martes, 3 de febrero de 2026

CONCIENCIA MATERIAL VERSUS CONCIENCIA INMATERIAL

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, proseguimos indagando sobre el fascinante mundo del problema difícil de la conciencia, esta vez bajo el título de: Conciencia material versus conciencia inmaterial.



CONCIENCIA MATERIAL 

VERSUS CONCIENCIA INMATERIAL


Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo


 A tenor de otras reflexiones e indagaciones al respecto, me preguntaba si la conciencia era un fenómeno que en realidad comienza en el organismo, a través de lo que algún neurocientífico denominaba los sentimientos interoceptivos,  relacionados a términos como la percepción, la sintiencia y la propia consciencia, vinculados a los procesos homeostáticos. O si la conciencia era algo que se extiende antes y más allá de dichos procesos homeostáticos.

La primera opción, nos pone en situación bien interesante en relación a los procedimientos para la generación de la IA que pueda aproximarse a la inteligencia natural, dependiente de la homeostasis, y hasta qué punto podría emular a la vida entendida como homeostasis, sobre todo porque los procesos mentales humanos no son solo generados por las redes neuronales cerebrales, sino por otras estructuras corporales, por lo que dependen de toda la fisiología corporal. El segundo caso es mucho más inquietante y para muchos también más increíble por supuestamente inverosímil, acaso porque este supuesto exigiría que la conciencia y sus facultades reconocidas en nuestras mentes, pudieran ser inmateriales, aun ante la insistencia de que son producto de la actividad neuronal biológica y por tanto física o material.

Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo

Lo cierto es que, volvemos a una controversia que ya tratamos en otra ocasión y que tiene que ver con la concepción de lo que sea la materia (no digamos la conciencia), cuestión(es), por cierto, nada fácil(es) de dirimir, pese a la insistencia del apriorismo materialista que muchos siguen fielmente en relación al origen del fenómeno de la conciencia. Todo lo cual, nos llevaría a si es o no la conciencia un producto de la evolución natural y genuino de los seres humanos.

Pero la física, concretamente la mecánica cuántica ha irrumpido en el ámbito de lo que sea o pueda ser la conciencia. Mas esta aparición en el escenario de los estudios de la conciencia, resulta paradójica, teniendo en cuenta que esta apreciación cuántica del mundo pone patas arriba, la conciencia, valga la redundancia, que tenemos del mundo: pone en cuestión la inalterabilidad del espacio y el tiempo, la causalidad, la continuidad y la localidad. Así hicieron acto de aparición en el proscenio de la ciencia la superposición, la complementariedad, el cuestionamiento de la certidumbre en virtud del reconocimiento estadístico o de probabilidad de lo real; poniendo en cuestión la objetividad de la medida, u ofreciendo aspectos harto vertiginosos de la realidad cuántica como el entrelazamiento y la no localidad. Llevando todo esto a apreciaciones supuestamente extrañas como que será en realidad el vacío (¿la nada?) lo que conforma el fundamento de lo que es verdad la conciencia (John von Neumann).

La realidad objetiva clásica entra o pasa por serios momentos de crisis. La realidad objetiva, tal la como a entiende la física clásica, se tambalea, ya que, para el gran drama de la existencia, los humanos somos actores y espectadores a un tiempo.  Así las cosas, si el observador condiciona la realidad subatómica (reducción objetiva), es natural que tengamos que reflexionar sobre lo que esto significa, y en qué medida sabemos lo que es la conciencia, si esta parece estar interrelacionada y influyendo en lo que la realidad sea, llevando todo esto a una contemplación de la conciencia como un ente de mayor relevancia que la materia y la energía. 

Seguiremos indagando en la naturaleza de lo que es o pueda ser la conciencia en próximas entradas de este blog Ancile.



Francisco Acuyo



Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo