viernes, 26 de diciembre de 2025

M 13, POEMA EN VERSIÓN RUSA DE LA PROFESORA SVETLANA CHERTOUSOVA

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo la versión rusa del poema (soneto) titulado, M13, versionado por la profesora Svetlana Chertousova, de la Universidad Estatal de Mordovia. y que me decía literalmente esto: En esos días he traducido su poema M13 (es lo primero que he encontrado en su blog). En realidad no es usted un poeta nada fácil. ¡Para entender la elección de palabras, metáforas e imágenes del texto he tenido que leer mucho sobre la astronomía! Y además su estilo no es simple, lo que me gusta como un reto para un traductor. He conservado 11 sílabas en cada línea y he intentado usar palabras arcaicas de la esfera de la religión. Agradezco mucho el esfuerzo de la profesora Chertousova, en el que demuestra el conocimiento profundo de amabas lenguas.


М13


M13, Francisco Acuyo y Svetlana Chertousova


 

О ангелы, мятежны ли, смиренны,

Вы очи к небесам не возводите.

Там, где в бездонной выси вы парите,

Звучит нестройный хор гласов священных.

 

Мерцает ярко звездное скопленье,

Законы мирозданья воплощая.

И ангелов в светила превращая,

Находит в сем искусстве утешенье.

 

Задумали иные херувимы

Отвергнуть созидательное семя,

Но в сфере звезд покой несокрушимый –

 

Не покорить вселенскую природу.

Избавив от оков людское племя,

Господь им даровал души свободу.



M 13





   Ángeles ni rebeldes ni leales:
no esperéis nunca más mirar al cielo,
parecían oírse en su alto vuelo
voces en canto acorde desiguales.

   El celeste racimo las señales
muestra donde transforma en paralelo
ángeles en estrellas, pues, consuelo
en su artificio busca naturales.

   Contra su especie y tiempo y la simiente
que los sembró, una parte de ellos quiso
desdecirse, mas no pudieron frente

hacer al sol de la globular calma,
y si hicieron al hombre manumiso,
Dios clemente le dio libertad y alma.




Francisco Acuyo





M13, Francisco Acuyo y Svetlana Chertousova


martes, 23 de diciembre de 2025

SOBRE LA SINGULARIDAD (¿INMATERIAL?) DE LA CONCIENCIA

Bajo el título: Sobre la singularidad (¿inmaterial?) de la conciencia, retomamos esta fascinante manifestación fenoménica de la conciencia, para reflexionare sobre ella a la luz de los nuevos descubrimientos de la neurociencia, la física, la filosofía o la ciencia cognitiva, y todo ello para la sección de Ciencia del blog Ancile.


SOBRE LA SINGULARIDAD 

(¿INMATERIAL?) DE LA CONCIENCIA



Sobre la singularidad (¿inmaterial?) de la conciencia, Francisco Acuyo



Ilustres investigadores del difícil problema de la conciencia (David Chalmers), preconizan que esta (la conciencia), responde de manera natural a una lógica singular que se ha de asentar en aquellos organismos dotados con complejos sistemas nerviosos, producto de un proceso evolutivo que tendría como beneficio espectacular la inteligencia (Antonio Damasio). No puedo dejar de advertir a nuestros amables lectores que, ya de inicio, se me plantean serias dudas sobre la conciencia como una manufactura más o menos intrincada de la evolución. Así mismo, que aquella conciencia sea necesariamente un beneficio único de entidades orgánicas dotadas con un sistema nervioso (que habría de culminar en el maravilloso y, por descubrir en muchos aspectos todavía, órgano cerebral, siendo aquella conciencia pues, un epifenómeno de cerebro). Daremos cuenta de la motivación y del razonamiento de estas dudas más adelante. Previamente, me gustaría indagar sobre conceptos que atañen al propio fenómeno de la conciencia que me hacen dudar, creo, que muy razonablemente.

Sobre la singularidad (¿inmaterial?) de la conciencia, Francisco Acuyo
        El origen de aquellos procesos que podemos considerar genuinos de organismos y criaturas dotadas de un cerebro con el procesar no solo la inteligencia, también emociones y sentimientos, radica en la capacidad de tener conciencia. La definición de conciencia no es algo que haya sido definitivamente clarificador por propios y extraños a este fenómeno ciertamente fascinante cuando no enigmático. El mismo diccionario de la RAE lo demuestra en sus variadas acepciones.(1)  No tardó mucho en trasladarse, con no poca controversia, este problema difícil de la conciencia al ámbito de la Inteligencia Artificial (IA). El ingenio artificial, dotado de programas lo suficientemente sofisticados y complejos podría dar lugar a una conciencia artificial. No son pocos los que niegan esta posibilidad, al menos por ahora. No obstante, mucho se discutido si es posible que una computadora pueda dar lugar a algo en su procedimiento de datos, que sea indistinguible de la conciencia. El célebre test de Turing, en 1950, dio numerosos argumentos para establecer una discusión, cuando menos harto animada. Si en 2014 se creó un bot(2)  conversacional que logró confundir a los que dialogaban con la máquina, no debemos perder la perspectiva de que dicho test lo que pretende no es generar una conciencia, sino emular a esta. 

    En cualquier caso, si está fuese posible en el ámbito de la IA, pondría en jaque las afirmaciones de ilustres neurocientíficos que afirman que la conciencia es un producto netamente orgánico o biológico, o más concretamente, derivado de procesos homeostáticos manifiestos en los sentimientos (según Damasio), a mi juicio percepciones propioceptivas, derivados de aquellos procesos.(3) 

    Que la conciencia sea únicamente un proceso biológico que nos permite sentir y sentirnos, sigo insistiendo, me parece una aproximación parcial de lo que la conciencia en realidad sea. Es más, que la conciencia encuentre fundamento en la evolución biológica para garantizar la supervivencia, es una afirmación a sí mismo bastante pobre de lo que en realidad la conciencia supone como fenómeno, aunque hablemos de una conciencia estrictamente personal.

    El hecho de vincular la conciencia a la vida es algo en principio del todo lógico, pero que en modo alguna explica su naturaleza y finalidad. De hecho, ¿cómo puede la materia (biológica en este caso) generar conciencia? Es esta una interrogante nada nueva.(4)  Y que pone en cuestión que aquella, la conciencia, pueda ser un epifenómeno del cerebro, aunque exista una reacción perceptible en la actividad eléctrica, magnética y química cuantificable en determinadas áreas del cerebro.(5) 

    Científicos de primera magnitud nos advierten de que en realidad no es posible localizar un área del cerebro en la que la actividad neuronal, corresponda con la imagen del mundo que tenemos ante nosotros (Francis H. C. Crick). No es, en este caso, ninguna atrocidad intelectual teórica que la propia actividad neurológica o cerebral sea producto de la propia conciencia.

    Cuando en tantas ocasiones escribía un poema, o hacía una determinada reflexión sobre un tema de investigación cualesquiera, intuía que el contenido de dichos pensamientos y emociones no podían explicarse por la mera activación neurológica. Es más, me daba la sensación que aquello que el poema hacía consciente en mis versos de determinadas emociones, sentimientos, ideas incluso de trascendencia, no podían ser sino un impulso de la conciencia en sí, que, como singularidad, hace que mi cerebro posibilite patrones(6)  con los que interactuar en una dinámica particular interactiva.

    Entonces, ¿debe tener la conciencia, según lo expuesto hasta ahora, una función determinada? ¿Acaso la única conciencia reconocible aquella que nos garantiza la supervivencia, a tenor de las ventajas que con ella se obtiene, según la teoría de la evolución? ¿La interocepción proveniente de la conciencia está solo por para atender a la homeostasis del cuerpo? ¿Es, en fin, la conciencia un oportuno efecto secundario del indispensable proceso de la regulación de la vida?(7) Veremos en próximas entradas del blog Ancile, si esta interrogante tiene o no algún sentido.



Francisco Acuyo




 (1)   f. Conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios.
Sin.: conocimiento, consciencia, discernimiento, entendimiento, reflexión, percepción, pensa-miento.
f. Sentido moral o ético propios de una persona. Es gente sin conciencia.
Sin.: moralidad, remordimiento, escrúpulo, pesar, reparo, recato, ética.
f. Conocimiento espontáneo y poco reflexivo de una realidad. No tenía conciencia de haber ofendido a nadie.
f. Conocimiento claro y reflexivo de la realidad. Aquí hay poca conciencia ecológica.
f. consciencia (capacidad de reconocer la realidad circundante). Por fin recobró la conciencia.
Ant.: inconsciencia.
f. Psicol. Facultad psíquica por la que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo.
(2)  Bot, aféresis de robot.
 (3)  Damasio, A.: Inteligencia natural y la lógica de la conciencia, Destino, Barcelona, 2025
  (4) Lommel, P. V.: Consciencia, más allá de la vida, Atalanta, Gerona, 2023, pág. 227.
  (5) Ibidem.
  (6) Noë, A.: Out of Our Heads: Why you Are Not Your Brain, and Other Lessons From the Biology of Consciousness, Hill and Wang, Nueva York, 2009
(7) Damasio, A.: ob. cit. pág. 50.




Sobre la singularidad (¿inmaterial?) de la conciencia, Francisco Acuyo


viernes, 19 de diciembre de 2025

FELICITACIÓN DE NAVIDAD DE ANTONIO CARVAJAL, CON EL POEMA "AQUELLA SUMA DEIDAD", DE ANTONIO VELÁZQUEZ DE MAMPASO, Y CON ACOTACIÓN DEL PROPIO CARVAJAL

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un nuevo post de Felicitación de las Navidades enviado por el poeta Antonio Carvajal, con acotación a un Calendario Celeste que le envié por estas señaladas fechas. El poema es de Antonio Velázquez de Mampaso,* que comienza: Aquella suma deidad.




* El licenciado Antonio Velázquez de Mampaso fue beneficiado de la parroquia de Santa Escolástica, componía y cantaba sus propias chanzonetas; falleció en 1634, (reinaba Felipe IV, vivía Pedro Soto de Rojas) y se le honró por la Universidad de Beneficiados de Granada el 5 de febrero de dicho año; pronunció el sermón (que se conserva) el Maestro Bartolomé de Alcaraz Clavijo.



AQUELLA SUMA DEIDAD,

DE ANTONIO VELÁZQUEZ DE MAMPASO








Para el aniversario del descubrimiento
de las lunas de Marte y de la patente de la
máquina Singer, día 12 de agosto de 2026,
Francisco Acuyo, celeste lírico
ingenio, eclipse total de sol pronostica
.



AQUELLA SUMA DEIDAD



Quien vido tal novedad

que la Luna al Sol es velo

y no hay eclipse en el Cielo

ni en la tierra escuridad

Aquella suma Deidad

que hizo el Cielo y el suelo,

está cubierta con velo

de sagrada humanidad.

Y la grande claridad

no pierde de luz un pelo,

que no ay eclipse en el Cielo

ni en la tierra escuridad.

Suele la lumbre mayor,

por natural propiedad,

con su mayor potestad

deshacer a la menor.

Que cubre la claridad

la Luna del Sol un velo,

y no hay eclipse en el cielo,

ni en la tierra escuridad.




Antonio Velázquez de Mampaso







martes, 16 de diciembre de 2025

LA NAVIDAD EN ANDRÓMEDA

Ofrezco a todos los seguidores y amigos del blog Ancile este poema, que se incluirá en la sección de Poesía del mismo, y que lleva por título, La Navidad en Andrómeda, acompañado de una fotografía de esta constelación, hecha con uno de mis telescopios, y todo para desearos que paséis unas tranquilas Fiestas en muy grata compañía.



LA NAVIDAD EN ANDRÓMEDA




La Navidad en Andrómeda,  Francisco Acuyo



Observando y fotografiando Andrómeda (M 31)




   Oh flor celeste, que arde en las alturas,

no circunscrita, si es que por amor

estás doquiera miren las criaturas,

y vean en tu brillo el creador.


   Así tu luz nos cante las venturas

bellas que pinta musical color,

y acorde encale azul en las pinturas

el ángel constelado del amor.


   En tus entrañas hallo el nutrimiento

inmortal mientras muero en la belleza

viendo que exhala eternidad tu aliento.


   Que amor y compasión en vuelo leve

nos libre de dolor y de tristeza

y a tu bonanza el alma nos eleve.





Francisco Acuyo




La Navidad en Andrómeda,  Francisco Acuyo






viernes, 12 de diciembre de 2025

ESPÉRAME Y VOLVERÉ, DE KONSTANTÍN SÍMONOV, EN VERSIÓN AL ESPAÑOL DE SVETLANA CHERTOUSOVA

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un poema del escritor y poeta ruso Konstantín Símonov, que lleva por título, Espérame y volveré, escrito en el frente ruso, en 1941, cuya preciosa versión en español (que acompaño después con el original en ruso) la ofrecemos por cortesía de la profesora Svetlana Chertousova, de la Universidad Estatal de Mordovia. Poema emblemático de esperanza para los soldados que se encontraban en el frente. 



ESPÉRAME Y VOLVERÉ

(versión en español de Svetlana Chertousova) 



Konstantín Símonov, Espérame y volveré.
Foto de Roberto Capa


 Espérame, y volveré.

Espera con fervor
Cuando la lluvia en la pared
Golpee tu dolor.
Cuando la blanca nieve borre
Las huellas del pasado
O cuando bajo el sol se corran
Recuerdos olvidados.
Incluso cuando el cartero
No traiga más mis cartas,
O bien cuando de la espera
Esté la gente harta.
 
Espérame, y volveré.
Aplaca el rencor
Por los que ya perdieron fe
En recobrar amor.
No les reproches a mamá
Ni a amigos fieles
Que no me esperen nunca más
Buscándome en el cielo.
Que tomen un licor amargo
Y brinden por difuntos.
Aunque tu espera sea larga,
No hagan duelo juntos.
 
Espérame, y volveré.
Desafiaré la muerte.
Los que dejaron de creer
Dirán que tuve suerte.
Ignorarán cómo tu ser
Y tu espera ciega
Me ayudaron a vencer
Hurtándome del fuego.
No entenderán los pesimistas
Cómo logré salvarme,
Porque tan solo tú supiste
Por siempre esperarme.




Konstantín Símonov 



Konstantín Símonov, Espérame y volveré.




Жди меня, и я вернусь


Жди меня, и я вернусь.
Только очень жди,
Жди, когда наводят грусть
Желтые дожди,
Жди, когда снега метут,
Жди, когда жара,
Жди, когда других не ждут,
Позабыв вчера.

Жди, когда из дальних мест
Писем не придет,
Жди, когда уж надоест
Всем, кто вместе ждет.
Жди меня, и я вернусь,
Не желай добра
Всем, кто знает наизусть,
Что забыть пора.

Пусть поверят сын и мать
В то, что нет меня,
Пусть друзья устанут ждать,
Сядут у огня,
Выпьют горькое вино
На помин души…
Жди. И с ними заодно
Выпить не спеши.
 
Жди меня, и я вернусь,
Всем смертям назло.
Кто не ждал меня, тот пусть
Скажет: — Повезло.
Не понять, не ждавшим им,
Как среди огня
Ожиданием своим
Ты спасла меня.
Как я выжил, будем знать
Только мы с тобой, —
Просто ты умела ждать,
Как никто другой.




Константин Симонов




Konstantín Símonov, Espérame y volveré.


miércoles, 10 de diciembre de 2025

INVIERNO, ANTONIO CARVAJAL

Para la sección, Poesía, del blog Ancile, traemos unos versos que vienen muy apropósito para la estación que se aproxima del gran poeta y buen amigo Antonio Carvajal, que lleva por título, Invierno.





INVIERNO

(8 de Diciembre)



Invierno. Antonio Carvajal
La nevada o el Invierno, de Francisco de Goya




Los árboles de frondas 

perennes, su cortejo:

el cedro y la palmera 

y el florecido níspero 

que, si esbelto, compite 

con el magnolio, lleno 

de rubíes y pájaros 

cuanto rival del cielo.


Allí, tú: pozo y fuente 

que cumplen en silencio 

su gozosa tarea 

de arrullar nuestro sueño, 

nuestro bullir de sangre que germina, 

nuestro crujir de tierra cuando el tiempo 

pone su triste mano en nuestro rostro 

para fundir con lágrimas su hielo. 




               Antonio Carvajal, 

        de De un capricho celeste.




Invierno. Antonio Carvajal


domingo, 7 de diciembre de 2025

GRAN CÚMULO DE HÉRCULES M 13

 Bajo el título de, M13 (Gran cúmulo de Hércules), traemos un nuevo post para la sección, Dentro de mi telescopio, del blog Ancile, siguiendo la estela de algunos otros ya publicados en esta sección tan apreciada por quien suscribe estas líneas.


M13



Los objetos estelares reconocidos en estos post fueron fotografiados por quien los describe poéticamente,  con uno de sus telescopios. 
    M13, conocido como El cúmulo de Hércules o Gran Cúmulo de Hércules, es Objeto Messier número 1313, o NGC 6205, y popularmente como  Gran Racimo). Es en realidad un cúmulo globular situado en la constelación de Hércules. 
    El astrónomo inglés Edmon Halley lo descubrió en 1714. Sería en 1764, que se incluyó, por Charles   Messier en su célebre catálogo.
    William Herschel, hubo de notar la presencia de estructuras en forma de alineaciones estelares, a las que denominó patas de araña, y realizó un primer conteo aproximado de 8500 componentes.


M13 (Gran cúmulo de Hércules), Francisco Acuyo



GRAN CÚMULO DE HÉRCULES


M 13





   Ángeles ni rebeldes ni leales:
no esperéis nunca más mirar al cielo,
parecían oírse en su alto vuelo
voces en canto acorde desiguales.

   El celeste racimo las señales
muestra donde transforma en paralelo
ángeles en estrellas, pues, consuelo
en su artificio busca naturales.

   Contra su especie y tiempo y la simiente
que los sembró, una parte de ellos quiso
desdecirse, mas no pudieron frente

hacer al sol de la globular calma,
y si hicieron al hombre manumiso,
Dios clemente le dio libertad y alma.




Francisco Acuyo



M13 (Gran cúmulo de Hércules), Francisco Acuyo


martes, 2 de diciembre de 2025

¿INTELIGENCIA NATURAL VERSUS INTELIGENCIA ARTIFICAL?

Finalizamos las reflexiones sobre la IA y sus relaciones paradójicas con el absurdo, con una nueva entrada para la sección de Ciencia del blog Ancile, bajo el título de: ¿Inteligencia natural versus inteligencia artificial?


 ¿INTELIGENCIA NATURAL VERSUS

 INTELIGENCIA ARTIFICAL?




¿Podrá la IA, luchar y ganar la pugna del supuesto problema del conocimiento del sentido común que advertíamos en la anterior entrada? Mucho debe decir al respecto las propuestas del absurdo como pensamiento existencial y forma de expresión artística y literaria. De hecho, a día de hoy no se ha cumplido el pronóstico de los investigadores de la IA, en el que se profetizaba que las máquinas realizarán cualquier trabajo que realice un ser humano (Roger Schanks).

    No obstante, no debemos despreciar en modo alguno los aportes de la IA en sus esfuerzos para conseguir una realidad artificial del conocimiento, sobre todo porque nos pone delante los problemas insolubles hasta el momento que la filosofía y la misma ciencia no han sido capaces de solventar que comienza, decía, con el conocimiento del sentido común, pero sobre todo con el problema difícil de la ciencia cual es el de la conciencia, que pone en el disparadero que, en modo alguno la única manera de producir conducta inteligente es reflejando el mundo mediante una teoría formal de la mente.[1]

    Hay quien asevera que la escritura (la literatura) puede servir de agente entre la IA y la IN, por situarse al cabo entre ambas,[2] sobre todo si consideramos que la propia escritura es un artefacto, aunque muy singular. Dicho esto, es esencialmente idónea la literatura para un discurso capaz de poner de manifiesto el mito absurdo que proponen algunas tendencias de la IA en la actualidad. El lenguaje lógico de la computación pone sobre la mesa cómo debemos considerar el signo lingüístico en uno y otro caso, y si el lenguaje simbólico que procesa la computadora es o puede compararse con palabra escrita, sobre todo cuando  tiene uno o varios significados, y dónde se localizarían estos (en el cerebro, en la mente) y su relación con la conciencia. Estamos en disposición ahora de plantearnos si la palabra mental, cerebral, es lo mismo que la palabra hablada. Esta

interrogante no puede encontrar respuesta sino es en relación con la conciencia, o, ¿si no, dónde se representa lo que el lenguaje describe? de donde inferimos otra pregunta nueva, ¿tienen o pueden tener conciencia los artefactos lógicos en los que se basa la IA? ¿Puede la IA hacer comparaciones? ¿Y distinciones, si el pensamiento computacional es inferencial? ¿Puede tener curiosidad y anhelo de conocer y, sobre todo, de entender, y puede expresarlo con su artefacto simbólico lingüístico? ¿Puede ser la razón lógica esclava de las pasiones como a todas luces lo es la razón humana? ¡Qué campo riquísimo de cultivo para la lógica del absurdo literario puede ser este ámbito del mito de la IA en la actualidad! Y lo es porque la IA ha empezado a redefinir el sentido, nuestro sentido y lugar en el mundo.[3]

    La realidad que este mito de la IA nos parece netamente actual, pero es en realidad extraordinariamente antiguo, pensemos en los sirvientes de Hefesto, dotados y con inteligencia en sus corazones, de la Ilíada de Homero; en la China de la dinastía Chou, el rey Mu poseía un robot inmortal; y los árabes acariciaban una idea semejante, Ilm al-takwin, la «ciencia de la generación artificial», que con el tiempo condujo a la idea de al-iksir, o elixir de la vida de los alquimistas medievales europeos,[4] todo lo cual nos lleva a lo no menos vieja problemática de la relación o dicotomía (o no), entre la mente y el cuerpo.

    Finalmente, advertir de la razonable duda generada al pensar que la inteligencia es una conducta emergente de neuronas conectadas al azar, aplicable a la IA, comienza a ponerse en duda, porque si la inteligencia es un atributo más de la conciencia, ¿es la conciencia un epifenómeno cerebral? ¿Y si no lo fuera? Caldo de cultivo para las más diversas conjeturas la que nos abre el fenómeno de la IA, que será sin duda una vía de creación y recreación del absurdo a lo que puede conllevarnos y donde la literatura del absurdo puede medrar muy a su sabor.



[1] Dreyfus, H. L. y S. E. Dreyfus: Fabricar una mente versus modelar el cerebro: la IA divide de nuevo, en en Graubard S. R. editor, El nuevo debate sobre la inteligencia artificial, Gedisa editorial, Barcelona, 1999, pág. 51.

[2] Sokolowski R.: Inteligencia natural e inteligencia artificial, Ob. cit. pág. 51.

[3] McCorduk, P.: Inteligencia artificial: un aperçu, ob. cit. pág.84.

[4] Ilm al-takwin, la «ciencia de la generación artificial», que con el tiempo condujo a la idea de al-iksir, o elixir de la vida, de los alquimistas medievales europeos.