martes, 28 de abril de 2026

CONCIENCIA, MATEMÁTICAS Y POESÍA

Que los caminos en la búsqueda de lo que sea la conciencia son ¿inescrutables?, es lo que pretende dar cuenta este nuevo post del blog Ancile para la sección de Ciencia, y bajo el título de, Conciencia, matemáticas y poesía.


CONCIENCIA, MATEMÁTICAS Y POESÍA


 

Conciencia, matemáticas y poesía. Francisco Acuyo

Resuenan en mi memoria  todavía las palabras del lógico Bertrand Russel cuando decía que; Tomar conciencia de la irrelevancia del tiempo, aunque este sea real, es la puerta a la sabiduría tanto del pensamiento como del sentimiento.[1]  Me impresionaron porque en el fondo me parecían encerrar una contradicción ¿lógica?, y esto por uno de los padres de los principia matematica[2] nada menos.

Aquellos que han seguido estas y otras aportaciones en este lugar deben saber que el tiempo y su concepto es algo que se ha tratado con cierta reiteración y profundidad, sobre todo en el ámbito de la poesía. El tiempo poético tienes unas cualidades genuinas que ya advertíamos con anterioridad.[3] Aquella irrelevancia de lo temporal, para la que se necesita la conciencia, es precisa para saber intelectual y sentimentalmente. Pero, ¿si es real? cómo podemos obtener conocimiento fuera del mismo? Las matemáticas (puras, y caso también las impuras o aplicadas) y la misma lógica lo demuestran. Pueden establecer axiomas y principios fuera de una realidad temporal.

De lo anteriormente expresado se pueden sacar conclusiones que me parece pueden ser de gran interés, sobre todo sobre el concepto de tiempo en relación a la conciencia. Yo me preguntaría ahora qué factores de influencia en la realidad y concepto del tiempo y la conciencia influyen en su entidad, habida cuenta de nuestra educación e instrucciones derivadas de ella en el tiempo y la misma conciencia? o, ¿cuál es la importancia de la cultura extraída sobre el acercamiento a estos conceptos (y decíamos potenciales realidades, frente al utilitarismo que ellas mismas, per se, pueden aportar? ¿La literatura y el arte tienen algo que decir, aun no estando situadas en el ámbito del método científico? ¿Este tipo de saber es solo privativo de la filosofía o la ciencia? ¿Cómo puede (puedo) siquiera atreverme a llevar a cabo una interrogante como esta?

Conciencia, matemáticas y poesía. Francisco Acuyo
Parecerá muy pobre la respuesta: por mi propia vivencia llevada a cabo a través del ejercicio poético. Mas, se preguntarán, ¿qué tiene que ver el procedimiento de la ciencia matemática con la poesía? Pues verán, junto a la aspiración de la búsqueda de la belleza que no pocos matemáticos experimentan en larealización lógica de axiomas o teoremas: la realidad del número, presente, quiéralo o no el poeta, en la estructura del verso que aspira a realizarse como poema. Esto es algo evidente en el constructo métrico del verso. Pero debo decir que va aún más allá del cálculo silábico, de cláusulas o de pies métricos.

El álgebra[4], es indudable que enseña la búsqueda de verdades generales que, como advertía Russell, son verdades de las que no se afirma lo que sean para esta o aquella cosa particular, sino para cualquiera de las de todo un conjunto de cosas.[5] Esta función de búsqueda no solo demuestra la superioridad sobre el ámbito de las cosas supuestamente reales, sino que, a mi juicio, demuestra la conexión íntima de ellas con la conciencia intelectual que las busca y examina. ¿Qué hace el poeta, trascendiendo muchas veces el ámbito meramente racional y lógico, sino caer en la cuenta de la intimidad de lo que suponemos real con la subjetividad del mismo poeta?

                Acaso, lo que ocurre, es que el rechazo de muchos sobre el mundo que impregna de matemáticas la poesía (y la poesía a las matemáticas), se estima desde la ignorancia o desde una apreciación meramente aritmética o calculable numéricamente de las estructuras del verso, relegando el influjo matemático aritmético, y a la propia métrica, a la contabilidad mecánica de la composición de los ritmos y otros componentes del verso.

                Seguiremos indagando en estas misteriosas relaciones entre conciencia, matemáticas y poesía en próximas entradas del blog Ancile.

 

 

Francisco Acuyo

 



[1] Russel, B.: ob. cit. Pág.55.

[2] Uno de los ejercicios de lógica más importante jamás llevados a cabo y escrito junto a Alfred North Whitehead,  intentando de deducir la mayor parte de los conocimientos matemáticos del momento (1910-1913) partiendo de un conjunto singular de principios lógicos o axiomas. Trataron de superar las inconsistencias de la lógica de Gottlob Frege.

[4] Que introduce La utilización de letras en la configuración de su lenguaje matemático, donde se supone que cada letra ha de representar un número, el cual ha de ser revelado.

[5] Russell, B.:Ob. cit. Pág. 94.


Conciencia, matemáticas y poesía. Francisco Acuyo

viernes, 24 de abril de 2026

REALIDAD Y CONCIENCIA

 Para la sección de Ciencia del blog Ancile exponemos una nueva entrada en la que se sigue reflexionando sobre la conciencia a través del discurso poético, y todo ello bajo el título: Realidad y conciencia.


REALIDAD Y CONCIENCIA


 

Realidad y conciencia. Francisco Acuyo


Resuenan en mi memoria  todavía las palabras del lógico Bertrand Russel cuando decía; Tomar conciencia de la irrelevancia del tiempo, aunque este sea real, es la puerta a la sabiduría tanto del pensamiento como del sentimiento.[1]  Me impresionaron porque en el fondo me parecían encerrar una contradicción ¿lógica?, y esto por uno de los padres de los principia matematica[2] nada menos.

Aquellos que han seguido estas y otras aportaciones en este lugar deben saber que el tiempo y su concepto es algo que se ha tratado con cierta reiteración y profundidad, sobre todo en el ámbito de la poesía. El tiempo poético tienes unas cualidades genuinas que ya advertíamos con anterioridad.[3] ¿Es posible una irrelevancia de lo temporal?, ¿El tiempo necesita de la conciencia?, ¿Es preciso para saber intelectual y sentimentalmente? Pero, ¿si es real, cómo podemos obtener conocimiento fuera del mismo? Las matemáticas (puras, y caso también las impuras o aplicadas) y la misma lógica demuestran que es posible, ya que pueden establecer axiomas y principios fuera de una realidad temporal.

Realidad y conciencia. Francisco Acuyo
De lo anteriormente expresado se pueden sacar conclusiones que me parece pueden ser de gran interés, sobre todo sobre el concepto de tiempo en relación a la conciencia. Yo me preguntaría ahora qué factores de influencia en la realidad y concepto del tiempo y la conciencia influyen en su supuesta entidad, habida cuenta de nuestra educación e instrucciones derivadas de ella en la concepción del tiempo y de la misma conciencia. O, ¿cuál es la importancia de la cultura extraída sobre el acercamiento a estos conceptos (y decíamos potenciales realidades, frente al utilitarismo que ellas mismas, per se, pueden aportar? ¿La literatura y el arte tienen algo que decir, aun no estando situadas en el ámbito del método científico? ¿Este tipo de saber es solo privativo de la filosofía o la ciencia? ¿Cómo puede (puedo) siquiera atreverme a llevar a cabo una interrogante como esta?

Parecerá muy pobre la respuesta, sobre todo si apoyo cualquier rasgo de evidencia en mi propia reflexión personal y sobre todo por la intuición impulsada en el ejercicio poético. Lo cierto es que, desde allí, es desde donde parten buena parte de la indagación teórica a posteriori de la realización del verso y del poema. Bien es cierto que también el hallazgo filosófico o científico puede servir de inspiración para determinados intentos poéticos. En cualquier caso lo que quiero decir es que la poesía vierte una singular gnoseología que pone en evidencia el poder de la creatividad y la imaginación en cualquier ámbito reflexivo.

Así las cosas, es como si el discurso poético se ofreciese como una especial conciencia que se sitúa más allá del concepto para integrarse en la representación o  teatro del mundo que pone en claro que aquello perceptible en el fondo es un asunto de conciencia que nos incumbe existencialmente. Nos invita a salir de la ilusión del objeto al margen del sujeto si en verdad pretendemos acceder a la realidad que, parece sustraerse al concepto de tiempo y de espacio (Véanse el espacio y el tiempo poéticos en Ancile),[4] ya que se diría que una conciencia ¿transpersonal? primigenia es la que hace posible cualquier manifestación que podamos considerar realidad.

Indagaremos nuevamente en este dominio de la realidad poética para entender lo que la realidad pueda ser.


Francisco Acuyo


[1] Russel, B.: ob. cit. Pág.55.

[2] Uno de los ejercicios de lógica más importante jamás llevados a cabo y escrito junto a Alfred North Whitehead,  intentando de deducir la mayor parte de los conocimientos matemáticos del momento (1910-1913) partiendo de un conjunto singular de principios lógicos o axiomas.Trataron, en fin, de superar las inconsistencias de la lógica de Gottlob Frege.

[3] Por ejemplo, en Tiempo y número poético: Ancile: https://www.blogger.com/blog/post/edit/2253688823379979593/4625311680226283034 ; La retórica del tiempo y el espacio poéticos: https://franciscoacuyo.blogspot.com/2017/12/la-retorica-del-tiempo-y-el-espacio.html , entre otras muchas.

[4] Ancile: https://franciscoacuyo.blogspot.com/2025/01/presencia-y-referencia-poeticas.html La palabra poética (véase la sinestesia) lo que hace es poner en evidencia la realidad de la conciencia del que nombra y que la realidad de lo nombrado, de la cosa, no es tan clara, pues llega a mezclarse o a intercambiar unos sentidos por otros en la prodigalidad de su función lingüística a la hora de la búsqueda  una denominación.


Realidad y conciencia. Francisco Acuyo


martes, 21 de abril de 2026

LA REALIDAD Y LA LÓGICA POÉTICA

  Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos un nuevo post en el que se reflexiona sobre la noción de realidad y las diversas formas de conocimiento y su relación o diferencia con lo que denominamos lógica poesía, y todo ello bajo el título: La realidad y la lógica poética.



LA REALIDAD Y LA LÓGICA POÉTICA


 

La realidad y la lógica poética. Francisco Acuyo

 

El concepto de realidad parmenideo que, a la sazón, enlazaría con el hegeliano, fundamenta que cualquier posible realidad será aquello que puede ser, y que lo que es nada no puede ser ¿aunque sea pensado? Verán que esta interrogante no es una sutileza más o menos ingeniosa ante una verdad que, a su vez, aunque venga pronosticada por filósofos de enorme calibre, pueda parecer una perogrullada. Pensamos solo lo que puede ser. Lo que no puede ser (la nada) es imposible que sea. Lo cierto es que no son pocos los que han pensado en el vacío de la nada como una realidad incuestionable.

            La imposibilidad del cambio[1] de aquella aproximación filosófica de los dos grandes pilares de la filosofía occidental, ofrece un concepto de lo real que diríase que parte de una lucidez y sabiduría (de una conciencia) que supera cualquier conocimiento analítico discursivo, que pone en seria duda las apariencias que nos ofrecen los sentidos (nuestra percepción personal). La filosofía positiva y la misma ciencia parecen oponerse plenamente a aquella creencia en una sabiduría que provenga de nuestra propia capacidad de experiencia y análisis que, se diría ofrecen dos maneras de entender el mundo, no obstante, bajo el denominador común de la conciencia.

            El concepto (y o realidad) del tiempo se verá seriamente comprometido según la intuición parmenidea, ya que la distinción entre pasado, presente y futuro es una mera ilusión (que incidiría también en los sistemas de Hegel, como ya advertimos, pero también en Spinoza. La naturaleza del tiempo, pues, tanto en uno como en otro caso, depende de la conciencia, pero con la salvedad de que en la intuición extática de Parménides, esta debe ser universal y única; en el caso de la concepción analítica de la realidad, el tiempo puede ser real, o al menos estrechamente ligado a la conciencia personal de cada uno.

La realidad y la lógica poética. Francisco Acuyo

           Razón e intuición se diría que divergen como dos formas de entender el mundo y la realidad que pensamos lo constituye. Pero, como nos advertía Russel, bien puede ser esta oposición algo ilusorio.[2] Pero, ¿dónde radica la ilusión? Sin entrar en controversias metafísico filosóficas, diré que en el concepto mismo de conciencia está en el foco de una posible respuesta. ¿De dónde parte la creencia de que hay una realidad diferente a la que presentan los sentidos? Que la conciencia interviene en el proceso sensorial de la realidad no admite, en principio, ninguna duda, conocemos por la experiencia que nos proporcionan aquellos. ¿De dónde proviene aquella otra que se resiste a entender la realidad bajo el proceso sensorial por ilusorio?

Para algunos de los que se acerquen a estos párrafos puede que les cueste creer que todas y cada una de las interrogantes que conllevan, cada una de las inquietudes que aparecen reflejas, que cada una de las reflexiones que aporta, devienen directamente del ejercicio creativo de la poesía. Mi vocación poética es primera a cualquier otra iniciativa de entendimiento de lo que sea la realidad. Entonces, ¿la poesía es un modo de conocimiento singular, genuino? ¿De qué manera se acerca o converge con otras formas de conocimiento del mundo, como las matemáticas, las científicas o filosóficas? Ciertamente, los primeros grandes filósofos, protocientíficos, optaban por la forma poética para el discurso de su sabiduría. ¿Es esto una mera curiosidad? ¿Una casualidad? ¿Una extravagancia? En fin, ¿qué nos puede decir de la realidad la poesía?

Estas interrogantes acabarán por llevarnos a reflexiones nuevas a las que iremos dando curso en próximas entradas del blog Ancile?



Francisco Acuyo



[1] La realidad es increada, indestructible, indivisible, por lo tanto, no cambia.

[2] Russel, B.: ob. cit. pág. 43.


La realidad y la lógica poética. Francisco Acuyo

viernes, 17 de abril de 2026

UNDÉCIMA, DE ANTONIO CARVAJAL

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, este hermoso poema primaveral de mi querido poeta Antonio Carvajal, para una rosa recién traída del jardín de Rosaura Álvarez, poema que lleva por título Undécima.



Besos con rosa que, según su jardinera
es un milagro de abril

UNDÉCIMA

 

(en granadí, décima con mandaico)

Para Rosaura

 

Deja una sombra su huella

vagamente desvaída

al pie de la rosa. Estalla

la luz y el ámbito calle

por si es de sangre vertida

la voz de la rosa bella.

Canta cercano un jilguero,

tan cerca que no se ve.

Pide la luz jardinero

y halla Rosaura a su pie

trino, llama, alma y venero.

 


Antonio Carvajal



Abrazos, y otra rosa del jardín
de otro poeta  que también cree
en el milagro inefable de abril



martes, 14 de abril de 2026

CONCIENCIA ESTELAR

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo un poema nuevo inspirado como otros tantos anteriores en la noche constelada, esta vez, bajo el título: Conciencia estelar.



CONCIENCIA ESTELAR


 

Conciencia estelar. Francisco Acuyo



   Un ser veraz en la conciencia nace
imagen: luego, vívida, en la altura
de los astros sitúa su figura
para que mi alma en ellos se solace. 

    Sólo puedo decirte lo que trace
la razón sobre lo que vi: estructura
viva en la estrella, cuya arquitectura
activa un arco altivo en desenlace.

    De dónde viene o va, aunque esté suspecto
el constructo a mi espíritu, su mente
estelar me da muestras de intelecto:

   me razona y yo escucho en su enseñanza
luminosa que mi alma juntamente
con ella universal conciencia alcanza. 





Francisco Acuyo



Conciencia estelar. Francisco Acuyo


viernes, 10 de abril de 2026

LA CONCIENCIA ¿IMPERSONAL? EN LA REALIDAD DEL MUNDO

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos un nuevo post dedicado a la consecucion de las reflexiones sobre la conciencia, y todo bajo el título: La conciencia ¿impersonal? en la realidad del mundo.


 LA CONCIENCIA ¿IMPERSONAL?

 EN LA REALIDAD DEL MUNDO



La conciencia ¿impersonal? en la realidad del mundo. Francisco Acuyo



 Nos advertía en su Lectori Benevolo, de Respuesta a Job, Carl Gustav Jung, que algo sea una realidad física no es el único criterio de verdad. También existen verdades anímicas, las cuales no pueden ni explicarse ni probarse, pero tampoco negarse, físicamente.(1)  Esta afirmación sensata y verdadera del gran sabio de Kesswil, hace ya tiempo que resonaba en mi mente para admonición de todos aquellos fenómenos que no acaban de ser encauzados por vías de explicación estrictamente material, avisándome de que las realidades del espíritu tienen senderos propios que no pueden ser descartables por no poder ser enmarcados en ámbitos estrictamente físicos, todo lo cual no puede sino llevarnos a factores autónomos no materiales o físicos que inciden en la vida y el la estirpe humana. No hablaré solamente de las manifestaciones religiosas, también de aquellos arquetipos numinosos(2) que arraigan en las emociones más profundas del hombre.

Pensaba, además, que el misterioso fenómeno de la conciencia del que venimos disertando hace ya varios capítulos, está íntimamente imbricado en esas verdades del alma que no tienen asiento material y que encuentran acervo extraordinario en el mundo mítico. Ahora bien, ¿cómo casan estas realidades del alma con la concepción de la conciencia como un producto estrictamente material, recordamos, epifenómeno de un sistema neuronal complejo?

La conciencia ¿impersonal? en la realidad del mundo. Francisco Acuyo
Es claro que no podemos separa el entendimiento humano de los procesos emocionales, o, para muchos, sentimentales. La pasión en la conciencia humana juega un papel trascendental. El dejarse llevar por ella o no, debemos considerarlo como una manera más de conocimiento. Pero, no solo de conocimiento moral, que no es poco. Podemos deducir de aquella pasión humana es en la conciencia equiparable a un espíritu inmanente que está en todas las cosas o que las envuelve (Bráhman), así lo extraemos de la cultura hindú, aunque la ciencia viva en el vikalpa(3)  del espacio, el tiempo, el concepto, la razón y el lenguaje.

Hago esta última referencia en virtud de que la idea del origen en la India se puede adaptar en medida aceptable a la propia concepción de lo que sea la conciencia, sobre todo porque en este ámbito no es la experiencia (personal) la que nutre a esta conciencia, si en realidad se consuma, en principio, en lo impersonal. Y es que esta conciencia puede ver exteriormente la incidencia emocional, o, intelectual que pueden extraerse de esas experiencias personales.

Todo parece indicar que hablamos de una conciencia que ya no lucha por la felicidad privada y las consecuencias enfermizas que conlleva, pues, esta conciencia se sitúa fuera del tiempo y se relaciona con lo que es eterno y que bien se puede relacionar con el mundo del sueño y de lo inconsciente. ¿Una conciencia inconsciente? 

¿Hacia donde nos lleva esta aparente contradicción? Russell decía que el pensamiento se ha desarrollado en el conflicto entre dos impulsos, uno que llevaba al misticismo y otro hacia la ciencia.(4)  ¿En que ámbito debemos movernos para entender lo que es la conciencia? Los antiguos filósofos (Parménides, Heráclito, Platón…) se movían o, mejor, necesitaban de ambas maneras de acceder al conocimiento para sus propósitos de entendimiento de la realidad.

Ese impulso ambivalente de entender el mundo, ¿cabe en nuestros días con ese posicionamiento paradójico, donde la ciencia positiva y sus resultados espectaculares en los avances tecnológicos imponen su ley en la sociedad y en la voluntad individual? ¿Puede en nuestros días entenderse aquella suerte de misticismo lógico de Parménides, y a través de él obtener una visión de alcance suficiente para explicar y entender el fenómeno de la conciencia?

Intentaremos en próximas entradas del blog Ancile llegar a alguna conclusión aceptable ante esta aparente contradicción que pretende dar noticia más puntual sobre la conciencia.





Francisco Acuyo



  (1)Jung. C. G.:  Respuesta a Job, Titivillus, 2019, pág. 6.
  (2)Ibidem: Pág. 9. 
  (3)Conocimiento falso de la realidad que dependerá del lenguaje del que hagamos uso.
  (4) Russell. B.: Misticismo y lógica, Edhasa, 2010, Buenos Aires, pág. 29.



La conciencia ¿impersonal? en la realidad del mundo. Francisco Acuyo



martes, 7 de abril de 2026

INFORMACIÓN INTELIGIBLE Y REALIDAD

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos una nueva entrada que sigue indagando en los fines y los confines de la conciencia, y lo hace bajo el título: Información inteligible y realidad.


 INFORMACIÓN INTELIGIBLE Y REALIDAD



Información inteligible y realidad. Francisco Acuyo




En la era de la información y de los ingenios informáticos aquella (la información) se reconoce como una realidad objetiva que se dice es independiente de la mente humana. No obstante, me parece del todo legítimo preguntarse qué papel juega en el ámbito de la subjetividad humana, entonces. Y si la informatio es formar desde dentro, ¿qué naturaleza tiene esa información en realidad? ¿Qué relación tiene con el significado? ¿Cuándo, en el proceso cognitivo subjetivo de dicha información puede considerarse objetiva o externa?

Aquellas interrogantes adquieren una enorme importancia en el dominio de la física, sobre todo en mecánica cuántica. ¿Cuándo consideramos la información en el mundo cuántico, de un electrón, por ejemplo, a la espera del colapso en la observación, que sea información netamente externa u objetiva? ¿Cuándo el significado que podemos dar de una información potencial se traduce en objetiva?

Finalmente podemos establecer una nueva interrogante ¿los procesos informativos que puedan ocurrir en la naturaleza necesitan necesariamente la intervención del observador (humano)? O, ¿el significado extraído por el que atiende la información, es propia del que descifra e interpreta la información, o puede ser una característica del universo?[1] ¿Qué consecuencias puede tener la afirmación a esta última interrogante en relación a la conciencia? Hay una conciencia personal, subjetiva, pero, ¿es posible una conciencia transpersonal en la naturaleza?

Como he comentado creo que de manera insistente, todas estas y otras interrogantes y sus potenciales respuestas devienen, para quien suscribe, del mundo literario y sobre todo poético. Mi formación científica, siendo limitada, se vio, sin embargo, alentada por la intuición de lo que determinados momentos en poesía podían sugerirme. Todo lo cual venía a demostrarme que los artificios de fronteras entre disciplinas científicas y procesos creativos artísticos, no eran sino un obstáculo para la indagación necesaria para satisfacer la curiosidad que alienta tanto a científicos como artistas. Ambos están siempre interesados en comprender la naturaleza de lo que pueda ser la realidad.

Información inteligible y realidad. Francisco Acuyo

Bien es cierto que el método científico inclina a la visión y concepción mecánica del mundo, al menos hasta no hace demasiado tiempo. El arte, sin embargo, necesita una dimensión dinámica, fluida, no lineal en sus presupuestos y fines estéticos, cognitivos y creativos para situarse en el mundo,

La inteligibilidad mecánica era fundamental para el científico al uso para crear modelos mecánicos predecibles, pero no deja de ser curioso que cuando dichos modelos funcionan, por ejemplo, en matemáticas, no se sabe explicar por qué sucede y, sin embargo, se tiene por cierto. Para el artista, el principio activo, dinámico, no mecánico es un fundamento inexcusable para su expresión artística. Requiere del elain vital que fluye y se hacer real, no tanto por qué su objeto creado sea razonablemente inteligible. He aquí, que ese principio activo que ofrece entendimiento muchas veces no sea estrictamente razonable, deviene o debe devenir de la conciencia, pero no tanto de un conciencia subjetiva, personal, pues esta acaso también deriva del origen de lo que es universalmente consciente. ¿Qué puede ser ese principio dinámico, fundamental, genuino que converge tantas veces más allá de lo lógico y lo razonable?

Veremos en próximos post del blog Ancile, posibles soluciones a interrogantes tan profundas.

 

 

 

Francisco Acuyo



[1] Hiley, B. J. y Pylkkänen P.: Ob. cit. pág. 471.





Información inteligible y realidad. Francisco Acuyo