martes, 7 de julio de 2026

PRIMERAS JORNADAS DE TEORÍA Y GÉNERO DE LA LITERATURA DE DUELO

 Para la sección de Noticias del blog Ancile, traemos para información de los interesados las primeras jornadas de Teoría y género de la Literatura de duelo, que se celebrarán en Granada, durante los días 17, 18 y 19 de agosto, de 10.00 a 13.00 horas, en el Palacio Müller de Granada, sito en la Gran Vía, 50, en el Salón de Actos. Evento organizado por el Departamento de Teoría de Literatura; el Grupo de Investigación HUM, 227, Eslavística, caucasología y tipología lingüística (Departamento de Filología Griega y Filología Eslava; La editorial Entorno Gráfico Ediciones y la editorial Tleo y El Teléfono de la Esperanza de Granada.

Ofrecemos las ponencias y eventos de estas primeras jornadas que se llevarán a cabo durante esos tres días en el lugar y días y horas señalados.



PRIMERAS JORNADAS DE TEORÍA 

Y GÉNERO DE LA LITERATURA DE DUELO























jueves, 2 de julio de 2026

A ROSAURA ÁLVAREZ EN SU JARDÍN, POR ANTONIO CARVAJAL

 Un bellísimo poema de Antonio Carvajal dedicado a Rosaura Álvárez, traemos para la sección de Poesía del blog Ancile, y que el autor titula: A Rosaura Álvarez en su jardín.



 A ROSAURA ÁLVAREZ EN SU JARDÍN




A Rosaura Álvarez en su jardín. Antonio Carvajal


 Se nos va la primavera
 con los magnolios en flor,
 se nos va la primavera
 con su delicado olor, 
 con el perfume mejor
 del jardín la primavera
 se nos va. La primavera
 se nos va en pleno esplendor
 quizá en busca de un amor,
 quizá en brazos de un dolor 
 se nos va la primavera. 


Antonio Carvajal



A Rosaura Álvarez en su jardín. Antonio Carvajal


jueves, 25 de junio de 2026

A JOSÉ LUIS VIDAL, POR ANTONIO CARVAJAL

Para la sección de Poesía del blog Ancile traemos un poema de nuestro muy querido amigo y excelso poeta Antonio Carvajal, que dedica a su amigo y poeta José Luis Vidal con motivo de una imagen de una palmera.




A JOSÉ LUIS VIDAL,

DE ANTONIO CARVAJAL



A José Luis Vidal, de Antonio Carvajal


Por su imagen de la enhiesta palmera


Con razón Miguel Hernández 

de la palmera decía 

que era llave que la puerta 

de los cielos nos abría.

¿Seguro que lo decía?  

Pues tienes la puerta abierta,

adéntrate en su poesía, 

sumérgete en sus paisajes,

 ve despacio, que hay pasajes 

desbordados de alegría.

Mira bien cuando los andes 

y entiende lo que decía 

 con palmas Miguel Hernández



Antonio Carvajal


A José Luis Vidal, de Antonio Carvajal


martes, 23 de junio de 2026

APUNTES Y NOTAS SOBRE POÉTICA DEL SILENCIO, EN LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA, 3ª ENTREGA

Esta es la tercera y última entrega de los Apuntes y notas sobre Poética del silencio que sirvieron para la presentación de este título en la Biblioteca de la Universidad de Granada y que acompañan las fotografías de Alejandro Martínez Ferrer.



APUNTES Y NOTAS SOBRE POÉTICA DEL SILENCIO,

EN LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA,

                                                                      3ª ENTREGA






Apuntes y notas sobre "Poética del silencio" en la biblioteca de la Universidad de Granada. Francisco Acuyo
Foto de Alejandro Martínez Ferrer




Al margen de estas consideraciones simbólicas tan interesantes, no es menos asombroso constatar cómo los patrones numéricos contienen, para muchos, no solo para los matemáticos (también para los físicos ¿también para los poetas?) la composición más íntima del mundo. Esto, en poesía, además, es fácilmente constatable en la norma, las pautas, las guías gramaticales y métricas de la estructura rítmica del verso y el poema, que son ineludibles para la consecución de una singular expresión poética. ¿Pero, únicamente como reflejo del dominio que concierne a los fenómenos que rodean al creador? ¿O como producto genuino, profundamente interior, de su imaginación poética?

Estas interrogantes no son solo filosóficas, atañen a la función del lenguaje y a la razón poética. De todas maneras, debemos reconocer que el cálculo, el cómputo, el cuento y el recuento silábico, de pies métricos, de cláusulas... es un fenómeno tangible expreso en la forma fonética de dicho acto de contar que, por cierto, parece hoy no valorarse en la medida que se precisa. No obstante, hemos de entender que en la estructura rítmica del verso (métrica) la cantidad numérica está vinculada íntimamente al ámbito cualitativo, expresivo del mismo, y no se puede separar con esa fatuidad alegre como la que hoy parece regalarse el escritor, metricista o poeta no avisados, ante todo porque el número poético no puede reducirse al mero número aritmético, pues, sería reducirlo a simple categoría mecánica que no atiende a las referencias y cualidades intrínsecas (eufónicas, expresivas, semánticas) que viva y dinámicamente lo componen.

Apuntes y notas sobre "Poética del silencio" en la biblioteca de la Universidad de Granada. Francisco Acuyo
Foto de Alejandro Martínez Ferrer

Siguiendo la estela de lo anteriormente expuesto, hemos de decir que hay quienes ponen en duda la realidad de la esfera de la razón pura, incluso en matemáticas. Pero recurrir al empirismo más radical, a mi juicio, no explica la inclinación del matemático o del lógico a los razonamientos fuera de toda referencia empírica. Algo similar puede ocurrirle al poeta. Me atengo a las investigaciones llevadas a cabo en el ámbito del fenómeno de la sinestesia poética que, exponen que esta es más que un elemento retórico, pues puede llegar a convertirse en un axioma que nos muestra que lo perceptible y lo estrictamente lógico, emocional, trascendente, están íntimamente vinculados, así, conceptos y emociones abstractas, como pudiera ser el amor, puede tener tintes amarillos, o un número sonar a una nota acústica de piano, o investirse de color rojo, u oler a tomillo o lavanda o saber a chocolate o caramelo. 

Entiendo que hacer acto de aparición en el proscenio singular de la lógica a la poesía, o viceversa, a la poesía en la lógica, puede parecer algo, sino disparatado, sí muy extravagante. La improbabilidad para muchos de una lógica en el vasto dominio de la poesía es algo asumido con toda naturalidad. No obstante, quien suscribe estas limitadas reflexiones sobre poesía y matemáticas, no está del todo tan seguro. Creo que es posible una lógica poética. Una lógica genuina que se ofrece como una ciencia de la paradoja. Es más, ¿por qué no apreciar una razón pura poética (sobre esto indagaba el mismísimo JRJ) en poemas de no pocos creadores, donde el referente puede brillar por su ausencia? ¿Es el poema en estos casos una ficción que no puede encontrar parangón con una realidad experimental o vivida exterior(¿objetiva?)mente?

De todas estas y otras interrogantes provienen las reflexiones y observaciones que tienen que ver directamente con algunos de los conceptos y sugerencias que devienen en el ser de esta Poética del silencio, me refiero, al vacío, la nada, el silencio, en fin.  Si para el matemático la lógica simbólica que lo informa es suficiente para la formación de principios y axiomas, y se aviene con certeza incluso en los dominios del vacío y la nada, del cero, del conjunto vacío, ¿cómo pueden incidir en el lenguaje común y, por supuesto, en el artístico la derivación simbólica de conceptos tan inquietantes como aquellos? ¿Cómo el vacío de la nada, la presencia de la ausencia, el silencio, tan importante en la música, puede adquirir -forma-y fondo en el ser del verso?

Pues bien, para hablar e investigar todo esto, no escatimo en usar todos los recursos a mi alcance: la lingüística, la literatura, la filosofía, la ciencia (relativista, mecánica cuántica, teorías del caos…), matemáticas, lógica y, todo ello bajo la batuta del discurso y del ser creativo extraordinarios de la poesía. Toda esta relación de afirmaciones e interrogantes expuestas en el ámbito de la lógica, de la matemática, también de la poesía, tiene una derivada común, si atendemos con presteza y atención suficientes: la conciencia.

Apuntes y notas sobre "Poética del silencio" en la biblioteca de la Universidad de Granada. Francisco Acuyo
Foto de Alejandro Martínez Ferrer
Es perfectamente claro que la percepción y su experiencia nos informan de una realidad que interpretamos mediante nuestra conciencia personal y que, sin duda, podemos representar después conceptualmente. Pero, ¿qué ocurre en los dominios de la razón pura y de la lógica, o de aquella búsqueda juanramoniana de la poesía pura? Ya se interrogaba Kant si eran posibles los juicios sintéticos a priori, pero sin entrar en las conclusiones del filósofo de Königsberg y su crítica de la razón pura, debemos reconvenir que en estos procesos lógicos simbólicos matemáticos y poéticos, el papel de la conciencia es igualmente fundamental, diríamos, que sin ella no habría entendimiento de sus principios y axiomas. Pero, ¿se trata de una conciencia experiencial? ¿Qué podemos inferir de estos dos modos, digamos de tener conciencia, experiencial o abstracta? ¿Son dos?, o ¿realmente se trata de la misma conciencia?

Pues bien, todos estos elementos señalados son lo que me llevaron a la reflexión sobre la nada, el silencio, el vacío y sus relaciones con el misterioso fenómeno de la conciencia, y cómo la poesía tiene mucho que decir al respecto. Digo esto porque el discurso poético es la vía más potente para desasirse del principio de razón que nos lleva a la representación válida del mundo de los fenómenos, y situarnos en disposición de trascender y deconstruir la conciencia personal para indagar más allá de ella, lugar ignoto que es, en realidad, el origen de ella misma, una conciencia que se inicia en la nada y concluye en el cosmos mismo. La poesía, al situarse en el límite mismo del concepto, del lenguaje, es el instrumento ideal para su desarticulación. La poesía nos hace capaces de distinguir el yo consciente de los fenómenos para abrir una vía de entendimiento que es y está ahora fuera del tiempo y del espacio fenoménico.

La poesía, en fin, se ofrece como instrumento radical para deshacernos del pensamiento y de la misma mente racional a través de una suerte de lógica irracional que quiere devolvernos al origen, al que es posible acceder cuando nos deshacemos de todo intento racional de acceder a esa fuente, fuente que es la conciencia de la nada (donde vive la intuición poética) como potencia de todo lo que puede ser y que a través del concepto es del todo inaccesible.

  La poesía, en fin, es el vasto dominio sobre el cual no es prudente, ni juicioso, poner en cuestión definitiva la singular reflexión de su lógica especial, aparentemente ilógica. El lenguaje, como sistema cerrado a la significación, nos hace presuponer a la poesía, sustentada, sin embargo, en el lenguaje, que sea una peculiar arte y ciencia de la paradoja, pues nos remite, en su limítrofe posición anunciada, al territorio enigmático y potencial del silencio o de la nada, que aspira a romper y trascender el círculo hermenéutico del sentido, un paso más allá de la estructura sintáctica y fonética del lenguaje, si es que en verdad, el lenguaje, quiere tomar cuerpo en signos visibles e indelebles , que, han dejado la marca de su presencia, presencia que nos habla en trasfondo de una silenciosa ausencia. A través del lenguaje poético, el mismo lenguaje toma conciencia de su propio silencioso vacío  básico. Por eso estimo que la poesía es la palabra creativa, necesariamente nueva, arraigada, sin embargo, en un silencio inveterado, pero altamente creativo que pretende trascender su propio devenir discursivo.






Apuntes y notas sobre "Poética del silencio" en la biblioteca de la Universidad de Granada. Francisco Acuyo
Foto de Alejandro Martínez Ferrer








jueves, 18 de junio de 2026

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ARTE LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" DE FRANCISCO ACUYO, POR MARINA TAPIA

 Para la sección de Noticias del blog Ancile, traemos el post que lleva por título: Presentación del libro "Arte, la vida en busca de sentido", y que porta la brillante intervención de Marina Tapia en dicha presentación, en la Casa con libros, de la Zubia, regentada por Luis Melgarejo, cuyo acto abrió muy propiciamente Ángel Olgoso, y en donde pasamos un rato muy agradable rodeados de buenos amigos y amantes de la literatura, la ciencia y las artes.


PRESENTACIÓN DEL LIBRO 

"ARTE LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO"

DE FRANCISCO ACUYO


 


         Es un gusto estar aquí con vosotros, con vosotras, en este maravilloso espacio de cultura que es La Casa con Libros, para presentar "Arte: la vida en busca de sentido", del escritor y editor Francisco Acuyo. Este último trabajo suyo recoge una interesantísima colección de ensayos acerca del arte como vía de conocimiento, y también como una forma de acercarse a diversas realidades humanas. No es el primer conjunto en el que Francisco ha abordado el ensayo partiendo de una temática en particular, uno de los títulos que podemos citar es: "Fisiología de un espejismo", donde se acerca a la sinestesia, o "Elogio de la decepción", que lleva el esclarecedor subtítulo: ‘Y otras aproximaciones a los fenómenos del Dolor y la Belleza’; ambos publicados por Entorno Gráfico Ediciones. Todo ello nos muestra a un autor que divide su tiempo entre la investigación y el análisis y la creación de una obra personal centrada en la poesía.

         En este libro se expone cuán beneficioso es el ejercicio del arte como terapia, como medio de canalizar frustraciones, preguntas, incógnitas y otros elementos en los que la medicina y la terapia convencional no llegan a acercarse de una forma adecuada. Francisco ahonda sus reflexiones en la necesidad de integrar el arte y lo lúdico para reforzar el proceso de curación y tratamiento, en problemáticas que no sólo se pueden tratar con fármacos o métodos convencionales. Haciendo gala de una amplia sustentación teórica y de sus propias experiencias, nos habla acerca de ese mítico inconsciente, de esos elementos cercanos a lo mágico y al conjuro que, desde tiempos antiguos, fueron tan importantes y acompañaron la búsqueda de una salud integral y de la armonía. Creatividad y ciencia han estado unidas desde el origen de nuestra civilización, siempre se han dado la mano y se han complementado, es algo que no debemos olvidar. Lo mágico terapéutico, el importante papel del “daimon” (ese concepto griego que hace referencia a una fuerza interna sobrenatural que advierte o disuade en la toma de decisiones), están en la bases de nuestra cultura y es interesante considerar la palabra poética como una terapia extraordinaria.

         A título personal, en mi familia siempre ha habido gran interés por relacionar el arte y las diversidades funcionales: mi padre Iván Tapia Contardo pintor, poeta y educador de invidentes, en su Fundación Casa del Pan de Valparaíso (Chile),  sigue realizando actividades para canalizar las experiencias traumáticas, a través de las texturas, los modelados, los relieves, los ejercicios plásticos y otras artesanías.

         Este libro de Francisco es también una suerte de viaje (órfico) a los infiernos del ser humano, con la intuición y la imaginación y no sólo la facultad intelectiva− como timoneles. No olvidemos que hubo un momento en el que todo estuvo relacionado: magia, alquimia, astrología. Acuyo nos pregunta: ¿Qué mayor milagro que ser creativo? ¿Cómo podemos acordar estas evidentes discordancias entre saber, conocer y vivir? Y expone que el verdadero creador sabe que el acto de ver no es suficiente. Y nos recuerda que la poesía, como todo arte, busca lo invisible a través de lo visible, parte de la realidad para bucear en las zonas oscuras; por ello, es una inmejorable compañera en el camino del autoconocimiento y en el de la curación. Escucha atenta, contemplación: son formas de acercarse ese mundo interior tan complejo que todos guardamos.

         Francisco Acuyo plantea que, quizás, el alejamiento del hombre al arte ha sucedido y cito sus palabras "por querer estar por encima de la naturaleza, subordinado al tener, cosificando incluso lo más hondo de nuestra entidad psíquica, semejantes a dioses que contienen las maravillas del mundo, o creyéndonos arquetipos de los seres". Y asegura: "el arte es un acto de fe que va más allá de toda razón, de toda lógica, porque bebe de las fuentes intensas e inmensas de la simbología y de la potencia vivificadora del mito, de la intuición del espíritu conectado con el mundo".

         Este libro es una mirada amplia al arte como elemento de crecimiento de nuestra especie. Y se centra en los terrenos de la mente, en su proceso de construcción y deconstrucción de la realidad. Porque lejos del ego en el que se sustenta la creación, el arte ofrece conciencia y libertad. El poeta es también “iatromantis”, un filósofo que refleja el íntimo tejido de la existencia.

         Una colección de nueve ensayos conforman esta obra. Con un eje común muy definitivo, el autor finalmente declara, después de una larga trayectoria de experiencia utilizando al arte como elemento terapéutico y creativo: “Lo que he aprendido en el dominio del arte como terapia es que el ser humano no es en modo alguno una máquina aislada del mundo. Por el contrario, que todo movimiento de aquella supuesta mecánica racional se acaba volviendo al origen primigenio e irracional”.

         Es de destacar la importancia que da el autor en este libro a los instrumentos trópicos como la analogía, la metáfora, la sinécdoque y la sinestesia, entre otras figuras literarias, para tratar de explicar fenómenos de la psique humana. Él se opone a la separación de mente-cuerpo, ya que, según sus propias reflexiones, los humanos somos algo más que biología e historia: somos también una transformación cósmica (como decía Panikkar).

         Vuelvo al mensaje claro y contundente del autor cuando asegura que nadie nos instruye en el negocio singular de ser curioso, de no perder ese impulso de la infancia de hacer preguntas y querer investigarlo todo. Tampoco, en estos tiempos, nadie nos recuerda que es bello lo que es interiormente bello, como decía Kandinsky. Por eso, situar ambos discursos artísticos, poesía y pintura en un mismo espacio y tiempo, hará que se conviertan en el arte que transciende y transforma a los individuos de una sociedad. “Arte y vida en busca de sentido” es de esos ensayos necesarios para repensar la utilidad e interacción de esas actividades no lucrativas, de esas disciplinas minúsculas, de esas experiencias íntimas y alejadas de las cabecera de noticias importantes y del consumismo: un lugar de resistencia y exploración, hoy más necesario que nunca.

 

Marina Tapia

 




martes, 16 de junio de 2026

VARIACIÓN SOBRE UN MOTIVO DADO POR JOSÉ ANTONIO RUIZ REINA, QUE ME CENSURÓ POR MAL DOCUMENTADO SOBRE LA VESTIMENTA DE LA POETISA, MENCIONADA EN UNA MI ODA SÁFICA, POR ANTONIO CARVAJAL

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un poema inédito de nuestro querido e insigne poeta Antonio Carvajal, que, motivado por el también poeta y amigo José Antonio Ruiz Reina, dio lugar a la siguiente Variación que ofrecemos.


VARIACIÓN SOBRE UN MOTIVO DADO

POR JOSÉ ANTONIO RUIZ REINA, QUE

ME CENSURÓ POR MAL DOCUMENTADO

SOBRE LA VESTIMENTA DE LA POETISA,

MENCIONADA EN UNA MI ODA SÁFICA

 


Variación, Antonio Carvajal


—Solo un pequeño desliz en cuanto a tu documentación sobre la indumentaria de

Safo... Según he leído por ahí, usaba pantis Marie Claire.

 

Que Safo llevara pantis

de la marca maricler

no puede ser.

Alto valle de pastores

significa zafarraya,

ameno donde los haya

campo de encinas y flores.

No te pases de su raya

y braga de blanco lino

limpio y fino

acepta que Safo lleva,

que es morena y clasiquieva,

no guiri de Frigiliana;

alondra fulgente y diáfana

que trina al amanecer,

antes desnuda que en pantis

maricler.




Antonio Carvajal

 

 

 

Variación, Antonio Carvajal

sábado, 13 de junio de 2026

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE ACUYO: POÉTICA DEL SILENCIO. EN EL SER DEL VERSO, LA MÚSICA DE LA NADA, POR EDUARDO BATTANER, 2ª ENTREGA

Traemos la segunda entrega de Presentación del libro de Acuyo: Poética del silencio, para la sección de Ciencia del blog Ancile, de Eduardo Battaner.


PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE ACUYO:

POÉTICA DEL SILENCIO.

EN EL SER DEL VERSO, LA MÚSICA DE LA NADA,

POR EDUARDO BATTANER,

2ª ENTREGA


Interior de la Biblioteca de la Universidad, foto cortesía de Alejandro Martínez Ferrer


Sería de esperar que las palabras saltaran del saco de las palabras imprecisas al de las precisas, según la ciencia avanza, pero ha ocurrido precisamente lo contrario. La física moderna va agrietando ella misma su firmeza, haciéndonos dudar del significado de lo que parecía bien asentado. 

Decía el físico John Wheeler que el observador es co-creador de la realidad. ¿Qué dice a esto el físico de oficio, supuesto depositario de la verdad?

La física actual está enmarañada, con claros pero atrevidos resultados, con un léxico que se vuelve contra él mismo. 

Valga un ejemplo:

La velocidad de la luz en el vacío. Hombre: si la luz va por el vacío, ese vacío ya no está tan vacío. Pero además el vacío de los físicos está lleno de cosas: partículas virtuales, campos… y, especialmente, posee energía, la energía oscura, la energía del vacío, extensión del concepto del “Término Cosmológico” de Einstein, energía inagotable. 

¿Energía del vacío casi indetectable de importancia minoritaria? ¿Sutileza vana de la teoría más especulativa? Nada de eso: es la componente más importante del Universo actual y, lo que es más inquietante, será la energía dominante en un futuro. Es además posible que el fin del Universo sea el “Big Rip”, cuando la expansión se haga infinita en un tiempo finito llamado “tiempo de Big Rip”. ¿Hay algo más misterioso, surgido de las ecuaciones más objetivas, como esa “materialización de la nada”, valga un oxímeron más.

Es el vacío lo que mueve el Universo.

El Universo ¿creación exnihilo y muerte por dilución “in-nihilo? El vacío se convierte en nada. Dejemos que el Universo se vacíe por sí mismo.

Por cierto: Big Rip, en inglés, es “Gran Desgarrón”, pero, como me hizo notar mi amigo latinista Jesús Luque, en latín, es “Requiescat in Pace”. La muerte del Universo sería su propio funeral.

Foto cortesía de Alejandro Martínez Ferrer
Este libro trata de la nada, la nada creadora de todo y creadora de belleza. La poética del silencio.

Bromeaba mi profesor de bachillerato definiendo la nada como que “la nada es un cuchillo sin hoja al que le falta el mango”. Es una broma pero una broma muy seria, porque a la nada se llega por las
ausencias. 

Y aunque las ausencias son de muchos tipos, la nada es solo una. Cuando se llega a ella, se ha borrado el camino que la alcanzó. La nada es el olvido, como el equilibrio termodinámico es amnésico.

La nada es creativa. La poesía es una forma de llegar a ella, gracias a sus pausas escondidas en los rigores de la métrica y la consonancia. 

La poesía es el arte de encontrar lo inefable entre los entresijos de lo fable. A veces tapa con palabras nuevas algunos silencios, pero la nueva palabra acuñada nos adentra en más silencios, que nos conducen por la vía de la “nanidad”, término muy expresivo de Acuyo.

Extraordinariamente estimulantes son las reflexiones que hace Acuyo en un capítulo que se titula “Belleza exnihilo”. También la belleza parece pertenecer a esos conceptos, lo que él llama la “parentela” de la nada, que habíamos reunido, como vacío, espacio, olvido, silencio, cero, oscuridad, consciencia… La belleza es otro pariente más, un pariente muy distinguido al que hay que destacar, ya que Acuyo es un profesional de la belleza escrita. Con la poesía se va de la fable a lo inefable. Y por unos argumentos en los que la subjetividad no puede estar ausente, se deduce que la belleza puede ser fuente de ciencia, algo así como que las leyes físicas pueden establecerse gracias a su belleza. Nuevamente, el científico de oficio se hecha las manos a la cabeza: “eso no es lo que dice el método científico. Pudiera ser así en tiempos de Platón, o de Kepler, o incluso de Newton, pero ahora los científicos no procedemos así”.

Sin embargo, la historia refrena la osadía del científico de oficio. Recordemos que Maxwell dedujo la existencia de ondas electromagnéticas del hecho de que tenía ante sí dos ecuaciones similares, pero una más larga que la otra. Alargó la corta con un nuevo término que se inventó. Un criterio puramente estético le llevó a un descubrimiento de consecuencias imprescindibles en el mundo actual. Existen ondas electromagnéticas, incluso este recinto está repleto de ellas que lo cruzan en todas direcciones. Y la luz es una de ellas.

Decía Dirac, con estas o parecidas palabras, que tenía dos criterios para reconocer la verdad de una fórmula nueva: la sencillez y la belleza. Y que, cuando ambos criterios no coincidieran en su dictamen, el de la belleza debería prevalecer. Chandrasekhar tituló uno de sus libros “Truth and Beauty”, Verdad y Belleza. Podríamos poner muchos otros ejemplos para mostrar que muchos de los más admirados científicos ponían la belleza al servicio de la verdad.

La nada al servicio de la verdad

Unos breves comentarios más. En este libro no se habla de Dios, aunque para algunos, la palabra Dios podría entrar en la familia de la nada creadora. Es que este libro respeta todo tipo de posicionamientos religiosos. Puede ser leído por un teísta como por un deísta, como por un agnóstico, como por un ateo.

Si es usted un filósofo, un poeta, un científico, un lexicógrafo… tiene usted que leer este libro. Si usted es una persona atrevidamente sensible, tiene usted que leer este libro.

Si tiene usted prisa, este libro es absolutamente desaconsejable.

Foto cortesía de Alejandro Martínez Ferrer

No hablo de lo que el libro contiene, entre otras cosas porque no sería capaz, Acuyo es un maestro de la expresividad. Yo sólo abro la puerta. Pasen y lean.

La intención del prologuista no ha sido sino avisar de que este libro sólo se puede leer con la mente y el corazón abiertos. Este prólogo sólo tiene la intención abrir la mente del lector para que pueda saborear esta efusión de ciencia, filosofía y poesía.

Esto lo consiguen también las citas precursoras de cada capítulo, sabiamente extraídas de poemas de Quevedo, de Lope de Vega, de Juan Ramón Jiménez, de Salinas… del mismo Acuyo. Cumplen con su función introductoria y persuasiva. Especialmente ilustrativa es la alusión a un poema de San Juan de la Cruz, en la que se repite machaconamente al final de cada estrofa: “toda ciencia trascendiendo”.  Porque esa trascendencia es el ánimo de este que no sé si llamar libro o jardín. 

Toda ciencia trascendiendo. Más allá de la ciencia… O tal vez, más acá.

Por resaltar una que me llamado mucho la atención y se me ha metido en la cabeza, para quedarse, como se dice ahora. Es de Lope de Vega:

De la nada, Señor, me habéis sacado
a nuevo ser…

Hay mucho que hablar de la nada. Un deseo latente en la física actual es la ToE, Theory of Everything, la “Teoría del Todo”, culmen del reduccionismo a ultranza, una ecuación o un principio del que se dedujera absolutamente todo, que resolviera la incompatibilidad de la relatividad y la cuántica, que dedujera el principio del Universo y de la materia, que asentara definitivamente la cosmología y la física de partículas… en fin, “todo”, en la física y en todas las ciencias, química, biología… etc. A ello se tiende, de momento sin éxito. Como contraste arrasador, en este libro no se habla de la Teoría del Todo, sino de la Teoría de la Nada

Si ahora digo “muchas gracias”, ustedes me dirán “de nada”. Con esa medio frase tan protocolaria están ustedes a dos pasos de adentrarse en uno de los problemas más escrutados por los más reconocidos filósofos de todos los tiempos: la nada.


Muchas gracias. 


Eduardo Battaner










Foto cortesía de Alejandro Martínez Ferrer