martes, 12 de mayo de 2026

EFECTO PERELMAN - Эффект Перельмана

 Me complace en extremo traer para la sección de Poesía del blog Ancile, el poema intitulado: Efecto Perelman, concebido hace ya algunos años, y que ahora traigo traducido al ruso por la profesora Svetlana Chertousova, de la Universidad Estatal de Mordovia. Y me complace mucho, digo, por mi fascinación por las matemáticas y por el genio ruso de las mismas Grigori "Grisha" Yákovleich Perelman, quien asombró al mundo con la demostración de la conjetura de la geometrización de Thurston, logrando resolver la célebre conjetura de Poincaré. Demostró también, al rechazar la Medalla Fields (estimado como el premio nobel de las matemáticas), estar lejos del mundanal ruido mediático y de las fatuas consideraciones egotistas. Admirable.



EFECTO PERELMAN



Efecto Perelman, Francisco Acuyo

 

A mi amigo Carlos Ipiens,

matemático y poeta,

y al genio de

Grigori"Grisha" Yákolevich Perelman


 

 

 

 

(Jardines de verano de San Petesburgo)

 

 

Vivir quiero conmigo,

gozar quiero del bien que debo al cielo

a solas, sin testigo [….]

 

Fray Luis de León

 

 

El humilde razonamiento de uno

vale más que la autoridad de muchos.

 

Galileo Galilei.

 

 

I

 

 

   YERTA la tarde interpela

al diálogo de las sombras,

o de la luz el discurso

en muy silente oratoria.

 

   Las luciérnagas primeras

de la noche son corolas

cuyos pétalos constelan

las siderales magnolias.

 

   No resplandor al silencio

música concede aroma,

si iluminó soledad

rosa azul y luz sonora.

 

   Soledad, digo, en los robles

que entre las ramas conforta

el jilguero que en un sueño

añil extasia la atmósfera.

 

   De alisos forma y alerces

el bosque lírica bóveda

en donde el sabio los pasos

suena purpúrea aureola.

 

   Los abedules y abetos

la luz fatigan marmórea

pesadumbre  que se alarga

en el crepúsculo lóbrega.

 

   El paseo de la tarde,

donde el maestro reflexiona,

se diluye y, en su entorno,

telúrica la persona;

 

   y en esto que el bosque mismo

idéntica trayectoria

anduvo, persigue el paso

del que en el olvido mora.

 

   El mármol de las estatuas

la luz desliza salmodia

como pálido silencio

de una silueta incorpórea.

 

   Así, el ámbito camina

etéreo, donde la forma

de la materia disuelve,

y en olvido la memoria

 

   cuando, de pronto, el acorde

azulado de la lógica

un pensamiento refulge

desde el fondo de las sombras.

 

 

 

 

                    II

 

 

   AL fin, ya de noche, a ras

de cielo que astros alfombra,

sus ojos en el infinito

silenciosamente posa.

 

   En este jardín conciso

la azucena de la lógica

corrige, prueba, demuestra

en cada pétalo idónea.

 

   De las esferas acorde,

por la soledad sonora,

en cada signo que inscribe

iluminado interroga.

 

   Así el asterismo enlaza

vívida idea que ahorma

del movimiento prosario

la lírica trayectoria.

 

   Sobre inasible sustento

una imagen elabora

el espíritu que inerva

en la materia la forma:

 

   la medida y proporción

en el infinito acota

aquella ánima encarnada

en la razón creadora.

 

   Principio de lo terrible

fuese la belleza, armónica

simetría donde azar

seguro traza su axioma.

 

   El teorema de la luz

conjetura por las sombras,

tras examen minucioso

toma azucena la forma.

 

   La verdad indemostrable

entre los mirtos asoma

y, un rayo lunar resbala

otra imagen incorpórea;

 

   el matemático, en su éxtasis,

suspenso, la ceremonia

de la prueba en el crisol

de lo bello proporciona:

 

   la finalidad sin fin,

el espíritu en la forma,

la quietud del movimiento,

la oscuridad de la aurora.

 

 

   Atenta escucha la luz

en la soledad sonora

que, por la noche, discurre

idéntica en su antinomia.

 

   La noche, si en el jardín

oscura cierra la fronda

que, sepulcro de la luz,

abre su lecho de sombras.

 

 

 

 

 

Francisco Acuyo, de Poemas herméticos (inédito)



 


Эффект Перельмана

 


Efecto Perelman, Francisco Acuyo

Моему другу Карлосу Ипиенсу,

математику и поэту,

а также гениальному

Григорию Яковлевичу Перельману

 

Я хочу жить сам, 

Радуясь благам, что дает небо,

одиноко…
Луис де Леон

 

В вопросах науки авторитет тысячи

не стоит скромных рассуждений одного человека.
Галилео Галилей

 

I

 

Застывший вечер призывает

Между тенями к разговору

Или у света вопрошает

Благую речь в тиши соборной.

 

Словно алмазы в диадеме,

Мерцают в небе светлячки.

Магнолий звёздные скопленья

Свои раскрыли лепестки.

 

Небесной музыкой пьянящей

Звучит цветочный аромат,

И в одиночестве звенящем

Лазурных роз горит закат.

 

В ветвях дубовых ветер шепчет

И снам готовит колыбель,

А в забытьи щегол щебечет

Свою таинственную трель.

 

Из сосен и ольхи ветвистых

Создал творец лесную лиру.

След за собою багрянистый

Мыслитель оставляет миру.

 

Сквозь ели и березы кроны

Свет серебристый проникает,

И беспокойства полутонов

Вечерний сумрак застилают.

 

Без края будет, без конца

За размышленьями прогулка.

Всезнающего мудреца

Земной становится фигура.

 

Лес первозданный и густой,

Не замерев ни на мгновенье,

Идёт проложенной тропой

Того, кто погружен в забвенье.

 

Скользит по мрамору ваяний

Молитвенное песнопенье.

Оно как бледное молчанье

Холодной бестелесной тени.

 

Несутся ввысь эфира волны,

Дорогу им не затуманить.

Материя теряет форму,

Стирается навеки память.

 

Внезапно в сумраке ночи

Зажглась искрой слепящей мысль.

Для чистых нот нашлись ключи –

В один аккорд они слились.

 

II

 

И вот на Путь манящий Млечный,

Усыпанный горстями звезд,

Стремясь постигнуть бесконечность,

Он взгляд задумчиво вознес.

 

Сей скромный сад благоухает,

Взывает к логике во всем.

Бутоны лилий подтверждают

Законы каждым лепестком.

 

Из одиноких отголосков

Сложились стройные созвучья,

И озаряет знак вопроса

Неведенья ночные тучи.

 

Из астеризмов образован

Тот замысел творца всемирный,

Где прозаическое слово

Приобретает голос лиры.

 

За дымкой горизонт обширный

Пред нашим взором предстает.

Здесь дух материи эфирной

Земную форму придает:

 

Она в пространстве бесконечном

Имеет точные значенья.

Душа создателя навечно

Нашла своё в ней воплощенье.

 

Лик красоты мог быть расцветом

Греховной скверны и разврата,

Став из случайности нелепой

Несокрушимым постулатом.

 

Отрывки теоремы света

Из мрака четко проступают,

Раскрыв у лилии секреты,

Она свой вид приобретает.

 

Недоказуемую правду

Венчает миртовый венок,

И свет луны коснуться слабо

Еще одной фигуры смог:

 

Во власти эйфории сильной

Тот математик взял сырье,

И поместил в котел плавильный

Он доказательство своё.

 

Высокое предназначенье,

Дух воплощается в предметах,

Неторопливое движенье,

Глубокий сумрак пред рассветом.

 

Внимает песне света слух

В пронзительном уединеньи,

Что заполняет все вокруг

Во внутреннем несовпаденьи.

 

Густые тени от листвы

Плотнее сад ночной накрыли

И ложе из сухой травы

В его чертогах расстелили.

 

Франсиско Акуйо, из сборника «Герметичные стихи» (не издано)

 



Efecto Perelman, Francisco Acuyo








 

viernes, 8 de mayo de 2026

LUCÍA LA BLANCA ROSA, DE ANTONIO CARVAJAL

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos una nueva entrada de nuestro muy querido y admirado Antonio Carvajal, cuyo primer verso dice: Lucía la blanca rosa, y que lleva unas líneas introductorias que partamos previamente al poema.


LUCÍA LA BLANCA ROSA,

DE ANTONIO CARVAJAL




[Borrador 

Lucía la frágil rosa 
su perfumada tersura 
en la tupida blancura
de su hora sigilosa. 
Acordaba la harmonía 
del silencio y el aroma. 
Con la estrella que se asoma 
a las barandas del día 
en el prado de la tarde, 
limpia caricia de madre,
dichosa de sí lucía.
A una rosa nacida en el rosal que plantó por su mano la madre de Lucia ]

Es mi rosa favorita, plantada por mi madre.

                           Lucia Valori


Entre fray Luis de León (por mi mano plantado tengo un huerto) y José Martí, mirar la foto del rosal me incitaba al canto leve, más de labrador que de conserje del Parnaso. Algo me despertó antes de las 6 y retuve del sueño una frase inacabada, cultiva una rosa blanca / Lucía. Tapé desmañadamente la cita, le añadí la harmonía del silencio de que horas antes le hablé a Francisco Silvera y, para no perder lo hecho, se lo envié consciente de que era un borrador campero. He procurado borrar cuanto los adocenados dicen barroco y suele ser ultraísta. El muro sin premura me parece que da bien la idea de fortaleza del soporte, sin ansias de tiempo y sin apretar, aparte de la broma muro/mura, tan eco de mi guasa. La rima en trampantojo, tarde / madre,  me sugirió el ajuste de los vv 1 y 10 como un palíndromo verbal, no literal. 
Espero que mis palabras arraiguen en el prado de Prato. 
Todo cuanto el poema te diga es tuyo.



Lucía la blanca rosa 
su perfumada tersura 
en el muro sin  premura
de su hora sigilosa. 
Acordaba la harmonía 
del silencio y el aroma. 
Con la estrella que se asoma 
a las barandas del día 
en el prado de la tarde, 
fertil caricia de madre,
la rosa blanca lucía.



Antonio Carvajal






miércoles, 6 de mayo de 2026

INTERACCIONES POÉTICAS Y MATEMÁTICAS DEL MUNDO

Con el título de Interacciones poéticas y matemáticas del mundo, traemos una nueva entrada para la sección de Poesía y matemáticas del blog Ancile, con la que reflexionar sobre las características cuantitativas (contables) del número poético en estrecha interacción con las cualitativas que destacan o pueden destacar en el verso y en el poema.


INTERACCIONES POÉTICAS

Y MATEMÁTICAS DEL MUNDO


 

Interacciones poéticas y matemáticas del mundo, Francisco Acuyo



Que un poeta se interrogue sobre si las matemáticas, no siendo matemático, son un producto de la mente humana que posibilita potencialidades en estado puro, puede parecer cosa extraña. Sin embargo, no lo será tanto, si entiende quien me escucha que hay ciertos parentescos entre ambas maneras de aprehender y entender la mente y sus relaciones con el mundo. Así las cosas, no debiera parecer raro, no siendo matemático, que las interacciones numéricas impregnan la forma en que percibimos el conjunto de fenómenos que conforman el mundo.[1]

También me preguntaba si, esa “puridad” matemática es en verdad ajena a la experiencia o a las sensaciones fenoménicas. ¿Y la poesía, en qué dominio situarla? Parece claro que lo sensorial y experiencial es fundamento para la realización subjetiva de su arte, pero, ¿puede la poesía sustraerse, como la matemática, en algún momento, de lo que empíricamente le concierne para el ejercicio creativo de hacer versos? Casi  todos los lectores se inclinarían, a priori, sin demasiada meditación al respeto, por la apreciación sensorial empírica como su fundamento. ¿Quiere decir esto que no existen o pueden existir esas potencialidades puras en el arte poética? ¿Son los poemas ficciones necesariamente impregnadas de experiencia subjetiva y agotadas en la percepción y la sensación?

Interacciones poéticas y matemáticas del mundo, Francisco Acuyo
El apriorismo kantiano (los juicios sintéticos a priori)  era(n) perfectamente asumible(s) para el juicio filosófico y matemático. ¿Lo es para el poeta? ¿Al menos en algunos momentos o singulares poemas no se sustrae a la mera función perceptivo experimental? A mi modesto entender creo que existen similitudes en sus lenguajes cuando ambos eluden, rehuyen la realidad exterior potencialmente aplicable de sus respectivos discursos. ¿Podemos afirmar que existe una ficción literaria pura, y esta ser ostensible de ser reconocida en la poesía?

Es fascinante constatar cómo los patrones numéricos contienen, para muchos, no solo matemáticos (también físicos ¿también poetas?) la composición del mundo. Esto, además, es fácilmente constatable en la norma, las pautas, las guías gramaticales y métricas en el ámbito literario, y sobre todo, en el que estructura el verso y el poema para la consecución de su singular expresión poética. ¿Pero, únicamente como reflejo del dominio que concierne a los fenómenos que rodean al creador? ¿O como producto genuino, profundamente interior, de su imaginación poética?

Estas interrogantes no son solo filosóficas, atañen a la función del lenguaje y a la razón poética. De todas maneras debemos reconocer que el cálculo, el cómputo, el cuento y el recuento silábico, de pies métricos... es un fenómeno tangible expreso en la forma fonética de dicho acto de contar que, por cierto, parece hoy no valorarse en la medida que se precisa. No obstante, hemos de entender que en la estructura rítmica del verso (métrica) la cantidad numérica está vinculada íntimamente al ámbito cualitativo expresivo del mismo,  y no se pueden separar con esa fatuidad alegre como la que hoy parece regalarse el escritor no avisado, ante todo porque el número poético no puede reducirse al número (poético), reduciéndolo a categoría, y no tanto atendiendo a las referencias y cualidades intrínsecas (expresivas) que lo componen.

Esto que decimos es solo una brevísima aproximación a los aspectos métrico estructurales en los que se pueden encontrar convergencias y diferencias entre el ámbito del número matemático y del poético, por eso daremos alguna nociones más en próximas entradas de este blog Ancile.



[1] Nemirovsky, R, y Ferrara, F. en Tammet, D.: La poesía de los números, Blackie Book, Barcelona, 2016, pág.9.


Interacciones poéticas y matemáticas del mundo, Francisco Acuyo


viernes, 1 de mayo de 2026

EL SÍMBOLO MATEMÁTICO Y EL POÉTICO ¿ES CIERTA LA PROVERBIAL ANTINOMÍA ENTRE MATEMÁTICAS Y POESÍA?

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, abundamos sobre la conciencia y sus particulares apreciaciones desde la óptica de la matemática y de la poesía, y todo bajo el título: El símbolo matemático y el poético: ¿Es cierta la proverbial antinomia entre matemáticas y poesía?


EL SÍMBOLO MATEMÁTICO Y EL POÉTICO

¿ES CIERTA LA PROVERBIAL ANTINOMIA

 ENTRE MATEMÁTICAS Y POESÍA?


El símbolo matemático y el poético: ¿Es cierta la proverbial antinomía entre matemáticas y poesía? Francisco Acuyo


No son pocos los matemáticos que declaran que el amor por el sistema, por la interconexión, el procedimiento es la esencia de su impulso intelectual investigador(1), y que las matemáticas son el dominio donde encuentra, como en ningún otro lugar, vía libre aquel impulso intelectual. Debo, como investigador, asentir, en parte, sobre esta afirmación. Pero, como poeta, solo en parte. Digo esto porque en relación al impulso de integración (interconexión), unificación, tiene también muchísimo que decir el impulso poético expreso en la poesía.

Sin embargo, el amor por el sistema que organiza y caracteriza al objeto poético, que es el poema, es extremadamente singular cuando se hace expreso en el verso. Sobre todo, porque su sistemática es dinámica, abierta, no lineal, viva, orgánica, compleja (decíamos insistentemente con anterioridad, lejos de cualquier entendimiento mecánico aritmético descriptivo (tan afecto, sobre todo, en el territorio mal entendido como es el de la métrica). El mundo del verso, del poema, es solo entendible como sistema vivo, dinámico, acaso comprensible desde una lógica poética que se caracteriza por unas leyes (¿del caos?) que le son propias, genuinas y que muchos creen, equívocamente, que pueden ser entendibles estructuralmente en su importante fundamento rítmico desde la óptica de la aritmética y del cálculo, sin darse cuenta que, en realidad, se trata de unas matemáticas que pueden ser consideradas altamente complejas y muy específicas: las de la vida.(2)

Hay, sí, una lógica simbólica en el poema que, no obstante, se distingue de la matemática porque no siempre está sujeta al procedimiento netamente racional, y sus leyes no son o no pueden ser reducidas a un número concreto (ni siquiera desde una óptica métrica) para describir la totalidad del conjunto que la integran,  que se ofrece con la peculiaridad de que el conjunto de las partes no coincide con la suma total de las mismas. De aquí quiero inferir, que en poesía, se puede traslucir no solo hay una lógica simbólico matemática, o filosófica mediante las cuales ofrecer métodos más menos seguros para desarrollar sus principios, como por ejemplo: los rítmicos o eufónicos. Existe una lógica poética que, puede emparentarse en descripciones mecánicas de sus estructuras, pero no en la totalidad de su fenómeno que está vinculado a las exigencias vivas de la psique, de donde surten los símbolos y signos acaso unidos a impulsos que devienen de una suerte de conciencia que trasciende la psique meramente personal. Quiero decir, que si para algunos eminentes lógico matemáticos, las matemáticas nos alejan de la conciencia de lo humano para alcanzar el ámbito de la morada ideal (platónica), donde nuestros ideales quedan satisfechos, la lógica poética se nutre de lo real sensible y afectivo para subir a la más alta morada que aspirar puede la conciencia. ¿Pero, hablamos de la misma conciencia? 
El símbolo matemático y el poético: ¿Es cierta la proverbial antinomía entre matemáticas y poesía? Francisco Acuyo

Si para el matemático su lógica debe ser independiente de nosotros y nuestros pensamientos, para el poeta, su razón lógica está íntimamente imbricada a todo lo que vibra en el mundo. Unas de las diferencias entre la lógica matemática y filosófica, de la poética puede ser esta. Esto no quiere decir que las matemáticas no influyan en el mundo de la poesía, o la poesía en el dominio de las matemáticas, sobre todo, porque ambas pueden considerarse un arte, y se las considerarán así, será porque las dos aspiran a ser creativas.

No puedo hablar por el matemático, no soy más que un aficionado fascinado por universo que interrelaciona ¿milagrosamente? con el universo, pero sí por el poeta, puesto que he podido constatar la relación de la conciencia como fundamento para el ser que siente y cree sentir lo que le rodea: es necesario tener conciencia para ser, pero, siempre me he preguntado si,  ¿ese ser personal es el mismo para el poeta que para el matemático, si ambos buscan esa interconexión simbólica magna con el mundo?

Así las cosas, ¿cómo dialoga el matemático con el mundo? ¿Le interesa realmente ese diálogo? ¿Cómo dialoga el poeta con el mundo? ¿Le interesa ese diálogo? ¿Toma el matemático conciencia de sí mismo incluso en la indagación e inducción pura de su simbología matemática? ¿Y el poeta en su desgarrada interacción con lo que le rodea? De la supuesta antinomia deducible de los presupuestos de donde uno y otro parten, puede obtenerse resultados intelectuales y emocionales muy, muy interesantes.

Veremos más adelante las diferencias del símbolo matemático y su función en lo que entendemos por conciencia, y cómo es y cómo funciona el símbolo poético, y cómo funciona en la poesía, pero eso será en próximas entradas del blog Ancile.



Francisco Acuyo


(1) Russell, B,: ob. cit. Pág. 98.
(2)El mathema griego adquiere en el ámbito de la poesía un rango que trasciende el del estudio de un tema (que puede caracterizar a una ciencia), aunque no debemos entender genéricamente a aquella con la relacionada con thema, sino con la raíz griega math (aprender), aunque tal vez es más interesante la que devine de la raíz indoeuropea mendh que se entiende como aprender, pero con la particularidad de poner atención, de estar alerta. Si es posible prestaremos atención a esta cuestión importante de la alerta en poesía.


El símbolo matemático y el poético: ¿Es cierta la proverbial antinomía entre matemáticas y poesía? Francisco Acuyo