jueves, 12 de noviembre de 2015

REVISTA ENTORNO LITERARIO, NÚMERO 1, PRESENTACIÓN

Traemos para nuestra sección de Noticias, en el blog Ancile, la presentación del número 1 de la revista Entorno Literario, en su blog de mismo nombre, publicada por Entorno Gráfico Ediciones, en su primer número inaugural. 


Revista Entorno Literario, nº 1, Ancile


Adjuntamos todos los datos Después de algunas vicisitudes y problemas ajenos a la voluntad de los responsables de la edición de la revista, al fin verá la luz el primer número de la revista Entorno Literario. Se presentará el día 11 de diciembre, a las 20.00 horas, en la sede del Palacio de los Condes de Gabias, de la Diputación de Granada.  En la presentación de dicho número estarán, José Antonio Rodríguez y Francisco Acuyo, directores de la revista, los poetas Manuel García y Virgilio Cara, integrantes del Consejo de Redacción. Adjuntamos algunas páginas, portada e invitación para el evento. Aquí ofrecemos una breve muestra con lo que podrán deleitarse en unos pocos días: Un fragmento de un poema de Carlos German Belli y un poema de en francés de Manuel Machado, en posterior traducción del poeta Manuel García, así como alguna de las fotos de Lola López-Cózar que se integran en este número.





Revista Entorno Literario, nº 1, Ancile


REVISTA ENTORNO LITERARIO, NÚMERO 1, PRESENTACIÓN


Revista Entorno Literario, nº 1, Ancile



Revista Entorno Literario, nº 1, Ancile



Esas palabras de barroco estilo
cuando elevadas vuelan por los aires,
dichas de viva voz a plenitud
suelen asumir una cara extraña
ante el oyente a quien van dirigidas,
y de improviso allí paralizadas,
lejos del par de oídos
perennemente atentos todo el día,
y del excelso seso acto seguido,
cuán lejos de uno y otro,
que las ricas palabras se transforman
en inasibles cosas extraviadas
en el éter sin límite por siempre.
Y sorprendido allí el ansioso oyente
sin poder captar siquiera algún
átomo del poema retumbante,
que aunque sonoro nadie lo comprende,
y el tema yace dentro de sí mismo,
yendo raudo en volandas por el aire,
no agua ni fuego, no,
y en dirección opuesta a los oídos
que ansiosamente aguardan verso a verso,
aquí a los cuatro vientos
leídos en un acto muy solemne,
aunque sin llegar nunca a su destino,
por el lenguaje a cada rato oscuro.


Carlos German Belli (fragmento del poema)






LA VIE...







Ni vice ni vertu dans ma course incertaine.
Ma vie est un regret de ne rien regretter
Et, promenant l’horreur de ma peine sans peine,
je vais maudit du Ciel ainsí que de l’Enfer.

Des’ébauches d’amour, de la haine pour rire…
des biens, des maux, sans trop démêler la saveur,
de plaisirs aigre doux, des lyriques martyres…
Car j’ai peur de la joie comme de la doleur.

Je me suis arrêté à toutes les frontières
et je n’ai pas goûté la paix d’un seul pays,
la terre qui délasse ni l’eau qui désaltère.

A attendre le soleil il s’est fané mon lys.
J’arrive où l’on ne sait… Et, sur la fin, je vois
qu’il faudrait parcourir la route une autre fois.




Manuel Machado



LA VIDA




Ni vicio ni virtud, en mi carrera incierta
de no lamentar nada mi vida es un lamento,
y, paseando el horror de mi pena sin pena,
ni me bendice el cielo ni me quiere el infierno.

No desdeño la risa ni el amor lo adivino...
ni de bienes ni males... no me ocupa el sabor
de juergas agridulces ni líricos martirios...
Me asusta la alegría tanto como el dolor.

Yo, que me he detenido en todas las fronteras,
la paz no he disfrutado de ni un solo país,
la tierra que descansa o el agua que consuela.

Por esperar el sol se marchitó mi lis.
Yo no sé dónde voy. Y al final sólo sé
que habrá que recorrer el camino otra vez.






versión de Manuel García








Revista Entorno Literario, nº 1, Ancile

miércoles, 11 de noviembre de 2015

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA, SEGUNDA ENTREGA DE, NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA, DE TOMÁS MORENO

Para la sección de Microensayos del blog Ancile, traemos la segunda entrega de, Necesidad de la filosofía, bajo el título de, El nacimiento de la filosofía, del profesor y filósofo Tomás Moreno, en una temática de candente actualidad en los momentos en los que la filosofía (acaso bajo el nefando influjo de ese no menos nefasto e inculto neopositivismo  radical de muy baja estofa que nos inunda bajo la influencia hipnótica de las nuevas tecnologías) empieza peligrosa e injustamente a ser cuestionada en nuestro sistema educativo.


El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno



EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA



El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno


II. El Nacimiento de la Filosofía
Grecia, las “póleis” griegas de los siglos VI al III a. de C., desde la Jonia o la Magna Grecia hasta Atenas o Alejandría, constituyen el marco espacial en el que se va a construir todo el edificio de nuestra cultura. En ellas se realizaron los cimientos verdaderos de nuestro arte y  de nuestra literatura (esto es, de nuestra música, pintura, escultura, y arquitectura y de nuestra épica, lírica, tragedia e historia como géneros de expresión estética y literaria).
            Nuestra racionalidad lógico‑científica –manifestada como lógica, filosofía,  cosmología,  medicina, psicología o como física,  astronomía y  geometría etc.- allí tuvo su despertar e igualmente nuestra racionalidad política también encontró su origen en esas póleis. Los conceptos de democracia, “politeia” o constitución, “polis”, “política”, “demos”, y los diferentes regímenes o tipologías políticas. Nuestros mitos arquetípicos e ideales, nuestros valores, modelos, géneros culturales, nuestras categorías conceptuales, nuestra “paideia”, e incluso nuestra propia “religiosidad”, judeo‑cristiana de origen, se encuentra filtrada por categorías filosófico‑ontológicas de raíz griega (Por eso Nietzsche llegó a definir al Cristianismo como “platonismo para el pueblo”).
            Jean Pierre Vernant, en “Mito y Pensamiento en la Grecia Antigua”, resumió certeramente esta gran aportación helénica con estas palabras:
“En el espacio de algunos siglos, Grecia ha conocido, dentro de su vida social y espiritual transformaciones decisivas. Nacimiento de la ciudad y del derecho -advenimiento, con los primeros filósofos, de un pensamiento de tipo racional y una organización progresiva del saber en un cuerpo de disciplinas positivas diferenciadas: ontología, matemáticas, lógica, ciencias de la naturaleza, medicina, moral, política -, creación de nuevas formas de arte, respondiendo los diversos modos de expresión, así inventados, a una necesidad de hacer auténticos aspectos hasta ahora desconocidos de la experiencia humana: poesía lírica y teatro griego en las artes del lenguaje, escultura y pintura concebidos como artificios imitativos en las artes plásticas”.
            Todas estas innovaciones, en todos los dominios de la humana experiencia, marcan un cambio de mentalidad tan radical y profundo, que representa el nacimiento del hombre occidental, la eclosión

El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno, Ancile

verdadera del espíritu, con los valores que nosotros, los occidentales, reconocemos en este momento:
“De hecho, las transformaciones no atañen solamente a los avances de la inteligencia o a mecanismos del razonamiento. Del ‘homo religiosus’  de las culturas arcaicas, a este hombre político y razonable, hacia quien apuntan las definiciones de Aristóteles, la mutación pone en tela de juicio los grandes cuadros del pensamiento y todo el espectáculo de las funciones psicológicas: modos de expresión simbólica y manejo de signos, tiempo, espacio, causalidad, memoria, imaginación, organización de los actos, voluntad, persona, todas estas categorías mentales se encuentran transmutadas en cuanto a su estructura interna y su equilibrio general”.
            Trataremos  pues, de analizar y describir cómo en las Ciudades‑Estado de la Antigua Grecia se encuentra el acta de nacimiento de nuestra triple racionalidad: filosófica, científica y política.

III. La pregunta por los orígenes y la génesis de la racionalidad occidental
La pregunta por los “orígenes” no es superflua ni gratuita, y tampoco es necesariamente anticuaria o arqueológica; sobre todo si estos orígenes han influido  sobre la posterior evolución de las ideas. Es evidente que los problemas filosófico‑políticos no han surgido súbitamente de la nada, que hay una “continuidad” histórica en la actividad y en el pensamiento filosófico‑político de nuestra tradición intelectual, de manera que la reflexión filosófica y política del presente es, de alguna forma, producto, "resultado" de la filosofía que le ha precedido. Es por eso por lo que Bertrand Russell, en “La Sabiduría de Occidente”, afirma que  “es inútil penetrar en la esfera del pensamiento filosófico si se cortan los lazos que nos unen a los grandes pensadores del pasado”.         Pero es que, además, en un sentido formal, toda la Filosofía Occidental es Filosofía griega y, en este sentido, Heidegger, en “¿Qué es eso de Filosofía?” llegó a afirmar que la comprensión de la naturaleza de la filosofía sólo podría ser posible si conversáramos con el pensamiento del mundo griego.

“El nombre de ‘filosofía’ si verdaderamente oímos la palabra y meditamos lo oído, nos llama hacia la historia de la procedencia griega de la filosofía. La palabra ‘filosofía’ está, por así decir, en la partida de nacimiento de nuestra propia historia, podemos aún decir en la partida de nacimiento de la época actual de la historia universal que se llama época atómica. Por ello sólo podemos preguntar la pregunta: ¿Qué es eso de filosofía?, si accedemos a una conversación con el pensar de la helenidad”.
           
            La mirada hacia su pasado, y especialmente hacia su nacimiento, se constituye en requisito imprescindible para comprender y asumir su significado en el momento histórico presente: en el caso

El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno, Ancile

concreto que nos ocupa, la filosofía posterior, es, en esencia, una serie de comentarios, unas veces favorables, otras hostiles, acerca de sus comienzos. Y es que el pasado, como nos señala Ortega y Gasset en  “La Historia como sistema”, sobrevive en el presente, no bajo la forma de recuerdo sino bajo la forma de realidad: “La Historia es ciencia del más riguroso y actual presente..., pues el pasado es la fuerza viva y actuante que sostiene nuestro hoy [...]. El pasado no está allí, en su fecha, sino aquí en mí. El pasado soy yo, ‑ se entiende ‑, mi vida”.
            La Filosofía surge en las colonias griegas del Asia Menor, al Este de Grecia continental, en las ciudades comerciales‑portuarias de Jonia, Mileto, Éfeso, Halicarnaso, Clazomene hacia el siglo VI a.C., entre el Oriente civilizado y el bárbaro Occidente. Representa un nuevo tipo de saber, una nueva forma de enfrentamiento del hombre con la “realidad” para formalizarla culturalmente; una formalización cultural del mundo que se opone y supera a los otros modos de formalización cultural vigentes hasta ese momento (la formalización cultural mítico‑mágica o la religioso‑sapiencial).
            Y fueron Tales de Mileto y los filósofos Jónicos quienes inauguran esta nueva forma de saber. Tales de Mileto pasa por ser el primer filósofo griego, con él se inicia un proceso de secularización, de desmitificación y de racionalidad crítica que, con el paso del tiempo, dará lugar al nacimiento de la ciencia occidental. Con su aparición se produce en Grecia una revolución o conmoción cultural de incalculables consecuencias, que representa, en expresión de Wilhelm Nestle, el “tránsito del mythos al logos”; esto es: el salto desde una cultura mágico‑catártica o mítico‑religiosa a una cultura lógico‑crítica y racional.
            Por su parte, Werner Jaeger, en “Paideia. Los ideales de la cultura griega”, ha precisado que no hay una coincidencia temporal o cronológica exacta entre el comienzo del pensamiento filosófico y el fin del pensamiento mítico, ya que, lógicamente, este tránsito no fue brusco ni abrupto. Mito y racionalidad filosófica emergente cohabitan durante largo tiempo; se trata de un “proceso”, no de una mutación milagrosa y repentina.     Además en el “mythos” existía germinalmente una cierta sabiduría protofilosófica en cuanto ordenación inteligente del caos natural. Ambos, mhytos y logos, se interfecundan (y la mejor prueba de ello es la obra de Platón). Para Werner Jaeger  la intuición mítica sin el elemento formalizador del logos es ciega, mientras que la conceptualización lógico‑racional sin el núcleo viviente de la intuición mítica resulta vacía. Antes de Tales de Mileto, esto es, antes de la aparición de la filosofía, existía en Grecia una manera “pre‑filosófica” de pensar: el Mito.
            Sus representantes, mitólogos, teólogos, poetas, fueron Homero, Hesíodo, Teognis, Píndaro, Ferécides, Museo, los Órficos. Esta forma mitológica de pensar ejercía unas funciones muy precisas e

El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno, Ancile

insoslayables: el hombre necesitaba "vitalmente" instalarse en el mundo‑universo con una cierta seguridad. El mito fue el instrumento mental para esa instalación o acomodación del hombre.
            En efecto, ante una realidad hostil, amenazante, misteriosa, desconocida, el hombre necesitaba, de alguna manera, tratar de vencer la ignorancia y explicarse el mundo entorno; liberarse del miedo existencial y neutralizar su angustia. Y para  ello ‑careciendo todavía de categorías conceptuales más maduras y racionales‑ se verá necesitado de utilizar categorías imaginativas, trans-conceptuales, mítico‑mágico‑religiosas (imágenes, símbolos, mitos, ritos, relatos, leyendas, mitologemas). Esto es: explicaciones simbólico‑poéticas de carácter antropomórfico y animista de los fenómenos de la realidad natural o humana; explicaciones que afirman la existencia de agentes divinos o sobrenaturales ‑ agentes causales personales ‑ dotados de propositividad, voluntad e intencionalidad, que serían los responsables últimos de todos los acontecimientos: la vida y la muerte, el nacimiento y la esterilidad, la salud y la enfermedad, la buena o mala cosecha, la desgracia o la felicidad, la lluvia, la sequía, la tormenta, el bien o el mal, tendrían en ellos su origen y explicación.
            Pero una serie de modificaciones ‑culturales, económicas, sociales, políticas, religiosas, etc.‑ operadas en el seno de las póleis griegas del Asia Menor, en ese concreto momento del VI antes de C. va a posibilitar la sustitución de esas “explicaciones mitológicas” por otras de carácter lógico‑racional o filosófico. En efecto, lo importante en Tales no es tanto “lo que dice” (que el origen o principio de todas las cosas es el agua; o que todo en la physis –naturaleza- “está lleno de daimones”) sino la actitud intelectual desde la que “dice eso que dice”: una actitud racional para tratar de explicar la physis.
            Porque “lo que dice” Tales ya había sido dicho, con otro lenguaje, por los mitólogos anteriores y por las antiguas cosmogonías que también habían señalado el agua como principio generador de todas las cosas... pero “personificada y divinizada” bajo el nombre del dios Océanos, en Homero; o de los dioses acuáticos Tiamat y Apsu en el Poema Babilónico de la Creación, el “Enuma Elis(“Cuando allá en lo alto”).
El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno, Ancile            Lo característico, pues, de la filosofía frente al mito es que los primeros filósofos, Tales de Mileto entre ellos, formularon a la naturaleza preguntas cosmológicas‑físicas; esto es: preguntaron por la “arjé”, por el principio primero, físico‑natural, observable, del que todas las cosas de la physis proceden y al que todas retornarán. Tanto esas preguntas, como sus respuestas correspondientes, pudieron ser

ingenuas, pero fueron, esencialmente, racionales. Con ello las anteriores preguntas y respuestas cosmogónicas, teogónicas o antropogónicas, formuladas por mitólogos y poetas quedaron anuladas o invalidadas.      Preguntar por la “arjé” en esos momentos, era verdaderamente un acto de subversión puesto que con ello se cuestionaba la ideología, la interpretación oficial mítico‑olímpica imperante  en esa sociedad.  Werner Jaeger, en su obra “La Teología de los primeros filósofos griegos”, afirma por eso que, con la aparición de la Filosofía los ‘mythoi’ han perdido su valor de realidad”. Benjamin Farrington, por su parte,  en “Ciencia y política en el mundo antiguo”, considera que los cosmólogos presocráticos constituyen “el primer esbozo de investigación científica sobre el Universo”; y, finalmente, K. R. Popper, en su insuperada “Lógica de la Investigación científica. Conjeturas y Refutaciones”, señala que los jónicos representan  “el primer anuncio de Racionalidad crítica” de la tradición cultural occidental. Los primeros filósofos griegos tomarán a la physis, a la naturaleza, como objeto esencial de su reflexión y de su investigación: serán por lo tanto: físicos, “physiologoi”.



                                                                                                        Tomás Moreno




El nacimiento de la filosofía, Tomás Moreno, Ancile



lunes, 9 de noviembre de 2015

DIEGO CANCA, " MI DESNUDA REALIDAD", EN ENTORNO GRÁFICO EDICIONES

Traemos para nuestra sección Editoriales amigas, la última entrada del blog de la revista Entorno Literario, que lleva el libro del artista Diego Canca, Mi desnuda realidad, publicado por la editorial Entorno Gráfico Ediciones.




Para la nueva sección Publicaciones de Entorno Gráfico Ediciones, del blog de la revista Entorno LiterarioMi desnuda realidad, del artista Diego Canca, libro de gran formato en pastas duras cuya edición es francamente espectacular. Está dotado de la tecnología NFC para lectura en smartphone. Desde aquí os animamos a que le echéis un vistazo y veáis que merece la pena su adquisición. Ofrecemos unos textos sobre el autor y sobre el libro en forma de sinopsis, así como las palabras del propio autor y de José Luis Gómez Barceló, A.C. de la Real Academia de Bellas Artes de S. Telmo, así como unas reproducciones de los espléndidos contenidos que porta esta extraordinaria publicación.



ENTORNO GRÁFICO EDICIONES PUBLICA, 

MI DESNUDA REALIDAD, 

DEL ARTISTA DIEGO CANCA



Diego Canca, Ceuta, 1948




Desde muy temprana edad se desata su pasión por el arte. El lápiz se convierte en su fiel compañero hasta el día de hoy hasta el punto de creerse que nació con seis dedos: uno de ellos de madera y grafito.
Pronto entra en contacto con el mundo de las galerías de arte y su obra se expande por distintos puntos del planeta: Nueva York, Berlín, Franfurl. Gante. Londres ... y. por supuesto la península española, acogen su obra a través de las numerosas exposiciones realizadas.
Numerosos premios avalan su trayectoria y "Mi desnuda realidad" se convierte en el tercer y más importante libro dedicado a su obra. Dibujante, pintor, grabador, escultor y escritor. Un artista que va por la vida como un principiante, sin dejar de investigar opciones nuevas que le lleven a desarrollar cuanto se cuece en su cabeza.


El día que nací yoóleo sobre lienzo pegado a tabla




MI DESNUDA REALIDAD



Carmina burana, óleo sobre lienzo pegado a tabla

Platón aseguraba que el artista era un “Hombre Dios”, un ser afectado de “Locura Divina” que alcanzaba valores inmensurables en sus creaciones.
Sin entrar en confirmar o discutir esas aseveraciones sí me atrevo a decir que los mundos por los que transita el artista nada tiene que ver con los que elige el resto de la gente. sin que ello signifique que es mejor.
La osadía del artista le lleva a expresarse libre de manifestaciones ideológicas y autoritarias. No necesita más que sentir, desarrollar y plasmar los mundos desvelados en su interior para representarlos a través de medios que puedan ser percibidos por los sentidos de quienes se acercan a su obra.
Este libro pretende aglutinar esos mundos en los que me he adentrado en todos estos años. El resultado de estas incursiones son las obras que en él aparecen. No están todas, pero las que están son una reproducción de mis fantasías creativas. Vivencias plasmadas con distintos medios, casi todos aquellos con los que se puede hacer arte, incluyendo corazón, cabeza. mano y jirones de piel que quedaron en cada obra.


Diego Canca






Mi desnuda realidad, Diego Canca, Ancile
Carcelero, carcelero, óleo sobre  tabla




 EL UNIVERSO CREATIVO DE DIEGO CANCA
(FRAGMENTO)



Mi desnuda realidad, Diego Canca, Ancile
La vieja alacena, óleo sobre  tabla



Diego Canca está abierto siempre a lo nuevo. Lo demostró cuando se enfrentó a la obra gráfica con técnicas pioneras, plasmando tanto atmósferas imposibles, como abstracciones llenas de encanto. Esos grabados que no nos podían faltar en la exposición y que nos envuelven como las brumas de los levantes de su tierra, de Ceuta.
Ahora vuelve a ello con algo mucho más difícil: el arte digital. Y al oírselo contar, es como si  escucháramos a un niño que acaba de descubrir lo que se puede hacer con una caja de acuarelas y un cuaderno. Porque Diego, cuando se ilusiona, lo hace con esa misma ingenuidad, con ese mismo amor por lo que hace, y ahora lo está. Está entusiasmado.
La obra digital de Diego es de limitadísima tirada, con materiales de primera calidad, en los  que plasma su creación, a la que ha dado a la luz en su tableta, con sus lápices, como si estuviera trabajando en su blog, con carbones y colores. Luego, el montaje sobre aluminio convierte su obra en algo sorprendente y lleno de fuerza.
El seguidor de este artista poliédrico va a poder entender su preocupación por el espacio, los  volúmenes y las formas cuando vea sus tallas en madera de juventud, los modelados y bronces a los que se enfrenta hoy.
El amigo de este hombre sensible va a poder reconocer su necesidad de expresión con pala-
bras en sus títulos, y con pensamientos en sus piezas, y lo hará igualmente cuando lea los poemas que acompañan a algunas de ellas.
Descubrirá a una persona madura intelectualmente. A un hombre sereno, cálido, perseverante. A un artista con mucho que enseñar y muchas ganas de aprender. Porque de lo uno y de lo otro no se puede uno cansar nunca, y él no lo hace.
Así es la obra de Diego Canca. Así es el propio Diego Canca.



José Luis Gómez Barceló
A.C. de la Real Academia de Bellas Artes de S. Telmo






Mi desnuda realidad, Diego Canca, Ancile

viernes, 6 de noviembre de 2015

HAIKUS DE LA ALHAMBRA, DE FRANCISCO ACUYO, 2ª EDICIÓN AUMENTADA EN "EL TORNO GRÁFICO"

Extraemos del blog de la revista Entorno Literario el post titulado Haikus de La Alhambra, 2ª edición aumentada, y que nosotros traemos para nuestra sección Editoriales amigas.





 Para la habitual sección Libros del Entorno Literario del blog de la revista de mismo nombre, proponemos hoy el nº 7 de de la colección El torno Gráfico de la editorial Entorno Gráfico Ediciones, la segunda edición de Haikus de La Alhambra, del poeta Francisco Acuyo, con fotografías de Francisco Fernández.



Haikus de la Alhambra, Francisco Acuyo, Ancile



 HAIKUS DE LA ALHAMBRA, DE FRANCISCO ACUYO,

 2ª EDICIÓN AUMENTADA

EN "EL TORNO GRÁFICO"



Haikus de la Alhambra, Francisco Acuyo, Ancile



Segunda edición de Haikus de La Alhambra, publicado por la editorial Entorno Gráfico, con poemas de Francisco Acuyo y fotografías de Francisco Fernández, que tiene como novedad, además de la oferta de poemas y fotografías nuevos, su edición en tecnología NFC (La tecnología avanza a pasos agigantados y el sector editorial español se ha aliado con ella y una editorial granadina tiene un nuevo e innovador producto, la inclusión de chips NFC que pueden interactuar con los actuales smartphones y que además están logrando que los libros tradicionales puedan llegar a un público que hasta ahora no podía disfrutar de ellos, las personas ciegas.)

Nota editorial:

En esta segunda edición de los Haikus de la Alhambra, agotada ya la primera en muy poco tiempo, ofrecemos, como atractiva novedad a su primorosa publicación inicial, unas pocas composiciones nuevas del poeta Francisco Acuyo, adjuntas como primicia singular, a algunas fotografías no incorporadas en la primera y muy celebrada selección del profesor y fotógrafo Francisco Fernández que, en su momento, integrara la primera edición; conjunto de poemas y fotografías que en modo alguno desmerecerá el cuidado, vigilancia y delicada y dedicada entrega de nuestra editorial para la consecución de esta nueva versión impresa de los Haikus de la Alhambra. Para tal fin, encontramos el beneplácito y generosa dedicación tanto por parte del poeta como del fotógrafo, así como de todos los que son responsables del diseño, maquetación, impresión y encuadernación de nuestra editorial. Esperamos que tenga  tan buena acogida por parte de crítica y público lector en esta ocasión como lo fuera en la anterior divulgación impresa. En cualquier caso nos queda la satisfacción de obsequiar a quien sepa apreciar una labor tan excelsa en lo creativo como muy elaborada en el resultado material llevado a término en la consecución de este librito, que tú, imprescindible lector, ahora tienes para tu juicio, reflexión y deleite, entre tus curiosas o avisadas manos.




Fragmento de la introducción

[…] Si en la tradición china la simbiosis entre pintura (como wu-sheng-shipoesía silenciosa) y la poesía es algo del todo natural, además de los antecedentes occidentales reflejados en la locución horaciana ut pictura poesis, en este caso concreto se verá referenciada o emparentada con la fotografía artística, lo cual no debe resultar al oído avisado armonía perturbadora, sino muy al contrario, música concorde para el espíritu sensible a la más elevada cadencia y eufonía que proporcionarse puede. El tiempo y el espacio penetrados delicadamente por amabas artes, en su conjunción, deben alzarse a los ojos, al oído y al entendimiento del espectador, con naturalidad y avenencia equilibradas, conformando una suerte de música duradera que se une a la imagen como parte de un todo semiótico que invita a cada lenguaje (lenguaje poético y plástico, como parte de ese todo) a nutrirse creativamente de forma mutua.
 Las deudas con la tradición poética china son, pues, también ostensibles en la concepción de este breve poemario, no pasó desapercibido para quien les habla la concepción de lü-shi en cada breve conjunto poemático, el mínimo completo siempre estuvo en la mente de quien suscribe modestamente estos poemas, con las variantes métricas que ofrece en cada poema, que opta por los tres versos y no por los cuatro habituales (si bien siguiendo la composición en versos pentasílabos y heptasílabos), no debiendo obviarse (como así sucede en la composición china), la situación o ausencia de las  correspondientes cesuras en los versos.  […]










Tenue pincel
pinta luces y sombras                                                                       
sobre el laurel.


De sombra, enhiesto
surtidor, el ciprés                                                                  
mana del cielo.




    En el estanque,
la eternidad se mueve                                                                      
por un instante.




Estatua: espectro
que fue del devenir                                                                          
un movimiento.




Arde el naranjo.
La calima consume
áurea el espacio.




A la baranda
del mirador se asoma                                                                       
una fragancia.




EL petirrojo
la tarde porta sobre
su pecho docto.





ARDE en el agua
el espíritu alado                                                                                           
de la distancia.




Sobre los muros,
arrocabes y fuentes                                                                                      
arde el crepúsculo.





El tiempo va
sobre la tarde hacia                                                                          
la eternidad.



Francisco Acuyo






Haikus de la Alhambra, Francisco Acuyo, Ancile