Para la sección La métrica celeste, del blog Ancile, por cierto de las más visitadas de esta plataforma, ofrecemos un excelente trabajo más del poeta y metricista Antonio Carvajal, bajo el título: Luis Cernuda: Peregrino.
LUIS CERNUDA : PEREGRINO,
POR ANTONIO CARVAJAL
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¿Volver?
vuelva el que tenga, 2-3 6
tras largos
años, tras un largo viaje, 2-4 8-10
cansancio del camino y la codicia 2 6 10
de su tierra, su casa,
sus amigos, 3 6 10
del amor que al regreso fiel
le espere. 3 6 8 10
Mas, ¿tú? ¿volver? regresar no piensas, 2 4 8 10
sino seguir libre adelante, 4-5 8
disponible por siempre, mozo o viejo, 3 6 8 10
sin hijo que te busque, como a Ulises, 2 6 10
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. 2 6 10
Sigue, sigue adelante y no regreses, 1 3 6 10
fiel hasta el fin del camino y tu vida, 1 4 7 10
no eches de menos un destino más fácil, 1 4 7 10
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 2 6-7 10
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
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no eches de menos
un
destino más fácil |
Hipometrías aparentes, hipometrías compensadas.
Si las esdrújulas en el endecasílabo ante pausa tras 4ª se sincopan (ley de Maury) e incluso en otras posiciones y otros tipos de verso, por efecto del silencio muy marcado el segmento ante la cesura puede incrementarse si es agudo. El recurso es patente cuando es un maestro como Juan Ramón Jiménez quien lo usa:
Mañana
de
l a cru z
1 Dios está azul. La flauta y el tambor
anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con sol de la pradera!
Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
2 Le pregunté: «¿me dejas que te quiera?»
Me respondió, radiante
de
pasión:
«cuando florezca la cruz de primavera,
yo te querré con todo el corazón.»
Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
3 «Ya floreció
la
cruz de primavera.
¡amor, la cruz,
amor, ya floreció!»
Me respondió: «¿tú quieres
que te quiera?»
¡y la mañana de luz me
traspasó!
Vámonos al campo por romero,
vámonos, vámonos
por romero y por amor…
4 Alegran flauta y tambor nuestra bandera.
La mariposa está aquí con
la ilusión…
¡Mi novia es
la virjen de la era
y va a quererme con todo
el corazón!
Dodecasílabos
de
5 (4+1)+7 (según pauta de
e1,v3 e2,v; e3,v4; e4,v; e4.v2; e4,v4); si como
algunos pretenden se mide a la francesa, haciendo
la cesura tras 4ª para obtener
la ficción 4+6 (tendríamos que despreciar la
sílaba final de los versos llanos) y que con un “decasillabe” se satisfaga nuestra necesidad
de pedantería;
sintaxis y semántica padecen con
ese
recurso.
e1,v4,
las posibles lecturas
entre el ver
dor / con sol de la pradera
(5+7)
entre el ver
dor con sol / de la pradera
(7+5)
dependen de las entendederas
del lector.
La sinalefa en e4,v2,5ª desplaza la pausa a 7ª sin
incremento silábico. Y el verso
suena como 7+5.
Estribillo: En mi opinión pide
una ejecución congrüente, que
supone medir así:
Vámonós // al campo por romero, 4+7
vámonós, // vámonós 4+4
por
roméro_y
/ por amor 4+4
Cambia el compás para producir la impresión de una fiesta pastoril.
Como JRJ aprovecha la
cesura para incrementar
aparentes endecasílabos
y ajustarlos
como dodecasílabos, Luis
Cernuda lo hace en “Peregrino”,
Mas, ¿tú? ¿volver?
regresar no piensas.
Podría realizarse tras 7ª, pero es posición poco habitual para una tónica fundamental; y el poeta incluso pudo someterse al dictado academicista (Mas, ¿tú? ¿volver? No piensas regresar), pero ese sometimiento habría eliminado la intensidad emocional y el vigor del concepto. La pausa fuerte tras 4ª posibilita un “tiempo de meditación”, y la proximidad de los términos, volver/regresar, sinónimos en apariencia y constitutivos de un ejemplo excelente de paradiástole, producen un efecto de insistencia y dan a la negación su alto valor de renuncia.
García Lorca incrementa un aparente decasílabo. En
su caso (“En Málaga”, Canciones)
la posibilidad de incremento la facilita el sangrado:
Negros torsos bañistas oscurecen
la ribera del
mar.
Oscilando
-concha y loto a la vez- viene tu culo
de Ceres en retórica de mármol.
(Ver tesis)
A todo esto hay que sumar los llamados, el cielo nos asista, alejandrinos flexibilizados. Los preceptistas españoles aceptan con gusto cuanto les suena a francés con tal de no admitir que el alejandrino español tiene 14 sílabas constadas, que requiere acento en la 6ª y que es habitual la pausa tras 7ª con los mismos efectos que si fuera medial; mucho menos soportan que se les sugiera que hay unos metros oscilantes en arte mayor como los hay en el menor, claro que enseguida notan que no les habla Enríquez Ureña. Así que prefieren la ficción de intensificar la preposición átona en posición de 6ª y de tal modo logran sumar 14, como en este ejemplo de Rubén Darío:
El chorro
de agua de Verlaine
estaba mudo
cuya partición tras la preposición “de” (de pertenencia) provoca un
sintagma, Verlaine
estaba mudo, que me maravilla. Lástima grande que no
sea
verdad esta belleza.
Antonio Carvajal


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