Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos una nueva entrada que sigue indagando en los fines y los confines de la conciencia, y lo hace bajo el título: Información inteligible y realidad.
INFORMACIÓN INTELIGIBLE Y REALIDAD
Aquellas interrogantes adquieren una enorme importancia en el dominio de la física, sobre todo en mecánica cuántica. ¿Cuándo consideramos la información en el mundo cuántico, de un electrón, por ejemplo, a la espera del colapso en la observación, que sea información netamente externa u objetiva? ¿Cuándo el significado que podemos dar de una información potencial se traduce en objetiva?
Finalmente podemos establecer una nueva interrogante ¿los procesos informativos que puedan ocurrir en la naturaleza necesitan necesariamente la intervención del observador (humano)? O, ¿el significado extraído por el que atiende la información, es propia del que descifra e interpreta la información, o puede ser una característica del universo?[1] ¿Qué consecuencias puede tener la afirmación a esta última interrogante en relación a la conciencia? Hay una conciencia personal, subjetiva, pero, ¿es posible una conciencia transpersonal en la naturaleza?
Como he comentado creo que de manera insistente, todas estas y otras interrogantes y sus potenciales respuestas devienen, para quien suscribe, del mundo literario y sobre todo poético. Mi formación científica, siendo limitada, se vio, sin embargo, alentada por la intuición de lo que determinados momentos en poesía podían sugerirme. Todo lo cual venía a demostrarme que los artificios de fronteras entre disciplinas científicas y procesos creativos artísticos, no eran sino un obstáculo para la indagación necesaria para satisfacer la curiosidad que alienta tanto a científicos como artistas. Ambos están siempre interesados en comprender la naturaleza de lo que pueda ser la realidad.
Bien es cierto que el método científico inclina a la visión y concepción mecánica del mundo, al menos hasta no hace demasiado tiempo. El arte, sin embargo, necesita una dimensión dinámica, fluida, no lineal en sus presupuestos y fines estéticos, cognitivos y creativos para situarse en el mundo,
La inteligibilidad mecánica era fundamental para el científico al uso para crear modelos mecánicos predecibles, pero no deja de ser curioso que cuando dichos modelos funcionan, por ejemplo, en matemáticas, no se sabe explicar por qué sucede y, sin embargo, se tiene por cierto. Para el artista, el principio activo, dinámico, no mecánico es un fundamento inexcusable para su expresión artística. Requiere del elain vital que fluye y se hacer real, no tanto por qué su objeto creado sea razonablemente inteligible. He aquí, que ese principio activo que ofrece entendimiento muchas veces no sea estrictamente razonable, deviene o debe devenir de la conciencia, pero no tanto de un conciencia subjetiva, personal, pues esta acaso también deriva del origen de lo que es universalmente consciente. ¿Qué puede ser ese principio dinámico, fundamental, genuino que converge tantas veces más allá de lo lógico y lo razonable?
Veremos en próximos post del blog Ancile,
posibles soluciones a interrogantes tan profundas.



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