Para la sección de Ciencia del blog Ancile traemos un nuevo post que trae de nuevo a colación la cuestión de las relaciones entre la información y la conciencia, y todo ello bajo el título general de : Sobre la información, la conciencia: los significados virtuales y reales.
SOBRE LA INFORMACIÓN, LA CONCIENCIA:
LOS SIGNIFICADOS VIRTUALES Y REALES
La cuestión sobre la información y la conciencia tienen un valor muy importante, sobre todo para significar adecuadamente uno y otro concepto. Hay quienes distinguen dos tipos de significado atribuible a la información (David Bohm): uno virtual y otro y real, entendiéndose la primera como la atribuida a la experiencia subjetiva (interpretación de un mapa, por ejemplo) y la otra, la que se vierte para el exterior y que entendemos como real (objetivo). Sin embargo, en el mundo cuántico aquella apreciación privada que modifica o afecta a la realidad de lo infinitamente pequeño, exige una conciencia autoorganizada que moldea el entorno, comportándose como una organicidad que en modo alguno puede considerarse mecánica.
La significación adquiere un valor extraordinario que, cuando menos, nos hace pensar en una realidad altamente significativa, la cual va dar al fenómeno de la conciencia una importancia aún mayor de lo que aspiramos para entender la estructura de la realidad. Hay quien afirma en este punto que la información es una diferencia que marca diferencia (Gregory Bateson), lo que nos hace pensar que la información es una diferencia de forma que marca una diferencia de contenido (David Bhom), que expone una relación estrechísima, acaso irrenunciable, entre forma y contenido. De esto sabemos los poetas y los investigadores literarios, donde el conocimiento o la conciencia sobre el sentido del poema recae en ambas vertientes de manera irremediable.
No podemos dejar de deducir que aquellas relaciones hacen de la conciencia que trascribe e interpreta la información junto a los contenidos manejados por dicha conciencia, que contienen factores causales que van afectarán los procesos materiales. De aquí cabe inferirse que esa información activa que se construye en la conciencia es una característica no solo de los que entendemos como seres conscientes (con sistema nervioso y cerebro) sino una cualidad del universo mismo. Además, no podemos dejar de colegir que la exigencia de una visión del mundo de estas características, pone en jaque cualquier visión mecanicista del mundo.
Si en los procesos de creación artística, poética, todo se organiza en virtud a una idónea expresión para favorecer una más rica significación, ¿este mismo tipo de procedimiento significativo no es aplicable a la misma naturaleza? ¿Significa esto que la naturaleza es también consciente? ¿Sobreentiende esto que la naturaleza advierte alguna clase de experiencia?
Parece en cualquier caso que la conciencia y la información están interconectados. La conciencia, de todas maneras, deriva de procesos complejos en sistemas organizados como sucede en los que dan lugar a la vida, en los que la mecánica cuántica diríase que tiene una relevancia especial, ya que estos son los que posibilitan los niveles jerárquicos que impliquen campos cuánticos que permitan la experiencia consciente(1). ¿Nos lleva esto a la posibilidad de creación de vida artificial que pueda ser, por tanto, consciente?
De lo mucho que pueda deducirse de las reflexiones e indagaciones anteriores, a mí suscita una especial fascinación imaginar el potencial cosmopsiquismo que pueda revelarnos que la naturaleza pudiera ser la mente mostrándose así misma (Hegel), o quizá, la conciencia (o tal vez mejor una metaconciencia) que va o se sitúa más allá de la mente individual.
Lo cierto es que en el proceso creativo poético es donde alcanza el lenguaje las cotas más altas de significado de las palabras, y donde podemos constatar que en la unidad en la que se envuelven es altamente propicia para la expresión de las experiencias de conciencia, las cuales acaso nos conectan con niveles harto profundos de la realidad.
En próximas entradas de este blog Ancile, seguiremos abundando sobre estas y otras cuestiones de mucha curiosidad e interés.
(1) Hiley, B.: Pylkkänen, P.: ob. cit. pág. 480-481.



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