lunes, 16 de julio de 2018

SOBRE LA CONCIENCIA: DEL PROYECTO CONECTOMA A LA ERA POSBIOLÓGICA


Bajo el título, Sobre la conciencia: Del proyecto Conectoma a la era posbiológica, ofrecemos un nuevo post para la sección, Ciencia, del blog Ancile.




SOBRE LA CONCIENCIA: DEL PROYECTO

 CONECTOMA A LA ERA POSBIOLÓGICA



 Bajo el título, Sobre la conciencia: Del proyecto Conectoma a la era posbiológica, Francisco Acuyo



De la toda resistencia encontrada en relación a la temática de la conciencia como integradora de la realidad por las visiones positivo mecanicista sobre el origen y naturaleza de esta, contrasta con las aproximaciones futuristas tecnológicas, acaso o incluso provenientes también de aquellas teorías (véase por ejemplo, Ray  Kurzt), las cuales sostienen que algún día la conciencia podrá ser descargada en un ordenador, véase el conocido como Proyecto Conectoma (Sebastian Seung) que propone replicar neurona a neurona todas las rutas cerebrales, reduciendo el contenido de nuestra conciencia a mera información, o, transferir nuestros contenidos mentales a un cuerpo robótico inmortal. Finalmente, hay una corriente de físicos teóricos  -Martin Rees- (también seguida por escritores muy relevantes de la ciencia ficción como, Arthur C. Clark o Isaac Asimov) observan la posibilidad de que la conciencia pueda vagar por las estrellas como energía pura (trasmitida por láseres), siendo esto posible de ser encajado a través de las propias leyes de la física[1], y que puede anunciar una era posbiológica (Paul Davis) que parece proclamar aquello que decía Churchil cuando afirmaba que: los imperios del futuro serán los imperios de la mente.
                Estas elucubraciones científicas desde luego contrastan con la ya anunciada resistencia a admitir la conciencia como parte fundamental de nuestra realidad manifiesta (¿por qué no?),   que el universo es compatible con la vida y una de sus más misteriosas consecuencias, la conciencia. No debería resultarnos extraña la afirmación de Freeman Dyson cuando exponía: El universo parecía saber que veníamos. Tal vez sea el momento de trascender la visión biomecanicista (David Egleman) de que nuestra realidad depende de lo que diga nuestra biología. Y cuestionar, con  Thomas Huxley: ¿Cómo puede ser que una cosa tan notable como un estado de conciencia surja como consecuencia de una irritación del tejido nervioso?
 Bajo el título, Sobre la conciencia: Del proyecto Conectoma a la era posbiológica,Francisco Acuyo
                La ausencia en algunos textos de difusión científica para el mejor entendimiento de las peculiaridades de la mecánica cuántica, en relación a sus aproximaciones matemáticas, físicas y teórico conceptuales, eludiendo,  digo, nada menos que a Schrödinger, son algo más que un síntoma del prejuicio del principio mecanicista copernicano de objetividad sobre (paradójicamente) la conciencia y su importancia en la configuración del mundo, si es que aquél (Schrödinger), proponía la necesaria y fundamental intromisión de la conciencia sobre la realidad (véase su célebre paradoja del gato en la caja cuántica) a través de su ecuación ondulatoria, la cual, podía aplicarse –milagrosamente- a la naturaleza dual -corpuscular y ondulatoria- de los electrones, exponiendo así, de manera probabilística, dónde encontrar dichos electrones.  
           La conciencia, en su proceso de puntual medición, es la que hace que una de las dos ondas probables se disuelva en una sola; una de las respuestas a la paradoja de Schrödinger es que este proceso de materialización se produzca en el terreno de lo trascendente y no en el ámbito de lo material manifiesto; otra, que exista un dominio de muchos universos[2]. Por esta razón última, Eugene Wigner, en su reformulación del problema del gato, llega a la conclusión de que es totalmente necesaria una referencia a la conciencia para hacer consistente la teoría cuántica. Proseguiremos más adelante, con nuevas entradas, hablando de la estructura de la realidad y la intervención de la conciencia en su configuración según diversas ópticas de la ciencia.



Francisco Acuyo




[1] Kaku, M.: ob. cit. p. 367.
[2] Esta teoría (de Hugh Everett)  incluye al gato vivo y muerto de la paradoja de Schrödinger y por lo tanto deben existir en las diversas posibilidades de vivo y muerto en universos diferentes.




 Bajo el título, Sobre la conciencia: Del proyecto Conectoma a la era posbiológica, Francisco Acuyo

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