viernes, 24 de julio de 2026

LA GENUINIDAD DE LA INCERTIDUMBRE Y LA INCONSISTENCIA MATEMÁTICA EN POESÍA

Seguimos con nuevas indagaciones sobre las relaciones (y diferencias) del número entre poesía y matemáticas para la sección de Poesía y matemáticas del blog Ancile. En esta ocasión bajo el título de: La genuinidad de la incertidumbre y la inconsistencia matemática en poesía.


 LA GENUINIDAD DE LA INCERTIDUMBRE

Y LA INCONSISTENCIA MATEMÁTICA EN POESÍA



La genuinidad de la incertidumbre y la inconsistencia matemática en poesía. Francisco Acuyo


En anteriores entradas hacía énfasis en la musicalidad que pueden portar los números, y más concretamente los números primos. Son extraños y enigmáticos no solo para el profesional de las matemáticas, también para aquellos que nos gustan observar las sutilezas del número en poesía.

Son muchos los matemáticos que se preguntan cuántos números primos puede haber y, sobre todo, cómo calcularlos en un determinado intervalo numérico. Uno de los más insignes e intuitivos matemáticos de la historia trato de dar respuesta a esta interrogante: Srinivāsa Aiyangār Rāmānujan. Creyó dar respuesta a través de una fórmula por él diseñada que se conoce por el nombre de conjetura TAU, que pretende simplificar las matemáticas. Sin entrar en profundidades diré que serían los números primos los que induciría al gran matemático en sus indagaciones para la resolución de muchos problemas matemáticos. Queremos resaltar de nuevo con estas y otras apreciaciones al respecto, la curiosidad por estos guarismos cuya apariencia caótica no es tan aleatoria como pudiera pensarse, según avisábamos en anteriores entradas.

Acaso, otra de las razones por las que se ha mostrado tan atractivo para el matemático el número primo, es porque suponía una forma de reflexionar sobre otra de las grandes cuestiones que se plantearon todos los grandes matemáticos de la historia: la consistencia o coherencia de las matemáticas.  André Weil decía que: Dios existe porque las matemáticas son consistente, y el demonio existe porque no podemos demostrar que lo son.

La genuinidad de la incertidumbre y la inconsistencia matemática en poesía. Francisco Acuyo
Fueron estas incertidumbres de la propia ciencia matemática las que me llevaron a indagar sobre el componente matemático o numérico de la poesía y el estudio de su estructura rítmica que estudia la métrica. Si la matemática utiliza la propia matemática para demostrar las limitaciones de sus propias demostraciones, el metricista, no en pocas ocasiones hace uso de la preceptiva para establecer demostraciones que se ven conculcadas en muchas ocasiones.  Así las cosas, si el matemático y el físico han de acostumbrarse a la incertidumbre, dada la componenda matemática del supuesto precepto métrico el metricista y el poeta deben acostumbrarse también a estas incertidumbres tenidas por errores en muchos casos, pero razonando y explicando porque esas violaciones del precepto  funcionan muy bien en casos muy concretos de grandes poetas, donde esas antirritmias, son extrañamente eufónicas y expresivas. Es curioso, cómo al igual que con los números primos, de su aparentemente caótica naturaleza se pueden extraer armónicos ampliamente reconocidos en música, también en poesía, como vimos en anteriores ocasiones.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, el metricista avisado y el poeta con buen oído y mejor entendimiento, debne entender y tener constancia de que la estructura exacta y mecánica del verso es un espejismo. Los axiomas métricos para los diferentes tipos de versos, si son consistentes, habrá ocasiones en las que no se puedan demostrar a partir de dichos axiomas, por ejemplo, en el verso endecasílabo la concurrencia ¿antirritmica? en ocasiones en acentos 6ª y 7ª sílaba, o en 9ª y 10ª, entre otros muchos casos que como ejemplos se podrían mostrar.*

De hecho, el constructo matemático como el extraído de aquel en el métrico, no puede ser solo una mera construcción aritmética, así, el número métrico es más que un número puesto al servicio del computo tradicional (de sílabas, pies métricos, cláusulas…). Se pone en evidencia que el lenguaje y nuestras capacidades lingüísticas en general, y aún con más rigor las del lenguaje poético, son mucho más complejas que las que atañen al número, porque el sentido numérico de contar es, en comparación al lingüístico poético, un proceso rudimentario.

La designación de los números en las lenguas indoeuropeas se llevó a cabo a través de sustantivos y adjetivos, para dar paso después a una simbología estrictamente matemática y numérica, con sus respectivas reglas de combinación, y no tanto regida por la situación de las palabras.** En poesía esto no es así de ningún modo. La relación del número métrico con cada palabra es fundamental: cada acento, cada ritmo o cláusula en su situación métrica en cada verso es crítica porque lo está por razones expresivas, eufónicas y de sentido o significado.

Esta sutileza y especialidad en poesía es fundamental porque será una de las genuinas características de la misma. Incidiremos con más detenimiento en siguientes entradas del blog Ancile.



Francisco Acuyo



* Véase, Acuyo, F.: Fundamentos de la proporción en lo diverso: nueva edición corregida y adaptada, Jizo ediciones,  de Ensayo, nº 17, Granada, 2009, pp. 427, ISBN: 978-84-936932-2-0.

**Barrow, J.D.: 1+ 1 no es (siempre) 2, Alianza editorial, Madrid, 2022.


La genuinidad de la incertidumbre y la inconsistencia matemática en poesía. Francisco Acuyo





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