Abundamos, según el éxito de las dos anteriores entregas, sobre el Área hospitalaria, ya en su tercera entrega, y todo para la sección de Poesía del blog Ancile, para que estimen en lo que vale la fraternal constancia y la entrega incondicional hacia el amigo verdadero.
ÁREA HOSPITALARIA III
I
Déjame
algún resquicio en mi noche plomiza
por
el que pueda huir al encuentro de un sueño,
hacia
un lugar que guarde el calor del ensueño
cálido
de emociones, aguamiel sin ceniza.
¿Para qué
sirve un amigo? ¿Acompañante, compañero, ayudante, complemento, el que está?
Mejor no plantearlo. A medida que se crece se necesita menos ayuda para
desenvolverse en la vida. En algún momento todos dijimos: mamá, déjame a mí que
ya sé vestirme solo. Poco a poco se va perdiendo la necesidad de confidentes y
empezamos a gestionar nuestros asuntos a solas. Al mismo tiempo, cada vez
resulta más difícil encontrar a alguien que aporte algo a esa vida de la que
eres el único que conoce todos sus recovecos hasta que te casas con el
compromiso de ceder autonomía y terminas comprobando que la intermitencia es el
mejor alimento de la ilusión que se desgasta al roce.
Pávlov
descubrió el reflejo condicionado en el que participan los sentidos, la
experiencia previa y el aparato digestivo. Se trata de un circuito nervioso
automático donde la esperanza de recompensa moviliza la secreción de saliva. El
investigador ruso se centró, sobre todo, en los aspectos fisiológicos de las
vías aferentes y eferentes que cierran el círculo sin participación de la
conciencia. El sicólogo Leo P. Crespi amplió la interpretación de los reflejos
condicionados a la conducta en un experimento llevado a cabo con ratas del que
dedujo el concepto de contraste conductual. Defiende que la respuesta depende
de la expectativa y que puede mejorar significativamente en los individuos
acostumbrados a recompensas pequeñas cuando reciben una recompensa mayor de la
esperada a lo que llama contraste positivo y contraste negativo en el caso
contrario. La conducta, en definitiva, la gestiona el área de gratificación o
la de castigo.
Creo que el
descubrimiento de que la expectativa mueve la respuesta corresponde a Pávlov.
La campana avisa al perro de la recompensa que viene y éste responde, sin
querer, segregando jugo gástrico. El amanecer de cada día es una ventada a
vivencias pasadas, el Sol es la campana que activa el reflejo condicionado de
la vida. Para el capitalismo la campana es el dinero y la expectativa la
riqueza. La vida se mueve por interés y al final la única expectativa es seguir
vivo.
La vejez es
la pérdida de expectativas que responde al contraste negativo de Crespi,
sensación que correlaciona más con la vitalidad que con la edad. Los recuerdos
son expectativas caducas que activan reflejos condicionados gratificantes
cuando retroalimentan esperanza. La riqueza intelectual depende de la variedad
de objetivos que se planteen. Cuantos más planos se tenga abiertos, más
posibilidades de recompensa se ofrecen. La Plasticidad del Renacimiento ilustra
la riqueza intelectual de la época. El monopolio capitalista de la revolución
industrial arruinó la diversidad renacentista al focalizar el éxito en el
dinero. Cambió “saber es placer” del Renacimiento por “tener es poder”. El
principio de diversidad que inspira la evolución debería ser el modelo para la
colaboración humana al aceptar las virtudes ajenas como complemento y no con
envidia. El mensaje de la Evolución es claro: os hago diversos para que os
ayudéis y no para que os matéis compitiendo. La vida, aunque breve, sigue
siendo gratis, no os la compliquéis por dinero, poder y esas nimiedades. La
cuestión es detectar si los años te vuelven más interesado y entiendes la
amistad por lo que recoges más que por lo que das como pasaba cuando se tenía
claro con quien se juntaba uno y por qué.
Noto los
corazones
que laten y
laten
a un tiempo.
Noto las
voces amigas
hablando un
mismo
idioma, gota
a gota,
cogidas de
la mano,
sintiendo el
calor
de los
pétalos
en flor
del
almendro
prinaveral
que
espera
el fruto y
tu llegada.
Querido
Antonio, que aguisas
aun en potro
de tortura
los humus de
tu estatura
cr de loon
un hospital de risas:
persevera en
la postura,
pues llevas
las de ganar
y es el
monto a conquistar
salud y más
donosura.
Nadie como
tú, jocoso,
como nevera
imantada
se había
visto jamás.
Y ese
retrato donoso
me muestra
bien cómo estás.
Cómo estás:
claro, pulido,
prismático,
refrigerado,
puesto a
punto, conectado
y hecho un
Hércules fornido.
Pues si al
verte con imanes
frigorífico
te sientes
como cosa de
valientes
vencerás
hados y manes.
Y penates y
gigantes
y mozuelas
encantadas,
y cimeras y
espaldares
de
caballeros andantes.
E incluso
cien ensaladas
y quinientos
tupperwares.
Tuya es la
nueva era
en que,
nevero e imán,
ganarás con
tu ademán
de Briareo
la fiambrera.
Que es más
que de aquel Mambrino
el yelmo,
pues cabe tanto,
y, cerrada a
cal y canto,
conserva
todo contino.
¡Atrás,
achaques bergantes,
que no hay
quien haya triunfado
frente al
humor inmortal
de que da
muestras contantes
el Caballero
Imantado
don Antonio
Carvajal!
Agustín
Pérez Leal: *constantes (pero también contantes).
Cuando
las ninfas cantan
el
mundo se derrama
en
aguas que son perlas
gota
a gota caídas
en
la estancia de las sábanas blancas.
Así
se abren las puertas
para
que Antonio salga
con
aires de belleza
con
palabras de gala
en
la estancia de las sábanas blancas.
Cuando
las ninfas cantan
en
su corazón entra
la
salud que lo llena
de
armonía y de música
en
la estancia de las sábanas blancas.
Cuando
las ninfas cantan
el
mundo se derrama
en
aguas que son perlas
gota
a gota caídas
en
la estancia de las sábanas blancas.
Así
se abren las puertas
para
que Antonio salga
con
aires de belleza
José
Antonio García Aguilera
VI
Mudanzas ¿?
Gotea la noticia
como el gotero
gota a gota siendo
salud para más vida
o su intento
El doliente en suero
Manos dadivosas
irrumpen y solidarias
blancas o verdes vestidas
hermosas no atildadas
con ojos de mañana te miran
Vaho de cordialidad
o de emergencia auspician
confianza a quien sufre
el temor de por sí se lleva
Carvajal en estos días
y dan luz a la estancia
con su hacer y entrega
.
Cielo de
ardiente cutis y rocío
penetrador,
acógete en mis venas,
elévame,
transpórtame, derrámame.
como canción
total, final, gozosa, cálida
por tu calor
y por mi frío, sé
mi nueva
voz, la sola voz,
la nuestra.
Antonio Carvajal

No hay comentarios:
Publicar un comentario