Para la sección Editoriales amigas, del blog Ancile, traemos la novedad, De las naturaleza de las cosas, de Francisco Silvera, en edición de la firma editorial Alhulia, que con las pulcras, hermosas y cuidadísimas ediciones a las que nos acostumbra, reúne los poemas de este título, el cual recomendamos desde nuestras páginas amigas a todos aquellos que gusten de la buena poesía. Como muestra, estos poemas que aquí ofrecemos seleccionados por el propio poeta.
DE LA NATURALEZA DE LAS COSAS,
DE FRANCISCO SILVERA
OTOÑO, 1
Y desearíamos
que resucitaran,
que alzaran sus cuerpos
siendo todavía
mundo.
Pero no,
el otoño llega
probando la angustia
en la inercia calma
de lo frío.
Vemos
la quietud, sabemos
que ya es para siempre,
todo sigue vivo
con el movimiento,
y qué quieto estás.
INVIERNO, 2
El invierno huele
a torcaz que canta
buscando su casa,
al humo primero
de la chimenea
que estrena ese frío
sin entrar aún.
Hay silencio y cala
la tarde, y hay alguien
dormido esperando
nada, la infinita
desidia cansada
de lo por llegar
que nunca ha de ser.
La estación avanza
dejando vacíos
en cada camino;
desiertos los vanos,
la pared esconde
vida de interior,
tiempo de quietud.
EL CAMPO SOLO, 4
Semeja la vida
la desdibujada
senda abandonada
que el tiempo olvida,
el camino estéril
cubierto de ramas
ciego por la grama
mostrando lo débil
de todo lo humano.
Fuerza rumorosa
apagada y muerta,
pisada deshecha,
el bosque devuelve
y cubre la altiva
figura artificial
del trïunfo vano.
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| Francisco Silvera |
INVIERNO II, 2
Raro cielo
azul plomo
del confín
de la tierra
extranjera,
agua ansiada
horizonte
de la vista
que suplica
nube y lluvia.
Cae la tarde
más allá
de lo humano,
noche fría.
PRIMER VERANO, 5
Qué locura el agua
con el sol, la nube
que se va y levanta
un techo celeste
de cielo tan limpio
que parece Dios,
qué hermosa la tarde
verde, tierna y fresca.
Lejos queda el gris,
el frío distante
parece recuerdo,
la vida reclama
su música en flor
tibio el aire al fin.
VERANO, 4
Incipit Aestas
Lluvia de verano
que engañas a todos
con lágrimas santas,
arrastras tristeza
como si septiembre
pintara la tarde
de luz de sol densa
y sonora, lenta.
Pero detrás tuya
retorna el ardor
con toda su fuerza,
la alegría verde
se rinde y el dios
agostará campos, personas y cielo.
ESTÍO, 2
Tristeza de estío
en paisaje fosco,
densa elevación
de la bruma ardiente,
calor criminal,
lento, lento el tiempo,
la muerte insolente
y la vida oculta,
que pase de mí
y venga la nube
blanca, fresca, grande,
que abarque la vista
y alague mi pena.
LAMENTO
Lamento de otoño...
Corazón y el agua
van juntos, discurren
perplejos por cauces
desesperanzándose,
porque cuando arrastra
el turbión la carne
un pulso de sangre
se agolpa y nos rompe
la vida.
Te daba
método y tormenta
para calar almas,
pues saber llover
y latir es ser
manantial de afectos.
Francisco Silvera



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