Me complace muy gratamente traer esta brevísima reseña sobre la publicación: Vicente Aleixandre, nombre con brillo, editada por Dionisio Pérez Venegas para la editorial Alhulia en la colección Syl-laba, que con tanto primor y belleza nos regala en sus publicaciones, y todo ello para a la sección de Editoriales amigas, del blog Ancile,. Decir que sus contenidos son memorables es, al menos para quien suscribe esta introducción mínima, muy poca cosa, no en vano algunos de los nombres que suscriben y pueblan estas páginas son para mí, poética y literariamente, imprescindibles, al tiempo que humanamente entrañables. No puedo menos que honrarme de haber compartido con ellos poesía y vida, si es que ambas pueden separarse. Carlos Villareal, Elena Martín Vivaldi, Vicente Aleixandre y otros muchos no menos queridos y admirados, que tuvieron a Ballesteros 4 como eje vertebrador y comunicativo de arte y amistad verdaderos.
Este librito delicioso contiene
textos del propio Dionisio Pérez Venegas, del admirado profesor y poeta Manuel
Ángel Vázquez Medel, de Antonio Carvajal y del propio Vicente Aleixandre, reunidos en
forma de delicada y cercana en torno de una misiva al poeta Carvajal. Extraigo como muestra de
sus contenidos exquisitos fragmentos de los textos de Dionisio, de Antonio y de
Manuel Ángel, para cerrar con otro fragmento de la carta de Aleixandre, y todo
para hacer boca tan solo de la hermandad y hermosura que albergan a la par la
totalidad de esta preciosa publicación. Añadir que, como aditamento de
esplendor y finura, contiene un primoroso grabado del artista Juan Carlos Ramos
Guadix que, culmina la gracia del diseño con la viñeta de la colección hecha
por Javier Leal.
No puedo menos que recomendar
vivamente esta publicación tan exquisita, porque estoy seguro que hará las
delicias de los amantes del libro cuidado y de las más nobles emociones que
conllevan los contenidos del mismo.
VICENTE ALEIXANDRE,
ANTONIO CARVAJAL Y ANDALUCÍA
La generosidad de Antonio
Carvajal nos ha permitido conocer una verdadera joya inédita de Vicente
Aleixandre: la carta autógrafa que el ya Premio Nobel, en sus últimos meses de
vida, enviara a Carlos Villarreal y Antonio Carvajal, con fecha 16 de febrero
de 1984. Venía acompañada por dos folios mecanografiados, con el texto que
había preparado para que leyera Antonio Carvajal en su nombre, con ocasión de
la entrega del primer título de Hijo Predilecto de Andalucía en la ceremonia
prevista para el 28 de febrero de 1984, día de Andalucía. El Decreto 247/1983,
de 30 de noviembre, había concedido el Título de «Hijo Predilecto de Andalucía»
a Vicente Aleixandre Merlo, «insigne poeta andaluz contemporáneo, cantor [ 9
]de la condición humana, que sin perder nunca sus hondas raíces en la tradición
lírica de nuestra cultura constituye un permanente ejercicio de innovación
creadora que se adelanta al futuro, su exquisita sensibilidad fruto de su
manifiesto sentir andaluz y mediterráneo es la generosa aportación de Andalucía
a la humanidad». […]
Dionisio Pérez Venegas
| Dioniso Pérez Venegas |
VICENTE ALEIXANDRE Y
ANDALUCÍA
Vicente Aleixandre y Andalucía
Vicente Aleixandre y Merlo nació en Sevilla el 26 de abril de 1898, en el viejo
caserón de la Compañía Andaluza de Ferrocarriles de la que su abuelo era
intendente, en el seno de una familia de la alta burguesía. Pero fue el
traslado a Málaga durante su infancia lo que dejó en su imaginario la impronta de
un paraíso mediterráneo. Aquella ciudad luminosa, abierta al mar, se
convertiría para siempre en el paisaje psíquico que alimentaría su poesía: «Mi
niñez se ha pasado en Málaga. Allí he vivido mis primeros años, y la ciudad del
mar y de la luz es una presencia constante en mi poesía», confesaría años
después. Vicente Aleixandre, a pesar de que la mayor parte de su vida
transcurrió en Madrid, siempre se sintió profundamente andaluz: «Yo soy un
malagueño que nació en Sevilla, o un sevillano que se crio en Málaga». Y añade:
«aunque el resto de mi vida, excepto mi infancia, la viví en Madrid, nunca me
he sentido castellano, sino andaluz y mediterráneo».[…]
Manuel Ángel Vázquez
Medel
| Manuel Ángel Vázquez Medel |
EVOCACIÓN
No fueron felices los últimos
años de Vicente Aleixandre. Invadido por el herpes, que lo flagelaba con dolores
continuos y le ocasionó la pérdida de visión en un ojo, desasistido del trato
cordial que tanto necesitaba, asido al teléfono como único medio de unión con
algunos de quienes lo queríamos, abandonada la correspondencia epistolar, hubo de soportar el menosprecio de la
Consejera de la Junta de Andalucía que primero lo llamó muy cortés para
anunciarle que se le había nombrado Hijo Predilecto de su tierra nativa y luego
lo despachó con un seco telegrama anunciándole la suspensión de los actos
oficiales del 28 de febrero de 1984; no hubo más contactos de su excelencia con
el ciudadano supuestamente premiado. [Los ajustes (¿de cuentas?) políticos,
sobrevenidos tras el eficaz golpe de estado de Borbolla y los suyos contra
Escuredo, impidieron que se prestara atención a esta y otras menudencias, como
se deduce del olvido de mi nombre para recoger un año más tarde el papelito con
el nombramiento, que fue a parar a manos más acordes con quienes mal obraron.
En verdad, para mí fue un alivio pues, muerto el poeta, las galas junteras me
estorbaban. No así a Carlos Villarreal, a quien debo el conocimiento de la
poesía de Vicente Aleixandre cuando, al cumplir mis dieciocho años y un día, me
recitó «Canción a una muchacha muerta», de memoria y con maravillosa dicción; a
cambio, lo introduje en mi correspondencia con el maestro al que juntos
visitamos en Velintonia el día de San Miguel de 1965, y juntos nos puso en un
poema que guardo inédito como el mejor de mis tesoros, y nuestros nombres
juntos campean en Diálogos del conocimiento bajo el título del poema «El
inquisidor, ante el espejo»; a Carlos le molestó profundamente la descortesía
de los junteros y nunca se la perdonó. En diciembre de 1984, Vicente Aleixandre
«con dignidad murió. Su sombra cruza».
Antonio Carvajal
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| Antonio Carvajal |
CARTA DE VICENTE
ALEIXANDRE
(Fragmento)
Madrid 16-2-84
Queridos Carlos y
Antonio:
Estoy muy contento con vuestras llamadas y
vuestra carta. Y estoy feliz con que estéis dispuestos al viaje sevillano (que
hasta os costará los cuartos) para que Antonio me represente en el acto de
entrega de mi título de Hijo Predilecto de Andalucía, que se celebrará el día
28 de este mes. Ayer he escrito yo a Amparo Rubiales (con quien no tengo más
que relaciones oficiales: dos comunicaciones) diciéndole que «el gran poeta
granadino Antonio Carvajal» me representará y que estarás en Sevilla para el
28. Que te pondrás allí en contacto con ella en Sevilla. Y le doy tu dirección
(la de Carlos) y los teléfonos de la Escuela por si tiene que mandarte algún recado.
La gente no entra en detalles y no sé en qué consiste el acto. Por si es
necesario, he escrito el pequeño texto que te mando para, en su caso, que tú lo
leas en mi nombre. A lo mejor ni pega eso, pero he querido que vayas provisto
por si acaso. Allí te enteras y operas según las circunstancias (No sé si me
entenderéis, porque escribo con luz eléctrica, que para mí es fatal).
Me emociona, Antonio, que seas tú quien me
represente, y yo en ti os veo a los dos. En mi carta de ayer a la Consejera de
la Presidencia de la Junta, que ese es su cargo, le digo que he aspirado a
escoger a un andaluz que al mismo tiempo tiene un queridísimo amigo mío. ¡Tú
clavado! Seguiremos hablando, pero ya empiezo a desearos un feliz viaje y que
la carga, desde que arranquéis hasta que volváis, no os sea demasiado pesada.
Que ya pesada lo es en sí, aunque la hayáis recibido hasta con emoción, y yo os
lo agradezca desde el fondo del alma. […]
Vicente Aleixandre
| Vicente Aleixandre |


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