Para la sección de Ciencia del blog Ancile, traemos una nueva entrada en la que abundamos sobre la estructura rítmica del verso y sus potenciales relaciones con el mundo de las matemáticas, y esta vez bajo el título: La poesía y la música de los números primos.
LA POESÍA Y LA MÚSICA
DE LOS NÚMEROS PRIMOS
Resultan fascinantes para aquellos que nos sentimos misteriosamente imbuidos, o por lo menos más o menos intuitivamente concernidos por los patrones y estructuras rítmicas de lo más íntimo del discurso poético como es la métrica, ¿las coincidencias? relacionales entre sus estructuras y peculiaridades rítmico matemáticas y su eufonía y expresividad, si estas últimas son la sustancia reconocible del discurso poético.
Así mismo, nunca ha dejado de llamarme la atención que el verso endecasilábico encierre en su simbología numérica, 11, una atracción en las lenguas románicas y equivalentes en otras lenguas que se refleja en su uso frecuentísimo desde su aparición y que, según Antonio Quilis, se basa en quesu longitud coincide exactamente con la del grupo fónico máximo castellano. Su uso único o combinado con otros versos cuya cadencia combinan perfectamente con él, como es el verso heptasílabo es aceptado con total naturalidad. Así pues, es un verso que en nuestros días se sigue utilizando masivamente en lugar de los tradicionales españoles como eran el dodecasílabo y, por supuesto, el octosílabo.
¿Por qué nos suena tan bien (recordamos la afirmación de A. Quilis) no siendo un verso nacido de nuestra lengua materna? Mucho se ha hablado de este verso en su conjunción enigmática con el soneto, y si este estaba estructurado de manera acorde a los elementos rítmicos reconocibles en la proporción áurea.[1] Este número phi que tanto ha dado que hablar en artes como la pintura y la arquitectura, parece tener también una apreciación especial en determinadas formas estróficas como es el soneto. Su representación decimal infinita es una sugerente cualidad que sin duda anima a las imaginaciones más inquietas.El valor numérico de la proporción del soneto parece cumplir lo exigido en la dicha proporción entre los elementos (segmentos) que la componen. Decía Euclides que una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuando la recta entera es al segmento mayor como el segmento mayor es al segmento menor; ¿se cumple esta razón de proporción en la forma estrófica del soneto? No entraremos ahora, porque nos es el propósito de esta entrada, en una demostración matemática de tales afirmaciones sobre esta estrofa, pero sí seguiremos indagando sobre algunas peculiaridades numéricas que pueden, o no, aplicarse al uso de determinados patrones numéricos traducidos en ritmos que utiliza, no solo la música, también la poesía.
Pero, volviendo al célebre verso de 11 sílabas, ¿ha advertido algún poeta que dicho número es primo?[2] y que alguna de sus más celebradas combinaciones han tenido lugar con otros versos cuyo patrón es un número primo, por ejemplo el 7, identiifcado en los versos heptasílabos? Antes de entrar en otras consideraciones sobre la singularidad numérica del verso endecasílabo, hay que advertir de algunas características métricas que, veremos, si encuentran parentesco o razón matemática con el número once primo. El endecasílabo, a diferencia de otros versos, como el octosílabo, el decasílabo, etc… por ejemplo, no hay un punto medio de equilibrio: 4 +4 = 8; 5 + 5 = 10… No obstante, vemos que el verso de once, a diferencia de otros versos no tiene un punto en sus hemistiquios aritméticamente exactos de equilibrio. Entonces, ¿por qué se adapta tan bien a la intencionalidad eufónico expresiva del poeta, aun en períodos iconoclastas como los actuales?
El metricista avisado y el poeta con buen oído, encontrará una razón rítmica en las cesuras que admite este peculiar verso, las cuales nos darán precisamente advertencia del límite de la cantidad fonética en nuestra lengua. Y ahora viene la pregunta del millón, ¿guarda este cómputo métrico rítmico y eufónico alguna relación con el cómputo aritmético matemático? Y, finalmente, ¿Qué características y significación tiene el número primo para el patrón métrico? ¿Tiene alguna relación, a efectos prácticos en general y particularmente en el ámbito general de la métrica poética?
Seguiremos indagando sobre estas ensoñaciones o, acaso realidades, entre el número y la poesía en próximas entradas del blog Ancile.
[1] Cuya relación matemática resulta
entre magnitudes que se ofrecen en un numero irracional apercibido de manera
estética.
[2] Es el número que solo es
divisible por sí mismo y por la unidad.


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