miércoles, 15 de julio de 2015

SOLEDADES Y RARA ILACIÓN

Para la sección del blog Ancile, Poema semanal, aportamos los poemas que están bajo el título de Soledades y rara ilación, todos del libro de poemas Vegetal contra mosaico, 1991.



Enlace a la Web Ancile



Soledades, Rara ilación, Francisco Acuyo, Ancile






SOLEDADES





Soledades, Rara ilación, Francisco Acuyo, Ancile







SOLEDAD sonora,

brisa en la piel,
sangre del espíritu,
aliento del ser.

*


ABSORBE flor de la mar

un halo dulce en la estrella.
Salobre labio o corola
sobre la brisa regresa.

*


EN la expresión de la horas

sesga la orilla de estrellas.
El agua cálida acosa
el borde tenue de esferas.






RARA ILACIÓN





CINTURA fina,

fina color
y aquí en la orilla
la flor, la flor.


*



EN las ramas sus

pupilas pierde
agujas de luz
el pino verde.


*



EL labio sella:

Sella del tiempo
la luz, la selva
del sauce, el viento.


*



DESIERTO o sendero

del vidrio la norma.
La arena desliza
sin tiempo su forma.
ORIGEN de la obra.
El libre ejercicio
mide: Pero sobra
tiempo y falta juicio.


*



CON la luz y el color

transparencia hermosura.
Amor es un dolor
de infinita ternura.




Francisco Acuyo, de Vegetal contra mosaico, 1991.






Soledades, Rara ilación, Francisco Acuyo, Ancile

martes, 14 de julio de 2015

ZONA MILITAR


Para la sección de Narrativa del blog Ancile, traemos otro espléndido relato del escritor Pastor Aguiar, esta vez titulado Zona militar.


Zona militar, de Pastor Aguiar, Ancile




ZONA MILITAR



Zona militar, de Pastor Aguiar, Ancile



Nuestra velocidad quedó desmentida por la balacera. Yo iba al timón sintiéndome inalcanzable, pero de pronto aquellos silbidos como piropos de la muerte.
Íbamos en un jeep descapotado, y el parabrisas comenzó a gritar huecos, a escupir esquirlas obligando a cerrar los ojos. Alguien detrás de mí gimió un suspiro, diría imaginado en tanta algarabía. Hasta que una ráfaga me registró desde el hombro derecho hasta la cadera opuesta. Lo que debía ser dolor fue deseos de dormir, olvido, vuelco sobre la cuneta.
Lo que sucedió después espera algún testigo todavía. Eso me pasa por haber ocupado los asientos traseros con gente sin nombre. A mi lado Alonsa, mi mujer, víctima de amnesia, borrón a la redonda de aquellos minutos quizás cruciales.
Morir no estaba en mis planes, así que de la cuneta pasé a un grupo de paramédicos con uniforme militar que me aisló de los cadáveres, malamente dejando a Alonsa caminar a diez pasos de la camilla a la cual me habían entizado tipo momia.
Zona militar, de Pastor Aguiar, AncileNo sé de dónde tanta agua cenagosa, islotes de yerbas, mangles náufragos, y ríos manoteando al
líquido circundante. Sobre la corriente me depositaron sin soltar los agarres, y más que paramédicos policías, fueron haciéndome preguntas.
_ No diré una palabra hasta que venga un instructor y se identifique como Bonifacio, que para algo le resolví tantos problemas de Medicina Legal.
Entonces me di cuenta de que ya no pertenecía al presente. Yo me había escapado a los países  y vuelto de visita. El jeep era como un retozo, una forma de recapitular cada paisaje donde había edificado la memoria.
_ Haces mal en callar. Si te mueres no serás absuelto en este lado del mundo. ¿Qué hacías violando zonas militares?_ Me conminó el sujeto a mi izquierda delantera.
_ Tu abuela te contará, atrevido_ Tuve un ataque de risa_ A ver, ¿cómo te llamas?
_ Sargento Remigio, nombre de guerra.
_ Ah, lo mismo de siempre, el miedo al juicio del futuro.
Se me ocurrió aparentar un poco de locura. El trauma no lo pondría en tela de juicio.
_ Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son ocho…
_ Seis, carajo, abre los ojos para que leas tu propia suerte_ Era Remigio, el único con boca.
_ Mas ocho en el batey, tía Ángela, tío Juan y los otros, etcétera_ Concluí felizmente, porque las heridas sanaban por milagro. Milagros la hija de Clarita allá al borde del callejón esperando que alguien la adoptara_ Alonsa, dime que somos reales.
_ Sí querido, lastimosamente reales.
Entonces, como si nadie oyera, me dirigí a mi esposa.
_ Mujer, revísame el pecho y cuéntame los tiros.
Ella se acercó a punto de naufragio y abrió mi camisa rayada en azules.
_ Cicatrices, increíblemente cicatrices_ Me cantó al oído.
_ Se está muriendo y no lo sabe, el muy mequetrefe. Nada menos que andar a exceso de velocidad por zona prohibida. Bien ganado, coño_ Remigio una vez más.
Y como todo en esta vida es movedizo, llegamos a suelo cementado, a oficinas verdes.
_ ¡Por favor, necesita un hospital!_ La pobre Alonsa, casi divina.
_ ¿Acaso no pedía un instructor que se llamara Alipio? _ Ya sabes quién hablaba.
_ Bonifacio, solo a Bonifacio diré la verdad.
_ ¿Cuál verdad?
_ Te mueres por saberla, cabroncito; ¿quién te manda a ser subalterno?_ Yo gozaba de lo lindo, sin herida alguna.
Los pasillos huyeron unos tras otros hasta un cubículo iluminado como si relampagueara.
_ ¡Bonifacio!, háblame del último caso. De seguro no habrás hallado un forense como yo.
_ Calla, trotamundos, que estás en candela y yo no tengo nada de bombero.
_ Abre una botella de walfarina, cabronsón, y a revivir aquellos tiempos de levantar cadáveres enigmáticos.
_ Arriba, déjennos solos; que quede la mujer, por si acaso se desmaya por la tortura, que lo voy a hacer cantar hasta el último detalle_ Vociferó Bonifacio.
Zona militar, de Pastor Aguiar, AncileCuando quedamos solos, él abrió una gaveta a nivel de su ombligo y sacó un litro de alcohol de farmacia con raíces de mangle rojo.
_ ¡Eres un hijo de puta, médico!, si no fuera por estas circunstancias, ni te veo. ¿Qué hacías violando zonas vedadas? ¿Serás un agente de los imperialistas?
_ Primero un buen trago, después el otro, carajo, que bien sabes que iba rumbo a la finca de mis padres. A la mierda las prohibiciones, al diablo los discursos_ Le grité arrebatándole el primer vaso repleto.
En poco más de media hora había música, uniforme de Bonifacio pisoteado, Alonsa entre los dos imponiendo un tango, y risas que iban en aumento, hasta que me atreví.
_ ¿Por qué no te empingas y sacas lo que eres en el fondo de la botella misma, alguien sin tapujos?. Ven con nosotros.
_ ¿Cómo crees que voy a justificar mi salida en el aeropuerto?
_ Qué aeropuerto ni ocho cuartos, agarramos un bote, como hice yo el siglo pasado, por la misma ruta al norte de Corralillo.
_ Shhh, habla bajito. Te voy a llevar como si fueras a la cárcel. Espérame con todo listo la semana que viene.





Pastor Aguiar
Julio 29-14




Zona militar, de Pastor Aguiar, Ancile




jueves, 9 de julio de 2015

NOCHE, BOSQUE SONORO DE ESTRELLAS, EN ATTICUS EDICIONES

Reproducimos la última entrada del blog Atticus ediciones, en nuestro apartado dedicado a esta iniciativa de diseño, en su sección Ediciones ejemplares, en el que se ofrecen noticias sobre la antología dedicada a Federico García Lorca, intitulada, Noche, Bosque sonoro de estrellas.






En esta ocasión traemos a la sección de Ediciones ejemplares el título, Noche bosque sonoro de estrellas, que porta una selección de poemas de Federico García Lorca sobre la noche. Dicha antología temática (acaso nunca antes llevada a cabo íntegramente sobre el tema de la noche) está prologada y seleccionada por el poeta Francisco Acuyo, aprovechando la ocasión de La Noche en Blanco de Granada del año 2014, que se dedicó al genial poeta de Fuente Vaqueros.El precioso motivo de portada fue creado para la edición por la pintora Mª Teresa Martín Vivaldi. El diseño, montaje y maquetación es de Atticus ediciones, dando lugar a una publicación que merece ser considerada como edición ejemplar. Dicha publicación vio la luz en elegante edición en papel a través de la editorial Entorno Gráfico ediciones. Reproducimos aquí algunos de los bellísimos poemas seleccionados y una fragmento del prólogo que introduce los poemas.




Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile


NOCHE, BOSQUE SONORO DE ESTRELLAS, 
ANTOLOGÍA DE POEMAS DE FEDERICO GARCÍA LORCA



Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile






[...] La tarea de establecer una relación exhaustiva de todos y cada uno de los elementos nocturnos en la obra poética de Federico García Lorca, sería labor tan ímproba como estéril, sobre todo si no la ponemos bajo los antecedentes de los criterios anteriormente expuestos sobre el símbolo y la simbología de la noche, amén de que los criterios de interpretación pueden (y deben) ser tan numerosos como exija el recurso a dicha simbología y, desde luego, bajo la razón y prueba de su recurrencia. Siguiendo la selección de poemas aquí recogidos tendrá el lector ocasión de contactar con la mayor parte de dicha simbología, tanto para comprobar su especial trascendencia en la comprensión de la obra de Lorca, como para la mejor delectación de sus hermosísimos versos. En este sentido ésta no es solo una antología temática, también una particular plataforma o, mejor, una óptica que ofrece una perspectiva, si no precisa, sí muy aproximada sobre elementos fundamentales de la obra del poeta de Fuente Vaqueros, teniendo en cuenta que no por casualidad, buena parte de ellos se encuentran en el ámbito de la simbología nocturna. Podremos constatar que la noche fabricadora de embelecoses, o puede ser, hontanar cristalino y luminoso donde poetas como San Juan de la Cruz, Novalis, Leopardi o escritores como Cadalso o Edwar Young,y por supuesto Federico García Lorca, bebieron de las aguas más propicias del símbolo creativo por excelencia: la noche.[...] 



                                                                                      Francisco Acuyo



Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile



VELETA



Viento del Sur,
moreno, ardiente,
llegas sobre mi carne,
trayéndome semilla
de brillantes
miradas, empapado
de azahares.
Pones roja la luna
y sollozantes
los álamos cautivos, pero vienes
¡demasiado tarde!
¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
en el estante!
Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.
Aire del Norte,
¡oso blanco del viento!
Llegas sobre mi carne
tembloroso de auroras
boreales,
con tu capa de espectros
capitanes,
y riyéndote a gritos
del Dante.
¡Oh pulidor de estrellas!
Pero vienes
demasiado tarde.
Mi almario está musgoso
y he perdido la llave.
Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.
Brisas, gnomos y vientos
de ninguna parte.
Mosquitos de la rosa
de pétalos pirámides.
Alisios destetados
entre los rudos árboles,
flautas en la tormenta,
¡dejadme!
Tiene recias cadenas
mi recuerdo,
y está cautiva el ave
que dibuja con trinos
la tarde.
Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío de los vientos
es inútil quejarse.
¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
¡Es inútil quejarse!
Sin ningún viento.
¡hazme caso!
gira, corazón;
gira, corazón.



BALADA DE LA PLACETA

1919



El corazón,
que tenía en la escuela
donde estuvo pintada
la cartilla primera,
¿Está en ti,
noche negra?
(Frío, frío,
Como el agua
del río.)
El primer beso
que supo a beso y fue
para mis labios niños
como la lluvia fresca,
¿Está en ti,
noche negra?
(Frío, frío
como el agua
del río.)
Mi primer verso.
La niña de las trenzas
que miraba de frente
¿Está en ti,
noche negra?
(Frío, frío,
como el agua
del río.)

Pero mi corazón
roído de culebras,
el que estuvo colgado
del árbol de la ciencia,
¿Está en ti,
noche negra?
(Caliente, caliente,
como el agua
de la fuente.)
Mi amor errante,
castillo sin firmeza,
de sombras enmohecidas,
¿Está en ti,
noche negra?
(Caliente, caliente,
como el agua
de la fuente.)
¡Oh, gran dolor!
Admites en tu cueva
nada más que la sombra.
¿Es cierto,
noche negra?
(Caliente, caliente,
como el agua
de la fuente.)
¡Oh, corazón perdido!
¡Réquiem aeternam!



Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile


AIRE NOCTURNO

1919

Tengo mucho miedo
de las hojas muertas,
miedo de los prados
llenos de rocío.
Yo voy a dormirme;
si no me despiertas,
dejaré a tu lado
mi corazón frío.
¿Qué es eso que suena
muy lejos?
Amor. El viento en las vidrieras,
¡amor mío!

Te puse collares
con gemas de aurora.
¿Por qué me abandonas
en este camino?
Si te vas muy lejos,
mi pájaro llora
y la verde viña
no dará su vino.
¿Qué es eso que suena
muy lejos?
Amor. El viento en las vidrieras,
¡amor mío!

Tú no sabrás nunca,
esfinge de nieve,
lo mucho que yo
te hubiera querido
esas madrugadas
cuando tanto llueve
y en la rama seca
se deshace el nido.
¿Qué es eso que suena
muy lejos?
Amor. El viento en las vidrieras,
¡amor mío!




CANCIÓN DEL JINETE




Córdoba.
Lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.
¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay, que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!
Córdoba.
Lejana y sola.



ROMANCE DE LA LUNA, LUNA

a Conchita García Lorca




La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.



Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile




GACELA DEL RECUERDO DE AMOR




No te lleves tu recuerdo.
Déjalo solo en mi pecho.

Temblor de blanco cerezo
en el martirio de enero.

Me separa de los muertos
un muro de malos sueños.

Doy pena de lirio fresco
para un corazón de yeso.

Toda la noche en el huerto
mis ojos, como dos perros.

Toda la noche, corriendo
los membrillos de veneno.

Algunas veces el viento
es un tulipán de miedo.

Es un tulipán enfermo,
la madrugada de invierno.

Un muro de malos sueños
me separa de los muertos.

La niebla cubre en silencio
el valle gris de tu cuerpo.

Por el arco del encuentro
la cicuta está creciendo.

Pero deja tu recuerdo,
déjalo solo en mi pecho.




                                  Federico García Lorca


Noche, bosque sonoro de estrellas, Ancile




miércoles, 8 de julio de 2015

EL GLUÓN O LOS FANTASMAS DE LA MASA SUBATÓMICA: ENTRE LA CROMODINÁMICA Y LA ESPUMA CUÁNTICAS

A petición de algunos lectores (y amigos del blog Ancile), he querido verter este breve texto en relación a algunas dudas y controversias que surgieron en relación a aquellas partículas que dan consistencia al universo (bosones), y en cuya primera ocasión, con motivo del descubrimiento del bosón de Higgs, se hicieron algunas aproximaciones, de las que  hubo, parece ser, una serie de interpretaciones equívocas a propósito de este tipo de partículas. Ahora ofrezco otra entrada relacionada con el tema, en esta ocasión sobre otro tipo de bosón que interviene en estos procesos interactivos, el gluón, y todo para la sección de Ciencia de este blog.


El gluón o los fantasmas de la masa subatómica: entre la cromodinámica y la espuma cuántica, Francisco Acuyo


EL GLUÓN O LOS FANTASMAS 

DE LA MASA SUBATÓMICA 


ENTRE LA CROMODINÁMICA Y LA  ESPUMA CUÁNTICAS











Uno de los fundamentos imprescindibles para entender la estructura y dinámica de la materia, sin duda será el de masa. En física, dicho concepto representa la cantidad de materia que contiene e incide en un cuerpo en relación a la resistencia al cambio de velocidad (masa inercial), o a los procesos de atracción gravitatoria que afectan  a una determinada porción de masa en correspondencia con un campo gravitatorio (masa gravitacional). En el año 2012, y tras el descubrimiento de la partícula o bosón de Higgs, del CERN y su colisionador de hadrones (LHC), se ha podido describir, con bastante solvencia, por cierto, los entresijos del funcionamiento y mecanismo de los quarks y los leptones (partículas elementales de características similares a los electrones) en relación a su masa y a la manera en cómo adviene o adquieren dicha masa. Para más información ver en este blog: Estructura y dinámica (¿divina? o el bosón de Higgs,[1] y: El bosón de Higgs y la partícula maldita.[2] El campo de Higgs, creado por este bosón, se establece como responsable de la interacción y  la masa de este tipo de partículas. No obstante, y a colación de algún comentario de amigos interesados al respecto en cuestiones tan extravagantes como controvertidas [3]
como las que, de vez en cuando, anunciamos en este medio, responsabilizaban a este mecanismo de la masa visible del universo.

El gluón o los fantasmas de la masa subatómica: entre la cromodinámica y la espuma cuántica, Francisco Acuyo                Para Demócrito (y otros sabios griegos) la indivisibilidad del átomo era cuestión cerrada e indiscutible. Hoy, sin embargo, esta es una visión periclitada que nada tiene que ver con la realidad de lo que observamos (empíricamente) y suponemos (teóricamente) ocurre en lo más íntimo de la materia: protones, neutrones y electrones, como partículas indiciarias en la teoría física de partículas constan a su vez, de otras partículas, los quarks[4], –que constituyen los protones y neutrones-, y cuya cohesión se debe, precisamente, al mencionado y enigmático gluón. Lo curioso del caso es que para la obtención de la masa de estas partículas –protones y neutrones- se hace necesaria la participación de otra que parece no tenerla, precisamente el gluón. Pero lo verdaderamente más extraño es que en la composición de un protón y de la masa que lo constituye, no se explica totalmente con la suma de los quarks y los gluones que intervienen en su composición. Tampoco se sabe cuál es la razón por la que el gluón interacciona y liga a los quarks que componen el protón, ni por qué la carga del color[5] es crucial para que dicha unión se establezca.

                Si bien el gluón es el que transmite la interacción fuerte[6] y actúa como el pegamento singular entre los quarks, esto sería un hecho que no entrañaría ningún problema, si no fuese porque los gluones ofrecen una propiedad en verdad particular: la mecánica cuántica nos advierte de que la interacción disminuye con la variabilidad de la masa, así, siendo esta menor,  o inexistente, como ocurre con los fotones, por lo que la fuerza electromagnética se propagaría indefinidamente, de manera tal que un electrón libre situado a una enorme distancia de otro, manifestarían, sin embargo, una repulsión entre ellos; se verá, sin embargo, en contraste, que los gluones, como integrantes particulares de la interacción fuerte que actúa en el núcleo de los átomos, deberían tener una masa muy considerable, cosa que en modo alguno parece ser cierto, pues carecen de ella. No menos extravagante resulta la extraña constatación de que cuanto mayor es la distancia entre dos quarks, la atracción es mucho más grande, a diferencia de lo que sucede con las partículas componentes de la ,[7] y cuya descripción es muy sugestiva, si intentamos visualizar el fenómeno: si imaginamos dos quarks en interacción, parecerían que están unidos por un elástico que, cuando se encuentran próximos, apenas si ofrece resistencia, pero que, si los alejamos, la tensión y resistencia se hará desde luego mucho más consistente.[8] La cromodinámica cuántica denomina[9] a esta propiedad, carga de color. Pero no será esta la única sorpresa que habrá de depararnos esta partícula: el número de gluones y quarks en un protón puede variar de forma tal que, aparecen y desaparecen en una espuma cuántica de creación y autodestrucción verdaderamente tan extraña como extraordinaria.


El gluón o los fantasmas de la masa subatómica: entre la cromodinámica y la espuma cuántica, Francisco Acuyo                Todo parece indicar que para conocer la naturaleza y origen de la materia, el gluón es uno de los candidatos para su explicación más influyentes, ya que actúa como uno de los factores que tiene mucho que decir en relación a una de las características privativas de la materia, sobre todo si esta es la responsable de una de sus cualidades fundamentales, nos referimos a la masa. El gluón, es responsable de las interacciones de algunos de los puntales básicos de la composición material, no enfuerza electromagnética) para adquirir sus respectivas  masas, el protón, por ejemplo, en virtud de las cualidades de interacción -en la interacción fuerte- del gluón, todavía ofrece no pocas interrogantes, desde luego no resueltas, para la comprensión total y definitiva de la manera en que obtiene su masa dichas partículas fundamentales.vano da consistencia a protones y neutrones, así como a todas las combinaciones imaginables entre estas partículas, por lo que se nos ofrece como elemento básico para el conocimiento de lo más íntimo de la materia. Así las cosas, si el bosón de Higgs -y su descubrimiento- supuso un hito para la investigación de las interacciones que hacen posible la materia a nivel del mecanismo en que funcionan leptones y quarks (partículas responsables de la 
                A la luz (o la problemática) expuesta en esta breve exposición, no deja de resultar fascinante que aquello que denominamos materia (y que, por cierto, fundamenta buena parte del conocimiento –racional, conceptual, discursivo y empírico- de la ciencia y el pensamiento en la actualidad, ofrezca tantas y tan enigmáticas interrogantes, que nos hagan pensar, no sin razón, si sabemos, a día de hoy, de lo que hablamos cuando lo hacemos sobre la materia.


                               Francisco Acuyo
               





[3] Sabemos que la masa de los quarks sólo da un 2% de la masa del protón y del neutrón. Se dice que el 98 % de la masa restante en realidad es debida al gluón.
[4] Existen muchas otras, además de los quarks, bajo el colectivo denominado hadrones.
[5] La cromodinámica cuántica (QCD) es la teoría matemática que describe la interacción fuerte, la cual nos dice que la posibilidad de dicha cohesión gira entorno a una propiedad que se denomina carga de color, y que nos sirve para distinguirla de la interacción electromagnética.
[6] Es junto a la gravitatoria, electromagnética y la débil, una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza.
[7] Ent, R., Ullrich, T., y Venugopalan: Las enigmáticas propiedades de los gluones, Investigación y Ciencia (Scientific American), julio, 2015, págs. 26, 31.
[8] Ibidem.
[9] QCD, es el acrónimo de esta teoría matemática. Se dice que el concepto de color sirve para distinguir a estos quarks relacionados con la interacción fuerte (como los gluones), de la interacción electromagnética.





El gluón o los fantasmas de la masa subatómica: entre la cromodinámica y la espuma cuántica, Francisco Acuyo

sábado, 4 de julio de 2015

MARAVILLAS CONCRETAS, DE LA FUNDACIÓN JORGE GUILLÉN

Me complace muy gratamente dar noticia de tres nuevos títulos publicados por la Fundación Jorge Guillén de Valladolid, en esa preciosa colección suya bajo el nombre de Maravillas Concretas. En esta ocasión han sido los siguientes poetas y títulos: Luis Alonso, Mientras canta Billie Holiday; Willinton Triana, Soliloquios y otros apartes; Julio González Alonso, Testimonio de desnudez. Sirva esta entrada para la sección de Noticias del blog Ancile, para difundir la excelsa, prestigiosa y siempre muy necesaria labor de esta institución y de todos y cada uno de los patrocinadores que ayudan a que siga tan importante e imprescindible actividad. Reproducimos las portadas de cada uno de los títulos, así como una de las maravillas concretas que encierran estas publicaciones. Desde aquí animamos encarecidamente a su adquisición y su indudablemente gozosa lectura. Mi más sincera enhorabuena a sus autores y a los responsables de las ediciones de la Fundación Jorge Guillén.


Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile
Sede de la Fundación Jorge Guillén


MARAVILLAS CONCRETAS, 
DE LA FUNDACIÓN JORGE GUILLÉN




Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile
Antonio Piedra, director de la institución









Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile





AIRE ARRIBA





Aire arriba las faldas
me lleva por tus muslos al deseo
del placer de atracar entre tus nalgas. Eres mar
ru
giendo embravecido de lujuria
en las olas alzadas de tus pechos y es mi pasión
b
ajel echando el ancla
en el puerto seguro de tu sexo.
En el enhiesto mástil de mi nave
eres vela inflamada por el viento; aguas son
qu
e humedecen mi costado
de uno en uno, a la vez, todos tus besos.
Ignoro
a qué costa de lascivia arribará mi nave
ni en qué arena hundirá sus cuadernas
y su quilla; mas no importa
si en esta travesía igualará tan solo
el don de amarte,
el gozo de encallar entre los brazos
d
el fondo de tus playas y en tu orilla.



Julio González Alonso



Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile




DISYUNCIÓN NATURAL




Ser o no ser ...
Ser quizá no sea el verbo,
el acto en potencia más fácil de tratar.
De hecho, llevo hartas vidas arrebatado
en introspección circunscrita
,
procurando zanjar el dilema del ser
en calidad de cedro,
en calidad de niña gitana,
en calidad de cuásar con resaca de quimeras
[y sed de cielos,
en calidad de todos mis muertos,
en calidad de náyade de sangre azul sosegada,
en calidad de todas las premisas por
[ex contradictione quodlibet concebidas.
Pero nada. Veo que ser no es argumento suficiente,
y
tengo, además, los ojos
llenos de denunciaciones,
cansados de tanta vida malgastada.
... Ser quizá no sea
el verbo más fácil de engañar.




Willinton Triana








Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile






 MIENTRAS CANTA BILLlE HOLlDAY


Escribir,
escribir como cantar es lo que cuenta;
poco importa si es pasión duradera
o flor de un día,
si es la risa de la amada lo que escribo
tarareo
es esta alegre cólera que raya con el júbilo;
poco importa si es gin o es jazz
lo que me lleva,
el sexo rasurado de los ángeles,
este fervor,
esta conspiración del entusiasmo
que tanto se parece a una decena de martinis.
Apetece escribir,
entrar en poesía un poco a ciegas,
salir y entrar de un poema a otro poema
como quien entra y sale alegremente de los bares.
Apetece el mar entero, el mundo,
todas las flores reunidas y las tentaciones;
y la mujer que surge triunfante de las aguas,
y la mujer de cobre que duerme entre caballos,
y la mujer de nadie que respira tendida
al pie del membrillero.
Apetece aspirar el aire usado
que deja tras su paso la pantera.
Y, cómo no, apetece bailar a carcajadas
el tango hasta la aurora,
romper las copas, maldecir,
quemar las naves ...
Y luego, después de haber bebido lo bastante,
cortarle la cabeza a un rey cruel,
morir de amor, resucitar con apetito
y devorar a solas un tigre en el jardín.
Sólo la desmesura sacia -y no del todo-
esta apetencia de ebriedad y negras lágrimas
bebidas.
Silencio, corazón,
deja que Billie Holiday nos sirva de consuelo.  




Luis Alonso





Maravillas concretas, de la Fundación Jorge Guillén, Ancile