lunes, 28 de octubre de 2013

POÉTICA DE LO RACIONAL INCONSCIENTE II

Después de una temporada centrado en la poesía, sobre todo en la que tuvo como primordial referencia a la que habría de seleccionarse para la antología La luna en verso, con motivo de La noche en blanco de Granada, retomamos el pulso normal en nuestro blog, e iremos incorporando toda suerte de entradas con temas muy diferentes, tal y como era costumbre con anterioridad. Así toca hoy seguir hablando de la Poética de lo racional inconsciente, en su segunda entrega.

Poética de lo racional inconsciente 2, Francisco Acuyo




POÉTICA DE LO RACIONAL INCONSCIENTE II







SIN ENTRAR AÚN EN la dimensión propiamente poética, sí adelantaremos una suerte de reflexiones que, al amparo del pensamiento salvaje, pueden resultarnos de sumo interés para nuestros propósitos expositivos. Así, el que posee un conocimiento científico (y conceptual) trata siempre de abrirse nuevas vías para situarse más allá, contando con el otro mensaje de un potencial interlocutor, mas el que es dueño, sin embargo, de la ciencia de lo concreto  se orientará de manera bien distinta: permanece más acá, recogiendo y coleccionando los mensajes ya trasmitidos previamente, y todo de tal manera que, puede establecerse una distinción tal que: el científico opera con conceptos que quieren ser de forma total y definitiva transparentes a la realidad, mientras que el segundo procede mediante signos que exigen un rasgo de humanidad que permanezca incorporado (integrado) a aquella realidad.

      No resultará del todo arriesgado decir que: si el pensamiento mítico trabaja con estructuras mediante la disposición de acontecimientos (o residuos de acontecimientos),  la ciencia, siempre en marcha, insta a la creación gracias a las estructuras que genera en forma de hipótesis y teorías, de donde podemos constatar hasta qué punto la poesía, como forma de arte singular que viene a presentarse en la intersección del conocimiento científico y del pensamiento mítico-mágico, se presenta como una suerte de habilidad enigmática que invita a comunicar un conocimiento interno y otro externo, una estructura y un acontecimiento, un ser y un devenir que evidencie, a través de su propuesta creativa (el poema), que es apta para el orden de una estructura y el orden de un acontecimiento. De este diálogo particular puede advertirse una anticipación del mensaje (y que ya detectara Jakobson) tan característica de la denominada función poética,  mas todo esto al margen del reconocimiento del precario equilibrio entre la estructura y el acontecimiento, la necesidad y la contingencia, que incidirán hacia uno u otro lado, por motivaciones debidas al estilo, las corrientes (modas) o las condiciones sociales.

      Por otro lado, las clasificaciones totémicas señaladas sabiamente por Levi-Strauss, van a manifestar la captación de un doble aspecto que puede hablarnos también de la naturaleza del fenómeno poético: el
Poética de lo racional inconsciente 2, Francisco Acuyo, Ancile
Claude Levi Strauss
afectivo y el intelectual. Es así que aquellos seres del pensamiento indígena se vierten como seres vivos que (como la poesía en su carácter vívido y orgánico) se ofrecen al hombre con el fin de determinar una suerte de raro y vivo parentesco.

      De las taxonomías indígenas puede deducirse una lógica que muy bien hubiere podido servir de base a modernas clasificaciones, este detalle, a nuestro juicio, es parte también de una razón paradójica que puede compartirse con aquella otra que, para la poesía, según veremos, tantas veces y de forma tan sutil como espontánea nos asombra y que, tanto intelectual como espiritualmente, da fruición y nos conforta.
      Podemos observar que aquellas relaciones estructurales detectadas en el ámbito de la lingüística (estudiadas ejemplarmente sobre todo por los formalistas rusos)  y que se manifiestan en el lenguaje poético sobre todo para establecer toda aquella suerte de relaciones que vienen a concurrir (en paralelismos, recurrencias -sintácticas, fonéticas...-) de tal guisa que, para su interpretación, si no estrictamente correcta, al menos aproximada, tendríamos que aceptar que aquella (la poesía), se instala en un sistema de referencia global que permitiría para su exégesis una homológica percepción, la cual, nos hará percibir que, si bien la poesía y sus elementos acaso no tienen por qué ser lo mismo a lo largo del tiempo, sí parece observar una igualdad en las relaciones de las singulares estructuras (lingüísticas: sintaxis, fonética, gramatical, semántica...) que la fundamentan.

      Hemos de considerar que la dinámica de las lógicas totémicas ofrece una, cuando menos, curiosa analogía con aquello que nosotros denominamos lógica poética (concepto sobre el que profundizaremos de forma inminente), la cual, diríase impulsa en el receptor con un (sublime) aliento e inteligencia (¿inmemorial?) para afectar de forma totalizadora su capacidad de percepción, pues las relaciones y equivalencias que mantiene en su discurso son capaces de mantener una variada( e incluso ingente) gama de funciones al servicio de aquella función primordial y que es determinante de sí misma, es decir, de la función poética; 21 lugar desde donde podemos también observar, privilegiadamente, las oscilaciones entre la estructura y el acontecimiento, la sincronía y la diacronía, entre la lógica y la estética, todo lo cual demuestra la riqueza de su fenómeno y que, a duras penas, podría entenderse por la visión o atención de uno sólo de sus múltiples aspectos.

      De manera similar creemos distinguir que  manera en cómo actúa el operador totémico cuando funciona como distintivo, en la poesía en su singularidad estética (y en su especial dinámica)  e incluso lingüística, se vierte como mediador entre la naturaleza y la cultura: y es que invoca una homología entre aquellos rasgos que diferencian aquellos que, acaso sean propios de la cultura (y la sociedad) y que se ofrecen impuestos, de aquellos otros que son percibidos como propios de la naturaleza, a consecuencia de todo lo cual el poeta viene a forjarse (como hombre en contacto con esta fenomenología) precisamente a través de las relaciones entre naturaleza y cultura, produciendo en el seno de las peculiaridades de su ser modificaciones, mas en virtud de sus propias relaciones sociales, éticas, filosóficas, científicas y estéticas.

Poética de lo racional inconsciente 2, Francisco Acuyo, Ancile      La poesía participa de aquella expresión sensible de una codificación objetiva  que el hombre dispone para entender y disponer de manera intuitiva la diversidad y discontinuidad última de lo que la realidad ofrece, y en virtud de aquellas características percibidas, lo que aquella (la realidad, decimos) en última instancia sea, mas siempre con la particularidad de que el conocimiento poético no puede concebir una taxativa clasificación que separe estancamente aquella diversidad y discontinuidad del mundo, sino que se vierte como una continuidad en perpetua transición que, acaso puede representarse, como momentos o etapas; garantizando esto, no obstante, una clasificación, una taxonomía global de la percepción y lógica poética siempre dinámica, que se estructura sobre un eje de homogeneidad que garantiza su unidad plenamente. Así, en poesía, es posible (puede observarse en su discurso) el paso de especie a categoría; además de no ofrecer ninguna contradicción entre el sistema en el cual se estructura y el léxico a través del cual desciende a las diferentes dicotomías, y es que el universo en poesía está representado en forma de un «continuum» que viene a componerse en oposiciones sucesivas

      Es así que las clasificaciones detectadas en la poesía tienen en común con las diversificaciones totémicas, que ofrecen una noción de humanidad sin fronteras universalizando su fenomenología y funcionamiento, y donde lo importante ya no es clasificar, sino poner los nombres.

      No debe pues, parecernos cosa extraordinaria, observar, por un lado: el carácter sistemático que estructura a la poesía en virtud de las relaciones que la integran, así muestra de forma evidente tanto su coherencia interna, como su capacidad (tantas veces considerada como inaudita) de extensión; y por otro, ver  la columna vertebral que la sostiene, y que está expresa en su capacidad de conectar o cohesionar lo general y lo específico, lo abstracto y lo concreto.




Francisco Acuyo




Poética de lo racional inconsciente 2, Francisco Acuyo, Ancile

LA POESÍA DE NORA NANI PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

La poesía de la poeta argentina Nora Nani la traemos desde el blog de La noche en blanco de Granada a nuestras páginas. 
Enlace al blog de La noche en blanco de Granada.


Hoy recogemos la poesía de Nora Nani, poeta de Leones, Córdoba, Argentina, para el blog de La noche en blanco de Granada, en su sección de Poesía para este evento.




LOS VERSOS DE LA POETA NORA NANI 
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA





NORA  NANI (1946, Leones, Córdoba, Argentina)
Ha publicado los siguientes libros: “Ciruelas” edición de la autora, 1970;  “Los funerales de la sangre”, editorial Antares, Córdoba, 1975;  “Diré tu nombre”, editorial Milton, Buenos  Aires, 1982;  “Maneras del silencio”, edición de la autora, Buenos Aires, 1990 y “El libro de la lluvia”, en formato e-book, editorial  E-mooby, Portugal, 2011.
Ha colaborado en numerosos medios de comunicación de Argentina y del extranjero e integrado varias antologías nacionales e internacionales. Publica su obra en las redes sociales (Facebook) y en diversos sitios literarios de la Web.
Actualmente se encuentra dedicada exclusivamente a la poesía y a la floricultura.


PÉRDIDAS



Sé que ando buscando algo.
A veces lo percibo
por el ojo fugaz del costado
y es una sombra que desaparece.
Miro por las ventanas y atisbo el misterio
pero ya mis ojos se fueron
y el regreso es insondable.
Me quedan estrías en el alma.
Algo que desaparece a cada instante.
Pedazos de mí quizás
que legué a otras vidas
y que persiguen su totalidad desmembrada.
Pero me disfrazo en el sueño cotidiano.
Pierdo cuadernos,
maletas,
ropa, lápices,
direcciones.
Pierdo teléfonos, botones,
billeteras,
recuerdos.
Ato la cola de Pilatos
como me enseñó mi madre
y hago que busco.
Nunca encuentro nada.
Pero sigo perdiendo.
Pierdo amores,
sangre, huesos, nostalgia.
Sólo esta me devuelve un Pilatos compadecido.
Y en la nostalgia
sueño otras vidas que se me fueron,
desato el pañuelo
y me despierto con la certeza
de que algo más
se me ha ido para siempre.



ALBA



Espero con ansias la primera luz del día.
Yo, que fui matriarca de la noche,
sol de los bodegones,
poema en el ripio,
hoy me he vuelto pájaro.
Salto al alba y  calzo mis memorias.
Incluso
me acuesto temprano
para que el sueño
me apresure el reencuentro.
Y saludo la lenta dilución de las estrellas,
al rayo que aparta con su plumero de ángeles
la rutina de las sombras,
a  los verdes que desmerecieron su tutela
en la oscuridad del vértigo.
Yo no sé qué haría si fuera ciega.
Toda la luz que veo está afuera.
Toda la luz que pienso está afuera.
Toda la luz que siento está afuera.
¿Será posible
penetrar el corazón de la luz
o dejar que ese mismo corazón
encandile mi sangre?
¿Mirar con los ojos del alma
y  que todo proceda del recuerdo?
¿Qué sienten los ciegos
cuando una flor se abre?
¿Qué sienten
cuando los cielos abren sus telones empurpurados
y se desgajan en círculos y trofeos de belleza?

No haber visto nunca es otra cosa.
Lo desconocido
se imagina, se crea, se suple…
No se extraña lo que jamás tuvimos.

Pero déjame ahora
en esta vida de ave inconclusa.
Déjame absorber colores
y  memorar la alucinada voluntad de la luz.
El alba me espera
con sus candiles de asombro.




FUTURO



Todo futuro es el comienzo del final.
Quiero decir
el comienzo de lo imprevisible,
porque final es una palabra que no existe.
Nada tiene final sino deriva,
cambio de rumbo, mariposa, gusano,
suerte de colores no vividos,
amarras que se sueltan
para volcar su contenido
en otro bullicio y en otro esplendor.
Nada es nube para siempre ni tampoco sol.
La vida es un ciclo interminable,
un camino cuyas vueltas
nos arriman al misterio.
Y  en ese misterio está ella
poderosa,
triunfante de todos los tiempos,
posible e invisible,
capaz de convertirte en un juego
que juegan los hombres y las bestias,
el verde y la piedra,
la luz y la sombra,
que juegan sin saberlo,
que juegan pensando que se acaba,
que juegan al infinito con los ojos vendados
y la luna inquieta
del que cree que pasa y desaparece.


Nora Nani (Argentina)

Poemas Inéditos




sábado, 26 de octubre de 2013

LA POESÍA DE AGUSTÍN BENELLI PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Recogemos de la última entrada del blog de La noche en blanco de Granada al poeta Chileno (de Concepción) Agustín Benelli.

Enlace al blog de La noche en blanco de Granada




Traemos a nuestra sección de Poesía para la noche en blanco de Granada del blog del mismo nombre al poeta chileno, de Concepción, Agustín Benelli, de quien ofrecemos algunos poemas y una breve semblanza personal autobiográfica. 




LOS VERSOS DE AGUSTÍN BENELLI
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA





Agustín Benelli (Concepción, Chile) Artista visual, poeta y comunicador, con estudios en la Universidad de Concepción. Ha realizado docencia universitaria en la cátedra de Fotografía periodística en varias universidades de la ciudad de Concepción. Actualmente conduce y produce el programa de conversación en torno a la literatura y el arte Flashback, en radio Universidad de Concepción, Chile.





DOS DÍAS SIN LUNA




Amanece y los pescadores
regresan desde las altas cumbres del mar
con su alimento de estrellas
Y junto a la arena en el aventurado pasar de los días
tu mano inventa un agua que tiembla
un azul semejante al océano
aquel que nunca deja de dar
su oxígeno en forma de peces
En cambio dos días sin luna
bastan para llenar de oscuridad la urbe
Los árboles troncos envejecidos
de parir en un suelo inmisericorde
se han vuelto amarillos
como sus fósiles ramas
Y bajo el pálido follaje
transita una pálida
muchedumbre
y sobre pálidas hojas
decenas de aves vomitan
un fuego de espanto
Dos días sin luna dos días bastan
para llenar de oscuridad la urbe.






AY SI TÚ ME DIJERAS




Las ovejas aman
aman a sabiendas
que su oficio está en extinción
a pesar de esa dócil mirada
a pesar de su lana suave y tibia
nacida en la urdimbre de soles
Yo admiro ese insólito rebaño
y he procurado amar
como ellas aman
Aunque ésta
mi cornamenta
también es la sombra
del macho cabrío
que la luz
de la lámpara
va dibujando en las paredes
una crónica de abruptos
acantilados en la niebla
¿Acaso no es verdadero
este deseo de amarte
lamer tus heridas
y despojarte de la soledad?
Heme aquí en la pupila de la noche
empujado por el deseo
a resistir la mano y su báculo
en este redil con mis hermanas borregas
que observan con amargura
a los pequeños
que intentan
amar a sus madres
que se acicalan lejanas
ensimismadas
en el laborioso
horizonte
de la metrópoli
Beber de tu leche
beber balaban
los cabritos
Cuáles son
las señales de peligro
necio mamífero
en alabanza y tributo a la lujuria
ariete enrojecido como un sol
en su pulso avasallador
O tan sólo soy
una bestia empeñada
en lamer tu cuerpo
y cobijar en mi guarida
en el ubérrimo peñasco
de mis designios
tu pan y tu leche
Tú que vas por los collados
ilusionada y transfigurada
en feroz estrella sobre el monte
Y yo aquí en este corral
me desangro por lamer tu lomo
Ay si tú me dijeras
bestia ven a mí.




EL TIEMPO LENTO DE LOS ADOQUINES



Vino a mí su voz 
acres de trigo 
listos para la siembra
como un manojo de yerba
en el yermo espacio 
Qué es el pan sino espigas 
en un campo de agua 
la voz del bronce 
la trompeta
que anuncia
su llegada
El tiempo
no es oxígeno
a la deriva 
es el intervalo de cada nota 
es la música eterna del cosmos
Sale y camina por aquel sendero 
donde logres dejar tu huella tranquila y sin egoísmo
tú que abandonas las autopistas 
que descarrilan el alma 
Recuerda que la piedra 
es más negra por su canto urbano
más noche que la sombra
de todos los bosques
Deja tu nerviosismo
y toca mis pies
de madrugada
Deja que tu sangre altiva
se amontone en un charco 
Que el ojo vea tu denuncia
o te quedarás muda bajo los viejos tilos de la plaza 
esa ventana tallada por la luz del otoño
que no alcanza a ver
el amarillo ocre
de los trigales 
asoleadas gavetas
de la imaginación 
que no se abrirán en el desván
donde nunca llega el sol
donde no hay mieses
para cosechar
Aunque tú lo sabes
cada generación es un campo un trigal
y reconoces en mis ojos mi dedo en la llaga
porque frenas tu sangre al llegar a mi puerta
Quédate un momento 
que ya existes en mi mente
tú que hablas la lengua 
de los soñadores
que articulas la Ñ 
sumergida en una transparente ola 
la ola eterna que acompaña a la poesía
en el bravo contorno 
de mil espejos 
Qué más doméstico 
hay en la imaginación 
que un pedazo de pan
que más nostálgico 
que anhelar el tiempo 
lento de los adoquines 
del viejo Concepción 
del cual ya no queda memoria
a no ser por aquellos árboles
al final de Barros Arana
pequeñas montañas en la urbe
que me ayudan a caminar
ciudad adentro.

Agustín Benelli (Chile)

Poemas iditos






















viernes, 25 de octubre de 2013

LA POESÍA DE ISABEL GIL JIMENEZ EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Para nuestro blog Ancile recogemos la entrada reciente del blog de La noche en blanco de Granada que incluye a la poeta de Tolox, Málaga, Isabel Gil Jiménez.





Hoy traemos a las páginas de nuestro blog de La noche en blanco de Granada a la poeta malagueña (Tolox) Isabel Gil Jiménez, así como una breve semblanza personal y literaria de su autora.





LOS VERSOS DE ISABEL GIL JIMÉNEZ 
PARA LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA




Isabel Gil Jiménez nace Tolox-Málaga (1972). Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación. Ejerce como profesora de Filosofía para la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Esta poeta, con residencia en Ronda, explica, Hoy las palabrasme parecen una especie de barro que al moldearlas y crear, pueden convertirse en una caricia, en una luz, en un espejo que corrija los errores... Considera que es lo único que nos aleja de la animalidad y nos permite intentar llegar a lo absoluto, aunque el camino hacia él sea la vida y la muerte él mismoComplicada experiencia, entiende, pero vale la pena soñar y volar con la conjunción de las palabras. Para ella la poesía es un sentimiento eterno que brota del corazón en forma de letras. Ha publicado el poemario Sentires y Pensares de la Madrugá, Ed. CELYA (2012). Escribe en la revista Carta de Tolox, donde desarrolla contenidos de investigación histórica y cultural, así como ensayo histórico y filosófico. Ha aparecido en la antología del I Encuentro de Poetas Andaluces de Ahora y coordinó el II Encuentro en Málaga en Octubre de 2012  y la Antología del mismo. Más recientemente coordinó la Antología de Primer Recital Sierra Morena Poesía.




LIRA. CONFIESO





Para tu amor confieso
un abrazo que infunda vida a tu alma,
la caricia de un beso
que prenda incendio a tu cuerpo en la calma,
y manos que al caer
te alcen y den delirios de placer.





EN LA CARA OCULTA DE LA LUNA




Me pregunto dónde
pasando las hojas,
triste calendario,
y quedando versos
tantos, blancas sábanas.
El horizonte, dónde,
tu paraíso verde,
tu mirar profundo,
y dónde hoguera,
dónde aquellos besos
calor de tus labios,
regalo de amantes.
Dónde la esperanza
de sonrisa y vida
y la ilusión de abril.
En la oculta cara
de la negra Luna.



EL SECRETO




Guardo en lo hondo del océano
un secreto de risas y lágrimas.
Un día con dolor en el alma
salada agua decidí hacerme.
Esperé inquieta que llegase ella,
mi eterna y esquiva amada de mares.
En la mar que va entró refrescando
su cálido cuerpo con el agua.
No sabía del agua, mi esencia.
Suave la abracé, como nunca.
Como primero, robé un beso
y gocé de sus pechos rosados.
De pronto, su mirada brillante
y se dispuso a salir a tierra.
Antes le rogué y atrás volviéndose 
contempló su rostro en mi alma.
Le dije que no se olvidase
que era a ella a quien amaba yo.
y le pedí que mi mano cogiese.
Salió a tierra mas llevando en sí
agua esparcida por su piel tersa
y sonriendo deliciosa boca.



Isabel Gil Jiménez







jueves, 24 de octubre de 2013

LA POESÍA DE GABRIELA A. ARCINEGAS EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Recogemos la entrada última del blog de La noche en blanco de Granada con los versos de la poeta colombiana (Bogotá) Gabriela A. Arcinegas, junto a una introducción biográfica y literaria de su autora.
Enlace al blog de La noche enblanco de Granada





La poeta colombiana (de Bogotá) Gabriela A. Arcinegas nos envía para el blog de La noche en blanco de Granada una muestra de sus poemas y una introducción biobibliográfica de su trayectoria literaria, profesional y personal.






 LA POESÍA DE GABRIELA ARCINEGAS 
EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA







Gabriela A. Arciniegas.(Bogotá, Colombia) Es cuentista, novelista, poetisa y ensayista. Graduada en Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana. Especialista en Docencia Universitaria, Universidad El Bosque. Actualmente cursa Maestría en Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana. En poesía, publicó: “Sol Menguante”, Famas & Cronopios, 1995, y “Awaré”, (primer premio, concurso Ediciones Embalaje), Museo Rayo, 2009. Participó en “Oscuro es el Canto de la Lluvia”, Editorial Alianza Colombo-Francesa, 1997, “Granos de Arena”, Epsilon Editores, 1999 y “Alfabetos Poéticos, PEN Colombia de Escritores”, Edición: Carlos Vázquez-Zawadzky y Laureano Alba Camargo, Editorial Caza de Libros y PEN Internacional/Colombia, 2013. Está en el “Quién es quién en la poesía colombiana”, de Héctor Rojas Erazo. En cuento participó en: “Señales de Ruta”, Arango Editores, 2008; “Cuentos Cortos”, Concurso El Tiempo y Panamericana, 2001; “Ellas cuentan menos”, Ediciones Pluma de Mompox, 2011; “El Brasil de los Sueños”, Concurso IBRACO – Embajada del Brasil, 2008, “Alfabetos Narrativos, PEN Colombia de Escritores”, Edición: Carlos Vázquez-Zawadzky, Editorial Caza de Libros y PEN Internacional/Colombia, 2013. Lanzó su primera novela “Rojo Sombra” con Laguna Libros en la Feria del Libro de Bogotá en mayo de 2013. Ha presentado ponencias en JALLA 2008 (Santiago de Chile), LILISE 2008 (Medellín) y en “Literatura y sus Valores” (Universidad de la Sabana) de 2008 hasta hoy con los temas: literaturas indígenas, Pedro Salinas y Clarice Lispector. Conferencista en la Casa Lleras en 2006 y 2007 con charlas sobre Frida Kalho, Saramago, Toulouse-Lautrec y el tarot y el viaje del héroe; y en la Universidad Nacional en: Diplomado Asia-Pacífico, 2011-2012 y en la Cátedra Jorge Eliécer Gaitán de 2012 con el tema: “influencias de India y China en la cultura japonesa”. Es gestora cultural. En 2009, 2010 y 2011 organizó los Festivales Poéticos de Tenjo, Cundinamarca. Es Directora Ejecutiva de la Fundación Cultural Germán Arciniegas. Es miembro del PEN Club de Colombia desde 2010. Hace parte del colectivo La Comunidad del Megáfono. Es docente de literatura. Trabajó en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en la Universidad de la Sabana. Trabajó con Editorial Planeta como revisora técnica (libro “Democracias y Tiranías del Caribe” de William Krehm, 1998) y con Editorial Santillana como co-autora (colección “Hipertexto”, textos de Español). Traductora freelance de inglés y portugués para Bistra Solutions, Rescorp Translations y BSS Translations. 




LOS AHOGADOS




En los campos ya no florecen los ojos abismados de los niños
ya nadie sigue el trayecto impredecible de las nubes
nadie trata de darle forma a sus fronteras cambiantes
en las volutas de tiempo blanco —detenido— ya no viaja nadie
Todos despertamos de repente
inundados en la estridencia pegajosa del vientre de la moribunda
A todos nos jalaron del letargo
acaso sin saber que tenemos aún más de ave que de humanos
Todos hemos cruzado la calle y nos enlistamos en la fábrica
pasamos los días apretándonos, fracturándonos, incrustándonos en los huesos de otros
ajustándonos al cíclico paso de los piñones y las poleas
nunca nadie se preguntó para qué servía la gran máquina
quedar quebrados e inútiles es simplemente lo que llamamos “el destino”
al final del día contamos las tuercas que nos han dado
y las vamos chupando, contando sus aristas con la lengua
hasta que se cierran los ojos
luego el gallo de la veleta rota nos despierta con sus chillidos

Esta mañana nos han sacado a todos
a ver cómo se arrojan a las llanuras
los jinetes voraces del diluvio
cómo se lanzan contra los edificios, las antenas, los cables, los postes
sus cuerpos de sal y barro quebrándose, destrozándose
multiplicándose en las calles

Nos han sacado a todos
a ver cómo vienen las multitudes del agua
cómo se arrastran, cómo ruedan
en cópula desaforada, desesperada, por las calles
echándonos sus rosas a la cara
sus rosas de ámbar turbio, sus rosas agrias

Hoy nos han sacado para que los dragones del cielo
con brazos flácidos vengan a llevarnos
con encías bobas a roernos
a encallar sus millares de castillos
en nuestras orillas rotas, maculadas
—su tierra firme—

Nos han sacado a todos
y todos flotamos inertes con los dientes al aire, perlas del hastío.


……..




LA CASA DEL DOLOR




(A Frida y a mi madre)

Estoy en tu casa, madre
La casa del dolor
La casa de la segunda Frida
La del pilar roto
La Frida madre
La del otro lado del Caribe
Sus aguas rotas por los piratas
Dañaron su reflejo
Sólo te quedó la sombra
El nido nevado
Pero no rompieron el quejido

Te pensé monstruo, quimera
Qué idiotez no verte águila
Herida en todo el centro 
De la carpa de circo
Qué osadía no ver en la ira, el vagido
No ver que en el dolor es que está la libertad

Sola en la soledad de los cuerpos
Demasiado acompañada de las sombras
La Vieira se ha cerrado
Ya estamos todos los fantasmas

En el pozo del pánico entre anémonas relucientes
Llorona, te amo
Como se aman los peces abisales
Mientras te devoran

Te veo vestida de michoacana
Tu rostro yermo
Tus ojos de tigre hincado en un venado que aún exhala aire tibio
Me dejo cubrir del luto transparente de mis lágrimas
Pues ya te sentí gritar allá lejos
Ya estuve ahí la madrugada
cuando te volviste el pedernal que quiso calcinar al mundo
Ya sé que sí hubo un día
en que amaste el leve vuelo de las águilas.






CAÍDA LIBRE





Mi cuerpo en caída libre
erizó la luna en el estanque
rasgó el filo de las sombras

El denso cuerpo de la asfixia
vomitó las esferas rutilantes del aire
y en cada esfera revienta un espejo de la luna
Sus millares de manos turbias
empujándome a su vientre de reptil de hielo
Mis propios aleteos convulsos
desdibujan la luz y el arriba

La orilla de mi última burbuja
apenas se roza con el orificio de mi boca
Allí por una hendija de mis párpados
se cuelan los brazos exangües de la noche

El aire está un poco más acá de lo inefable
y el milagro, más cerca que el abismo
El agua me expulsa
la sombra helada se me cuela, me inunda
Lo más pesado de mí desea el aire

Corro por la noche pretérita
—no aquélla en que el fuego salvó al hombre hace siglos
sino ésa en que su miedo marcó el camino del lobo—
corro perseguida por miríadas de voces
chillando en mis oídos
reclamando los manjares nauseabundos que me he tragado
estallan en mis bolsillos los cristales de ese reino
corro ahogando mis propios gritos
para que el agua voraz no me encuentre

Hace pocos segundos aprendí una nueva palabra
alguien me la susurró
tengo cuatro años y ya dudo
si al decirla en voz alta alguien vaya a abrazarme
por haber regresado entre los que respiran.




Gabriela Arciniegas (Colombia)