LUIS CERNUDA : PEREGRINO,
POR ANTONIO CARVAJAL
¿Volver?
vuelva el que tenga, 2-3 6
tras largos
años, tras un largo viaje, 2-4 8-10
cansancio del camino y la codicia 2 6 10
de su tierra, su casa,
sus amigos, 3 6 10
del amor que al regreso fiel
le espere. 3 6 8 10
Mas, ¿tú? ¿volver? regresar no piensas, 2 4 8 10
sino seguir libre adelante, 4-5 8
disponible por siempre, mozo o viejo, 3 6 8 10
sin hijo que te busque, como a Ulises, 2 6 10
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. 2 6 10
Sigue, sigue adelante y no regreses, 1 3 6 10
fiel hasta el fin del camino y tu vida, 1 4 7 10
no eches de menos un destino más fácil, 1 4 7 10
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 2 6-7 10
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
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no eches de menos
un
destino más fácil
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El habla
sevillana explica la
aparente hipermetría. La pérdida
de la -s y la permanencia de la -o- cerrada posibilitan
la sinalefa (no-un). Los
versos se construyen con sílabas
del habla. Así se comprueba en Consuelos
de la poesía, donde otro sevillano
ilustre, don Emilio Lledó,
lo hace (impensadamente) en
romance de octosílabos; impensadamente
según pude comprobar por
su sorpresa manifiesta cuando
leyó la nota de Dionisio
Pérez Venegas al verso
“qué tristes
están los lagartos”.
En andaluz occidental,
que abre las vocales
al perderse la
-s esta
sinalefa no es posible.
El compás ternario repite el esquema
del verso anterior.
Sorprenden los acordes del
compás y la semántica,
el contraste entre los
dos dáctilos y
el cierre yámbico puro
tras el salto de 6/7, acentos en
sílabas contiguas, según
un modelo ilustre que aquí Cernuda emplea en vv 1. 7 y 14. (Ver tesis. Aleixandre usa “soledá” para una sinalefa y
cuadrar el
compás en verso libre.
Y desde Garcilaso, vuestro rigor
executá en
mi vida”, hasta hoy…) (Ver tesis para justificar la aplicación de la ley de Maury en
el poema “Vida” (besos
o pájaros, tarde o
pronto o nunca) de Aleixandre, y poner ejemplos
de Borges y de Francisco
Castaño, que no respetan esa ley; procedimientos
que usan para que los versos
no suenen como decasílabos).
Hipometrías aparentes, hipometrías compensadas.
Si
las
esdrújulas en el endecasílabo
ante pausa tras 4ª se sincopan
(ley de Maury) e incluso en otras posiciones
y otros tipos de verso, por efecto del silencio muy marcado el segmento
ante la cesura puede incrementarse si es
agudo. El recurso es patente cuando es
un maestro como Juan
Ramón Jiménez quien
lo usa:
Mañana
de
l a cru z
1 Dios está azul. La flauta y
el tambor
anuncian ya
la cruz de primavera.
¡Vivan
las rosas, las rosas
del amor,
entre el verdor con sol de la pradera!
Vámonos al campo por
romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
2 Le
pregunté: «¿me
dejas que te quiera?»
Me respondió, radiante
de
pasión:
«cuando florezca la cruz
de primavera,
yo te querré con todo el corazón.»
Vámonos al campo por
romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
3 «Ya floreció
la
cruz de primavera.
¡amor, la cruz,
amor, ya floreció!»
Me respondió: «¿tú quieres
que te quiera?»
¡y la mañana de luz me
traspasó!
Vámonos al campo por
romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
4 Alegran
flauta
y tambor nuestra bandera.
La mariposa está aquí con
la ilusión…
¡Mi novia es
la virjen de la era
y va a quererme con todo
el corazón!
Dodecasílabos
de
5 (4+1)+7 (según pauta de
e1,v3 e2,v; e3,v4; e4,v; e4.v2; e4,v4); si como
algunos pretenden se mide a la francesa, haciendo
la cesura tras 4ª para obtener
la ficción 4+6 (tendríamos que despreciar la
sílaba final de los versos llanos) y que con un “decasillabe” se satisfaga nuestra necesidad
de pedantería;
sintaxis y semántica padecen con
ese
recurso.
e1,v4,
las posibles lecturas
entre el ver
dor / con sol de la pradera
(5+7)
entre el ver
dor con sol / de la pradera
(7+5)
dependen de las entendederas
del lector.
La sinalefa en e4,v2,5ª desplaza la pausa a 7ª sin
incremento silábico. Y el verso
suena como 7+5.
Estribillo: En mi opinión pide
una ejecución congrüente, que
supone medir así:
Vámonós
// al campo por
romero, 4+7
vámonós, // vámonós 4+4
por
roméro_y
/ por amor 4+4
Cambia el compás
para producir la impresión
de una fiesta
pastoril.
Como JRJ aprovecha la
cesura para incrementar
aparentes endecasílabos
y ajustarlos
como dodecasílabos, Luis
Cernuda lo hace en “Peregrino”,
Mas, ¿tú? ¿volver?
regresar no piensas.
Podría realizarse tras
7ª, pero es posición
poco habitual para una tónica fundamental; y
el poeta incluso pudo someterse al
dictado academicista (Mas, ¿tú?
¿volver? No piensas regresar), pero ese sometimiento habría eliminado
la intensidad emocional y el
vigor del concepto. La
pausa fuerte tras 4ª posibilita un “tiempo
de meditación”, y la proximidad de
los términos, volver/regresar,
sinónimos en apariencia
y constitutivos de un ejemplo
excelente de paradiástole,
producen un efecto
de insistencia y dan a la
negación
su alto valor de renuncia.
García Lorca incrementa un aparente decasílabo. En
su caso (“En Málaga”, Canciones)
la posibilidad
de incremento la facilita el sangrado:
Negros torsos bañistas oscurecen
la ribera del
mar.
Oscilando -concha y loto a la vez- viene tu culo
de Ceres en retórica de mármol.
A todo esto hay que sumar los llamados, el
cielo nos asista, alejandrinos flexibilizados.
Los preceptistas españoles aceptan con
gusto cuanto les suena a francés
con
tal de no admitir que el alejandrino
español
tiene 14 sílabas constadas,
que requiere acento
en la 6ª y que
es habitual
la
pausa tras 7ª con
los mismos efectos
que si fuera medial; mucho menos soportan que se les
sugiera que hay
unos metros oscilantes
en
arte mayor como
los hay en el menor, claro que
enseguida notan que no les habla
Enríquez Ureña. Así
que prefieren
la ficción
de
intensificar la preposición átona
en posición de 6ª y de tal
modo logran sumar 14,
como en este ejemplo
de Rubén Darío:
El chorro
de agua de Verlaine
estaba mudo
cuya partición tras la preposición “de” (de pertenencia) provoca un
sintagma, Verlaine
estaba mudo, que me maravilla. Lástima grande que no
sea
verdad esta belleza.
Antonio Carvajal