Para la sección de Poesía del blog Ancile, otro poema de las serie dedicados a la enigmática y hermosa época autumnal, en esta ocasión bajo el título: Un espíritu otoñal.
viernes, 6 de noviembre de 2026
UN ESPÍRITU OTOÑAL
martes, 3 de noviembre de 2026
COPLAS DE ANTONIO CARVAJAL QUE SE HAN DE CANTAR EN LA FIESTA PARA EZEQUÍAS BLANCO
Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos este festivo poema de mi querido y admirado amigo Antonio Carvajal, que dedica a Ezequías Blanco, con motivo de su homenaje, y todo bajo el título de: Coplas de Antonio Carvajal que se han decantar en la fiesta para Ezequías Blanco.
COPLAS DE ANTONIO CARVAJAL QUE SE HAN
DE CANTAR EN LA FIESTA PARA EZEQUÍAS BLANCO
1
Le dijo al rey Ezequías
seco el profeta Isaías:
"Primo, no eres Argantonio,
no muestres al babilonio
joyas en Jerusalén,
ni muestres que eres poeta
que harán de ti una galleta
para comerte también".
2
Ezequías y Antonio
van de la mano.
¿Cuál es más placentero?
¿Cual más ufano?
¿El que remoja el Duero?
¿El que al Mediterraneo
en alas de Favonio
va, mirlo a aldeano?
3
Me han privado del alcohol,
Ezequías.
Bobo como un ababol,
pavo entre las avefrías,
la tequila
y cuanto licor destila
de otros frutos con su mano
el curioso ser humano,
los médicos me han prohibido.
Por ese lado jodido;
alegre del otro lado
porque me has considerado
digno de tu invitación
recibe un abrazo urdido
con hebras del corazón.
Antonio Carvajal
martes, 27 de octubre de 2026
DIONISIO PÉREZ VENEGAS, HUERTO CERRADO, POR EZEQUÍAS DE PABLO
Para la sección de Extractos críticos, del blog Ancile, traemos la aproximación que hace Ezequías de Pablo del libro de Dionisio Pérez Venegas, Por Vegas y cañadas, y que intitula para Sabemos Diario, Huerto Cerrado, y que nosotros extraemos con mucho gusto y el beneplácito de su autor para nuestra plataforma digital.
DIONISIO PÉREZ VENEGAS,
HUERTO CERRADO,
POR EZEQUÍAS DE PABLO
Dionisio Pérez Venegas es un poeta a fuego lento, como la comida de hogar. Y es que además de lector, le tengo amistad, sé que cocina de la misma forma, todo picadito y sin prisas, siempre hay algo que comer, beber y contar. Su obra poética no es riada tumultuosa pero eso le ha permitido ir construyendo una mirada al mundo, porque el Arte es una forma de mirar; después es una forma de canalizar la mirada para evocar, nada inventa, nada ingenia, es con-mover al público, al espectador (quien espera) para que pueda emocionarse igual, no contigo, artista, sino con lo evocado. No hay Arte sin forma, dicho de otra manera, la falta de formas nos conduce a un arte falso en el que el artista sustituye a la obra y al público, es un sólo yo egocéntrico autoidolatrado de lo más íntimo de un sí mismo que, para colmo, no podemos conocer.
La gran mentira de la poesía contemporánea se habla a sí misma en segunda persona: “Llegaste a la ciudad sin nada”, ea, un eneasílabo inconsciente, “miraste la luz”, da igual que no sea un compás rítmico adecuado, “y las flores caían sobre tu vientre como las almendras en la boda de Yolanda”, toma ya qué bonito, qué ingenioso... Abundan la prosa prosaica y el verso de excedido lirismo, y el lector
bien avezado, la aficionada feliz, primero invierte en otro piso más para alquilar por más de lo que paga de hipoteca, segundo, primum vivere, se deja adobar por la poesía, tan bonita, tan culta, tan guay...No me muevo en esos mundos, ni Dionisio Pérez Venegas tampoco, su poemario Por vegas y cañadas (impreso en Salobreña en la Colección Syllaba Cuadernos de Poesía de la editorial Alhulia en 2026) es un diálogo con la Naturaleza y el curso del tiempo, oh tópico, algunos tendrán otra cosa de qué hablar pero yo no sé cuáles son. “Naturaleza, Edén para el cántico vivo” dice en un verso bimembre, hermoso y justamente medido... la vida es un “Hortus Conclusus” metáfora del paraíso pero también de la pureza y la inocencia, una huerta cerrada en cuyo confinamiento vive el alma observadora las estaciones, la amistad, el viaje, la gratitud y la sorpresa del acontecer, he ahí el canto a la vida, el resonar en otros y no el hacerles sonar como tú quieres.
Hay en este libro una presencia de sus viajes a Italia muy a la Sorrentino, obra fílmica esteticista pero también heredera del neorrealismo y lo tremendo del Mediterráneo; hay una presencia a la Gabriel Miró del Levante y sus plantas y su panoplia léxica musical y precisa; hay una constancia lectora de Antonio Carvajal y su métrica expresiva, cada acento y concepto colocados con precisión milimétrica de máquina “ex Deo”; hay algo portugués, ceniza y culantro; hay algo de infancia añorada, familia grande y mesas sencillas y repletas; hay una necesidad de escribir en la lentitud del verso construido que hace que los poemas suenen auténticos, sin artilugios teóricos, de modas, de tendencias ni modernismos, es clásico, esto es, actual. Uno puede vivir en este libro las estaciones, sentir a través del metro la música de la Naturaleza mirada por nuestra ignorancia definitoria, tamizada por nuestra inteligencia. Lento, año, década, la vida, Dionisio Pérez Venegas se ha hecho con una voz propia y del tiempo surge ya maduro, en sazón como si llevara a sus espaldas mil libros publicados... no son tantos, pero lo hecho le ha cundido más que a muchos que seguimos intentándolo: “Flores de almendro / en campos del olvido / ventanas al mar”.
Ezequiel de Pablo
viernes, 23 de octubre de 2026
AL ECLIPSE, CON UN VERSO DE FRANCISCO ACUYO, POR CONCHA ORTEGA
Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos el poema titulado: Al eclipse con un verso de Francisco Acuyo, que la poeta Concha Ortega ha tenido a bien confeccionar a raíz de un poema publicado en este mismo blog que llevaba el título de Eclipse de sol, detalle por el que le estoy muy agradecido.
AL ECLIPSE CON UN VERSO
DE FRANCISCO ACUYO
Es flecha por los dioses disparada,
es una delicada geometría,
exacta precisión, astronomía
en oscuro universo proyectada.
Halo de luz, belleza inusitada
asombro de la mente más sombría,
en ti se hace real la fantasía
de surcar la materia no explorada.
Antorcha de los cielos, luminaria,
exacta y luminosa oscuridad
de una sombra curvada solitaria.
Arco tensado, luminosidad,
espejo de la luna milenaria
esplendor y fulgor sin turbiedad.
martes, 20 de octubre de 2026
VILLANCICO DE LA HISPANIDAD, POR ANTONIO CARVAJAL
Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos una nueva entrada con los versos de Antonio Carvajal, llenos de ironía y buen humor y que llevan por título, Villancico de la hispanidad, con una fotografía de Francisco Silvera escogida para la ocasión.
VILLANCICO DE LA HISPANIDAD
Dedicado a Fran Silvera,
autor de la foto
1 romancillo
No puede ser mala
una sociedad
que estos individuos
sabe cosechar,
que comen bellotas
sin estabular
y sus piezas guardan
curadas en sal.
2 seguidillas antiguas
Gusta al ancho mundo
del levante a do
se pone en su lecho
de brasas el sol
el jamón.
También la panceta
y el salchichón
dan mucho lustre
con buen sabor
-sabor umami
diz en Japón-
.
Gusta al ancho mundo
del levante a do
se pone en su lecho
de brasas el sol
el jamón.
Antonio Carvajal
jueves, 15 de octubre de 2026
ALEIXANDRE PREDILECTO, POR EZEQUÍAS DE PABLO
Traemos para la sección de Extractos críticos del blog Ancile, y bajo el título Aleixandre predilecto, un trabajo recogido de Sabemos Diario, y firmado por Ezequías de Pablo, Catedrático de Hispanofilia.
ALEIXANDRE PREDILECTO,
POR EZEQUÍAS DE PABLO
Una cierta experiencia vital acumulada me dice que en Literatura hay que elegir entre ser o parecer, no es una elección exactamente, más bien cuando uno comienza en esto de escribir y publicar, el camino hacia el éxito requiere de ciertos rasgos personales que no todos comparten. Sin un cierto grado de egolatría, incluso frisando la “cosita rara”, es muy difícil escribir, porque la exigencia de una perspectiva propia, la digestión (que no acaba nunca) de toda una tradición cultural de siglos pide tener los santos arrestos de alzar una voz.
Claro, hay quien hace eso llevando en una mano el rigor y el estudio, la disponibilidad de aprender siempre en quienes han escrito o escriben antes, contrarrestando a ese ego hipertrofiado; y en la otra un algo de compromiso ético que no tiene por qué ir más allá de no perjudicar al mundo de los posibles lectores, es decir, entretener inteligentemente y hacer pensar... hay muchos grados ahí por medio y no siempre excluyentes entre sí.
Después hay gente, tampoco podemos afirmar que sea premeditado o calculado ni buscado, que desde sus inicios gustan de ponerse en las fotos, de ver sus nombres en determinados foros, que se les cite con la única vocación de que se les llame siempre porque, claro, ya son un “sinequanon”, ¿qué sería de la velada poética o prosística sin ella o él? Éstos terminan teniendo la envidiable posición de ser profesionales o casi profesionales (dinero), lo han leído todo, lo de antes, lo de ahora y lo de mañana, hablan de cualquier cosa y sus obras versan sobre lo más suyo de sí mismos, incluyendo su legado la fama en vida.
El tomito que acabo de leer (una sentada de sobremesa) es un documento más que interesante, porque puede ayudar a cambiar, a quien respete los documentos antes que a la propaganda, la mirada sobre la gente que aparece por ahí y alardea de una intimísima amistad velintoniana con don Vicente Aleixandre, Premio Nobel de Literatura, no lo olvidemos. Tienen los escritores muertos con buen patrimonio
literario esa maldición de haber sembrado magníficas amistades y que, no siempre, sus legatarios sean esos deseados o los más capacitados para promover la grandeza de sus obras, no digamos ya familiares con Derechos de Autor por Ley, capaces de tumbar al mismísimo Homero si pudieran por defenderlo.El librito en cuestión es Vicente Aleixandre, nombre con brillo, conjunto de textos coordinados y editados por Dionisio Pérez Venegas e impreso en la granadina Salobreña (Alhulia, Colección Syl-laba) en edición no venal que incluye un pliego con un grabado de Juan Carlos Ramos titulado, a su vez, Ausencia y presencia con un fragmento de texto del propio Aleixandre; puede que pronto esté disponible más extensamente en algún tipo de descarga digital. Precioso arte-facto.
En un prólogo brillante, el profesor Manuel Ángel Vázquez Medel narra los acontecimientos que rodearon el nombramiento en 1983 de Vicente Aleixandre como Hijo Predilecto de Andalucía, previsto en un acto para febrero del 84 que se cancelaría por vicisitudes políticas. El poeta, ya enfermo, moriría a finales de ese año, no tenía previsto acudir al acto oficial aunque aceptó de buen grado: “Yo no seré técnicamente un poeta andaluz, pero Andalucía tiene muchos modos de dar poetas y yo, modestamente, soy uno de ellos” dice en el discurso de aceptación, reproducido en este volumen, y no se puede ser más elegantemente antinacionalista al tiempo que agradecido a una tierra; este acto nunca se produjo por el cambio de Gobierno en la Junta de Andalucía, aunque se había publicado en el correspondiente BOJA con todos los efectos.
Vicente Aleixandre comunicó a la Junta de Andalucía que en la entrega del reconocimiento intervendría en su nombre “[...] la voz de un gran poeta andaluz, Antonio Carvajal”, cito de nuevo su discurso reproducido en este volumen. Tenemos la suerte de haber conocido esta historia, por otro lado nada secreta, narrada por el propio Carvajal en una cena de familia en casa, ahora se publican los documentos que citaba Antonio: la carta dirigida a él y Carlos Villarreal para pedir el “favor” de recoger la distinción, el discurso de Aleixandre que nunca se leyó, una aclaración del propio Carvajal sobre lo sucedido y un prólogo, ya citado, de Vázquez Medel además de un epílogo necesario para la comprensión de los detalles, del poeta y editor Dionisio Pérez Venegas.
Vázquez Medel reivindica la figura de Carlos Villarreal, justamente aludido en la carta del Nobel. Carvajal ha contado cómo la amistad con Aleixandre surgió tras el envío de un soneto al admirado poeta consagrado (y cito, pág. 27, la antología Nos diferencia el cuerpo, Cátedra, 2023, preparada por Francisco Silvera, o la conferencia Poética y Poesía del propio Carvajal, Fundación March, 2004, pág. 22).
“Me emociona, Antonio, que seas tú quien me represente” dice nuestro Premio Nobel. Carvajal no llegaría a ejercer ese encargo, y si observamos los nombres traídos y llevados como espíritus por los pasillos de Velintonia, tampoco es frecuentado. Andrés Amorós, en estos días, proponía su nombre como poeta candidato, merecedor del Premio Nobel; con el Cervantes o el Princesa de Asturias tampoco se le faltaría, quienes le leemos devotamente creemos entender el gesto de Aleixandre, de confianza, amistad segura y cierta y admiración mutua. Lo demás, es silencio.
Ezequías de Pablo
8-10-26
martes, 13 de octubre de 2026
AREA Á 3• (ARIA A 3), POR DIONISO PÉREZ VENEGAS
Para la sección, De la métrica celeste, traemos esta entrada que me envía Dionisio Pérez Venegas, con motivo de que su colega Pedro Fernández le envía una aria que reproducimos con anotaciones y comentarios, y que intitulamos, Area á (Aria a 3).
AREA Á 3• (ARIA A 3)
Mi colega Pedro Fernández, entre amigos Silabero, me envía esta aria extraída de las Letras-de-los-villancicos-que-se-han-de-cantar-en-la-Real-Capilla-de-S-M-de-Granada-en-los-Maytines-del-Nacimiento-de-Jesu-Christo-puestos-en-musica-por-D-Antonio-Caballero, con anotación de los comentarios de nuestro común maestro.
1 Que gozo! que alegría
es
ver nacer el día.
2 Que pena! que fracaso!
ver cómo va al Ocaso.
3 Que cólera ! que furia
el ver que se le injuria.
T ¡Oh Sol de la verdad!
1 Que explico mi contento.
2 Que lloro, gimo, y siento.
3 Que es ira lo que aliento.
T Y cada vario intento
es culto a tu Deidad.
1 El Mundo ha de alegrarse.
2 El Hombre confundirse.
3 El celo ha de irritarse.
T Y en este dividirse,
temor , y amor unirse,
que no es contrariedad.
La moda también llega a la reales capillas. El
autor del texto al que don Antonio Caballero le puso música propuso este “area
á 3” cuyo resultado formal tanto podemos considerar una sucesión unitaria de 18
versos como una suma de 3 estrofas enlazadas por una rima consonante común a
modo de estribillo, lo que exige un espacio interlineal que el libreto no
presenta. Antes ha presentado a solistas y coro introduciendo una novedad en el
villancico III:
Vaya una cosa nueva
sin dilatarse.
1.Solo
Yo traigo una Tonada,
2.Solo
Y yo un Romance.
Coro Eso
es cosa antigua,
esotro cante.
Duo.
Vaya una Pastorela
Coro Eso
nos place.
Cuestión de formas, pues la introducción va
escrita en romance de seguidillas, algo que ya hizo de manera parecida casi dos
siglos antes Pedro Espinosa. Quizá la novedad esté en que esta aria consta toda
de versos de siete sílabas y haya que entender el romance anticuado como forma
en octosílabos, que se cantan con otro aire. Como se parodia:
¡cuántas
rimas dormidas en libros
como
pájaros duermen en ramas
esperando
un lector que las mire
y
sepa escucharlas!
Dionisio Pérez Venegas.
Molvízar, octubre de 2025
viernes, 9 de octubre de 2026
ECLIPSE SOLAR
Con el título de Eclipse, traemos un nuevo poema para la sección de Poesía del blog Ancile, acompañado con algunas fotos hechas con uno de mis telescopios del eclipse solar del 12 de agosto de 2026.
ECLIPSE
Arco vivo: ¿perfecta inteligencia
de la naturaleza está ideada
en ti? ¿Tu perfección y su existencia
es flecha por los dioses disparada?
Y esa flecha, ¿siguiera con conciencia
órdenes de una luz
elaborada
que, en su arqueada reflexión presencia
de una vida es, ahora ya olvidada?
¿Cuál es tu sombra cóncava de fuego?
¿Cuál el fanal que abrasa oscuro para
deslumbrar con razón o furor luego?
Oh, infinito el arco en cuyo engace
ojival un trayecto proyectara
para tener en mi alma desenlace.
domingo, 4 de octubre de 2026
HAGA SEÑAL EL CLARÍN, DE DON MANUEL ORDÓÑEZ DE LA PUENTE, RESCATADO POR ANTONIO CARVAJAL
Para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo un precioso poema de Don Manuel Ordóñez de la Puente y que hace suyo propio mi entrañable y muy admirado amigo el gran poeta Antonio Carvajal, para felicitarme por mi onomástica de San Francisco de Asis, y que yo he intitulado para la ocasión, con el primer verso de dicho poema: Haga señal el clarín.
HAGA SEÑAL EL CLARÍN
A D. Francisco Acuyo
Querido Paquito: Don Manuel Ordoñez de la Puente,
viejo amigo mío, me regaló en su día, allá por 1678, este villancico sacado de
entre las letras que se habían de cantar en la celebración de la fiesta del
seráfico Francisco de Asís, en función bajo auspicios de los mercaderes
madrileños; el villancico había de cantarse en la víspera y, fiel a su
designio, te lo envío para empezar a celebrar tu onomástica, pues habla de
flores y estrellas en fragante sonorosa rivalidad, como en tus versos suelen
mezclarse en dulcísima armonía.
En estos versos te miro retratado como yo no
sabría hacerlo.
Sé feliz, hoy, mañana: Siempre
Haga
señal el clarín
al
campo de las Estrellas
pues
hoy fragantes las Flores
la
batalla le presentan.
Al
arma al arma
guerra,
guerra,
porque
se vea,
que aplaudiendo a Francisco compiten
lo Excelso, y lo Humilde.
Toquen
las cajas,
resuenen
clarines,
planetas
y Signos,
que
os embisten Claveles y Lirios,
Violetas
y Rosas,
que
os embisten Luzeros y Auroras.
Ya
les disparan
las
Mosquetas trabucos de ámbar.
Ya
les combaten
las
Estrellas reflejos brillantes
ya
en desorden festivos
se
mezclan Planetas y Signos,
Claveles
y Lirios.
Ya
en batalla vistosa
se
unen Claveles y Rosas,
Luzeros,
y Auroras,
que
vencen las Luzes.
que
triunfan las flores.
Pues
lo Humilde hoy Excede a lo Excelso
de
las Flores es el trofeo,
pues
lo Excelso lo Humilde corona,
de
las luzes es la vitoria.
Pues
neutral la batalla se mira
al
son de clarines y cajas repitan
las
vozes festivas:
Viva
lo Excelso, y lo Humilde viva,
Viva,
viva, viva.
y rescatado para la ocasión por Antonio Carvajal
viernes, 2 de octubre de 2026
OTOÑALES ESPEJISMOS
Salutación otoñal para la sección de Poesía del blog Ancile, bajo el título: Otoñales espejismos.
OTOÑALES ESPEJISMOS
¿Será mi alma un extraño ser que observa
sobre la tierra? El hombre que medita
asoma entre las ruinas de las peñas
transidas por el roce de los siglos:
qué audaz constancia, pues, ya será eterna
la disputa entre el que tocó el espíritu
en la roca y se piensa así mismo que es materia.
¿Somos en este tránsito fugaz
donde se desvanece hasta la piedra,
estirpe de dolor
en clara decadencia?
El otoño parece un espejismo
de luces y colores que siquiera
un mínimo recuerdo tiene
de sí, cuando una vez tuvo conciencia.
Enfermedades hubo
y miedo y soledades y tinieblas,
el otoño es un visionario
que arde
hasta quedar deshecho en la pradera,
entre cenizas de colores
que me hacen creer que fui, un instante apenas.
Francisco Acuyo
viernes, 25 de septiembre de 2026
ALTAIR Y SU CIENCIA DE LA PARADOJA
Bajo el título: Altair y su ciencia de la paradoja, traemos un nuevo poema centrado en las observaciones estelares, para la sección de Poesía del blog Ancile.
ALTAIR Y SU CIENCIA DE LA PARADOJA
Cuando creí tocar
la hermosísima y
remota
luz de Altair
Bien veo que una
luz eterna prende
el intelecto, y si en aquel reluce,
no será porque su esplendor seduce
la vista, sino porque el alma enciende
con su fulgor, y
en él arde el vestigio
que, mal interpretado, allí, apariencia
material nos produce, si es conciencia
de la nada la que
obra su prodigio.
Abre la mente
bien a mi dictado
y guarda en ella, observador, que nunca
hubo jamás materia, que nos trunca
el ser en ella
apenas figurado,
y nos asombra, paradoja cierta,
que en sustancia la nada se convierta.
domingo, 20 de septiembre de 2026
CENTÓN, DE ANTONIO SÁNCHEZ TRIGUEROS, INTRODUCIDO POR ANTONIO CARVAJAL
En esta entrada del blog Ancile, para la sección de Poesía, y porque nos gusta especialmente seguir la estela de esa extravagante jerarquía de raros ingenios que pocos aprecian y menos aún reconocen, bajo el título de Centón, traemos versos de nuestro muy querido amigo y admirado profesor Antonio Sánchez Trigueros, sabiamente introducidos por el gran poeta y avisado intérprete, Antonio Carvajal, para delectación de los más exquisitos paladares.
CENTÓN, DE ANTONIO SÁNCHEZ TRIGUEROS,
INTRODUCIDO POR ANTONIO CARVAJAL
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| Antonio Carvajal |
Antonio Carvajal
De la Academia de Buenas Letras de Granada
Escribió un comentarista del poeta latino Juvenal que centón
es un tejido de lanas con diversos colores. No tiene por qué ser de lana,
pueden ser telas diversas, retales y hasta andrajos, y así se elaboraban capas,
capotes, jubas, jubones, mantas, alfombras, fundas de almohadas, tapetes y todo
lo que hoy cubren las jarapas, tapices coloridos tejidos de harapos. Quedaba
más bonito en latín de humanista: Centonem vocant Carminis genus, ex diversis
Carminibus, et Carminum fragmentis hinc, atque illinc, accersitis contextus,
cuasique consutum. El buen español que citaba a Juvenal y su comentarista y a
Erasmo escribió que “con los doctos hablo, por eso no traduzgo el latín”; yo,
no; el latín no se habla ni en misa y a las versiones de la IA les falta
sensibilidad. La malo es que no soy buen latinista, pero sé salir del apuro: se
llama centón un género de poema entretejido y como cosido de poemas diversos y
de fragmentos de otros tales y cuales poemas. Antes he dicho jarapa, suena
demasiado andalusí, huertano de Murcia o alpujarreño. Se entiende universalmente
si lo traduzco por collage.
Estoy tejiendo mi texto con jirones de la aprobación que
escribió fray Juan de la Plata para la “Égloga fúnebre a don Luys de Góngora de
versos entresacados de sus obras por don Martín de Angulo y Pulgar, natural de
la ciudad de Loja”. Hablaba en plata, y dijo fray Juan, que el poema de centones
es forma de pocos usada y no de todos entendida, por lo que se vio en la
necesidad de explicar el término propio (cierta especie de toga o túnica tejida
de varios hilos y colores) cuyo uso se extendió para nombrar un texto literario
tan intertextual que se entreteje de textos ajenos, casi siempre fieles al
texto saqueado y variados poco si la necesidad lo impone. Es difícil de hacer
(bien), requiere talento y aplicación, tan buena educación como estudio y
memoria: y arte. ” Escribir versos es tan decrépito ejercicio que ya caduca en
el aprecio humano”, dice de la Plata, y añade: “pero ordenar centones de poemas
ajenos es tan singular, si no moderno, que son rarísimos los que han acometido
esta empresa”.
Era moderno y lo sigue siendo. Era y es singular y raro, y
es muy moderno: hablo de don Antonio Sánchez Trigueros, muy antiguo y muy
moderno, audaz, cosmopolita, con Valle fuerte y los Machado ambiguo y una sed
de ilusiones infinita, y de su centón en homenaje a Rubén Darío construido con
las mejores flores de poetas ilustres de su tiempo, desde Valle Inclán y Unamuno,
pasando por Antonio Sánchez Rodríguez y Villaespesa, hasta Juan Ramón Jiménez. Sánchez
Trigueros incluye a poetas ya muertos en 1916. Por si un día se le ocurre hacer
un centón con vivos en el siglo XX, me apunto el primero, con este centón:
Padre y maestro mágico, liróforo celeste, cerdo triste.
Ya publicado en “Paraíso”, revista de Jaén, velay el centón
de don Antonio:
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| Rubén Darío |
POMPA Y EXEQUIAS DE RUBÉN DARIO
«Dejando escrita en todos larga
historia»
(Boscán)
Un corresponsal de las Américas envía desde
Nicaragua una crónica en la que escribe que,
después del desfile fúnebre por las calles de
León, donde una doble fila de canéforas,
de túnicas blancas, iban esparciendo pétalos
de rosas entre la multitud, en la plaza de la
Catedral se organizó una ofrenda al poeta.
En ella virtualmente participaron con su
homenaje y tristeza los viejos amigos de la vieja
España que al pasar depositaban un verso de
arte mayor a los pies del ataúd, al tiempo que
la escolanía entonaba eI himno de despedida,
que glosaba el verso citado de Boscán.
| Antonio Sánchez Trigueros |
Y en el negro catafalco te vi inmóvil.
Amaba ardientemente a la princesa,
En tus manos blancas está el abanico,
Sintió el halago de los finos dedos,
Yo te bendigo en nombre de la belleza.
Ya la zarabanda de duendes galopa
A ese gigante mundo del poeta.
En ti me vi volar sobre mí mismo,
Encerrar mi dulzura y mi angustia en un verso.
Abrirá nuestras venas un alfiler de plata.
Vedle erguido a las luces crepusculares,
Dime el encanto que cae en la campiña,
Después nos llevaremos el crepúsculo a casa.
Guarda el tiempo el enigma de las formas,
Tiembla la sombra elástica de un tigre,
Sigue sin rumbo el cisne solitario,
Del último acto nada nos escuda.
Suena la flauta pánica y el bíblico laúd
Y el violonchelo llora con un sollozo humano.
Alegre salmo y lúgubre lamento,
Hasta la guitarra crujió protestando.
Tengo... ¡qué sé yo!... nada...El corazón partido!
En este ambiente late un silencio sin fin,
Como el humo en el aire se ha dormido
Y se duerme en el sueño sin sueños de la nada.*
*Texto de 25
versos de otros tantos poetas (uno por poeta), todos ellos feudatarios de Rubén
Darío. Como es escena de ficción, se admiten algunas presencias de difuntos. Los
poetas son los siguientes: Enrique Diez-Canedo, Luis Fernández Ardavin, Fernando
Fortún, Pedro Luis de Gálvez, Ricardo Gil, Andrés González-Blanco, Juan Ramón
Jiménez, Rafael Lasso de la Vega, Antonio Machado, Manuel Machado, Eduardo
Marquina, Gregorio Martínez Sierra, Enrique de Mesa, Tomás Morales, José Moreno
Villa, Francisco Navarro Ledesma, Ramón Pérez de Ayala, Manuel Reina, Arturo
Reyes, Salvador Rueda, José Sánchez Rodríguez, Ramón del Valle-Inclán, Miguel
de Unamuno, Francisco Villaespesa y Antonio de Zayas
jueves, 17 de septiembre de 2026
POR VEGAS Y CAÑADAS, DE DIONISIO PÉREZ VENEGAS
Tengo el placer de convocar a nuestros habituales lectores a disfrutar de los poemas del poeta y entrañable amigo Dioniso Pérez Venegas, y todo ello para la sección de Editoriales amigas del blog Ancile, y bajo el título, Por vegas y cañadas, que encabeza, además, la inscripción genérica del libro, editado con el primor a que nos acostumbra la editorial Alhulia. Sirva, pues, esta entrada para animar a los que lean estos versos seleccionados a adquirir el libro completo que les garantizo que es una auténtica delicia.
POR VEGAS Y CAÑADAS,
DE DIONISIO PÉREZ VENEGAS
LOS ÁMBITOS DE BERNIA
A
Nathalie, Miguel, Lorenzo y Alessandro,
mis
compañeros de excursión
I
Subimos por
caminos apacibles;
en las primeras tierras los olivos
y almendros de labores antiquísimas,
trabajo de hombres duros olvidados.
Paramos en Xaló para comprar
agua, pan y jamón, nuestro sustento.
Por sinuosa senda de montaña
a las Casas de Bernia despobladas
llegamos. Los bancales de las viñas
al podador esperan con sarmientos
que torrarán las carnes del cordero
que han de regarse con alegre mosto.
Diciembre de cerezos en letargo;
junto al abrevadero de la fuente
cueva de yedra toda revestida
en donde el sol apenas halla paso
pisando la espesura del helecho.
En los barrancos, juncos y arrayanes
peciolados y adelfas y carrizos;
allí los chamarices y jilgueros
halagan los oídos con sus cantos.
Abre al mar la maravilla
de esta tierra quebradiza
entre el almendro y la higuera.
el lombriguito verdea.
Verdeguea el lombriguito
con sus vasos amarillos.
LOMBRIGUITOS
El trébol que nos enseña
el sol y la oscuridá.
Santiago Aguaded
Landero
Salio querido ¿por qué
no saben
dar
cuenta de mis lombriguitos
las cabras?
Los acoge el acebuche sobre sus raíces y no los rizomas de las
cañaveras con los brotes herbáceos de sus nudos y sus penachos jopeados y la
brisa rumorea en noches encendidas por atávicas fiestas henchidas de canciones
que esclavos del azúcar entonan, negros los rostros de sol y de cañas quemadas,
de sudor mal nutrido.
sazonadas de sol.
![]() |
| Dionisio Pérez Venegas |
CANTIGA ENTRE LA HUMUVIA
Amor, y yo
esperándote
para que me orearas.
Por los Matagallares
baja la humuvia
sin temor a los truenos
ni miedo a la canícula.
La noche va cayendo
por la Almijara.
Con la humuvia compiten
la sedienta albahaca
y
el jazmín que refresca
las noches cálidas.
Amor, y yo esperándote
para que me orearas.
UN CASTAÑO
EN EL CHAPARRAL
A Ramón García Mateos
Se alza sobre la viña
el secular castaño
—raíz en tierra y copa
entre los vientos—.
Se busca su cobijo
como se busca un pecho
amigo, acogedor y
solidario.
No tiembla con las
huellas
del olmo aquel herido
por el rayo
que en los cerros de
Soria
miró y cantó Machado.
En la cornisa se alza
sobre el Mediterráneo
y me recuerda que en
Cambrils tú vives
junto al árbol sagrado
que Palas Atenea dio a los hombres.
Sagrado siempre el árbol,
como es sagrado tu recuerdo, amigo,
que en tus versos revivo como abrazo.
Dionisio Pérez Venegas























