Segunda entrega para la sección, Poesía y pintura, del blog Ancile, del post titulado Zeitgeist: o el espíritu del tiempo en Emilio Peregrina.
ESPÍRITU FEBRIL DE LA RETINA
LA forma iluminada difumina
el rasgo singular que discontinuo,
muestra expansiva o constrictora el alma
más allá del instante, y pulsa un ritmo
que ornamenta espacial el infinito.
De la abstracta eclosión tan minuciosa
execra ardiente contextura el signo,
y desde dentro de su ser inscribe
el punto, el trazo, la incisión: inicio
del espíritu verdaderamente
creador, fecundo, representativo.
En la piedra grabado está con fuego
el ser sofisticado primitivo,
y el conjunto trazado pensamiento
que se conforma plástico designio,
o expresión silenciosa que deshace
el quieto azul y el próvido amarillo
en la magia caudal de su celaje
o el prístino cauce de su rito.
Francisco Acuyo
El tiempo en la pintura
de Emilio Peregrina
FINGE en el espejismo de la línea
el espíritu su extensión celeste;
la inalterable música del tiempo:
azul, blanca, amarilla, roja, verde,
en cuya imposición abstracta eterno
pudor tras la fugaz figura muestre.
En éxtasis el alma terrenal
y empapa la pintura el corazón
íntima sombra con razón agreste,
aquella sombra concertante luz
suena el abismo en su fanal silente,
y el sueño temporal, tal que infinita
intuición, ígneo yelo desvanece:
efímera celeridad demora
la eterna luz que en lo único diverge.
Francisco Acuyo



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