y parcialidad de nuestros puntos de vista, de los que todo puede quedar frustrado al albur de una profunda intuición que nos hace sentir hondamente insatisfechos. Esta intuición (¿vitalista?) no parece responder a la idea que proyecta sobre la mente la biología molecular, pues no puede dar explicación a ese aliento vital[1] que anima lo que está vivo, y no digamos del fenómeno de la conciencia.

Superación del dualismo y la experiencia de la angustia vital, Francisco AcuyoA mí siempre me gustó hablar de poesía (poiesis)[2] en términos extraliterarios, como entidad o como medio singular para explicar el impulso creativo capaz de generar lo nuevo, y que propicia el diálogo (creativo) entre los elementos perpetuamente separados de la conciencia y la materia, ya que, a mis justos alcances, podría identificarse con los procesos de morfogénesis y explicarlos con más coherencia que la biología tradicional. Rupert Sheldrake apuntaba a unos enigmáticos campos morfogenéticos capaces de hacer interactuar dinámica y unitivamente el cuerpo y fuerza vitales para la generación de cualquier organismo diferenciado,[3] y que yo, acaso ingenuamente, identifico con ese impulso poiético de creación.

A través de la experiencia de la angustia y su incidencia en el proceso existencial podemos colegir que esta interviene como aquella intuición que, decíamos, nos hace sentir incompletos,  como si acaso no prestásemos la atención debida a aquello que, al tiempo, nos hace distinguir el mundo y sus singularidades y nos integra en el mismo a través de los procesos de creación que, acaso, en realidad, son los que integran la conciencia poética o creativa desde una óptica ontológica.


Francisco Acuyo




[1] Emparentado con el élan vital Bergsoniano.
[2] Hace tiempo planteaba un razonamiento singular sobre la poesía como potencia o capacidad creativa (extrayéndola del ámbito estrictamente literario), así las cosas, la poesía puede considerarse como conciencia en sentido ontológico, ya que su impulso creativo es fundamento de la mente (que incide en la materia), ya que se establece como un mecanismo dinámico (poético) –ser en la belleza- consciente que interactúa, como conciencia en la materia.
[3]  ¿Volvemos acaso a la idea platónica o a los moldes apriorísticos sintéticos kantianos?




Superación del dualismo y la experiencia de la angustia vital, Francisco Acuyo


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