martes, 17 de marzo de 2026

CONCIENCIA Y ALGORITMOS

 Seguimos insistiendo con reflexiones nuevas sobre el ámbito de la conciencia, en este caso en el mundo de las matemáticas y las potenciales relaciones con la conciencia y el entendimiento humanos, y todo bajo el título de, Conciencia y algoritmos, para la sección de Ciencia del blog Ancile.



CONCIENCIA Y ALGORITMOS


Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo


Se deducía de las aproximaciones de Kurt Gödel, que las matemáticas en realidad no pueden enmarcarse en procesos algorítmicos de los que pueda estimarse una rigurosa solidez, ya que el procedimiento matemático pude ir más allá de cualquier método algorítmico que conozcamos,[1] por lo que, infiere Penrose, el entendimiento humano trasciende cualquier proceso algorítmico.

Estas inferencias del Premio Nobel Roger Penrose implican necesariamente algo que atañe fundamentalmente a la naturaleza de la conciencia como un fenómeno genuino que no puede ser computable. Esta aproximación me parece de capital importancia porque, no solo afecta al entendimiento de la propia conciencia, sino también a los límites de la propia computación, y, como la IA, puede ayudarnos en este caso por sus limitaciones, a la mejor comprensión del propio fenómeno de la conciencia, ya que las altísimas capacidades y eficiencias de la IA no tienen una comprensión clara de lo que está realizando.

Para los gurús de la IA, esto no significa que aquella, la IA, no pueda alcanzar a algún algoritmo desconocido que por ahora no explica el genuino proceso cognitivo y de conciencia, cosa que rechaza Penrose[2], espetando que, si eso fuese cierto, ¿cómo podríamos saber que dicho teorema es cierto?; además de no explicar cómo surgió por selección natural ese procedimiento algoritmo inherente a la conciencia, y qué ventajas selectivas para obtener resultados correctos.

Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo
Esto que exponemos tiene que ver con el mundo de las matemáticas. ¿Podría ser extensible esta argumentación al resto de ámbitos de conocimiento en relación al fenómeno de la conciencia? En cualquier caso, resulta harto interesante que el escollo planteado por Gödel y después por Penrose, se ofrece en el seno de los fundamentos de la propia teoría de la información, que está sustentada en los pilares de la razón lógica y matemática. Esto inevitablemente afecta al fundamento no solo de la teoría de la información, acaso también a otras disciplinas que intentan entender la naturaleza de la conciencia. ¿También a aquellas ciencias que tratan de descifrar dicho fenómeno desde ópticas neurocientíficas, habida cuenta que ellas sustentan sus apreciaciones en aspectos netamente neurológicos? ¿Y si la conciencia en realidad no proviene de dicha actividad neurológica y cerebral, sino que esta última lo que hace es hacer recepción de ella y traducirla?

También desde una óptica física, más concretamente, desde la mecánica cuántica, se objeta que la conciencia pueda ser computable, así se deduce de la observación de la función y el colapso de onda,[3] donde la gravedad (el campo gravitatorio) intervine en el proceso de observación y resultado final objetivo de dicha observación.

Me van a permitir una apreciación que puede ser una audacia o un auténtico disparate, pero como poeta utilizaré el uso (tal vez el abuso) de tomarme una licencia, digamos, poético intelectual que irá introducida por una o varias interrogantes; a saber: ¿Qué es la gravedad? ¿Es, como dice la física clásica, una fuerza? ¿O como se deduce de la física relativista y también cuántica, es un constructo matemático? ¿Y, si, de alguna manera tuviera con ver con la misma conciencia? ¿Y si la objetividad final del proceso cuántico en la función de onda no es en realidad objetivo físicamente, sino que tiene una inferencia sustancial en la propia conciencia?

Finalmente, ¿Es la conciencia un producto de la evolución? ¿Es un epifenómeno del cerebro y del funcionamiento neurológico? ¿Es un proceso físico cuántico? ¿O la conciencia tiene por sí misma una peculiar y rara sustancialidad que no depende de ninguno las supuestos orígenes de ella ni de los procesos anteriormente interrogados?

En próximos capítulos de este blog seguiremos haciendo preguntas e intentando obtener alguna respuesta.

 



[1] Penrose, R.: Nueva física para la propuesta de conciencia ORCC-OR o reducción reducida orquestada, en Ob. cit. Pág. 353.

[2] Véase su reflexión sobre el teorema de Goodstein (así como la inducción transinfinita de Cantor) que pone en cuestión que ningún algoritmo pueda responder a cómo funcionan nuestros procesos mentales.

[3] Penrose, R.: ob. cit. 366.


Conciencia y algoritmos. Francisco  Acuyo


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