jueves, 13 de agosto de 2026

LUIS CERNUDA : PEREGRINO, POR ANTONIO CARVAJAL

  Para la sección La métrica celeste, del blog Ancile, por cierto de las más visitadas de esta plataforma, ofrecemos un excelente trabajo más del poeta y metricista Antonio Carvajal, bajo el título: Luis Cernuda: Peregrino.



LUIS CERNUDA : PEREGRINO,

POR ANTONIO CARVAJAL



 

Luis Cernuda: Peregrino. Antonio Carvajal

 

 

  ¿Volver? vuelva el que tenga,                                            2-3        6
  tras largos años, tras un largo viaje,                                   2-4        8-10
 cansancio del camino y la codicia                                      2       6    10 
 de su tierra, su casa, sus amigos,                                        3     6      10                       
 del amor que al regreso fiel le espere.                               3     6  8   10


Mas, ¿tú? ¿volver? regresar no piensas,                            2     4   8    10
sino seguir libre adelante,                                                          4-5     8
disponible por siempre, mozo o viejo,                                3    6   8    10
sin hijo que te busque, como a Ulises,                                2    6         10
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.                                 2    6         10
Sigue, sigue adelante y no regreses,                                   1    3    6    10
fiel hasta el fin del camino y tu vida,                                  1    4    7    10
no eches de menos un destino más fácil,                            1    4    7    10
tus pies sobre la tierra antes no hollada,                            2     6-7    10
tus ojos frente a lo antes nunca visto.                                    



                            


 

no eches de menos un destino más fácil

                                    


El habla sevillana explica la aparente hipermetría. La pérdida de la -s y la permanencia de la -o- cerrada posibilitan la sinalefa (no-un). Los versos se construyen con sílabas del habla. Así se comprueba en Consuelos de la poea, donde otro sevillano ilustre, don Emilio Lledó, lo hace (impensadamente) en romance de octosílabos; impensadamente según pude comprobar por su sorpresa manifiesta cuando leyó la nota de Dionisio Pérez Venegas al verso qué tristes están los lagartos. En andaluz occidental, que abre las vocales al perderse la -s esta sinalefa no es posible.

El compás ternario repite el esquema del verso anterior. Sorprenden los acordes del compás y la semántica, el contraste entre los dos dáctilos y el cierre yámbico puro tras el salto de 6/7, acentos en sílabas contiguas, según un modelo ilustre que aquí Cernuda emplea en vv 1. 7 y 14. (Ver tesis. Aleixandre usa soledá para una sinalefa y cuadrar el compás en verso libre. Y desde Garcilaso, vuestro rigor executá en mi vida”, hasta hoy(Ver tesis para justificar la aplicación de la ley de Maury en el poema Vida (besos o pájaros, tarde o pronto o nunca) de Aleixandre, y poner ejemplos de Borges y de Francisco Castaño, que no respetan esa ley; procedimientos que usan para que los versos no suenen como decalabos).



Hipometrías aparentes, hipometrías compensadas.


Si las esdrújulas en el endecalabo ante pausa tras 4ª se sincopan (ley de Maury) e incluso en otras posiciones y otros tipos de verso, por efecto del silencio muy marcado el segmento ante la cesura puede incrementarse si es agudo. El recurso es patente cuando es un maestro como Juan Ramón Jiménez quien lo usa:

Luis Cernuda: Peregrino. Antonio Carvajal

 

 Mañana  de  l a  cru z

 

1          Dios está azul. La flauta y el tambor

            anuncian ya la cruz de primavera.

¡Vivan las rosas, las rosas del amor,

entre el verdor con  sol  de la pradera!

 

 

Vámonos al campo por romero,

vámonos, vámonos

por romero y por amor…

 

2          Le pregunté: «¿me dejas que te quiera?»

            Me respondió, radiante de pasión:

«cuando florezca la cruz de primavera,

yo te querré con todo el corazón.»

 

Vámonos al campo por romero,

vámonos, vámonos

por romero y por amor…

 

3          «Ya florecla cruz de primavera.

¡amor, la cruz, amor, ya floreció!»

Me respondió: «¿tú quieres que te quiera?»

¡y la mañana de luz me traspasó!

 

Vámonos al campo por romero,

vámonos, vámonos

por romero y por amor…

 

4          Alegran flauta y tambor nuestra bandera.

            La mariposa está aquí con la ilusión…

¡Mi novia es la virjen de la era

y va a quererme con todo el corazón!

 

Dodecalabos de 5 (4+1)+7 (según pauta de e1,v3 e2,v; e3,v4; e4,v; e4.v2; e4,v4);  si como algunos pretenden se mide a la francesa, haciendo la cesura tras 4ª  para obtener la ficción 4+6 (tendríamos que despreciar la sílaba final de los versos llanos) y que con un decasillabe se satisfaga nuestra necesidad de pedantería; sintaxis y semántica padecen con ese recurso.

e1,v4, las posibles lecturas


entre el ver dor  / con  sol  de la pradera  (5+7)

entre el ver dor  con  sol  / de la pradera  (7+5)


dependen de las entendederas del lector.


La sinalefa en e4,v2,5ª desplaza la pausa a sin incremento silábico. Y el verso suena como 7+5.

 

Estribillo: En mi opinión pide una ejecución congrüente, que supone medir así:


Vámonós  // al campo por romero,     4+7

vámonós, // vámonós                          4+4

por roméro_y / por amor                     4+4

 

Cambia el compás para producir la impresión de una fiesta pastoril.


Como JRJ aprovecha la cesura para incrementar aparentes endecalabos y ajustarlos como dodecalabos, Luis Cernuda lo hace en Peregrino


Mas, ¿tú? ¿volver? regresar no piensas.


Podría realizarse tras 7ª, pero es posición poco habitual para una tónica fundamental; y el poeta incluso pudo someterse al dictado academicista (Mas, ¿tú? ¿volver? No piensas regresar), pero ese sometimiento habría eliminado la intensidad emocional y el vigor del concepto. La pausa fuerte tras 4ª posibilita un tiempo de meditación”, y la proximidad de los términos, volver/regresar, sinónimos en apariencia y constitutivos de un ejemplo excelente de paradiástole, producen un efecto de insistencia y dan a la negación su alto valor de renuncia.

 

García Lorca incrementa un aparente decalabo. En su caso (En Málaga, Canciones)

la posibilidad de incremento la facilita el sangrado


                                   Negros torsos bañistas oscurecen

la ribera del mar.

                                 Oscilando

                                      -concha y loto a la vez- viene tu culo

                                     de Ceres en retórica de mármol.

 

(Ver tesis)


A todo esto hay que sumar los llamados, el cielo nos asista, alejandrinos flexibilizados. Los preceptistas españoles aceptan con gusto cuanto les suena a frans con tal de no admitir que el alejandrino español tiene 14 sílabas constadas, que requiere acento en l y que es habitual la pausa tras 7ª con los mismos efectos que si fuera medial; mucho menos soportan que se les sugiera que hay unos metros oscilantes en arte mayor como los hay en el menor, claro que enseguida notan que no les habla Enríquez Ureña. Así que prefieren la ficción de intensificar la preposición átona en posición de 6ª y de tal modo logran sumar 14, como en este ejemplo de Rubén Darío:


El chorro de agua de Verlaine estaba mudo


cuya partición tras la preposición “de (de pertenencia) provoca un sintagma, Verlaine estaba mudo, que me maravilla. Lástima grande que no sea verdad esta belleza.




Antonio Carvajal





Luis Cernuda: Peregrino. Antonio Carvajal



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