miércoles, 25 de marzo de 2026

ANTONIO CARVAJAL DEL LADO DE LA VIDA

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un poema de mi querido admirado Antonio Carvajal que lleva por título: Del lado de la vida.



ANTONIO CARVAJAL

DEL LADO DE LA VIDA



Del lado de la vida. Antonio Carvajal



I


Se conoce la piedra

por su reposo duro

y su mudez; al ave

porque vuela y que trina;

al pez por su naufragio

sin muerte, y a los árboles

por su esbeltez indemne

en brazos de la brisa.

Nos basta su apariencia,

su aparición, su aroma:

éste es el cuarzo y éste

el jazmín que trasmina.

Pero el hombre es más duro,

más rápido, más náufrago,

más luchador de sombras,

más gozador de vida.

De todo cuanto existe

o no existe, florece

o acaba o continúa,

el hombre es la medida.

¿Cómo reconocerlo?

¿Qué luz perenne y cierta

por una voz o un gesto

diera su imagen fija?

Se reconoce el hombre

por su muerte: Este hombre

ha caído en la muerte

del lado de la vida.


II


Habrá que preguntarse

si es verdad que los hombres

tienen contado el número

exacto de sus días;

remontarse a la idea

suprema y concederle

la perfección más alta:

pensar que un dios exista.

Y, entonces, con la furia

de los siempre oprimidos,

exigirle a ese dios

que nos haga justicia:

que se hunda en la nada

de que surgió, pues nadie

debe contarle al hombre

los pasos ni los días.

Clamar por tu existencia

aniquilada, hundirse

en el seno violento

del odio y de la ira,

las armas empuñadas,

tu voz en los oídos,

tu sangre en nuestro pecho

contra tanta mentira.

Porque has muerto, Guevara,

en el camino, y todo

tu cuerpo se ha doblado

del lado de la vida.


III


Mientras tú agonizabas

el mar se extiende terso,

el campo se abre en surcos,

el recio sol delira,

nada cambia su curso,

los amantes se besan:

cada beso es presagio

de una nueva agonía.

No hubo prodigio alguno

en los cielos; las nubes

el sol no recubrieron

al correr la noticia.

Ya está dicho: los peces

inmersos en sus mares,

la estrella en su silencio,

el álamo en la brisa

y tú quieto en la piedra,

en la selva, en las aguas,

con el aire infinito

cruzando tus pupilas,

has muerto por el hombre

de ahora y de mañana

mientras los hombres pasan

a tu lado y no miran.

Y todos te conocen…

Llorado por algunos,

has entrado en la muerte

del lado de la vida.




Antonio Carvajal




Del lado de la vida. Antonio Carvajal


martes, 24 de marzo de 2026

EXISTENCIA ESTELAR

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un nuevo post con un poema intitulado, Existencia estelar, que forma parte del conjunto que estoy elaborando en relación con observaciones astronómicas en las últimas semanas.


EXISTENCIA ESTELAR

 

 

Existencia estelar, Francisco Acuyo


Observando Vega,

en la constelación de la Lira

 

 

   Extiende el universo, y se reparte,

la vida de quien mueve a cuanto existe.

Busco el poder activo que resiste

la razón con la potestad del arte.

 

   A la estrella entregué todo baluarte

de lógica y de ciencia que subsiste

apenas, entre el devenir que insiste

y el ser que en la existencia se comparte.

 

   En el cielo la estrella incertidumbre

centellea, y el tiempo pareciera

para lo que es eterno servidumbre.

 

   Entre tanto dolor, qué bien ensalma

su esplendor, que ya exhausto yo bebiera,

si sed de aquella luz sintió mi alma.

 

 

 

 

Francisco Acuyo

 

 

Existencia estelar, Francisco Acuyo

martes, 17 de marzo de 2026

CONCIENCIA Y ALGORITMOS

 Seguimos insistiendo con reflexiones nuevas sobre el ámbito de la conciencia, en este caso en el mundo de las matemáticas y las potenciales relaciones con la conciencia y el entendimiento humanos, y todo bajo el título de, Conciencia y algoritmos, para la sección de Ciencia del blog Ancile.



CONCIENCIA Y ALGORITMOS


Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo


Se deducía de las aproximaciones de Kurt Gödel, que las matemáticas en realidad no pueden enmarcarse en procesos algorítmicos de los que pueda estimarse una rigurosa solidez, ya que el procedimiento matemático pude ir más allá de cualquier método algorítmico que conozcamos,[1] por lo que, infiere Penrose, el entendimiento humano trasciende cualquier proceso algorítmico.

Estas inferencias del Premio Nobel Roger Penrose implican necesariamente algo que atañe fundamentalmente a la naturaleza de la conciencia como un fenómeno genuino que no puede ser computable. Esta aproximación me parece de capital importancia porque, no solo afecta al entendimiento de la propia conciencia, sino también a los límites de la propia computación, y, como la IA, puede ayudarnos en este caso por sus limitaciones, a la mejor comprensión del propio fenómeno de la conciencia, ya que las altísimas capacidades y eficiencias de la IA no tienen una comprensión clara de lo que está realizando.

Para los gurús de la IA, esto no significa que aquella, la IA, no pueda alcanzar a algún algoritmo desconocido que por ahora no explica el genuino proceso cognitivo y de conciencia, cosa que rechaza Penrose[2], espetando que, si eso fuese cierto, ¿cómo podríamos saber que dicho teorema es cierto?; además de no explicar cómo surgió por selección natural ese procedimiento algoritmo inherente a la conciencia, y qué ventajas selectivas para obtener resultados correctos.

Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo
Esto que exponemos tiene que ver con el mundo de las matemáticas. ¿Podría ser extensible esta argumentación al resto de ámbitos de conocimiento en relación al fenómeno de la conciencia? En cualquier caso, resulta harto interesante que el escollo planteado por Gödel y después por Penrose, se ofrece en el seno de los fundamentos de la propia teoría de la información, que está sustentada en los pilares de la razón lógica y matemática. Esto inevitablemente afecta al fundamento no solo de la teoría de la información, acaso también a otras disciplinas que intentan entender la naturaleza de la conciencia. ¿También a aquellas ciencias que tratan de descifrar dicho fenómeno desde ópticas neurocientíficas, habida cuenta que ellas sustentan sus apreciaciones en aspectos netamente neurológicos? ¿Y si la conciencia en realidad no proviene de dicha actividad neurológica y cerebral, sino que esta última lo que hace es hacer recepción de ella y traducirla?

También desde una óptica física, más concretamente, desde la mecánica cuántica, se objeta que la conciencia pueda ser computable, así se deduce de la observación de la función y el colapso de onda,[3] donde la gravedad (el campo gravitatorio) intervine en el proceso de observación y resultado final objetivo de dicha observación.

Me van a permitir una apreciación que puede ser una audacia o un auténtico disparate, pero como poeta utilizaré el uso (tal vez el abuso) de tomarme una licencia, digamos, poético intelectual que irá introducida por una o varias interrogantes; a saber: ¿Qué es la gravedad? ¿Es, como dice la física clásica, una fuerza? ¿O como se deduce de la física relativista y también cuántica, es un constructo matemático? ¿Y, si, de alguna manera tuviera con ver con la misma conciencia? ¿Y si la objetividad final del proceso cuántico en la función de onda no es en realidad objetivo físicamente, sino que tiene una inferencia sustancial en la propia conciencia?

Finalmente, ¿Es la conciencia un producto de la evolución? ¿Es un epifenómeno del cerebro y del funcionamiento neurológico? ¿Es un proceso físico cuántico? ¿O la conciencia tiene por sí misma una peculiar y rara sustancialidad que no depende de ninguno las supuestos orígenes de ella ni de los procesos anteriormente interrogados?

En próximos capítulos de este blog seguiremos haciendo preguntas e intentando obtener alguna respuesta.

 



[1] Penrose, R.: Nueva física para la propuesta de conciencia ORCC-OR o reducción reducida orquestada, en Ob. cit. Pág. 353.

[2] Véase su reflexión sobre el teorema de Goodstein (así como la inducción transinfinita de Cantor) que pone en cuestión que ningún algoritmo pueda responder a cómo funcionan nuestros procesos mentales.

[3] Penrose, R.: ob. cit. 366.


Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo


domingo, 15 de marzo de 2026

ÁREA HOSPITALARIA III

Abundamos, según el éxito de las dos anteriores entregas, sobre el Área hospitalaria, ya en su tercera entrega, y todo para la sección de Poesía del blog Ancile, para que estimen en lo que vale la fraternal constancia y la entrega incondicional hacia el amigo verdadero.


ÁREA HOSPITALARIA III





I


Déjame algún resquicio en mi noche plomiza

por el que pueda huir al encuentro de un sueño,

hacia un lugar que guarde el calor del ensueño

cálido de emociones, aguamiel sin ceniza.

 

Concha Ortega


 II


¿Para qué sirve un amigo? ¿Acompañante, compañero, ayudante, complemento, el que está? Mejor no plantearlo. A medida que se crece se necesita menos ayuda para desenvolverse en la vida. En algún momento todos dijimos: mamá, déjame a mí que ya sé vestirme solo. Poco a poco se va perdiendo la necesidad de confidentes y empezamos a gestionar nuestros asuntos a solas. Al mismo tiempo, cada vez resulta más difícil encontrar a alguien que aporte algo a esa vida de la que eres el único que conoce todos sus recovecos hasta que te casas con el compromiso de ceder autonomía y terminas comprobando que la intermitencia es el mejor alimento de la ilusión que se desgasta al roce.

Pávlov descubrió el reflejo condicionado en el que participan los sentidos, la experiencia previa y el aparato digestivo. Se trata de un circuito nervioso automático donde la esperanza de recompensa moviliza la secreción de saliva. El investigador ruso se centró, sobre todo, en los aspectos fisiológicos de las vías aferentes y eferentes que cierran el círculo sin participación de la conciencia. El sicólogo Leo P. Crespi amplió la interpretación de los reflejos condicionados a la conducta en un experimento llevado a cabo con ratas del que dedujo el concepto de contraste conductual. Defiende que la respuesta depende de la expectativa y que puede mejorar significativamente en los individuos acostumbrados a recompensas pequeñas cuando reciben una recompensa mayor de la esperada a lo que llama contraste positivo y contraste negativo en el caso contrario. La conducta, en definitiva, la gestiona el área de gratificación o la de castigo.

Creo que el descubrimiento de que la expectativa mueve la respuesta corresponde a Pávlov. La campana avisa al perro de la recompensa que viene y éste responde, sin querer, segregando jugo gástrico. El amanecer de cada día es una ventada a vivencias pasadas, el Sol es la campana que activa el reflejo condicionado de la vida. Para el capitalismo la campana es el dinero y la expectativa la riqueza. La vida se mueve por interés y al final la única expectativa es seguir vivo. 

La vejez es la pérdida de expectativas que responde al contraste negativo de Crespi, sensación que correlaciona más con la vitalidad que con la edad. Los recuerdos son expectativas caducas que activan reflejos condicionados gratificantes cuando retroalimentan esperanza. La riqueza intelectual depende de la variedad de objetivos que se planteen. Cuantos más planos se tenga abiertos, más posibilidades de recompensa se ofrecen. La Plasticidad del Renacimiento ilustra la riqueza intelectual de la época. El monopolio capitalista de la revolución industrial arruinó la diversidad renacentista al focalizar el éxito en el dinero. Cambió “saber es placer” del Renacimiento por “tener es poder”. El principio de diversidad que inspira la evolución debería ser el modelo para la colaboración humana al aceptar las virtudes ajenas como complemento y no con envidia. El mensaje de la Evolución es claro: os hago diversos para que os ayudéis y no para que os matéis compitiendo. La vida, aunque breve, sigue siendo gratis, no os la compliquéis por dinero, poder y esas nimiedades. La cuestión es detectar si los años te vuelven más interesado y entiendes la amistad por lo que recoges más que por lo que das como pasaba cuando se tenía claro con quien se juntaba uno y por qué.

 

        Salvador Peran

 


 III



Noto los corazones 

que laten y laten 

a un tiempo.

Noto las voces amigas 

hablando un mismo 

idioma, gota a gota,

cogidas de la mano,

sintiendo el calor 

de los pétalos 

en flor

del almendro 

prinaveral 

que espera 

el fruto y tu llegada.

 

 

          Javier Montesinos

 



 IV



Querido Antonio, que aguisas

aun en potro de tortura

los humus de tu estatura

cr de loon un hospital de risas:

persevera en la postura,

pues llevas las de ganar

y es el monto a conquistar

salud y más donosura.

Nadie como tú, jocoso,

como nevera imantada

se había visto jamás.

Y ese retrato donoso

de cervantina mirada

me muestra bien cómo estás.

 

Cómo estás: claro, pulido,

prismático, refrigerado,

puesto a punto, conectado

y hecho un Hércules fornido.

Pues si al verte con imanes

frigorífico te sientes

como cosa de valientes

vencerás hados y manes.

Y penates y gigantes

y mozuelas encantadas,

y cimeras y espaldares

de caballeros andantes.

E incluso cien ensaladas

y quinientos tupperwares.

 

Tuya es la nueva era

en que, nevero e imán,

ganarás con tu ademán

de Briareo la fiambrera.

Que es más que de aquel Mambrino

el yelmo, pues cabe tanto,

y, cerrada a cal y canto,

conserva todo contino.

¡Atrás, achaques bergantes,

que no hay quien haya triunfado

frente al humor inmortal

de que da muestras contantes

el Caballero Imantado

don Antonio Carvajal!

 

Agustín Pérez Leal: *constantes (pero también contantes).

 

 V

 


Cuando las ninfas cantan

el mundo se derrama

en aguas que son perlas

gota a gota caídas

en la estancia de las sábanas blancas.

 

Así se abren las puertas

para que Antonio salga

con aires de belleza

con palabras de gala

en la estancia de las sábanas blancas.

 

Cuando las ninfas cantan

en su corazón entra

la salud que lo llena

de armonía y de música

en la estancia de las sábanas blancas.

 

Cuando las ninfas cantan

el mundo se derrama

en aguas que son perlas

gota a gota caídas

en la estancia de las sábanas blancas.

 

Así se abren las puertas

para que Antonio salga

con aires de belleza

 

 

José Antonio García Aguilera



VI


Mudanzas ¿?


Gotea la noticia 

como el gotero

gota a gota siendo

salud para más vida

o su intento

El doliente en suero


Manos dadivosas 

irrumpen y solidarias

blancas o verdes vestidas 

hermosas no atildadas

con ojos de mañana te miran


Vaho de cordialidad

o de emergencia auspician

confianza a quien sufre

el temor de por sí se lleva

Carvajal en estos días 

y dan luz a la estancia

con su hacer y entrega 


José Antonio Ramírez


               .


 VI

 


Cielo de ardiente cutis y rocío    

penetrador, acógete en mis venas,  

elévame, transpórtame, derrámame.  

como canción total, final, gozosa, cálida       

por tu calor y por mi frío, sé 

mi nueva voz, la sola voz,

la nuestra.

 

 

  Antonio  Carvajal

 

 


viernes, 13 de marzo de 2026

SINESTESIA Y LA CONCIENCIA PERSONAL (¿Y TRANSPERSONAL?)

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos un nuevo post intitulado: Sinestesia y la conciencia personal (¿y transpersonal?).




 SINESTESIA Y LA CONCIENCIA PERSONAL

(¿Y TRANSPERSONAL?)



Sinestesia y la conciencia personal (¿y transpersonal?). Francisco Acuyo



En virtud de la experiencia e investigación sobre la naturaleza del discurso poético en general y, particularmente, en relación con los procesos rítmicos, analógicos y retóricos, sobre todo con la sinestesia, pude aprehender que la realidad sensorial y la propiamente abstracta y conceptual, derivan en la apreciación de una realidad que más que representada es totalmente participativa, donde la experiencia agente  ofrece un conocimiento predictivo en muchas ocasiones más que descriptivo, y que emparenta con aquella visión fenomenológica, o mejor Qbista(1)  de la realidad, donde la fusión, variación, trasposición sensorial apreciable en la sinestesia nos muestra una realidad hondamente enredada, complicada y revuelta que suspende el juicio sobre un dominio de objetos presumiblemente externos,(2)  donde la cuestión de la medida o cuantificación pasa a un segundo plano.

Sinestesia y la conciencia personal (¿y transpersonal?). Francisco Acuyo
Es curioso que este procedimiento de conocimiento mediante el que se acceder a la realidad se acerca a la epoché (3) fenomenológica, en tanto que suspende el juicio sobre lo observado para ahondar a través de su experiencia personal, subjetiva, para exponer la importancia de la participación en la observación. La experiencia sinestésica ofrece la experiencia de la corporeidad como hecho primordial de nuestra participación en el mundo. Fe de todo ello da la experiencia enmarañada o traspuesta de los mismos sentidos, los cuales nos avisan de esta participación personal inevitable. Esta suerte de participación sin juicio en el mundo en el que vivimos se ve emparentada con la experiencia mística de no pocos espíritus religiosos, proféticos y poéticos, poniendo de relieve la difusa frontera entre estos tres ámbitos.

Es por esto que decíamos que la conciencia (personal) en realidad, como advertíamos anteriormente, surge de la autoalienación del ser (del yo), y que la ilusión de la localidad nace de la autodivisión de lo que, en realidad, intensamente enmarañado, existe. Surge en este punto la duda de si la conciencia puede o no ser reducida a un proceso computacional. Esta sutileza es muy importante no solo para el futuro de fascinante mundo que nos abre la IA. Nos advierte de que acaso nuestros conocimientos (matemáticos (4) o no) humanos acaso no puede sujetarse a algoritmos de ningún tipo. Pero también puede servirnos para indagar en lo más profundo que significa no solo tener conciencia, sino que es ser consciente.

Tal vez entender la diferencia de tener conciencia y del ser de la conciencia sea mucho más que una mera sutiliza filosófica o conceptual, pues, en su distingo quizá podamos tener acceso a si la conciencia puede tener una realidad transpersonal. De todo ello indagaremos en próximas entradas de este blog Ancile. 


Francisco Acuyo




  (1)Se trata de la apreciación del bayesanismo cuántico que interpreta las probabilidades y la función de onda son apreciaciones subjetivas del agente que observa los resultados de los experimentos, cuando tales descripciones no pueden tenerse como objetivas.
  (2) Ob. cit. pág. 306
  (3)Del griego Epojé que significa suspensión, según sexto Empírico, como una suspensión de juicio, en el que existe un estado de conciencia que ni afirma ni niega sobre nada. Concepto traído a la modernidad por la Fenomenología de Edmund Husserl y que traslada en su filosofía como la puesta en paréntesis no las doxas sobre la realidad, sino también la realidad misma.
  (4) Nos referimos, claro está al teorema de incompletitud de Kurt Gödel, y las diversas interpretaciones de este más recientemente, quizá el más célebre sea la interpretación del Premio Nobel de Física Roger Penrose.




Sinestesia y la conciencia personal (¿y transpersonal?). Francisco Acuyo



miércoles, 11 de marzo de 2026

AREA HOSPITALARIA II

Para la sección de Poesía del blog Ancile traemos una nueva tirada de poemas que abundan sobre los poemas hospitalarios que se recogían a tenor del inicial intitulado, Área hospitalaria, de Antonio Carvajal.



ÁREA HOSPITALARIA  II








1


Como el ruiseñor que desde la Alhambra vuela, 

y vira hasta ver en  río Monachil
la Sierra.
Así tú corazón va de suero en vena
hasta la vida plena.
¡ Ay! Corazón de hombre 
como te pareces al Mío...
Te formé célula a célula.
Cree, lucha, vuela.
Madura el reino que esperas.






2


Ya no me dicen nada.
Las mujeres a mí
ya no me dicen nada.

Ya no quieren hablarme
ni quieren escribirme
ni me telefonean,
total que no me dicen
nada absolutamente.

Pero sé que me quieren
aunque no me lo digan.
Me lo dicen sus ojos
cuando con disimulo
me prometen placeres
y gozos tenebrosos.
En el cielo la estrella
sigue resplandeciendo
y los pájaros aún
vienen a mi balcón,
pero indolentemente
mi vida
              gota 
              a 
              gota
sigue sin mutación
y yo sigo esperando
que una mujer un día
se atreva finalmente
a decirme: te quiero.


 

3


(Variación y mudanza sobre un tema carvajaliano)


Para Antonio Carvajal,

 


Viendo brillar las estrellas

en la fuente de un carmen granadino.



 

   Gota a gota cantó para esta fuente

cada estrella ondulando con su brillo

el esplendor de espejo no sencillo,

que en color piensa y en aromas siente.

 

    Y tras una, en el cielo, cada gota

de estrellas brilla como manantial

celeste, y pude ver tras el cristal

que, en la fuente, se espeja luz ignota

 

   la compañía fraternal, amada

de cada gota que sonó instrumento

de una luz musical que constelada,

 

   en el jardín de la amistad prodiga

un ritmo que al corazón da aliento

y nos regala con su voz amiga.

 


Francisco Acuyo

 






martes, 10 de marzo de 2026

DIÁLOGO ESTELAR

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un nuevo post con un poema que lleva por título, Diálogo estelar.



DIÁLOGO ESTELAR


 

Diálogo estelar. Francisco Acuyo

 

(Reflexión poética sobre el principio antrópico)

 

 

   Un alma antigua observa desde el astro

este instante preciso, donde cuento

el lapso de ilusiones, movimiento

de algún ser que dejó en la tierra rastro.

 

   Son huella las estrellas de una vida

que pasó en ellas observando un alma,

y viéndolas respira con la calma

del que se sabe en ellas consumida.

 

   Una sombra eres y una sombra ves,

me dice, pues, la luz que soy ardiente

nada es que contenga un interés

 

   si dejas de mirarme, no habrá cosa

que ver que en tu conciencia no se ostente,

pues allí esplende mi alma luminosa.

 

 

 

 

 

 

Francisco Acuyo



Diálogo estelar. Francisco Acuyo