viernes, 10 de junio de 2022

FE, CIENCIA Y CONCIENCIA DEL SUFRIMIENTO

 Abundado sobre la cuestión del sufrimiento, traemos este nuevo post para la sección Pensamiento del blog Ancile, y esta vez bajo el título: Fe, ciencia y conciencia del sufrimiento.


FE, CIENCIA Y CONCIENCIA

DEL SUFRIMIENTO 


Fe, ciencia y conciencia del sufrimiento. Francisco Acuyo


Si, como decíamos en la anterior entrada, Dios es la coicidentia oppositorum (Nicolas de Cusa), ¿por qué dicha coincidencia de opuestos resulta tan trascendental para el entendimiento del dolor? Es más, ¿por qué Dios ha de identificarse en la coincidencia frontal de los contrarios? En primer lugar, tendríamos que hacer un inciso creo que fundamental, y que tiene que ver con la misma palabra Dios: es cierto que pocas formas lingüísticas que acompañan signos, conceptos y significados haa sido tan manipulados, manoseados y, finalmente, controvertidos; seguidamente, atender a la naturaleza de esa oposición es en realidad la vocación de unidad de loa dualidad querida por Dios, que emparenta con el concepto platónico (andrógino y hermafrodita) que acaso debe entenderse como complementario. Así, si Dios es amor, debe contener, como decíamos, el deseo, el apego a lo amado, siendo el amor el que atrapa al alma y el sufrimiento, en forma de caos o de discordia, el que en el fondo la libera, y que el amor es la ilusión que nos ofusca y no esclaviza en lugar de liberarnos y nos lleva a una incierta y extraña lucha contra Dios, que se manifiesta en el momento en el que no podemos aceptar el sufrimiento del inocente, y que no puedo aceptar y desde luego creer.

La naturaleza de la fe (credere, cor dare) es puesta en entredicho acaso se ve puesta en duda si atendemos a la etimología griega pisteuein, si es tener algo como verdadero, lo cual implica a aquel razonar con la pasión que atribuíamos al sufrimiento en la anterior entrada. No será la primera vez que nos encontremos la visión paradójica del sufrimiento como vía de realización personal[1], si es que a través de aquel y de su fracaso se entiende una manera muy sustancial de aprendizaje. En cualquier caso, la desesperación que conlleva el sufrimiento encontramos en la Escritura, sin embargo, la esperanza, que nos invita a una especie de optimismo que dicta mucho de ser metafísico, si no trágico.[2] No obstante, es inevitable encontrar dudas razonables ante esta pasión optimista fundamentada en la tragedia.

Fe, ciencia y conciencia del sufrimiento. Francisco Acuyo

Así las cosas, es también inevitable preguntarnos si en verdad, tiene algún sentido el dolor y si es posible compaginar una justificación del mismo entre la razón de una lógica y la pasión de la fe y de la esperanza. Decía Lapide[3] que más que contradicción debíamos entenderla como interacción singular donde el homo sapiens llega a realizarse como homo patiens a través del dolor y del fracaso. Sin embargo, queda para muchos en el aire el sufrimiento de los inocentes y de los justos que, a no ser por una vía del todo inconsciente, pone en duda cualquier acercamiento a un razonable sentido de su sufrimiento.

Decíamos que el amor (y acaso este encarnado en entidad divina) son la constatación de su existencia en virtud del sufrimiento que conlleva. El amor nos lleva a apegarnos a quienes amamos, aún sabiendo que habremos de perderlos, por lo que filosofías como el Budismo invitan al reconocimiento de la verdad del sufrimiento a través de ese apego y nos conmina a despegarnos de todo, pero, ¿no será esta petición algo que no es propio o asequible para el ser humano?

Si recordamos a Blaise Pascal o a Nietzsche en la necesidad que ponían énfasis en la superación del ser humano, quizá encontremos una senda de entendimiento extremadamente sutil para la superación de la humanidad a través de la esperanza, porque no ha de contentarse con lo que es, sino la de ser mucho mejor y con ese afán cambiar el mundo.

        ¿Será esta aportación intelectual, pero también emocional una vía de entendimiento a la realidad del sufrimiento? Indagaremos sobre este punto más adelante en la próxima entrada del blog Ancile.

 

 

Francisco Acuyo



[1] Frankl, V. y Lapide, P.: Búsqueda de Dios y sentido de la vida, Herder, Barcelona, 2005, pág. 111.
[2] Ibidem, pág. 112.
[3] Frankl, V. y Lapide,P.: pág. 114.



Fe, ciencia y conciencia del sufrimiento. Francisco Acuyo


EL PROFETA

  Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos un nuevo poema de un libro de versos que está en plena redacción y que se intitula Criaturas de frontera; el poema en cuestión lleva por título El profeta.



El profeta, Francisco Acuyo

 

EL PROFETA

 

 

   SOBRE el plano del tiempo

el profeta examina

la ruta del instante

en fiel cronografía.

 

   El mapa del momento

esboza la medida

donde regresa acaso

del futuro interina

 

   la imagen del espíritu

que externo nos habita,

y en lo que nos rodea,

muy  dentro, escurridiza

 

   se desplaza despacio

por las entrañas vivas

del tiempo la conciencia

del mundo en nuestras vidas.

 

   Allí, desde lo eterno,

no obstante, el tiempo lima

la constante ilusión

de su discurso efímera.

 

  Allí, en la realidad

donde todo culmina

la quietud de la nada

última se desliza.





Francisco Acuyo

 


El profeta, Francisco Acuyo

martes, 7 de junio de 2022

ESTORNUDOS, PASTOR AGUIAR

 Para la sección de Narrativa del blog Ancile, traemos este divertido relato de nuestro amigo y colaborador Pastor Aguiar, bajo el título de Estornudos.


ESTORNUDOS,

DE PASTOR AGUIAR

 

 

Estornudos; Pastor Aguiar


A Pánfilo, que era alérgico a todas las cosas, se le ocurrió hacer negocio con su enfermedad. Así, un sábado por la mañana tocó a la puerta y tía Canda salió a recibirlo. Yo me escondía detrás de su vestido negro.

_ Vendo estornudos embotellados.

_ ¿Cómo? ¿Y para qué sirven?

_ Es la novedad del siglo, señora, la novedad del siglo. Casi un regalo. A cinco pesos la botella.

_ Hummm…déjame ver… ¿en botellas?

_ Sí, cada vez que tengo crisis, los taponeo de repente y les pongo cera para que queden bien sellados. Cada una tiene entre diez y quince.

_ No está mal. Suponiendo que fueran diez, a cincuenta centavos cada uno. Vale la pena probar. Dame un litro.

Cuando Canda cerró la puerta, desde la ventana, pude ver a Pánfilo contando los billetes en la casa vecina. Ese día los vendió todos.

Enseguida corrí al patio interior donde tía estaba inclinada junto a la pequeña fuente, con el litro sobre el cementado circular.

_ Espera, tía, que quiero ver.

Estornudos; Pastor Aguiar

_ No te acerques mucho, que te puedes contagiar.

_ ¿Y usted no?

_ Yo jamás he estornudado.

Dejó el recipiente y se retiró a unos pocos pasos, hasta sentarse en el banco de piedra.

_ Tengo que buscar la manera de destaparlo desde lejos. No sé qué efecto pueden hacer.

_ Tía, la vecina compró varias botellas. La vi por la ventana.

Enseguida ella se fue hacia el cercado de tuna y gritó.

_ ¡Juana, Juanita! ¡Asómate un segundo!

_Oye, ¿qué has hecho con eso de los estornudos?

_ Ah… ¿y tú compraste también?

_Un litro; pero no me atrevo a destaparlo. Era para saber qué has hecho.

_ Estoy esperando a que llegue Macario. Yo sola no me atrevo.

Pero Canda no tenía a nadie a quien esperar. Entonces tuve una idea.

_ Tía, ¿y si le tiramos piedras desde lejos?

_ No está mal. De todas formas cinco pesos se gastan en cualquier cosa. Ve y recoge unas cuantas debajo de la cerca.

Regresé al momento con media docena de chinas pelonas del tamaño de huevos de gallinas.

_ Ven, tira con cuidado.

Y fue al tercer lanzamiento que alcancé el litro, que estalló regando cristales por todas partes. Pasaron unos segundos y nada. Ya Canda estaba mentándole la madre al hijo de puta de Pánfilo cuando tronó el primer estornudo junto a nuestros pies, como si fuera a mordernos. Pero era como un medio estornudo degollado, apagándose en un ahhhh! Diminuto, y al momento otro, y otro, desparramados por el patio, sacando a las gallinas del fondo y asustando a los perros que husmeaban desde el lado de Juana 

Ya tía enrumbaba hacia la sala halándome por la manga de la camisa. Yo sentí el golpeteo en las pantorrillas, eran como pelotazos húmedos y babosos.

_ ¡Corre, coño! _ Y tiró la puerta pasando los cerrojos.

Afuera, el patio era un hervidero de estornudos que vino a apagarse con las primeras sombras de la noche.

 

 

Pastor Aguiar



Estornudos; Pastor Aguiar


 

miércoles, 1 de junio de 2022

LA CIUDAD CONSTELADA, CON POEMAS DE FRANCISCO ACUYO Y FOTOGRAFÍAS DE ALEJANDRO MARTÍNEZ

 Para la sección de Editoriales amigas del blog Ancile, traemos el post dedicado al libro que lleva por título: La ciudad constelada, con poemas de Francisco Acuyo y fotografías de Alejandro Martínez para la ocasión. Es el número dos de la colección Imago Veritas, de Entorno Gráfico ediciones. Porta poemas y fotografías singulares para un libro muy particular. Libro, decimos, muy personal que también adjunta,  junto a la edición en papel, la tecnología NFC y un código QR mediante los cuales podrán acceder a una exposición virtual de las fotos del libro y algunas no recogidas en el mismo. Sigue esta editorial con esta publicación nueva s como pionera al integrar estas tecnologías. Dicha exposición es totalmente interactiva, y podremos ver con total detenimiento cada una de las fotografías (ampliando o reduciéndolas), acompañados de música si lo deseamos, así mismo podrá escuchar los poemas en la voz de su autor a través de las indicaciones en la edición 3D. Puede verse en móviles, ordenadores, TV y si tenemos unas gafas de realidad virtual en un espectacular 3D que hará las delicias de los espectadores. Los diseños de la sala de exposiciones, así como de todo el conjunto de la exposición, ha sido llevado a cabo por el también fotógrafo y colaborador de Entorno Gráfico, Juan Francisco Navarro, en una labor creativa extraordinaria. Aportamos en esta entrada una breve muestra, un fragmento de la introducción, un par de poemas y algunas fotos que componen la totalidad de esta publicación

Incluimos en este post un enlace para que puedan verlo y disfrutarlo en su totalidad, sólo tiene que clicar en el siguiente enlace que colocamos seguidamente y al final de la entrada:




Exposición La ciudad Constelada

La ciudad constelada en Entorno Gráfico Ediciones





LA CIUDAD CONSTELADA,

CON POEMAS DE FRANCISCO ACUYO

Y FOTOGRAFÍAS DE ALEJANDRO MARTÍNEZ



Que no enmudece el pájaro nocturno de la creación, que su canto en figuras musicales aún hoy constante se derrama, muy bien puede ser muestra singular la miscelánea de imágenes y versos que comprenden estas páginas. Si la noche unas veces, o las soledades de la naturaleza, o la figura humana, o la línea arquitectónica ... en otras, diríanse que de iridiscentes flores siembran el útero de la nada, pues parecen ginestas, campanillas, caléndulas o rosas, y el tapiz del cielo tan remoto, los espacios naturales y urbanos, sin embargo, en ellas prenden, y no parece que fulguran, sino dentro del infinito espacio que enmarca en un instante la conciencia del que, en éxtasis, siempre las contempla. Pero la noche encuentra en el día y sus personajes y naturaleza, la otra cara de la realidad de lo que queda del tiempo. Aquí, en estas páginas, una semblanza.


Del prólogo Lo que queda del tiempo









 

 1

 

VED celestial la estela, que de brillo

ciñe esmaltado el pulso (azul o blanco,

purpúreo, a veces) de las horas sobre

la edad del cielo deslizando añil

la estela de la noche;

                                               se diría

imprecar a las sombras del paisaje:

 

   ¡Tú, conciencia, por fin regresa al único

mandato de tu ser a aquel espejo

en que se reconocen las miríadas

de estrellas, si pupilas de otro mundo!










YO MISMO

 

(GLOSA)

 

yo soy aquel que ayer no más decía

el verso azul y la canción profana,

 

Rubén Darío

 

 

   Yo mismo, aquel que ayer no más decía

el verso azul y la canción profana

soy, y cuyo venidero azar recuerda

en un futuro nunca sucedido,

donde el marco de su memoria olvida

el infinito devenido, donde

la fronda de sus valles estelares 

hace ubérrimos nuestros prados; sí,

aquel que, no nacido, no bebió

nunca de su agua viva, ni su música

escuchó entre la flor alerta en que

liba lascivamente algún insecto;

mas, rocé entonces la corola suave

de la espuma en la luz marina, cuyo

tiempo a la orilla, delicado, suena

por siempre acorde.

                                       Sí, a la orilla en que

soy yo, aquel, que ayer no más decía

en la infinita sima de esta orilla

sentir tan cerca el fraternal abrazo

de los astros, en cuyo resplandor

un ruiseñor había por la noche

que era alondra de luz por la mañana.


 





 

 




PLEGARIA

 

Egregias piedras de la noche son

animales del hombre familiares:

luz de míticos seres que proyectan

en un cielo las formas constelado.

 

   Después de que la arena del reloj

de nuestro devenir hubiera casi

por completo pasado; cuando un poco

más, y pronto estaremos al fin mudos.

 

   Si ministro mortal de este infinito

empíreo, a los que oyeren les propongo

oblaciones nocturnas a este dios

que hará de cada espíritu una estrella.





Poemas de Francisco Acuyo.

Fotografías de Alejandro Martínez




Exposición La ciudad Constelada

La ciudad constelada en Entorno Gráfico Ediciones










viernes, 27 de mayo de 2022

SAL DE PLATA, DE CRISTINA DE MONTES, NÚMERO 1 DE LA COLECCIÓN IMAGO VERITAS, DE ENTORNO GRÁFICO EDICIONES

 Para la sección de Editoriales amigas del blog Ancile, traemos un nuevo post dedicado al libro de Cristina de Montes, titulado Sal de plata. Es el número uno de la colección Imago Veritas, de Entorno Gráfico ediciones. Porta fotografías de belleza excepcional de la autora y textos escogidos por ella misma para cada fotografía. Libro personalísimo que lustra e ilustra a la mencionada editorial. Además de la edición en papel, acompaña al libro un chip NFC y un código QR mediante los cuales podrán acceder a una exposición virtual de las fotos del libro y algunas no recogidas en el mismo, por lo que esta editorial se incorpora en el mercado como pionera en el mundo en integrar estas tecnologías.. Dicha exposición es totalmente interactiva, y podremos ver con total detenimiento cada una de las fotografías (ampliando o reduciéndolas), acompañados de música si lo deseamos, y con la lectura del poema que dedico al conjunto de la edición: Encuadre y distancia del infinito. Puede verse en móviles, ordenadores, TV y si tenemos unas gafas de realidad virtual en un espectacular 3D que hará las delicias de los espectadores. Los diseños de la sala de exposiciones, así como de todo el conjunto de la exposición, ha sido llevado a cabo por el también fotógrafo y colaborador de Entorno Gráfico Juan Francisco Navarro, en una labor creativa extraordinaria. Incluimos el poema dedicado por Francisco Acuyo a la autora por su libro.

Incluimos en este post un enlace para que puedan verlo y disfrutarlo en su totalidad, sólo tiene que clicar en el siguiente enlace que colocamos seguidamente y al final de la entrada:


Exposición Sal de plata virtual

También el enlace a la editorial, por si está interesados en su adquisición

Sal de plata, de Cristina de Montes, en Entorno Gráfico Ediciones.



Sal de plata. Cristina de Montes



SAL DE PLATA, 

DE CRISTINA DE MONTES



Sal de plata. Cristina de Montes
Cristina de Montes




          El silencio misterioso de la imagen      

        luces que reflejan lo profundo 

        palabras , susurros al oído

        que sugieren sensaciones ...

        las del alma 


                Cristina de Montes

 



Sal de plata. Cristina de Montes



Sal de plata. Cristina de Montes


Sal de plata. Cristina de Montes

    

DISTANCIA Y ENCUADRE DEL INFINITO

(GLOSA)

 

 

A Cristina de Montes,

en la sal de plata de su fotografía

 

 

 

                                              

                                                   SAL de plata será donde el olvido habita,

                                               o pulso de la eternidad que al corazón

                                               del tiempo, si fugaz, los términos limita.

                                               La imagen de su estampa está en conversación

                                               constante con la luz que a la existencia imita,

                                               y siempre vive en su anhelo con la sensación

                                               de música pues, vibra entre las luces tanta,

                                               que en el oído brilla y en la pupila canta.

 

                                                   Cada marco de luz y sombra el infinito

                                               acota la emoción, si la razón escande

                                               el sentido que ser quisiera circunscrito,

                                               si en breve juicio toda la emoción expande.

                                               Contiene la figura en el paisaje inscrito

                                               el mínimo detalle que hace al alma grande

                                               continente del nimio contenido, luego,

                                               referid esto, amiga concurrencia, os ruego.

 

                                                   Ventanas de esta y de otra vida son fulgor,

                                               aunque de sombra: el tiempo es capaz, muy despacio,

                                               de pintar formas precisas que, sin color,

                                               en el contraste cálido serán solacio

                                               del pigmento que, negro y blanco, al derredor

                                               de un plano al infinito encuadran del espacio,

                                               mas cuál enfoque dudo en que se manifieste:

                                               cual humano silencio o cual rumor celeste.

 

 

 

 

                              

                                               Francisco Acuyo





Sal de plata. Cristina de Montes




 Exposición Sal de plata virtual

También el enlace a la editorial, por si está interesados en su adquisición

Sal de plata, de Cristina de Montes, en Entorno Gráfico Ediciones.

martes, 24 de mayo de 2022

¿LO INVISIBLE DE LA MATERIA, O LA MATERIA DE LO INVISIBLE?

 Finalizamos las entregas sobre las aproximaciones a la estructura de la realidad, incluidas en la sección de Ciencia del blog Ancile, esta vez con el título: ¿Lo invisible de la materia, o la materia de lo invisible?

¿LO INVISIBLE DE LA MATERIA, 

O LA MATERIA DE LO INVISIBLE?

 

Lo invisible de la materia, o la materia de lo invisible? Francisco Acuyo

El fascinante estudio de la teoría de campos nos lleva hasta la misma frontera de lo tangible, al límite mismo de la realidad material. De ella podemos inferir que el carácter corpuscular de la partícula se difumina, y en realidad, solo podemos saber de ella por los efectos que origina, y nos parece sugerir que no existe la consistencia de la realidad misma como tal, sino como interacciones continuas sin número y como objetos con consistencia determinada.

                El campo pone de relieve esas interconexiones entre las entidades básicas subatómicas en un caos continuo de movimiento y trasformación que, por sí solos, no pueden hablarnos del orden maravilloso e incomprensible de lo que en el mundo macroscópico existe y acontece, manifiesto todo en variedad sin cuento de formas extraordinarias y en un equilibrio asombroso. Esa realidad pasmosa que acaso pueda ser también apariencia se sostiene, a nuestro juicio, sobre otra realidad más profunda que algunos han llamado un vasto pensamiento y que para nosotros tiene más que ver con la conciencia[1].

                La simetría primordial básica de la que surge todo lo que conocemos responde a un orden subyacente del que, desde luego, no podemos hoy hablar con consistencia, pues necesita de un campo de aforo para conservar dicha simetría. Si las partículas que conforman esta sopa primordial simétrica de donde todo lo conocido nace, y habida cuenta que dichas partículas (gluones) obtienen realidad no por su consistencia objetiva si no como elementos nebulosos de la interacción de campos inmateriales, no nos queda otra alternativa que interrogar de nuevo: ¿Qué son, en última instancia, estos campos realmente? Podemos decir en principio que son el fundamento de toda realidad. ¿Podríamos aportar alguna noción más sobre ese pilar básico del universo?

Lo invisible de la materia, o la materia de lo invisible? Francisco Acuyo
                Tratando de responder de forma coherente a la última interrogante propuesta en el párrafo anterior, nos cabe decir, que dicha realidad última es información (recordamos, otro de los pilares básicos sobre los que se sostiene la concepción de la realidad nuestra de lo cotidiano y de lo científicamente observable y medible). Pues bien, esa matriz inmensa de información es una red de interconexiones que por el momento no comprendemos y que nos habla de aquel célebre orden implícito del gran físico David Bohm, que sostiene, según sus presupuestos, lo más hondo de la realidad. Dicho orden no tendría ningún sentido si no hubiese una conciencia que la hiciese interaccionar en todos esos complejísimos esquemas de información.

                La consecuencia inmediata de la aceptación de esta proposición será la de la era física semántica, que denominaba Jean Guitton, [2] mediante la que intentemos descifrar la ley física acercándonos al ámbito de los significados. No debería resultarnos extraña esta afirmación en tanto que el campo cuántico muy bien pudiere estar en el mismo continuo que el de la conciencia, de hecho, el observador en la mecánica cuántica es el elemento esencial en cualquier cálculo o aproximación, dejando claro que el objeto y el sujeto conforman un único sistema.

                Que las partículas no puedan ser entendidas como objetos independientes del observador y que aquellas depende la realidad de su consistencia más o menos vaga en virtud de la observación, quedando los no observados como probabilidades de partículas fantasma. Esto nos sugiere algo en verdad sorprendente: la toma de conciencia modifica la realidad y puede determinarla.

                Cuando en anteriores post decíamos de manera reiterada que en el fondo no sabes,  en puridad, lo que es la materia, lo hacíamos con la imagen de la interacción de la que venimos también hablando en este y otros post como constante para entender la realidad y la materia misma, ya que hablar de materia y de consciencia tal vez sea la misma cosa.[3] No en vano Heisenberg, ante el principio de complementariedad cuántico, entendía que era del todo imposible dar crédito a la visión dualista cartesiana de partícula material y onda porque ambos conforman una misma realidad.

                Nuestra participación en el mundo es una realidad incuestionable que aún no acabamos de entender correctamente, tal vez porque dicha realidad no es, en su profundidad, del todo cognoscible.

 

Francisco Acuyo

               



[1] Recuerden la acepción extraída de su misma etimología en anteriores post. El prefijo con: como unión, conjunto, todo y, ciencia como cualidad del que sabe, y que nos ha de poner en contacto con la realitas, como cualidad relativa a la cosa verdadera.

[2] Guitton, J.: op. cit. 89.

[3]  El físico Louis de Broglie así lo apreciaba a tenor de sus observaciones y reflexiones sobre el fenómeno cuántico.



Lo invisible de la materia, o la materia de lo invisible? Francisco Acuyo


viernes, 20 de mayo de 2022

MATERIA, ENERGÍA E INFORMACIÓN (Y CONCIENCIA): FUNDAMENTOS DE LA REALIDAD

 La estructura de la realidad sigue en debate en este nuevo post para la sección de Ciencia del blog Ancile, y bajo el título: Materia, energía e información (y conciencia): fundamentos de la realidad.


MATERIA, ENERGÍA E INFORMACIÓN 

(Y CONCIENCIA):

FUNDAMENTOS DE LA REALIDAD


 

Materia, energía e información (y conciencia): fundamentos de la realidad. Francisco Acuyo


Materia, energía e información son los ejes que configuran la realidad que se dice, nos concierne como seres con capacidad cognitiva de reconocimiento de nuestro entorno. Acaso debiéramos empezar a considerar como otro fundamento primordial a la propia conciencia, si esta nos configura de manera tan singular en el mundo. Pero, ¿es la conciencia algo exclusivamente propio de entidades vivas y humanas?

                Que la vida esté llamada a seguir una escala ordenada por una especie de principio organizador, es una muestra evidente de que aquella es un sistema abierto que se caracteriza por un intercambio continuo con el entorno, intercambio de materia, energía y desde luego información. La lucha contra la entropía tiene lugar, en su ímpetu de organización cada vez más complejo, en virtud de una dinámica que estructura esta organización de manera cada vez más intrincada, gracias a unas leyes (todavía enigmáticas) que llevan a las moléculas a un comportamiento ¿inteligente? para la consecución de dichas estructuras altamente complejas.

                Mas, aquella inteligencia estructuradora, ¿de dónde deviene? En verdad, que en lugar del concepto de inteligencia cabría entenderla más como conciencia, en tanto que (prefijo con: unión, conjunto, todo, y ciencia: cualidad del que sabe) se adapta mejor en su acepción a dicho y extraordinario proceso. Si nos atenemos ahora al término lingüístico de realidad (realitas) veremos que aquella también exige la suma, el agregado y conjunto de todo lo que es real o tiene existencia, o que forma parte de un sistema, y del que es su totalidad. La conciencia, en su acepción y etimología deviene como el conjunto o todo de lo que sabemos algo, que coincide con la concepción de lo que debe ser real, como lo que es en totalidad.

                La verdad es que estas coincidencias connotativas y denotativas de uno y otro término resultan para la viva imaginación de quien suscribe una fuente de sugerencias harto significativas. El ponerlas en conexión con lo que estimamos que conforma nuestra realidad más clara (materia, energía e información) no acaba de quedar totalmente resuelta sin acudir, para la comprensión de dicha realidad como totalidad de un sistema que suponemos es el universo mundo, a la conjugación de un tercer elemento que les da consistencia y dinamismo. No se me ocurre otro mejor que el de la conciencia.

Materia, energía e información (y conciencia): fundamentos de la realidad. Francisco Acuyo
                Cuando recurrimos al concepto de azar para dar explicación al orden que conforma toda nuestra realidad inteligible, es obvio que lo que hacemos, al escudarnos ante tal idea de inteligibilidad, es poner de relieve nuestra ignorancia e incapacidad para comprender ese orden ¿sin sentido? que configura la vida y la inteligencia que somos capaces de reconocer, y desde luego para cualquier otro tipo de orden superior, el cual bien podría estar diciéndonos que todo está hecho para engendrar vida e inteligencia, y esto será así porque el soporte primordial es la conciencia misma que entiende la materia, la energía y la información que se deprende o se infiere de ellas. ¿Puede resultar extraña, a tenor de lo señalado, la apreciación de que el universo es conciencia.

                ¿El azar podría explicar realmente lo que es el mundo? Las remotas coincidencias para que el mundo sea lo que es acaso solo sirven para deducir de ellas un significado que nos ha de remitir a un principio explicativo (que nosotros creemos que es la conciencia) para explicar lo que estructura la realidad: materia, energía, información, espacio, tiempo, que nos recuerda a la célebre sincronicidad[1] junguiana.

                La realidad plenamente newtoniana conformada por objetos y espacio vacío no es solo insuficiente para explicar la complejidad del mundo, pues nos hace dudar hasta de lo que podíamos creer en un principio como indubitable, nos referimos a la materia misma que, como decíamos en anterior capítulo, y según la física cuántica, parece contemplarse a sí misma.[2] La memoria de aquella conciencia es la que da lugar a esa memoria de dicha materia, que tiene conciencia de sí misma y de su proveniencia.

                El campo cuántico y su despliegue matemático de configuración pueden resultar un ejemplo verdaderamente confiable de que el sustrato último es en realidad consciencia, en tanto que será la abstracción pura la que hará distinguible la realidad a través del acto matemático.[3]

        La misma teoría estándar, aun siendo insuficiente para explicar la realidad misma de la materia (recordamos la necesidad de una ampliación de las descripciones subatómicas para explicar esta materia invisible que compone la mayor parte de la realidad del universo -ver los post anteriores-), basa sus descripciones en la virtualidad de partículas (véanse todo el despliegue de quarks de dicha teoría estándar) que son en realidad abstracciones matemáticas que, para asombro de propios y extraños funcionan en la descripción y funcionamiento de lo más íntimo de la materia, situándose en el otro lado de lo que podemos constatar como una observación sensible experimental convencional.

                Indagaremos en próxima entrada sobre esta fascinante intuición donde la conciencia tiene un lugar de excepción para la comprensión de la realidad.

 

 

Francisco Acuyo

 



[1] Orden universal mediante el que podemos entender lo que acontece como complemento de toda causalidad.

[2] Acuyo, F.: Ancile, Conciencia: ¿la materia se contempla así misma?

[3] Guitton, J.: Dios y la ciencia, Debate, Madrid, 1992, pág. 74.




Materia, energía e información (y conciencia): fundamentos de la realidad. Francisco Acuyo