lunes, 27 de agosto de 2012

LA LÍRICA TRADICIONAL EN LA SECCIÓN DE AMOR Y POESÍA (I)


Para la sección tan primorosamente escogida por quien suscribe estas líneas introductorias, y desde luego ya bien conocida por los habituales del blog, y para asombro de propios y extraños, interesados o no por la poesía (habida cuenta del interés despertado y expreso de forma concluyente en la ingente cantidad de visitas a esta sección), he decido presentarles una selección de la que muy bine puede considerarse uno de los influjos más importantes en la modesta trayectoria, como poeta, de quien con toda humildad les habla, me refiero a la denominada Lírica tradicional, incluida a la sazón en este apartado de Amor y poesía del blog Ancile. En cualquier caso será siempre hija del descontento esta antología (como ya muy bien advirtiese el que fue uno de mis maestros incuestionables: José Manuel Blecua, en labores mucho más significativas de elaboración antológica), pues parece ser el sino incuestionable de todo intento de selección poética. Por eso mismo la verteré a mis lectores queridos en varias entradas, seguro, no obstante, de que omitiré alguna composición estimada para muchos –e incluso para mismo- por mor de este o aquel poema que en el instante de la selección me pareció más oportuno, amen de por la conveniente exigencia de brevedad que reclama este medio y esta forma de divulgación siempre singular.
La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile
            Los criterios, sin embargo, de esta recopilación, han querido guardar estrecha relación con aquellos que una vez empujaron, salvando las obvias e inalcanzables distancias, a dos de los grandes maestros (al menos lo fueron para quien suscribe estas líneas) y que vio la luz bajo el título de obligada referencia Poesía de tipo tradicional (Ed. Gredos, Madrid, 1964),  de Dámaso y Alonso y el ya mencionado y especialmente querido José Manuel Blecua, no en vano tuve la fortuna de mantener correspondencia epistolar con el gran profesor en los últimos años de su vida; me parecería, además injusto no mencionar al no menos estimado Francisco López Estrada). En un medio tan singular como es el informático y, sobre todo el que al blog se refiere, que exige unas condiciones que no voy a desbrozar ahora, pero que sí he de reconocer que pudo marcar en algún momento la selección. De todas formas verán como características muy generales de dichos poemas la forma particular –métrica- (delicadas composiciones en arte menor, casi todas ellas); la temática apropiada a la sección y que sigue rigurosamente sus principios, el amor; la gracia y espontaneidad expresiva tan característica de nuestra extraordinaria lírica tradicional, en muchos casos de origen claramente popular; y, por fin, la capacidad sintética de dichas composiciones que se manifiesta, de manera prodigiosa en algunos casos, con un solo par de versos.
            Así las cosas, les ofrezco esta primera entrega de Amor y poesía dedicada a la Lírica tradicional que tanta gloria poética ha supuesto para la historia de nuestra literatura y de la poesía universal. Ruego disculpen que me desprenda de todo aparataje de erudición y me remita a advertirles que todos los poemas están seleccionados de nuestra riquísima tradición recogida en múltiples y variados cancioneros, al fin y al cabo, estos poemas cumplen sobradamente su función en este medio, que no es otra que mostrar, en la sección que ocupan, la muestra mirífica y prodigiosa de nuestra nunca suficientemente ponderada tradición poética. En primer lugar, en esta primera entrega, aparecerán poemas de nuestro maravilloso acervo lírico que se caracterizan porque desconocemos su autoría. Acaso su anonimato las reviste de un carácter más bello, y cuyo origen sugestivo por desconocido, las hace también más enigmáticas.



La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile




LA LÍRICA TRADICIONAL EN LA
 SECCIÓN DE AMOR  Y POESÍA(I)








¡Tanto amare, tanto amare,
habib, tanto amare!
Enfermeron olios nidios
e dolen tan male.


            ****


Ya cantan los gallos
amor mío y vete;
cata que amanece.

Vete, alma mía,
más tarde no esperes,
no descubra el día
los nuestros placeres.
Cata que los gallos,
según me parece,
dicen que amanece.


            ****



Dentro en el vergel
moriré;
dentro en el rosal
matarme han.
Yo me iba, mi madre,
las rosas coger;
hallé mis amores
dentro en el vergel.
Dentro en el rosal
matarme han.


            ****


A coger amapolas,
Madre, me perdí:
¡caras amapolas
fueron para mí!


            ****


Desde niña me casaron
por amores que no amé:
mal casadita me llamaré.



La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile




            ****


Salga la luna, el caballero
salga la luna, y vámonos luego.

Caballero aventurero,
salga la luna por entero,
salga la luna, y vámonos luego.

Salga la luna, el caballero,
salga la luna, y vámonos luego.


            ****



Entra mayo y sale abril:
¡tan garridico le vi venir!

Entra mayo con sus flores,
sale abril con sus amores,
y los dulces amadores
comiencen a bien servir.


            ****


En el monte la pastora
me dejó:
¿dónde iré sin ella yo?


            ****


Que no dormiré sola, non,
sola y sin amor.


            ****



Enviárame mi madre
por agua a la fonte fría:
vengo del amor ferida.


            ****   




En la fuente del rosel,
lavan la niña y el doncel.

En la fuente de agua clara,
con sus manos lavan la cara
él a ella y ella a él:
lavan la niña y el doncel.
En la fuente del rosel,
lavan la niña y el doncel.





La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile

            ****   



Malferida iba la garza
enamorada:
sola va y gritos daba.
Donde la garza hace su nido,
ribericas de aquel río,
sola va y gritos daba.


            ****


Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.
Amigo el que yo más quería,
venid al alba del día.
Amigo el que yo más amaba,
venid a la luz del alba.
Venid a la luz del alba,
non traigáis compañía.
Venid a la luz del alba,
no traigáis gran compaña.


            ****


¡Ay cadenas de amar,
¡cuán malas sois de quebrar!


            ****


Queredme bien, caballero,
casada soy, aunque no quiero.



            ****


Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.

Amigo el que yo más quería,
venid al alba del día.

Amigo el que yo más amaba,          
venid a la luz del alba.

Venid a la luz del día,
non traigáis compañía.

Venid a la luz del alba,
non traigáis gran compaña.      


            ****  

  Tres morillas me enamoran
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.

  Tres morillas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.

  Y hallábanlas cogidas,
y tornaban desmaídas                    
y las colores perdidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.

  Tres moricas tan lozanas,
tres moricas tan lozanas,               
iban a coger manzanas
a Jaén,
Axa y Fátima y Marién.



La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile

            ****

Dentro en el vergel
moriré;
dentro en el rosal
matarme han.

Yo me iba, mi madre,
las rosas coger;
hallé mis amores
dentro en el vergel.
Dentro en el rosal
matarme han.




La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile



Si la noche se hace escura
y tan corto es el camino,
¿cómo no venís, amigo?

La media noche es pasada
y el que me pena no viene:
mi desdicha lo detiene,
¡qué nascí tan desdichada!
Háceme venir penada
y muéstraseme enemigo.
¿Cómo no venís, amigo?


            ****


  De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el aire.

  De los álamos de Sevilla
de ver a mi linda amiga.

  De los álamos vengo, madre,              
de ver cómo los menea el aire.

              ****


¿Agora qué sé de amor
me metéis monja?
¡ay, dios, qué grave cosa!
Agora que sé de amor
de caballero,
agora me metéis monja
en el monasterio:
¡ay, dios, qué grave cosa!


            ****


Perdida traigo la color:
todos me dicen que lo he de amor.
Viniendo de romería
encontré a mi buen amor:
pidiérame tres besicos,
luego perdí la color.
Dicen que a mí lo he de amor.
perdida traigo la color,
todos me dicen que lo he de amor.

            ****


Quiero dormir y no puedo,
que el amor me quita el sueño.
Manda pregonar el rey
por Granada y por Sevilla
que todo hombre enamorado
que se case con su amiga:
que el amor me quita el sueño.
Que se case con su amiga.
¿Qué haré, triste, cuitado,
que era casada la mía?
Que el amor me quita el sueño.
Quiero dormir y no puedo,
que el amor me quita el sueño.


            ****

Mis arreos son las armas,
mi descanso es pelear,
mi cama las duras peñas,
mi dormir siempre velar.
Las manidas son escuras,
los caminos por usar,
el cielo con sus mudanzas
ha por bien de me dañar,
andando de sierra en sierra
por orillas de la mar,
por probar si mi ventura
hay lugar donde avadar.
Pero por vos, mi señora,
todo se ha de comportar.


            ****




Parióme mi madre
una noche escura,
cubrióme de luto,
faltome ventura.
Cuando yo nascí,
era hora menguada,
ni perro se oía,
ni gallo cantaba.
Ni gallo cantaba,
ni perro se oía,
sino mi ventura
que me maldecía.
Apartaos de mí,
bien afortunados,
que de sólo verme,
seréi desdichados.
Dixeron mis hados,
cuando fui nascido,
si damas amase
fuese aborrecido.
Fui engendrado
en signo nocturno,
reinaba Saturno
en curso menguado.
Mi lecho y la cuna
es la dura tierra;
crióme una perra,
mujer no, ninguna.
Muriendo, mi madre,
con voz de tristura,
púsome por nombre
hijo sin ventura.
Cupido enojado
con sus sofraganos
el arco en las manos
me tiene encarado.
Sobróme el amor
de vuestra hermosura,
sobróme el dolor,
faltóme ventura.




Poemas anónimos





La lírica tradicional, amor y poesía 1, Ancile



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