martes, 15 de septiembre de 2026

VICENTE ALEIXANDRE, NOMBRE CON BRILLO, EDITADO POR DIONISIO PÉREZ VENEGAS

 

Me complace muy gratamente traer esta brevísima reseña sobre la publicación: Vicente Aleixandre, nombre con brillo, editada por Dionisio Pérez Venegas para la editorial Alhulia en la colección Syl-laba, que con tanto primor y belleza nos regala en sus publicaciones, y todo ello para a la sección de Editoriales amigas, del blog Ancile,. Decir que sus contenidos son memorables es, al menos para quien suscribe esta introducción mínima, muy poca cosa, no en vano algunos de los nombres que suscriben y pueblan estas páginas son para mí, poética y literariamente, imprescindibles, al tiempo que humanamente entrañables. No puedo menos que honrarme de haber compartido con ellos poesía y vida, si es que ambas pueden separarse. Carlos Villareal, Elena Martín Vivaldi, Vicente Aleixandre y otros muchos no menos queridos y admirados, que tuvieron a Ballesteros 4 como eje vertebrador y comunicativo de arte y amistad verdaderos.

Este librito delicioso contiene textos del propio Dionisio Pérez Venegas, del admirado profesor y poeta Manuel Ángel Vázquez Medel, de Antonio Carvajal y del propio Vicente Aleixandre, reunidos en forma de delicada y cercana en torno de una misiva al poeta Carvajal. Extraigo como muestra de sus contenidos exquisitos fragmentos de los textos de Dionisio, de Antonio y de Manuel Ángel, para cerrar con otro fragmento de la carta de Aleixandre, y todo para hacer boca tan solo de la hermandad y hermosura que albergan a la par la totalidad de esta preciosa publicación. Añadir que, como aditamento de esplendor y finura, contiene un primoroso grabado del artista Juan Carlos Ramos Guadix que, culmina la gracia del diseño con la viñeta de la colección hecha por Javier Leal.

No puedo menos que recomendar vivamente esta publicación tan exquisita, porque estoy seguro que hará las delicias de los amantes del libro cuidado y de las más nobles emociones que conllevan los contenidos del mismo.



VICENTE ALEIXANDRE, NOMBRE CON BRILLO,

EDITADO POR DIONISIO PÉREZ VENEGAS 






VICENTE ALEIXANDRE,

 ANTONIO CARVAJAL Y ANDALUCÍA

 


La generosidad de Antonio Carvajal nos ha permitido conocer una verdadera joya inédita de Vicente Aleixandre: la carta autógrafa que el ya Premio Nobel, en sus últimos meses de vida, enviara a Carlos Villarreal y Antonio Carvajal, con fecha 16 de febrero de 1984. Venía acompañada por dos folios mecanografiados, con el texto que había preparado para que leyera Antonio Carvajal en su nombre, con ocasión de la entrega del primer título de Hijo Predilecto de Andalucía en la ceremonia prevista para el 28 de febrero de 1984, día de Andalucía. El Decreto 247/1983, de 30 de noviembre, había concedido el Título de «Hijo Predilecto de Andalucía» a Vicente Aleixandre Merlo, «insigne poeta andaluz contemporáneo, cantor [ 9 ]de la condición humana, que sin perder nunca sus hondas raíces en la tradición lírica de nuestra cultura constituye un permanente ejercicio de innovación creadora que se adelanta al futuro, su exquisita sensibilidad fruto de su manifiesto sentir andaluz y mediterráneo es la generosa aportación de Andalucía a la humanidad». […]

 

Dionisio Pérez Venegas

 

 

Dioniso Pérez Venegas

VICENTE ALEIXANDRE Y ANDALUCÍA

 

Vicente Aleixandre y Andalucía Vicente Aleixandre y Merlo nació en Sevilla el 26 de abril de 1898, en el viejo caserón de la Compañía Andaluza de Ferrocarriles de la que su abuelo era intendente, en el seno de una familia de la alta burguesía. Pero fue el traslado a Málaga durante su infancia lo que dejó en su imaginario la impronta de un paraíso mediterráneo. Aquella ciudad luminosa, abierta al mar, se convertiría para siempre en el paisaje psíquico que alimentaría su poesía: «Mi niñez se ha pasado en Málaga. Allí he vivido mis primeros años, y la ciudad del mar y de la luz es una presencia constante en mi poesía», confesaría años después. Vicente Aleixandre, a pesar de que la mayor parte de su vida transcurrió en Madrid, siempre se sintió profundamente andaluz: «Yo soy un malagueño que nació en Sevilla, o un sevillano que se crio en Málaga». Y añade: «aunque el resto de mi vida, excepto mi infancia, la viví en Madrid, nunca me he sentido castellano, sino andaluz y mediterráneo».[…]

 

Manuel Ángel Vázquez Medel

 

Manuel Ángel Vázquez Medel

 

EVOCACIÓN

 

No fueron felices los últimos años de Vicente Aleixandre. Invadido por el herpes, que lo flagelaba con dolores continuos y le ocasionó la pérdida de visión en un ojo, desasistido del trato cordial que tanto necesitaba, asido al teléfono como único medio de unión con algunos de quienes lo queríamos, abandonada la correspondencia epistolar,  hubo de soportar el menosprecio de la Consejera de la Junta de Andalucía que primero lo llamó muy cortés para anunciarle que se le había nombrado Hijo Predilecto de su tierra nativa y luego lo despachó con un seco telegrama anunciándole la suspensión de los actos oficiales del 28 de febrero de 1984; no hubo más contactos de su excelencia con el ciudadano supuestamente premiado. [Los ajustes (¿de cuentas?) políticos, sobrevenidos tras el eficaz golpe de estado de Borbolla y los suyos contra Escuredo, impidieron que se prestara atención a esta y otras menudencias, como se deduce del olvido de mi nombre para recoger un año más tarde el papelito con el nombramiento, que fue a parar a manos más acordes con quienes mal obraron. En verdad, para mí fue un alivio pues, muerto el poeta, las galas junteras me estorbaban. No así a Carlos Villarreal, a quien debo el conocimiento de la poesía de Vicente Aleixandre cuando, al cumplir mis dieciocho años y un día, me recitó «Canción a una muchacha muerta», de memoria y con maravillosa dicción; a cambio, lo introduje en mi correspondencia con el maestro al que juntos visitamos en Velintonia el día de San Miguel de 1965, y juntos nos puso en un poema que guardo inédito como el mejor de mis tesoros, y nuestros nombres juntos campean en Diálogos del conocimiento bajo el título del poema «El inquisidor, ante el espejo»; a Carlos le molestó profundamente la descortesía de los junteros y nunca se la perdonó. En diciembre de 1984, Vicente Aleixandre «con dignidad murió. Su sombra cruza».

 

Antonio Carvajal

 

Antonio Carvajal


CARTA DE VICENTE ALEIXANDRE

(Fragmento)

 

Madrid 16-2-84

 Queridos Carlos y Antonio:

 Estoy muy contento con vuestras llamadas y vuestra carta. Y estoy feliz con que estéis dispuestos al viaje sevillano (que hasta os costará los cuartos) para que Antonio me represente en el acto de entrega de mi título de Hijo Predilecto de Andalucía, que se celebrará el día 28 de este mes. Ayer he escrito yo a Amparo Rubiales (con quien no tengo más que relaciones oficiales: dos comunicaciones) diciéndole que «el gran poeta granadino Antonio Carvajal» me representará y que estarás en Sevilla para el 28. Que te pondrás allí en contacto con ella en Sevilla. Y le doy tu dirección (la de Carlos) y los teléfonos de la Escuela por si tiene que mandarte algún recado. La gente no entra en detalles y no sé en qué consiste el acto. Por si es necesario, he escrito el pequeño texto que te mando para, en su caso, que tú lo leas en mi nombre. A lo mejor ni pega eso, pero he querido que vayas provisto por si acaso. Allí te enteras y operas según las circunstancias (No sé si me entenderéis, porque escribo con luz eléctrica, que para mí es fatal).

 Me emociona, Antonio, que seas tú quien me represente, y yo en ti os veo a los dos. En mi carta de ayer a la Consejera de la Presidencia de la Junta, que ese es su cargo, le digo que he aspirado a escoger a un andaluz que al mismo tiempo tiene un queridísimo amigo mío. ¡Tú clavado! Seguiremos hablando, pero ya empiezo a desearos un feliz viaje y que la carga, desde que arranquéis hasta que volváis, no os sea demasiado pesada. Que ya pesada lo es en sí, aunque la hayáis recibido hasta con emoción, y yo os lo agradezca desde el fondo del alma. […]

 

Vicente Aleixandre


Vicente Aleixandre


viernes, 11 de septiembre de 2026

GLOSA DE UN SONETO DE FRANCISCO ACUYO A LA NEBULOSA CADWEL 22, POR CONCHA ORTEGA

La poeta y amiga, Concha Ortega, ha tenido el detalle que le agradezco verdaderamente, de hacer un poema inspirada en unos versos de quien suscribe estas líneas; así pues, lo incorporo a la sección de Poesía del blog Ancile bajo el título que ella propone: Glosa de un soneto de Francisco Acuyo a la nebulosa Cawel 22.



GLOSA DE UN SONETO DE FRANCISCO ACUYO

A LA NEBULOSA CADWEL 22








“Y comí de la luz viva de su huerto”

y bebí de sus aguas procelosas

y me adentré sin miedo en el desierto

que esconde oscuridades tenebrosas.


Qué plenitud al alcanzar el puerto

de esa galaxia azul, turbia y hermosa.

Qué desazón vivir el desacierto

de la ignorancia gris y temerosa.


Subgigante espectral, Mirac gigante

habita la galaxia más cercana:

Andrómeda, patética y arcana


que en la noche de agosto es tan brillante

con su luz extinguida, inexistente,

de millones de años procedente.




Concha Ortega






martes, 8 de septiembre de 2026

EL VERGEL DE LA NEBULOSA CADWEL 22

 De nuevo, para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo un nuevo poema, siguiendo la estela de los anteriores dedicados a las observaciones estelares, bajo el título de: El vergel de la nebulosa Cadwel 22.



EL VERGEL DE LA NEBULOSA CADWEL 22


 

El vergel de la nebulosa Cadwel 22. Francisco Acuyo

 

   Hace pensar a sabios y livianos

la observación del amarillo que arde

y con azules se congela,  alarde

de luz que nunca tocarán mis manos,

 

   porque será el espíritu viviente

que anima sin materia la conciencia

el que goce de la feraz presencia

y beba eterna vida de su fuente.

 

   Saborear creí la luz del astro

y probar su ambrosía fulgurante,

cuando a mis labios llevo cada instante


   los colores que deja como rastro

lo intocable de su fruto cierto:

y comí de la luz viva de su huerto.


 

 

Francisco Acuyo

 


El vergel de la nebulosa Cadwel 22. Francisco Acuyo

viernes, 4 de septiembre de 2026

EL INFINITO NUMERABLE EN POESÍA: EL NÚMERO POÉTICO, ENTRE PLATÓN Y ARISTÓTELES.

 Abundando sobre mis apreciaciones particulares sobre las relaciones entre el número matemático y métrico, traemos una nueva entrada para la sección de Poesía y  Matemáticas, del blog Ancile, y todo ello bajo el título de El infinito numerable en poesía: el número poético, entre Platón y Aristóteles.


EL INFINITO NUMERABLE EN POESÍA:

EL NÚMERO POÉTICO, ENTRE PLATÓN Y ARISTÓTELES



 

El infinito numerable en poesía: el número poético, entre Platón y Aristóteles. Francisco Acuyo

Siguiendo mis particulares observaciones (poético) matemáticas sobre el número métrico, me pareció de grande curiosidad el caso de los números sucesivos que pueden tener su traslado en la métrica poética, o lo que viene a ser igual: el posible infinito numerable en el dominio estructural numérico en poesía, y esto, porque este aspecto matemático bien puede ser emparentable con la realidad numerable del verso.

Decíamos anteriormente que el metro bien puede sostenerse  más que en un cómputo numerable o contable estrictamente aritmético, en un ámbito cercano a la matemática de conjuntos, o como lo que definía Cantor con el concepto de aritmética transfinita.

Muy a pesar del propio Gauss, una cantidad infinita puede ser una cantidad completa donde, por ejemplo, trasladado al ámbito de la métrica, el número de sílabas, pies métricos o cláusulas y su situación en el verso, en la estrofa y finalmente en el poema, son cantidades que se suceden infinitamente según aquellos tipos de versos, de estrofas, de poemas y sus componendas eufónicas, expresivas, de significado, de estilo, etc…

Para profunda decepción del genio de Hilbert, se demostró que en matemáticas no era posible un plano axiomático formal definitivo que mostrara la coherencia interna de aquellos axiomas, siendo por tanto incompletos. De igual modo, el sistema numérico métrico tampoco es completo, a pesar de mostrar cierta coherencia, por lo que no puede enmarcarse en un ámbito estrictamente formalista o mecánico, ya que aquella coherencia,  riquísima, ha de ser necesariamente incompleta (indecible), y así es expuesta en la estructura numérica  del discurso poético, por lo que su acceso definitivo o total es imposible (acaso como ya han sospechado intuitivamente desde hace mucho tiempo algunos verdaderos poetas).

El infinito numerable en poesía: el número poético, entre Platón y Aristóteles. Francisco Acuyo
El estudio del número poético (métrico) es sin duda harto fascinante porque directamente deriva del no menos maravilloso mundo de las matemáticas en su transcurso a lo largo de la historia. Vean, si no cómo para Platón el número era una entidad real abstracta, cuyos efectos no pueden tener efectos  tangibles, pues existen con independencia del pensamiento y de cualquier discurso sobre ellos, por lo que se deduce que tienen una realidad propia, y lo que en verdad hacemos cuando hablamos de ellos es descubrirlos para hacerlos  accesibles a la inteligencia. Para Aristóteles, sin embargo, el número estaba estrechamente relacionado con el mundo y las formas que informan a este, y mediante las cuales obtiene sustancia.

Veremos que el número métrico nada entre estas dos aguas. Por un lado, la coherencia interna que conforma la estructura del verso muestra una verdad que coincide con la propia eufonía de determinadas situaciones de los números en los versos, aunque no necesite de una manifestación sustancial, formal que los acredite.  Por otro lado, el número poético métrico tiene la capacidad formal de un atributo rítmico eufónico-expresivo específico con resultados formales evidentes, por ejemplo, el endecasílabo histórico, con acentos en 2ª, 6º y 10ª, tiene una cadencia de equilibrio que viene muy apropósito para un discurso poético determinado. El platónico lo justifica por su coherencia matemática como manera de ser ideal del número. Para el aristotélico, la acentuación en 2ª, 6ª y 10ª lo identifica formalmente como como una armonía equilibrada característica muy a propósito para un determinado hacer el discurso poético.

Iremos ofreciendo en nuevas entradas algunas observaciones personales (seguramente excesivamente atrevidas) sobre las matemáticas del verso y el mirífico de la propia ciencia matemática.

 

 

Francisco Acuyo



El infinito numerable en poesía: el número poético, entre Platón y Aristóteles. Francisco Acuyo


martes, 1 de septiembre de 2026

ERYTRHINA CRISTA-GALLI E INTERROGACIÓN RETÓRICA, POR ANTONIO CARVAJAL

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos Erytrhina Crista-Galli e Interrogación retórica, del insigne poeta y nunca suficientemente ponderado amigo, Antonio Carvajal.



ERYTRHINA CRISTA-GALLI E INTERROGACIÓN RETÓRICA,

POR ANTONIO CARVAJAL




ERYTRHINA CRISTA-GALLI



Erytrhina Crista-Galli e Interrogación retórica, Antonio Carvajal





 Hete aquí la efigie de una motrileña

Erytrhina crista-galli

 

o sea


flor de coral


 

 

A mi admirado José Tito no le gusta que se le dé por nombre la traducción literal del término científico, ramplona como mefora de corral. En su honor propongo llamarla crestigalia, que parece lo mismo mas no suena a gallinero sino a mbolo de una patria (lo es de la Argentina).

 

 Va esta ofrenda para José Tito:

 

CRESTIGALIA


Los carmines trasmigran

de la aurora a la flor

de la flor al ocaso

del ocaso a otros cielos

de otro cielo a otros pálpitos 

con más carmín más aura

donde el coral respira.



Erytrhina Crista-Galli e Interrogación retórica, Antonio Carvajal
Foto de Dionisio Pérez Venegas



Los carmines migrantes ¿suben de las flores eritreas al cielo o bajan en pateras de crepúsculos, como en este atardecer en el Monte de los Almendros fotografiado por Dionisio?

 

Estos mis carmines migrantes,

                                                no emigrantes, sí trashumantes,

                                                                                                    tienen los papeles en regla

y están en su casa;

                            y tienen madre, Aurora, y tiene padre, Ocaso;

son tan divinos que hay rosas rojas porque las roció el icor de la madre Venus

cuando su niño la hirió.


 

 

Antonio Carvajal





Erytrhina Crista-Galli e Interrogación retórica, Antonio Carvajal


viernes, 28 de agosto de 2026

DE LAS ALMAS ESTELARES

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un nuevo poema cuyo encabezamiento da título a un conjunto de poemas inédito en el que ando trabajando, De las almas estelares, y donde las noches consteladas toman total protagonismo.


DE LAS ALMAS ESTELARES


 

De las almas estelares. Francisco Acuyo

 

(Noche de julio, en nuestra constelada Vía Láctea)

 

 

 

   En esta noche, que retorna es claro

el alma a las estrellas: un momento

se ve en perpetuidad la luz que aliento

fue fugaz, aunque ardió infinito faro.

 

   En cada luz retorna inteligencia

el alma sobrehumana, y no se sacia

de su saber, curiosidad y gracia

quien observa y se eleva a su presencia.

 

   Una certeza al corazón ha puesto

cada astro: en ella asciende pues, se puede

de brillo en brillo, la suprema sede

 

   alcanzar, que en fulgor nos ha dispuesto

la ardiente vida que, de abajo arriba,

nos envuelve con llama de amor viva.

 

 

 

 

Francisco Acuyo

 

 

 

De las almas estelares. Francisco Acuyo

 

 

martes, 25 de agosto de 2026

PERDIDA Y SUEÑO, DOS POEMAS DE ROSAURA ÁLVAREZ

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo dos poemas de mi querida amiga y admirada poeta Rosaura Álvarez bajo los títulos Perdida y Sueño, este último inédito.



PERDIDA Y SUEÑO, 

DOS POEMAS DE ROSAURA ÁLVAREZ






PERDIDA

 

 

¡Perdida voy por mis adentros!

Siento el pisar como si en vilo fuera,

como si el duro suelo no existiese,

como si en embriaguez

perdido hallara justo punto

de equilibrio. Y constato, desolada,

que no desea sostenerme

esta soberbia tierra

(a la que aún

con tanto delirio amo).

 

                      

                    (De  Una sombra, una ficción)


 

 

 

SUEÑO

 

 

Me despertó un ruido leve.

El sueño aún silenciaba mi carne.

Y era tu cercanía tan

cierta como mi aliento.

Yo sostenía el orbe,

tú, la vida.

Y entrecerré los ojos

para guardarlo.


(Inédito)




Rosaura Álvarez



 


 

(Inédito)