jueves, 19 de enero de 2012

ADIOS A MIGUEL GARCÍA POSADA

Ante el imprevisto (al menos para mí así lo ha sido) fallecimiento del crítico, filólogo, ensayista, escritor y poeta Miguel García Posada, he pergeñado un urgente y sentido homenaje en este blog Ancile. Lo he hecho creo con la que tal vez fue su mejor baza como crítico y creador, a saber, la poesía; para lo cual he seleccionado tres poemas de su libro Inclemencias (2008). No puedo menos que expresar mi agradecimiento por el apoyo prestado al hacer una generosa reseña de mi primer libro de poemas La transfiguración de la lira (1983), en momentos seguramente cruciales para mi modesta trayectoria vital y  literaria, cosa que sucedió en el diario ABC, en su suplemento literario, en el año de la aparición de dicho título. Dejo una breve nota biográfica y bibliográfica del autor adjunta a sus poemas para todo aquel que quisiera acercarse a la prolija labor filológica y literaria de este autor.

Adios a Miguel García Posada, Ancile
Miguel García Posada con Francisco Umbral.


MIGUEL GARCÍA POSADA




NOTA BIOGRÁFICA



Miguel García-Posada Huelva, nació en Sevilla en 1944 y falleció en Madrid el 18 de enero de 2012. Fue licenciado en Filología por la Universidad de Granada. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid con una tesis sobre ‘Poeta en Nueva York’, de Federico García Lorca; Catedrático de Institutos Nacionales de Enseñanzas Medias (Instituto Beatriz Galindo de Madrid hasta 1997).  fue funcionario de la Consejería de Cultura de la Comunidad Autónoma de Madrid hasta su jubilación. Como profesor visitante y conferenciante intervino en diversas universidades españolas y extranjeras y, del mismo modo, en numerosos simposios y coloquios españoles y extranjeros. Fue jurado de los Premios Príncipe de Asturias, del Premio Nacional de las Letras Españolas, de los Premios Nacionales de Literatura, los Premios de las Letras, el Premio Cervantes, el Premio de la Crítica, el Premio Literario Europeo y el Premio Reina Sofía, entre otros. Fue crítico de los prestigiosos diarios El país y ABC.


Adios a Miguel García Posada, Ancile

BIBLIOGRAFÍA: 




Poesía: El Paraíso y las hachas (1968), Días precarios (2007),  Inclemencias (2008). Novela:  La sangre oscura (2006), La ausencia (2010). Ensayo: Lorca: Interpretación de Poeta en Nueva York (1982). Tesis doctoral, Acelerado sueño: memoria de los poetas del 27 (1999), El vicio crítico (2000). Memorias: La Querencia (1998–2001). Obra crítica: 40 años de poesía española, Madrid, Cincel, 1979, Lope de Vega, Poesía, Barcelona, Plaza y Janés, 1984. (Madrid, Libertarias, 1998), Federico García Lorca, Oda y burla de Sesostris y Sardanápalo, Ferrol, S. C. V.-I., 1985, Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba, Madrid, Castalia, 1990, Literatura española: 2º curso de BUP, Madrid, Júcar, 1986, con  Dámaso Chicharro, Émile Durkheim, La división del trabajo social, Madrid, Akal, 1987, Federico García Lorca, Primer romancero gitano, Madrid, Castalia, 1989, Federico García Lorca, Obras Completas, Madrid, Akal, 1980. (Poesía 1 y 2, 2.ª edición, Madrid, Akal, 1982); Federico García Lorca, Yerma, Madrid, Espasa-Calpe, 1991, La nueva poesía (1975–1992), Barcelona, Crítica, 1996, Ignacio Aldecoa, Neutral corner, Madrid, Alfaguara, 1996, Federico García Lorca, Prosa, Galaxia-Gutemberg, 1996, Federico García Lorca, Obras completas, Galaxia-Gutemberg, 1996, Azorín, Valencia. Madrid, Madrid, Alfaguara, 1998, Max Aub, Mis páginas mejores, Fondo de Cultura Económica, 2000, Francisco Umbral, Mortal y rosa, Madrid, Cátedra, 2001,Varios autores, Explorando el mundo: poesía de la ciencia, Sevilla, Gadir, 2006, José Hierro, Poesías Completas (1947-2002), Madrid, Visor, 2009; con Julia Uceda.

Premios: Premio Luca de Tena (1988), XXIX Premio Ciudad de Melilla de Poesía (2007).





POEMAS








Descartados ya todos los afectos,
Abandonada toda cortesía,
No esperar comprensión ni tolerancia,
Ni clase alguna de misericordia;
Ventear bien despierto las insidias,
La deslealtad, la astucia, las traiciones;
Estar siempre dispuesto a abrirle al juez
De par en par las puertas de tu casa:
Observar en silencio, resignado
Cómo se lleva todos tus despojos.







Una flor puede ser
El emblema de la felicidad.
Los poetas de oriente llevan siglos
repitiéndolo, sabios y sutiles;
yo he encontrado ese emblema
en una flor de los cielos abiertos:
la amapola, compacta en sangre generosa,
vecina buena, ubicua compañera,
fiel intrusa de todos los caminos,
musa alegre de todas las cunetas,
revisora segunda de los trenes.
Doncella de los labios carmesíes,
me ha traído mi infancia de la mano,
la niñez transparente, alondra tibia,
y ha voceado sus nombres más queridos
y ha repetido fraternal sus cantos
de cristal, sus sonidos
de sueño limpio y alto en los afanes.
Entonces –era entonces--, mayo
venía con su caballo blanco y puro
a llevarse en su lomo de jazmines
las pálidas cenizas del invierno.
Mundo de la promesa, los mitos y los ángeles.

Desdichado de aquel que nunca tuvo
o no retuvo, el triste,
una flor palpitante en su memoria,
pues empezamos a morirnos
el día que la dejamos
en los sucios desmontes del olvido.









Danzaban todos pero estaban muertos,
sus máscaras fingían las vidas clausuradas,
amortizadas en la nada umbría.
Máscaras --Arlequines, Pierrots, Polichinelas,
Colombinas--, disfraces, falsedades.
Adiós, adiós, hubiera habido que decirles,
adiós, adiós y para siempre.
Pero no había lugar a los engaños:
las calaveras se exhibían
en los engolados disfraces,
apenas si velaban
las dentaduras postizas,
sin rubor se asomaban
a las pelucas grises
y se insinuaban eficaces
en las manos de cera transparentes,
habitadas de azules abanicos
que surtían un aire amarillento
y helado.
...............La orquesta
decía el triunfo de los madrigales,
el rumor inconsútil de las faldas de seda
y el movimiento leve de rizos y de bucles.
Pero otra música sonaba,
rebotaba en los muros ya marchitos
y lloraba las llagas siempre abiertas
del perseguido amor, esa verdad
de los amantes descarriados.

Y muy pocos sabían escuchar
aquella música discreta.

Muy pocos, sí, mas es lo cierto,
las músicas sonaban duplicadas,
leves valses de luna, oscuros réquiem,
y ducados, condados, baronías
contemplaban la oscura ceremonia
del tiempo consumado,
como el aire cruel
de los azules abanicos.

Con el amanecer,
en nada concluidos los telones
y las sombras copando las butacas,
la luz restaurará la falsa historia
de los muertos aquellos
y el paisaje real que transitaban:
el cementerio, sí,
el salón genuino de cristales sin vaho,
donde la luna cumple con sus consumaciones,
y borra laboriosa,
las altas inscripciones de la piedra,
la piedra tan enfática y mentida,
la piedra, carne de los grandes ídolos,
decidida agonista de la muerte
con escudos, banderas y linajes.

Emblemas o ficciones de la historia,
mascarada de las suplantaciones,
pasto fértil de años y de siglos.


Inclemencias, 2008



Miguel García Posada


Adios a Miguel García Posada, Ancile



lunes, 16 de enero de 2012

REVISTA JIZO DE HUMANIDADES. PRESENTACIÓN Y PRIMER NÚMERO

Revista Jizo de Humanidades, presentación y primer número, Ancile


NÚMERO 1


El proyecto inicial de la Revista Jizo de Humanidades, allá por el año 2001, arrancó con el número que ahora presentamos en esta nueva entrada de nuestro blog Ancile. Esta primera revista que se presentó bajo el título de La noche no es el cielo, y cuya total trayectoria tuve el honor de dirigir desde entonces hasta la fecha, mostraba ya desde su inicio una clara vocación de perdurar, a pesar de las innumerables dificultades a las que se vio sometida desde el principio. Contábamos con la asesoría de personajes de primerísima magnitud intelectual y artística (la profesora Rosa Navarro Durán, el filósofo Emilio Lledó, el poeta y también profesor Antonio Carvajal , los profesores y filólogos José Domínguez Caparrós, Antonio Chicharro, entre otras personalidades), y con las colaboraciones nada desdeñables de Elena Martín Vivaldi (póstuma), Rafael Guillén,  Jesús Munárriz, Antonio Carvajal, José Espada (también póstuma), Manuel Mantero, Mª Victoria Atencia, Nicolás María López Calera, Rafael Juárez …. Con los que se abría una iniciativa que, después habría de confirmarse con posteriores números, como de segura referencia en el ámbito de las revistas no sólo literarias, pues abarcaría otros frentes con el mismo entusiasmo (fotografía, artes plásticas, ciencia, filosofía, filología, etc…).
                Hemos querido hacer llegar a todo aquel interesado de habla española los números ya publicados y de muy difícil adquisición muchos de ellos, por estar ya totalmente agotados, ofreciendo una sección especial en este blog, mediante la que disponer de los enlaces para su conexión en la red. Esta iniciativa nos servirá a su vez para anunciar futuras ediciones, las cuales queremos que también estén disponibles en este medio. Iremos informando a los interesados de los números que saldrán (no antes de mediados del año 2012 que ya comienza) y sus diferentes contenidos. Mientras tanto, podrán ir viendo los ya publicados hasta la fecha en formato digital para que los puedan someter a su consideración, aquellos que no hayan tenido oportunidad de leerlos, y también para aquellos otros que tengan a bien el revisarlos en este nuevo formato en el que ahora muy gustosamente ofrecemos.



ENLACE A Revista Jizo de Humanidades 1   *


*   (Diríjanse a la parte derecha inferior de la página  una vez abierto el enlace. Sólo tienen que, o bien pinchar una vez con el botón izquierdo del ratón, o bien pinchar sin soltar y pasar la página como si de un libro de papel fuese.)

Revista Jizo de Humanidades, presentación y primer número, Ancile
Revista Jizo de Humanidades, presentación y primer número, Ancile

viernes, 13 de enero de 2012

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD, POETA INVITADO.

José Manuel Caballero Bonald, poeta invitado, Ancile


Nos parece del todo oportuno dedicar esta nueva entrada de Ancile, en nuestra muy apreciada sección de Poetas invitados, al escritor y poeta jerezano José Manuel Caballero Bonald; nos parece muy apropósito, decíamos, ante la flamante publicación de su último libro Entreguerras (Seix Barral, Barcelona, 2012), con carácter autobiográfico y testamentario en forma de poema único de libre estructuración métrica donde suenan los ecos de sus poetas dilectos (Virgilio, Góngora, Juan de la Cruz, Garcilaso, Juan Ramón Jiménez, Rimbaud, Bécquer, Cernuda, IbnArabi, Quevedo, Cesar Vallejo, Valente, Mallarmé, Gimferrer, Luis Rosales o Gonzalo Rojas). Hacemos nosotros aquí una breve  semblanza de su vida y obra mostrando algunos de sus poemas y de su  trayectoria literaria y poética. Agradecemos a la poeta Josefa Parra su amable disposición para asesorarnos y a la Fundación Caballero Bonald por el aporte de parte el material ofrecido en estas páginas.


José Manuel Caballero Bonald, poeta invitado, Ancile



 JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD, 
POETA INVITADO.




BIO-BIBLIOGRAFÍA.



José Manuel Caballero Bonald, poeta invitado, Ancile
José Manuel Caballero Bonald nace en Jerez de la Frontera en 1926, cursó estudios de Filosofía y Letras en la ciudad de Sevilla y de náutica y astronomía en Cádiz. Remitimos para una aproximación más prolija y completa a la Fundación que lleva su nombre que lleva su nombre, en la que podrán encontrar información detallada de su intensa trayectoria vital. En cuanto a su labor literaria y poética establecemos la siguiente relación de títulos que completan y avalan hasta la fecha su importante proyección e influencia en el panorama literario de la actualidad. Poesía: Las adivinaciones (1952), Memorias de poco tiempo (1954), Anteo (1956), Las horas muertas (1959), Pliegos de cordel (1963), Descrédito del héroe (1977), Laberinto de Fortuna (1984), Diario de Argónida (1997), Manual de infractores (2005), La noche no tiene paredes (2009), Entreguerras (2012); Antologías poéticas: El papel del coro (1961),Vivir para contarlo (1969) -Poesía completa-, Selección natural (1983), Doble vida (1989), Poesía amatoria (1999), Somos el tiempo que nos queda (2004 y 2007) -Poesía completa-, Años y libros (2004), Paz con aceite (2005), Summa vitae (2007), Casa junto al mar (2008), Estrategia del débil (2010), Ruido de muchas aguas (2011). Novela: Dos días de septiembre (1962), Ágata ojo de gato (1974), Toda la noche oyeron pasar pájaros (1981), En la casa del padre (1988), Campo de Agramante (1992). Memorias:Tiempo de guerras perdidas (1995), La costumbre de vivir (2001), La novela de la memoria (2010). Ensayo: El cante andaluz (1953), El baile andaluz (1957), Cádiz, Jerez y los puertos (1963), El vino (1967), Narrativa cubana de la revolución (1968), Luces y sombras del flamenco (1975), Cuixart (1977), Brevario del vino (1980), Luis de Góngora: poesía (1982), Los personajes de Fajardo (1986), De la sierra al mar de Cádiz (1988), Andalucía (1989), Botero: la corrida (1990), España: fiestas y ritos (1992), Sevilla en tiempos de Cervantes (1992), Copias del natural (1999), Mar adentro (2002), José de Espronceda (2002), Miguel de Cervantes. Poesía (2005), La ruta de la campiña (2005), junto a Vicente Rojo Almarán, La luz de Cádiz en la pintura de Cortés (2005) Junto a Antonio Agudo y Francisco Calvo Serraller, Encuentros con la poesía (2006), Copias rescatadas del natural (2006), Relecturas. Prosas reunidas (1956-2005) (3 vols., 2006), Un Madrid literario (2009). Premios y reconocimientos: Premio de Poesía Platero (1950), Accésit del Premio Adonáis (1952), Premio Boscán (1959), Premio de la Crítica (1963, 1974 y 1977), Premio Fundación Pablo Iglesias (1978), Premio Ateneo de Sevilla (1981), Premio Plaza & Janés (1988), Premio Andalucía de las Letras (1990), Miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. (1993 -1994), Declarado Hijo Predilecto de Andalucía (1997), Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2000), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2004), Premio Nacional de las Letras Españolas (2005), Premio Internacional Terenci Moix (2005), Premio Nacional de Poesía (España) (2006), Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2009), Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural, 2010.


José Manuel Caballero Bonald, poeta invitado, Ancile


POEMAS








Azulada por el nocturno oleaje,
entre el ocio lunar y la arena indolente,
la casa está viviendo, decorada de cenizas votivas,
hecha clamor de memorables días dichosos
o palabra más bien, que ahora escribo en la sombra,
apoyando mi sueño en sus muros de solícitos brazos.

La casa está en el sur; es lo mismo que un cuerpo
ardoroso, registro de certeza embriagada,
donde estuvo mi vida, orillas de un emblema marino,
resonante de alegres impaciencias
o de ilusorias lágrimas que otros ojos cegaban.
Sus ventanas, a veces, están dando a mi nombre,
porque son todas ellas como bocas que acunan,
como labios que brillan bajo el furtivo pétalo del cielo,
aberturas que el mar vuelve sonoras
y en cuyo fondo habitan verdades como pechos,
palabras semejantes a manos que se juntan
o acaso esa tristeza que hay detrás del amor.
Recuerdo sus paredes, sus puertas de madera entrañable,
la verídica cal en cuyas lindes
se estaba congregando toda la luz de aquella casa,
sin poder ocultar cosa alguna por detrás de sus lienzos,
sin poder ser distinta a un cristal desnudado,
a un renglón transparente de tiempo sin edad.
Recuerdo también sus rincones más hondos y ocultos,
su razonada disposición de alegría,
la distribución de sus sueños con afán perdurable.
Todo allí se contagia de una idéntica vida,
y es para siempre su estación humana,
los ciclos de su fe, raíz de cuanto soy,
de todo lo que ordena mi palabra y sus márgenes:
las dudas con que erige sus muros la verdad,
los recuerdos que a veces son lo mismo que llagas,
el olvido, ese moho que corroe el rostro de la historia,
lo que está sin remedio convirtiéndose
en una misma forma de aprender a volver,
el miedo al desamor por donde sangra el mundo.

Sí, la casa es un cuerpo: mi corazón la mira,
la habita mi memoria; sé que está restaurándose
como la abdicación del mar en las orillas,
como las germinales herencias del verano,
y quizá sea posible que esta casa no pueda nunca envejecer,
no pueda cumplir nunca más tiempo que el de entonces,
porque sus habitantes son lo mismo que llamas
sin quemar, frágiles al aliento de la grieta más tenue,
y ellos están haciendo que las paredes vivan,
que los peldaños latan como olas,
que cada habitación respire y reproduzca
los irrepetibles y anónimos hechos de cada día.

Casa sin tiempo junto al mar, cumbre
sonora entre los astros, libre razón con muros,
criatura en donde acaban mis- fronteras,
soy menos si me faltas,
tu paz rige mi vida y la hace humilde,
55 justifica mi espera tu paciencia,
bogas, persistes, reinas, como un ave en la noche,
acaso ya recibas el nombre de José.

De Las adivinaciones (1952)


TODA LA DICHA CABE EN UNA LÁGRIMA




Fortalecido en la traición, el cuerpo
contempla un día la frustrada huella
de la felicidad, fuego engendrado
en cautelosa nieve, donde sólo
perviven ya rescoldos, momentáneos
delirios, rebeldías, simulacros
de desnuda agresión. Estéril
ya el olvido, toda la dicha cabe
en una lágrima, toda la culpa
en un recuerdo.
                             Así la carne yergue
su gastada mentira frente al rostro
fugaz de la verdad, emblema despiadado
de lo que no se puede poseer,
pasión que muere cuando está naciendo.


De Las adivinaciones  (1952)



MI PROFECÍA ES MI MEMORIA





Vuelvo a la habitación donde estoy solo
cada noche, almacén de los días
caídos ya en su espejo naufragable.
Allí, entre testimonios maniatados,
yace inmóvil mi vida: sus papeles
de tornadizo sueño. La madera,
el temblor de la lámpara, el cristal
visionario, los frágiles
oficios de los muebles, guardan
bajo sus apariencias el continuo
regresar de mis años, la espesura
tenaz de mi memoria, toda
la confluencia simultánea
de torrenciales cifras que me inundan.

Mundo recuperable, lo vivido
se congrega impregnando las paredes
donde de nuevo nace lo caduco.
Reconstruidas ráfagas de historia
juntan el porvenir que soy. Oh habitaci6n
a oscuras, súbitamente diáfana
bajo el fanal del tiempo repetible.

Suenan rastros de luz allá en la noche.
Estoy solo y mis manos
ya denegadas, ya ofrecidas,
tocan papeles (este amor, aquel
sueño), olvidadas siluetas, vaticinios
perdidos. Allí mi vida a golpes
la memoria me orada cada día.

Imagen ya de mi exterminio,
se realiza de nuevo cuanto ha muerto.
Mi propia profecía es mi memoria:
mi esperanza de ser lo que ya he sido.

De Memorias de poco tiempo 1954



HIJA SERÁS DE NADIE
(La soleá)



Me fui acercando hasta la lúgubre
frontera de la llama, todavía
reciente el maleficio. Dioses
en vez de hombres arrancaban
a la terrestre boca sus rescoldos
de mísera epopeya. Ebria
mejor que loca era la sed,
mientras las jadeantes llaves
del amor, la roja flor del vino,
el nudoso gemir de la madera,
recorrían la vida de un estéril
fragor de insurrección.
                                         Nunca fue
la omnipotencia concebida
con más proscritos fueros
de humildad. Aquí moría el tiempo
retumbando entre las sometidas
deserciones, fugaz la orilla incrédula
del alma, inmortal su corriente.
Pero la mordedura de lo negro,
¿tú también?, repetía. Toca
mis azotados senos infecundos,
abre el furioso horno del relámpago,
ciega a tu casta en la lujuria
de la estación del hambre, en las sangrientas
volutas del recuerdo, por las roncas
angosturas de un grito. Allí verás
cómo se alza en errabunda cólera
tu propia sumisión. Bebe conmigo
el cuenco de la música, la líquida
maraña del lamento, pérfido
amor tendido en la harapienta
majestad de la noche, menguando el clamoroso
martirio de la luz.
                               Pero la mordedura
de lo negro, ¿tú también?, repetía.
Hija serás de nadie, laberinto
de infamantes asedios, tributaria
humillación del llanto, hija
serás de nadie, soleá tan libérrima
que su arma es su yugo, alimentada
de tierra, engendrada en la tierra,
tanto más alta cuanto más
caída, ¿tú también?, como Anteo.

De Anteo (1956)


DOBLE VIDA




Entre dos luces, entre dos
historias, entre
dos filos permanezco,
también entre dos únicas
equivalencias con la vida.
Mi memoria equidista de un espacio
donde no estuve nunca:
ya no me queda sitio sino tiempo.


De Descrédito del héroe (1977)


CÁLCULO PLATÓNICO




Cada palabra, cada página
que no hablé,
                         no escribí,
                                            me contradicen
desde un silente fondo
de pueriles informes, controversias,
penosos prontuarios de la infecundidad.
¿Seré entonces mi propio consejero,
el siempre equivocado
mentor de quienes aún me siguen resarciendo
de tantas indolencias matutinas?
Tal vez consiga recobrar así
esa platónica ignorancia en que se funda
el fondo prenatal de la sabiduría.
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema.

De Diario de Argónida (1997)







De todo lo que amé en días inconstantes
 ya sólo van quedando
            rastros,
                        marañas,
                                       conjeturas,
pistas dudosas, vagas informaciones:
por ejemplo, la lluvia en la lucerna
de un cuarto triste de París,
 la sombra rosa de los flamboyanes
 engalanando a franjas la casa familiar de Camagüey,
 aquellos taciturnos rastros de Babilonia
 junto a los barrizales suntuosos del Éufrates,
 un arcaico crepúsculo en las Islas Galápagos,
 los prolijos fantasmas
 de un memorable lupanar de Cádiz,
 una mañana sin errores
 ante la tumba de Ibn`Arabi en un suburbio de Damasco,
 el cuerpo de Manuela tendido entre los juncos de Doñana,
aquél café de Bogotá
 donde iba a menudo con amigos que han muerto,
 la gimiente tirantez del velamen
 en la bordada previa a aquel primer naufragio...
Cosas así de simples y soberbias.
Pero de todo eso
                                        ¿qué me importa
 evocar, preservar después de tan volubles
 comparecencias del olvido?
Nada sino una sombra
 cruzándose en la noche con mi sombra.



De Manual de infractores  (2005)




José Manuel Caballero Bonald, poeta invitado, Ancile