viernes, 13 de febrero de 2026

FALLO DEL I CERTAMEN INTERNACIONAL DE RELATOS DE DUELO

Para la sección de Noticias del blog Ancile, traemos el fallo del Primer Certamen Internacional de Relatos de Duelo, que se fallo el día 12 de febrero del presente año 2026.


    FALLO DEL I CERTAMEN 

INTERNACIONAL DE RELATOS DE DUELO



El escritor madrileño José Carlos Vara Mata, ganador del “I Certamen Internacional de Relatos de Duelo”

La obra “La casa donde el viento se detuvo” ha sido galardonada con 3000 euros, mientras que el segundo premio, de 1000 euros ha recaído en el relato “Lo que no me dijo su silencio”, del barcelonés Marcos Ávalos Vilas.

La obra “La casa donde el viento se detuvo”, del escritor madrileño José Carlos Vara Mata, ha resultado ganadora del primer premio (dotado con 3000 euros) del “I Certamen Internacional de Relatos de Duelo” que convoca el Teléfono de la Esperanza de Granada. El segundo premio (dotado con 1000 euros) ha recaído en el relato “Lo que no me dijo su silencio”, del barcelonés Marcos Ávalos Vilas.

El Jurado del I Certamen Internacional de Relatos de Duelo convocado por el Teléfono de la Esperanza de Granada, presidido por la escritora ganadora del premio Nadal y finalista del premio Planeta, Ángela Vallvey, y constituido por los escritores y profesores Arcadio Ortega, Antonio Chicharro, Rafael Guzmán y Ioana Gruia, dio a conocer los nombres de los ganadores y apertura de plicas en un acto en el que intervinieron la portavoz del Jurado, Ioana Gruia; el presidente del Teléfono de la Esperanza de Granada, José Antonio Rodríguez; y el coordinador del certamen, Juan Vellido.

Ioana Gruia, escritora y profesora de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Granada, destacó la “alta calidad de los 20 relatos finalistas y la reñida competencia generada entre ellos”. Igualmente señaló que los veinte finalistas verán publicada su obra en un libro que, con el título “Lunas de mayo”, publicarán el próximo mes de abril las editoriales Entorno Gráfico y Editorial Tleo.




Miembros del Jurado, en la presentación de los ganadores del I Certamen Internacional de Relatos del Duelo. Foto Ana Jiménez.


Gran participación de Hispanoamérica



El escritor y coordinador del I Certamen Internacional de Relatos de Duelo, Juan Vellido, dio a conocer los datos de participación, e hizo hincapié en la alta concurrencia de textos llegados de Hispanoamérica. De las 238 obras recibidas, 135 son de España y 103 de otros 16 países, entre los que destaca Argentina, con 26 relatos, seguida de Chile, México, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Estados Uidos, Cuba, Costa Rica, Ecuador, Francia, Irlanda, Escocia, Reino Unido y Andorra.

Juan Vellido resaltó la gran acogida de esta primera convocatoria y “la altísima calidad de los textos que han concurrido al concurso”, y explicó que el origen de este certamen está en la publicación del libro “Lunas de abril”, nacido “de la experiencia literaria y terapéutica de un grupo de duelo de duelo del Teléfono de la Esperanza, que decidió publicar sus textos en la certeza de que estos pueden resultar terapéuticos y curativos no solo para quienes los escriben, sino también para quienes los leen”. 

El presidente del Teléfono de la Esperanza de Granada, José Antonio Cerezo, se mostró muy feliz de la acogida de este certamen con el que se espera contribuir tanto en los ámbitos terapéutico como literario a ese instrumento que supone la escritura como tratamiento del proceso de duelo. Y destacó que El Teléfono de la Esperanza de Granada, junto al Certamen de Relatos de Duelo, ha puesto en marcha unos Talleres de escritura terapéutica que completan el papel que la literatura, como las demás artes, desempeñan en el proceso curativo del duelo.



De izquierda a derecha, Juan Vellido, Ioana Gruia y José Antonio Cerezo. Foto Ana Jiménez.



Los premiados


José Carlos Vara Mata, ganador del primer premio, con la obra “La casa donde el viento se detuvo”, es economista, nacido en Madrid en 1982, escritor y experto en banca, riesgos financieros y regulación. Licenciado en Ciencias Empresariales y con múltiples másteres en áreas como Big Data, Finanzas, Recursos Humanos y Business Intelligence, ha trabajado durante más de dos décadas en entidades como Banco Santander y Cecabank, gestionando proyectos internacionales y liderando equipos multidisciplinares.

Apasionado por la divulgación y la formación, ha participado como voluntario en programas de educación financiera, y es autor de numerosas publicaciones que van desde manuales técnicos y ensayos económicos hasta cuentos infantiles, poemarios y novelas históricas. Combina rigor, claridad y una vocación por acercar el conocimiento y la historia a todos los públicos. Cuenta con varias novelas en el mercado y es ganador de varios Certámenes de reconocido prestigio, tanto nacional como Internacional (Instagram jcvaraoficial).

Marcos Ávalos Vilas, merecedor del segundo premio, con la obra “Lo que no me dijo su silencio”, nacido en Badalona en 1977, ha compaginado su oficio como pintor de vehículos con una vocación silenciosa: la escritura. Desde joven, encontró en las palabras un refugio y una manera de ordenar el mundo, aunque durante años escribía solo para sí, en libretas guardadas en cajones, en servilletas de bar, o en las notas del móvil entre turno y turno.

Su obra, marcada por una mirada sincera, cotidiana y profundamente humana, bebe de la calle, del taller, de la memoria y del tiempo que se escapa. No persigue la fama ni los premios, sino la verdad que se esconde en lo aparentemente simple. Escribe sobre lo que duele, lo que permanece y lo que se pierde.

Entre sus premios recientes, destacan: Primer premio Concurso relatos Be Free Alithay Fuerteventura 2025, “Las amapolas no crecen en Fuerteventura”; Premio Concurso de Relatos Cortos Jose Nicolás Pascual Herrero en Magañá, “Cielo de  olvido”; Premio Concurso Relatos Hiperbreves Ruiz de Padrón, La Gomera,  “Píntame un Recuerdo”; Premio Concurso Relato Gastronómico Con Mucha Gula 2025, “Callos a la Madrileña”.

Los 20 relatos finalistas, entre los que se incluyen primer y segundo premio, verán la luz en el libro “Lunas de mayo”, que se publicará a finales de abril, de la mano de las editoriales Entorno Gráfico y Editorial Tleo. En esas fechas se celebrará el acto de entrega de los premios.







SOBRE LA INFORMACIÓN, LA CONCIENCIA: LOS SIGNIFICADOS VIRTUALES Y REALES.

Para la sección de Ciencia del blog Ancile traemos un nuevo post que trae de nuevo a colación la cuestión de las relaciones entre la información y la conciencia, y todo ello bajo el título general de : Sobre la información, la conciencia: los significados virtuales y reales.


SOBRE LA INFORMACIÓN, LA CONCIENCIA:

LOS SIGNIFICADOS VIRTUALES Y REALES



Sobre la información, la conciencia: los significados virtuales y reales. Francisco Acuyo



La cuestión sobre la información y la conciencia tienen un valor muy importante, sobre todo para significar adecuadamente uno y otro concepto. Hay quienes distinguen dos tipos de significado atribuible a la información (David Bohm): uno virtual y otro y real, entendiéndose la primera como la atribuida a la experiencia subjetiva (interpretación de un mapa, por ejemplo)  y la otra, la que se vierte para el exterior y que entendemos como real (objetivo). Sin embargo, en el mundo cuántico aquella apreciación privada que modifica o afecta a la realidad de lo infinitamente pequeño, exige una conciencia autoorganizada que moldea el entorno, comportándose como una organicidad que en modo alguno puede considerarse mecánica.

La significación adquiere un valor extraordinario que, cuando menos, nos hace pensar en una  realidad altamente significativa, la cual va dar al fenómeno de la conciencia una importancia aún mayor de lo que aspiramos para entender la estructura de la realidad. Hay quien afirma en este punto que la información es una diferencia que marca diferencia (Gregory Bateson), lo que nos hace pensar que la información es una diferencia de forma que marca una diferencia de contenido (David Bhom), que expone una relación estrechísima, acaso irrenunciable, entre forma y contenido. De esto sabemos los poetas y los investigadores literarios, donde el conocimiento o la conciencia sobre el sentido del poema recae en ambas vertientes de manera irremediable.

No podemos dejar de deducir que aquellas relaciones hacen de la conciencia que trascribe e interpreta la información junto a los contenidos manejados por dicha conciencia, que contienen factores causales que van afectarán los procesos materiales. De aquí cabe inferirse que esa información activa que se construye en la conciencia es una característica no solo de los que entendemos como seres conscientes (con sistema nervioso y cerebro) sino una cualidad del universo mismo. Además, no podemos dejar de colegir que la exigencia de una visión del mundo de estas características, pone en jaque cualquier visión mecanicista del mundo.

Si en los procesos de creación artística, poética, todo se organiza en virtud a una idónea expresión para favorecer una más rica significación, ¿este mismo tipo de procedimiento significativo no es aplicable a la misma naturaleza? ¿Significa esto que la naturaleza es también consciente? ¿Sobreentiende esto que la naturaleza advierte alguna clase de experiencia?

Sobre la información, la conciencia: los significados virtuales y reales. Francisco Acuyo

Parece en cualquier caso que la conciencia y la información están interconectados. La conciencia, de todas maneras, deriva de procesos complejos en sistemas organizados como sucede en los que dan lugar a la vida, en los que la mecánica cuántica diríase que tiene una relevancia especial, ya que estos son los que posibilitan los niveles jerárquicos que impliquen campos cuánticos que permitan la experiencia consciente(1). ¿Nos lleva esto a la posibilidad de creación de vida artificial que pueda ser, por tanto, consciente?

De lo mucho que pueda deducirse de las reflexiones e indagaciones anteriores, a mí suscita una especial fascinación imaginar el potencial cosmopsiquismo que pueda revelarnos  que la naturaleza pudiera ser la mente mostrándose así misma (Hegel), o quizá, la conciencia (o tal vez mejor una metaconciencia) que va o se sitúa más allá de la mente individual.

Lo cierto es que en el proceso creativo poético es donde alcanza el lenguaje las cotas más altas de significado de las palabras, y donde podemos constatar que en la unidad en la que se envuelven es altamente propicia para la expresión de las experiencias de conciencia, las cuales acaso nos conectan con niveles harto profundos de la realidad.

En próximas entradas de este blog Ancile, seguiremos abundando sobre estas y otras cuestiones de mucha curiosidad e interés.




(1) Hiley, B.: Pylkkänen, P.: ob. cit. pág. 480-481.




Sobre la información, la conciencia: los significados virtuales y reales. Francisco Acuyo


martes, 10 de febrero de 2026

ALBÍREO

Para la sección de Poesía del blog Ancile, traigo un poema de la serie que estoy configurando sobre la noche constelada y que bien pudiera ser un futuro conjunto de poemas. En este caso el poema titulado Albíreo, está dedicado a mis amigos Marina Tapia y Ángel Olgoso, a quienes creí ver inseparables observando al asterismo del mismo nombre, de la constelación del Cisne, que en realidad son dos estrellas: Albíreo A y Albíreo B.  



ALBÍREO








Mientras dibujo y veo el amor ausente en una, 
cuando son en realidad dos estrellas,
en la constelación del Cisne.


A Marina Tapia y Ángel Olgoso



    De la estrella intrincado el ornamento
dibujé, y luego de observar su esfera,
con cuidado, abracé su viva hoguera
contra mi pecho que arde turbulento.

   Cotejó mi pasión el firmamento
llena de la aflicción que desespera
en mi interior, adonde el tiempo fuera
íntima eternidad por un momento.

   Mejor no ve quien vio lo imperceptible:
así, la luz tocaba en la sustancia
de quien amo, si ausente, si intangible.

   Miro la estrella y, en su fulgor entro:
veo en el infinito la distancia
que mi alma recorrió para estar dentro.





Francisco Acuyo






viernes, 6 de febrero de 2026

CUÁL ES EL VÍNCULO -SI LO HUBIESE- ENTRE INFORMACIÓN Y CONCIENCIA?

 Insistimos en una temática tan actual como fascinante, nos referimos al fenómeno de la conciencia y sus diversas relaciones con ámbitos de candente actualidad como la información, y todo ello para la sección de Ciencia, del blog Ancile. Esta vez bajo el título de: ¿Cuál es el vínculo -si lo hubiese- entre información y conciencia?


¿CUÁL ES EL VÍNCULO -SI LO HUBIESE- 

ENTRE  INFORMACIÓN Y CONCIENCIA?


 

¿Cuál es el vínculo -si lo hubiese- entre información y conciencia? Francisco Acuyo

 La contemplación de la realidad objetiva, según advertíamos en el post anterior, entra en una situación insólita a la luz de los principios de la mecánica cuántica, esta crisis ha de intervenir de manera muy importante en la propia concepción de la conciencia. La interpretación ontológica de la realidad cuántica conlleva la aceptación una suerte de un nuevo tipo de energía potencial que contiene información activa[1]. La cuestión es que esta información activa excede los conceptos mecánicos en física (posición, momento y fuerza) y que esto tendrá una consecuencia irrenunciable a lo que entendamos por conciencia.

A través del ejercicio poético fue que mi curiosidad se acentúo grandemente por este fenómeno fascinante. Hubo de ser precisamente en la investigación del no menos enigmático fenómeno de la sinestesia en la poesía. De las analogías singulares de la creación poética a través del prisma de la sinestesia, pude advertí que aquello que conocemos mediante la percepción y que consideramos material, está más relacionados de lo que cabe pensarse con la experiencia consciente. Todo esto me hacía reflexionar, por un lado, que lo más fácil era pensar que los proceso mentales en relación con lo percibido material tenían un origen neurofisiológico, y sujetos a procesos netamente mecánicos;  pero, por otro lado, y a tenor de lo ya advertido en investigaciones no solo sobre la sinestesia sino sobre el proceso de construcción (métrico) del verso,[2] en modo alguno se sujeta a una construcción e

¿Cuál es el vínculo -si lo hubiese- entre información y conciencia? Francisco Acuyo
interacción mecánica, porque sus fundamentos y naturaleza son dinámicos y no lineales, ya que su funcionamiento obedece más a un orden orgánico, implicado, holístico que a uno mecánico, y todo ello me lleva a alimentar la sospecha, por otra parte plausible, de que la conciencia (en este caso que interviene en la construcción del verso y que puede ser extensible a una visión general de aquella), que podía acogerme a argumentos no materialistas sobre su naturaleza.

Todo lo antecedido, a su vez, me llevó a considerar una faceta muy interesante del proceso creativo poético que enlaza con los procesos generadores de vida, los cuales integran información mediante la que se organiza el proceso de formación del verso y del poema, acaso como sucede en la propia naturaleza. Pero esta información, tiene un carácter harto singular.

Concepto de información decía que emparenta con ciertas teorías físicas (cuánticas)  que definen como información activa[3] en un proceso analógico característico de los procedimientos naturales de la vida (véase como el ejemplo la información del ADN). Algunas teorías de la física dicen que esta información devine de forma objetiva y que no depende de la experiencia subjetiva humana, aunque esta intervenga en ella. Afirmación, que pongo en duda en virtud de mis trabajos de campo y de investigación en el ámbito de la métrica y de la retórica, a través de los cuales creo que esta información está implicada de manera paralela y simultánea en una y otra.

                Todo esto creo que necesario precisar de manera más concisa lo que entendemos por información[4] y sus relaciones con la conciencia, y que en poesía (sinestesia y la fusión de sentidos en relación con la percepción de lo material o la abstracción de la materia), tiene un carácter activo que se inclina hacia la integración de lo sensorial y que experimenta de manera consciente.

                La temática es harto compleja por mucho motivos que van desde el mismo concepto de información al de conocimiento. De todo ello insistiremos en la próxima entrada de este blog Ancile.


Francisco Acuyo



[1] Hiley, B.: Pylkkänen, P.: ¿Puede la mecánica cuántica resolver el difícil problema de la conciencia?, en Conciencia y Mecánica Cuántica, Shan Gao (ed), Almuzara,  Erasmus, Córdoba, 2024, pág. 453.

[2] Acuyo, F.: De la proporción en lo diverso, de la simetría y la asimetría del verso endasilábico, Jizo, 2ª edición corregida y aumentada, Granada 2017.

[3] Es una información con poca energía entre en una energía mucho mayor que al final la dirige.

[4] Información:, de latín informatio, es la acción y efecto de dar una noticia, que en virtud de sus componentes léxicos merece tener en cuenta que el prefijo, in, se refiere aquello que está o va hacia dentro; forma, alude a la imagen o a la forma de la información; finalmente el sufijo, ón, es el que apunta a la propia acción o efecto de lo que se informa. La información en la era digital que nos invade, adquiere un significado que se cierne sobre el dato o los datos que se procesan de manera organizada para constituir un mensaje que, se dice, cambia el conocimiento del sujeto o del sistema al cual se aplica. Pero, ¿hasta que cierto modo cambia el conocimiento de aquel que se acerca a esta información? Cuestión nada baladí, sobre todo en el ámbito de la IA.


¿Cuál es el vínculo -si lo hubiese- entre información y conciencia? Francisco Acuyo


martes, 3 de febrero de 2026

CONCIENCIA MATERIAL VERSUS CONCIENCIA INMATERIAL

Para la sección de Ciencia del blog Ancile, proseguimos indagando sobre el fascinante mundo del problema difícil de la conciencia, esta vez bajo el título de: Conciencia material versus conciencia inmaterial.



CONCIENCIA MATERIAL 

VERSUS CONCIENCIA INMATERIAL


Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo


 A tenor de estas y otras reflexiones e indagaciones al respecto, me preguntaba si la conciencia era un fenómeno que en realidad comienza con la vida, en el organismo de los portadores de ella, a través de lo que algún neurocientífico denominaba los sentimientos interoceptivos,(1)  relacionados a términos como la percepción, la sintiencia y la propia consciencia, vinculados a los procesos homeostáticos. O si la conciencia era algo que se extiende antes y más allá de dichos procesos homeostáticos.

La primera opción, nos pone en situación bien interesante en relación a los procedimientos para la generación de la IA que pueda aproximarse a la inteligencia natural, dependiente de la homeostasis, y hasta qué punto podría emular a la vida entendida como aquella homeostasis, sobre todo porque los procesos mentales humanos no son solo generados por las redes neuronales cerebrales, sino por otras estructuras corporales, por lo que, podría decirse, dependen de toda la fisiología corporal. El segundo caso es mucho más inquietante y para muchos también más increíble por supuestamente inverosímil, acaso porque este supuesto exigiría que la conciencia y sus facultades reconocidas en nuestras mentes, pudieran ser inmateriales, aun ante la insistencia de que son producto de la actividad neuronal biológica y por tanto física o material.

Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo

Lo cierto es que volvemos a una controversia que ya tratamos en otra ocasión y que tiene que ver con la concepción de lo que sea la materia (no digamos la conciencia), cuestión(es), por cierto, nada fácil(es) de dirimir, pese a la insistencia del apriorismo materialista que muchos siguen fielmente en relación al origen del fenómeno de la conciencia. Todo lo cual, nos llevaría a si es o no la conciencia un producto de la evolución natural y genuino de los seres humanos.

Pero la física, concretamente la mecánica cuántica ha irrumpido en el ámbito de lo que sea o pueda ser la conciencia. Mas esta aparición en el escenario de los estudios de la conciencia, resulta paradójica, teniendo en cuenta que esta apreciación cuántica del mundo pone patas arriba la conciencia, valga la redundancia, que tenemos del mundo: pone en cuestión la inalterabilidad del espacio y el tiempo, la causalidad, la continuidad y la localidad. Así hicieron acto de aparición en el proscenio de la ciencia la superposición, la complementariedad, el cuestionamiento de la certidumbre en virtud del reconocimiento estadístico o de probabilidad de lo real; poniendo en duda la objetividad de la medida, u ofreciendo aspectos harto vertiginosos de la realidad cuántica como el entrelazamiento y la no localidad. Acompañando todo este bagaje de apreciaciones supuestamente extrañas a una no menos enigmática como que es en realidad el vacío (¿la nada?), el cual (la cual)  conforma(n) el fundamento de lo que es en verdad la conciencia (John von Neumann).

La realidad objetiva clásica entra o pasa por serios momentos de crisis. La realidad objetiva, tal la como la entiende la física clásica, se tambalea, ya que, para el gran drama de la existencia, los humanos somos actores y espectadores a un tiempo.  Así las cosas, si el observador condiciona la realidad subatómica (reducción objetiva), es natural que tengamos que reflexionar sobre lo que esto significa, y en qué medida sabemos lo que es la conciencia que hace posible dicha realidad, si esta parece estar interrelacionada e influyendo con lo que la realidad sea, llevando toda esta sucesión de cuestiones a una contemplación de la conciencia como un ente de mayor relevancia que la materia y la energía. 

Seguiremos indagando en la naturaleza de lo que es o pueda ser la conciencia en próximas entradas de este blog Ancile.



Francisco Acuyo


(1) Damasio, A.: ob. cit.

Conciencia material versus conciencia inmaterial. Francisco Acuyo


viernes, 30 de enero de 2026

EL ARCA DE RADA, DE ALBERTO TORÉS Y PILAR QUINTÁS

Para la sección de Editoriales amigas, del blog Ancile, traemos una nueva entrada para recoger la publicación el título, El arca de Rada, de Albert Torés y Pilar Quintás. Se trata de una primicia editada y producida por el Grupo Pandora, proyecto bajo la dirección gráfica de Pedro Tabernero, con texto, decíamos de Alber Torés e imágenes de Pilar Quintás. Porta sendos prólogos de Rafael Ávila y Pedro Tabernero. La impecable reproducción la lleva a cabo Pepe Morán Antequera, siendo el diseño gráfico de Magos Ferlín, y todo ello coordinado por Chantal Abitol.

El resultado es verdaderamente hermoso, modelo sin duda para los que amamos las buenas y cuidadas ediciones, y que creemos  que el libro como objeto de arte es posible. Las abstracciones de Pilar Quintás armonizan perfectamente entre el singular texto en prosa, todo lo cual nos hace recordar la proverbial locución horaciana de su Ars poetica:  Ut pictura poiesis. Los textos de El arca de rada son la pintura que habla y las ilustraciones la poesía silente que se nos ofrece a la pupila, como ya nos advertía sabiamente Simónides de Ceos 

Esta publicación bellísima un objeto vivo que guardo con delectación y que recomiendo vivamente a aquellos que se complacen con las ediciones excepcionalmente bien hechas, y todo ello armonizado con con muy buena literatura y una sugerente y hermosa expresión plástica.

Incluimos un texto de Albert Torés y alguna de las ilustraciones de Pilar Quintá, que a la sazón conforman la excelente y primorosa edición de El arca de Rada.





 EL ARCA DE RADA,

DE ALBERTO TORÉS Y PILAR QUINTÁS









FRAGMENTO




De Pilar Quintás
El viejo Rada siempre se ha movido entre luces y sombras con una facilidad desconcertante. Desde siempre, se ha distinguido por una notable inteligencia y una curiosidad insaciable por el mundo que le ha rodeado. Personalmente, me parece incluso que no hace alardes de su brillantez intelectual y que hay un esfuerzo por contenerse, retenerse, tener prudencia. Sus intereses tan variados como manifiestos le llevaron a cursar estudios de filosofía y letras, pero también se licenció en ingeniería del sonido y sintió pasión por el arte y ejerció todos los oficios del mundo que puedan realizarse. A bote pronto o a vuelapluma, según lectores agrupados en “érase una vez” o bien en “no te lo vas a creer”, me percato que los incidentes de la emisora de radio podrían tener su autoría en el viejo Rada. Al fin y al cabo, se trata de arte técnico, de instigar por estudios de grabaciones, remover locales de sonido, diseñar equipos de audio, manejar diferentes herramientas, ver, manipular monitores, y micrófonos, grabaciones de imágenes, producciones de discos y sobre todo retransmisiones. Ya anuncio que no tengo pruebas de ello pero tampoco las tengo para no pensar en ello. ¿Cómo es posible que recitara de memoria toda la poesía de Neruda, por ejemplo? Con todo, lo que lo hacía indiscutiblemente misterioso no era tanto su conocimiento sino su capacidad para desaparecer en tierras lejanas y también cercanas sin dejar rastro. Más aún, cuando llegaba a una nueva ubicación, reaparecían sus saberes y objetos  -siempre contenidos- pero que nadie había visto antes. En las investigaciones llevadas a cabo, mejor aún, en simples conversaciones con los vecinos de esa pequeña ciudad francesa, otra aldea portuguesa en la que estuvo y ese pueblo anudado a montaña, siempre se escucha que el viejo Rada, como si nunca hubiera sido joven, tenía contactos en sociedades secretas y círculos de eruditos ocultistas. El desconcierto ya cuajó, puesto todo ello añadía una capa más de misterio a su persona. En los múltiples viajes del viejo Rada, muchos más de lo que son posibles realizar en una vida longeva, todos ellos se volvieron legendarios.

El viejo Rada, con sus hazañas, reales o imaginadas, pero percibidas sin ningún género duda, pasaba a engrosar el delgado santuario de los héroes.



De Pilar Quintás





De Pilar Quintás




















martes, 27 de enero de 2026

BREVÍSIMA BIOGRAFÍA DEL INFINITO

 Para la sección de Poesía del blog Ancile, traemos este poema intitulado: Brevísima biografía del infinito.


BREVÍSIMA BIOGRAFÍA DEL INFINITO


 


Yo soy el que vive. Estuve muerto,

pero ahora vivo para siempre y tengo

en mi poder las llaves de la muerte y del abismo.

 

Apocalipsis 1: 18.19

 

 

   SIN origen mi vida y sin destino,

alma, que fugitiva entonces era,

pasó el sitio que nadie sin que muera

pasa, cuando hube abierto aquel camino,

 

   un espacio de vida clandestino,

hueco, sin tiempo, se abre de manera

nunca vista: un instante por su esfera

revierte eternidades repentino.

 

   Y perdí la esperanza de la altura

viva que en lo actual existe, y vi

la nada que sin tiempo fue figura

 

   de una vida sin fin en desconcierto,

y volví al infinito que viví,

y vi que siendo vivo estaba muerto.

 

 

 

 

Francisco Acuyo




 

viernes, 23 de enero de 2026

ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO: "ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" IV

Con esta cuarta entrada, terminamos las entregas tituladas, Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido IV, para la sección de Ciencia del blog Ancile.


ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO:  

"ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" IV



Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido IV, Francisco Acuyo


El ejercicio creativo nos contacta con fuerzas inconscientes que se ofrecen como el servator mundi o vaso sanador, el cual reconoce que la luz benévola de la curación brilla incluso en el infierno oscuro de nuestras miserias. ¿Hasta que extremo, no es lo verdaderamente terapéutico liberar nuestro inconsciente creativo y vital de nosotros mismos y su razón opresora, para que esas fuerzas inconscientes puedan moverse asistidas por nuestra propia conciencia creativa?

A mi muy humilde entender, cuando creamos estamos percibiendo directamente nuestra experiencia más íntima de forma inmediata, liberándonos de la atrofia del no ver lo evidente, en virtud del uso excesivo del vehículo de la razón, por eso, en cierto modo, el ejercicio creativo exige una suerte de desaprendizaje de lo razonable que nos libere de sus convenciones para situarnos, por qué no decirlo, en el ámbito que trasciende aquella para indagar en los dominios de la poiesis, que es como decir, de lo más ancestral que nos conecta con el mundo (de la magia), donde la ciencia no encuentra en ella ninguna controversia.

El reconocimiento de los procesos creativos propios o ajenos consigue sacarnos de nuestro exiguo mundo personal con su problemas, taras y trastornos hacia magnitudes inmarcesibles que no conectan con otros mundos, la curación se produce precisamente cuando en virtud de la atención al proceso creativo volamos más allá de nosotros mismos, en una graciosa suerte de renacimiento que procede de

Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido IV, Francisco Acuyo
lo personal a lo impersonal. Contactar con este orbe transpersonal es el que nos sana de los males más frívolos y mundanos, pues nos pone en conexión con las insondables profundidades donde el tiempo y la seducción fáustica de nuestro ego ya no tiene consideración alguna.

Creo que el impulso creativo y su ejercicio es terapéutico sin duda, pues nos ofrece el cáliz sanador (servator mundi), decíamos anteriormente,  del que ya bebían los sabios de la antigüedad, y que ofrecían a sus acólitos enfermos de la ilusión de este mundo, y cuyo pharmakon athanasias (o medicina de la inmortalidad), tenía una realidad incuestionable y que hoy sin duda hemos olvidado. 

La creación es la catarsis que nos conmina a gritar desde dentro de nosotros como lo haría el profeta, para reclamar, poner en valor, reivindicar lo trascendente marchitado por la razón del progreso moderno, por eso el arte, la poesía, a través de su acto mágico creativo nos conecta con lo imposible, lo nunca visto u oído, porque en el fondo, la voz, la luz, que expresa el artista y el poeta es la voz y la luz de la misma naturaleza que hubo de engendrarnos.

Pues sí, me atrevo a decir que el acto creativo es la magia de los antiguos que hoy, miserable y triste y enfermizamente yace para todos (menos acaso para el artista o el poeta o el profeta visionario) olvidada. La lógica de la razón, tan necesaria y justificable para las situaciones ordinarias de la vida pierde todo sentido cuando enfermamos, cuando a través del dolor y el sufrimiento, comprendemos que no puede ayudarnos, pues las cuestiones y situaciones decisivas están muy lejos de aquella lógica de lo razonable.

Crear es regresar a lo originario. Volver a la fuente primera que nos dio aliento para reconocer, en su origen primigenio, la salud que nos salva dando a aquella trascendencia, y, como lo antiguos advertían, que ese regreso es observar paradójicamente, lo nuevo. Los ecos científicos de esta obrita de la que hablamos son el disimulo, la metis, el necesario engaño para que, vosotros, público oyente y los potenciales lectores, no me tomen por loco. Es la máscara que exigen los tiempos de la modernidad e incluso de la posmodernidad denunciadora de los rigores de la razón. El terapeuta debe ofrecer su cura como revelación, en realidad, al caer en la cuenta que, a través de la atención del ejercicio creativo, que la cura siempre estuvo ahí, antes del propio pensamiento humano. Aquello que también la ciencia mantiene (sin saberlo acaso) como revelación de que todo lo que sabe ya estaba ahí, para ser descubierto o supuestamente creado, y que su teoría y experiencia en realidad pertenecen al saber y a la experiencia de otro mundo.

El acto creativo es terapéutico, en fin, porque nos ayuda a entender el secretum meum mihi, que mi secreto es para mí. Este vínculo íntimo, interior, es el que nos conecta con lo más profundo de nuestro corazón. Crear es imaginar activamente dentro de nosotros, y desde allí contemplar que nuestra subjetividad creativa es la que verdaderamente actúa y nos conecta íntimamente, para asombro de propios y extraños, no solo con los demás, sino también con la inmensidad del cosmos.



Francisco Acuyo



Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido IV, Francisco Acuyo


martes, 20 de enero de 2026

ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO: "ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" III

Esta es la tercera entrega de: Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido, para la sección de Ciencia del blog Ancile.


ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO:   

"ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" III


Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido III. Francisco Acuyo


Es evidente que la lógica del mito en la ciencia moderna queda trastocada cuando no reprimida. No se da crédito a la necesidad de viajar a los infiernos para renacer en la salud recuperada. ¿Hasta qué punto reconocen los terapeutas, médicos, su papel teúrgico para el paciente, al que extrae el alma para hacer que vuelva a entrar en el cuerpo renacida y sana? ¿No es tarea del sanador hacer ver, como en la antigüedad, que tenemos un dios dentro, que con su entusiasmo creativo nos inspira para revelar nuestro verdadero ser en el mundo, el cual se completa como la vida misma, a través de la creación?

El arte, la poesía, como ciencia de la paradoja y como ejercicio creativo, nos hace contemplar la ciencia en una nueva dimensión, resuelta a no bloquear el mundo de lo inconsciente que, al fin y al cabo, es el que nos comunica con los reinos vivientes de los muertos.(1)  Hablo de una ciencia de integración, que no teme descender a dominios en los que la razón no ejerce su influjo y que acerca al médico, al científico a aquel physikos que da origen no solo al físico, también al médico; no en vano, Parménides, el mítico Pitágoras, Empédocles, fueron además de filósofos sanadores.

Las palabras creadoras del poeta son los elementos sanadores del que hace uso el iatromantis (mago, profeta) que abre las puertas al inconsciente creativo capaz, en su ambigüedad esencial, de provocar la revelación de su poder que permanece reprimido. Ambigüedad que rechaza sin demasiados argumentos el discurso conceptual, que, por cierto, olvida la lógica sagrada de la cual procede ella misma y que nos pone en contacto con lo inopinado e indómito de la naturaleza que es, sobre todo, creativa.

Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido III. Francisco Acuyo
No sé hasta qué punto no nos encontramos, en el fondo, ante la consideración patología de lo irracional, cuando es este inframundo de lo inconsciente el que en realidad ordena, organiza creativamente nuestra alma, nuestra psique, al recordar el origen divino o sagrado de donde proviene, pues es aquí donde reconocemos, ancestralmente, que para sanar el ser humano se necesita una fuerza no humana,(2)  y que deviene en todo ejercicio creativo y que basa su potencia en aquel quaero quod impossibile, busco lo imposible, que es en realidad toda creación.

No es mala cosa reconocer junto a nuestro maestro terapeuta, que el sufrimiento, el dolor que nos produce nuestro mal, puede llevarnos al abismo de la nada, y puede ser la senda que nos encamine al reconocimiento del impulso creativo como vía de conformación integral de nuestra individualidad.

Acaso sea hora de atender con inteligencia al por qué la ciencia y el misticismo en la antigüedad en occidente eran algo indistinguible por estar estrechamente vinculados, y que esto tenía un profundo fundamento que, paradójicamente, está siempre en superficie, más cerca de nosotros de lo que podemos imaginar, acaso ocultado por la razón, y que hacía de aquella ciencia una praxis de vida, ahora ya, por desgracia para todos, olvidada. La cuestión acaso más enigmática del proceso creativo radica en que el efecto terapéutico se sucede como un acercamiento numinoso que libera de la maldición de la patología viciada por una razón mal interpretada. La enfermedad, el trastorno mental, adquieren, en su superación, el mismo rasgo extrañamente cercano a una realidad que no está presente sino es en virtud de su superación, y que el científico terapeuta inviste con rasgo apotropaico, utilizando un lenguaje benévolo, agradable, erudito incluso con el que ocultar consciente o inconscientemente esa realidad mágica, numinosa, decíamos de su terapia.

El impulso creativo se sucede en realidad como una terapéutica que no debe ocultar su acercamiento a lo imposible, o lo que es lo mismo, que demuestra que estamos conectados con algo que no siempre somos capaces de clarificar, aunque intuyamos que es algo infinito.



Francisco Acuyo



  (1) Kingsley, P.: ob. cit. pág. 81.
  (2) Ibidem, pág. 96



Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido III. Francisco Acuyo


viernes, 16 de enero de 2026

ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO: "ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" II

Segunda entrega para la sección de Ciencia del blog Ancile, de: Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido II.



ALGUNAS APROXIMACIONES AL TÍTULO: 

 "ARTE, LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO" II



Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido II. Francisco Acuyo




La palabra poética es sanadora. Como lo es todo arte que vive de su espíritu o aliento creador. Lo es porque reconoce el privilegio del habla, porque es uno de los dones divinos más puros.(1)  Porque la palabra poética debe ser cuidadosa en extremo, su exactitud es signo de su excelencia. Debe ser meticuloso, pulcro, diligente el poeta porque en el trasfondo de la naturaleza de lo que dice subyace el dolor de la separación de la fuente origen de todo logos: la presencia irracional de lo sagrado que la razón desgarra y quiere ocultar en lo más íntimo de nuestro inconsciente. La poesía es curación, es terapia porque está para el cuidado no solo de nosotros, también de aquello que nos trasciende, es la therapeia theón que atiende a la divinidad.(2)  Pero, ¿hay algo sagrado? ¿Por qué los grandes filósofos de la antigüedad evocaban e insistían en traer a través de su lógica integradora, el mundo de lo divino como origen? 

    El caso es que esta lógica singular (que los académicos consideran origen de la lógica racionalista actual) se consideraba como un don para el conocimiento profundo de nosotros mismos y para la atención de la conciencia sagrada de la realidad. La verdad es que esta lógica se entiende como revelación, revelación para la comprensión de lo más profundo de nuestra existencia en una suerte de mensaje directo de otro mundo. (3) 

Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido II. Francisco Acuyo

Apurando los límites expresivos y lingüísticos de la poesía, aprendí que la huida de la razón era motivada por una necesidad de descender al infierno de lo irracional, y que ese descenso era imprescindible para, paradójicamente, recobrar algo de cordura, pues este descenso supone  reconocer el orbe de las ilusiones en las que, de consuno, solemos habitar. Comprendí aquello que advertía Friedrich Hordeling: Quien ha pensado lo más hondo, ama lo más vivo.

Este, Arte: la vida en busca de sentido, no es un manual que quiera indisponerse con el fundamento de toda ciencia en la actualidad de occidente, cual es el el de la razón, sino para reconocer que ella misma surge de la fuente prístina, acaso hoy olvidada, de las componendas míticas del mundo antiguo, pues aún subyacen ocultas en su discurso racional, inhibidas tal vez por las exigencias del imperio actual de la razón lógica. De aquellas pulsiones arquetípicas del inconsciente colectivo podía extraerse el pharmaka, el remedio, como pharmakon o encantamiento. Y llevarlo a cabo a través de sus conjuros (epoidan) que se recitaban (sí, recitaban en verso) para la potencial terapia que habría de producir la mejoría o restablecimiento del enfermo.

El arte poética expone la capital importancia de la cualidad evocativa de estos epoidon, conjuros, que no se pueden explicar mecánicamente y que se adecuan a expresiones simbólicas universales. Aquí, el poeta, el artista avezado juega el papel de terapeuta, si no el de daimon (o espíritu guía) que nos avisa que la razón puede crear monstruos; por eso nos pone en alerta del terror (inconsciente) que vive y que puede aflorar en lo más hondo del alma como feroz representación del trastorno metal e incluso de la enfermedad orgánica.

En próximos post abundaremos sobre los contenidos de este Arte, la vida en busca de sentido.



Francisco Acuyo



  (1) Kingsley, P.: Catafalco, Carl Jung y el fin de la humanidad, Atalanta, Gerona, 2025, pág. 34.
  (2) Ibidem, pág. 37.
  (3) Kingsley, P.: Realidad, Atalanta, Gerona, 2021.




Algunas aproximaciones al título: Arte, la vida en busca de sentido II. Francisco Acuyo