Que los caminos en la búsqueda de lo que sea la conciencia son ¿inescrutables?, es lo que pretende dar cuenta este nuevo post del blog Ancile para la sección de Ciencia, y bajo el título de, Conciencia, matemáticas y poesía.
CONCIENCIA,
MATEMÁTICAS Y POESÍA
Resuenan en mi memoria todavía las palabras del lógico Bertrand
Russel cuando decía que; Tomar conciencia
de la irrelevancia del tiempo, aunque este sea real, es la puerta a la
sabiduría tanto del pensamiento como del sentimiento.[1] Me impresionaron porque en el fondo me
parecían encerrar una contradicción ¿lógica?, y esto por uno de los padres de
los principia matematica[2]
nada menos.
Aquellos que han seguido estas y
otras aportaciones en este lugar deben saber que el tiempo y su concepto es
algo que se ha tratado con cierta reiteración y profundidad, sobre todo en el
ámbito de la poesía. El tiempo poético tienes unas cualidades genuinas que ya
advertíamos con anterioridad.[3]
Aquella irrelevancia de lo temporal, para la que se necesita la conciencia, es
precisa para saber intelectual y sentimentalmente. Pero, ¿si es real? cómo
podemos obtener conocimiento fuera del mismo? Las matemáticas (puras, y caso
también las impuras o aplicadas) y la misma lógica lo demuestran. Pueden
establecer axiomas y principios fuera de una realidad temporal.
De lo anteriormente expresado se
pueden sacar conclusiones que me parece pueden ser de gran interés, sobre todo
sobre el concepto de tiempo en relación a la conciencia. Yo me preguntaría
ahora qué factores de influencia en la realidad y concepto del tiempo y la
conciencia influyen en su entidad, habida cuenta de nuestra educación e
instrucciones derivadas de ella en el tiempo y la misma conciencia? o, ¿cuál es
la importancia de la cultura extraída sobre el acercamiento a estos conceptos
(y decíamos potenciales realidades, frente al utilitarismo que ellas mismas, per se, pueden aportar? ¿La literatura y
el arte tienen algo que decir, aun no estando situadas en el ámbito del método
científico? ¿Este tipo de saber es solo privativo de la filosofía o la ciencia?
¿Cómo puede (puedo) siquiera atreverme a llevar a cabo una interrogante como
esta?
El álgebra[4],
es indudable que enseña la búsqueda de verdades generales que, como advertía
Russell, son verdades de las que no se
afirma lo que sean para esta o aquella cosa particular, sino para cualquiera de
las de todo un conjunto de cosas.[5]
Esta función de búsqueda no solo demuestra la superioridad sobre el ámbito de
las cosas supuestamente reales, sino que, a mi juicio, demuestra la conexión
íntima de ellas con la conciencia intelectual que las busca y examina. ¿Qué
hace el poeta, trascendiendo muchas veces el ámbito meramente racional y lógico,
sino caer en la cuenta de la intimidad de lo que suponemos real con la subjetividad
del mismo poeta?
Acaso,
lo que ocurre, es que el rechazo de muchos sobre el mundo que impregna de
matemáticas la poesía (y la poesía a las matemáticas), se estima desde la
ignorancia o desde una apreciación meramente aritmética o calculable
numéricamente de las estructuras del verso, relegando el influjo matemático
aritmético, y a la propia métrica, a la contabilidad mecánica de la composición
de los ritmos y otros componentes del verso.
Seguiremos
indagando en estas misteriosas relaciones entre conciencia, matemáticas y
poesía en próximas entradas del blog Ancile.
[1] Russel, B.: ob. cit. Pág.55.
[2] Uno de
los ejercicios de lógica más importante jamás llevados a cabo y escrito junto a
Alfred North Whitehead, intentando de
deducir la mayor parte de los conocimientos matemáticos del momento (1910-1913)
partiendo de un conjunto singular de principios lógicos o axiomas. Trataron de
superar las inconsistencias de la lógica de Gottlob Frege.
[3] Por
ejemplo, en Tiempo y número poético:
Ancile: https://www.blogger.com/blog/post/edit/2253688823379979593/4625311680226283034
; La retórica del tiempo y el espacio
poéticos: https://franciscoacuyo.blogspot.com/2017/12/la-retorica-del-tiempo-y-el-espacio.html
, entre otras muchas.
[4] Que
introduce La utilización de letras en la configuración de su lenguaje
matemático, donde se supone que cada letra ha de representar un número, el cual
ha de ser revelado.
[5] Russell, B.:Ob. cit. Pág. 94.










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